Open World Conference of Workers

In Defense of Trade Union Independence & Democratic Rights

 

LAS NEFASTAS MAQUILADORAS "GOLONDRINAS": "FLOR DE BAJA", UN CASO MÁS DE AGRAVIO

Por Gema López Limón

La industria maquiladora de exportación en México tiene grandes ventajas en cuanto a aranceles, tarifas especiales en agua y luz, exenciones de impuestos, parques industriales ex profeso, una fuerza de trabajo capacitada y barata, laxitud en aplicación de las leyes laborales y ecológicas, etc. En el sitio web del gobierno estatal aparece: "Baja California ofrece fuerza de trabajo madura con manos agudas y expertas. Ofrecemos recurso humano profesional y técnico que requieren las empresas de clase mundial. (...)Así que no es raro que las plantas de compañías multinacionales en Baja California alcancen los más altos niveles de productividad, el mas alto grado de innovación y los más altos márgenes de utilidad dentro de sus organizaciones. Y todo esto va desde la relación costo-eficiencia que se encuentra en nuestra mano de obra". (subrayado MGLL) es decir se ofrece trabajadores baratos en bandeja de plata, pues además el gobierno les garantiza un clima de "paz laboral", es decir, cero sindicalismo independiente, cero huelgas. Esto es "casi el paraíso".

Pero las empresas permanecen sólo si obtienen cuantiosas ganancias; en cuanto descubren un nuevo lugar que les ofrezca más, emigran sin el menor miramiento a los costos sociales y económicos que su arbitraria partida ocasione. Y el gobierno ¿qué responsabilidad asume?

Por eso, un renglón aparte en el abuso y el agravio de los trabajadores y trabajadoras de la industria maquiladora es el de las maquiladoras "golondrinas", que tras ese hermoso nombre esconde la infamia de que de la noche a la mañana cierran sus puertas y dejan en la total indefensión a sus trabajadores. No es raro enterarnos por la prensa que en tal empresa (Assambly de México, Armomex) los obreros se presentaron a laborar y encontraron la fábrica saqueada por los propios dueños que levantaron el vuelo abandonando el lugar, burlando así las obligaciones que le corresponden respecto a sus trabajadores, establecidas en la Ley Federal del Trabajo (LFT). En algunas ocasiones, los trabajadores alcanzan a detener el saqueo y se quedan con maquinaria y equipo que pague sus indemnizaciones. Cuando una empresa no puede sostenerse por problemas de mercado, de surtido de materia prima o lo que sea, la LFT establece un procedimiento claro en el cual, si se aprueba el cierre, deberá indemnizar a los trabajadores cuando menos con un beneficio de cuatro meses de salario y 20 días por año de antigüedad, aparte de las otras prestaciones legales que les corresponden.

"Flor de Baja" y el guacamole de "el taco más grande del mundo"

Por ejemplo la empresa "Flor de Baja". ¿Recuerdan entre las frivolidades del centenario aquello de "el taco más grande del mundo"? Pues quienes proveyeron el guacamole fueron obreras y obreros de esta maquiladora, que exportaba a Estados Unidos su producción, estando su matriz en Chicago. Un mes después de la hazaña del taco, el 15 de abril del 2003, los trabajadores se presentaron a trabajar como cualquier día normal y se encontramos con la sorpresa de que ese era el último día de labores porque la empresa cerraba. Mediante engaños y falsas promesas y una evidente hostilidad psicológica los encerraron separados, sin permitirles comunicarse al exterior- los hicieron firmar en medio de múltiples irregularidades unos convenios que implicaban renuncias a sus derechos, a sus justas prestaciones laborales (no se les dio copias "porque podrían hacer mal uso de ellas" ¡!) y a pesar de todo esto, se registraron ante la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) y se inició un procedimiento para su ejecución o cumplimiento, que todavía no concluye.

El engaño y las trampas de ¿Caballero? ¿y los convenios? preguntan los trabajadores

El vocero de este engaño fue Luis Alfonso Caballero Camou, que era el gerente de la empresa, quien elaboró los convenios, haciendo uno a título personal donde estableció el pago de indemnización constitucional, vacaciones, aguinaldo, pago por antigüedad, incluso prestaciones que no le corresponden, como pago de horas extras dobles y triples por ¡677 mil 137. 50 dólares!, para exigir un total de 763 mil144.70 dólares (más de 8 millones de pesos), mientras que para los trabajadores dispuso migajas. En su documento sí expuso la situación real de la empresa, sus dificultades económicas y exigió que, de no cumplirse el convenio, la empresa se obligaría a pagarle salarios caídos por 260 dólares diarios. En cambio, el convenio de los obreros lo arregló como una terminación de la relación laboral de mutuo acuerdo, con cantidades ínfimas de pago sin considerar la indemnización conforme a la LFT, ni las prestaciones ni pago por antigüedad. Y el aún gerente les exigió silencio: "ustedes no cuenten nada a nadie").

En junio los trabajadores por iniciativa propia fueron al miércoles ciudadano a solicitar apoyo para su problema, donde les dijeron que no era ese asunto de su competencia y fueron a la STPS. Ahí escuché -entre información y regaños- la respuesta del Procurador de la defensa del trabajador, Nahum Rodríguez Lara cuando una obrera solicitó el convenio: "¿y para qué lo quiere? ¿para ponerlo en un cuadro en la sala?". "Se genera desconfianza, dicen los trabajadores, porque no se nos habla con la verdad. Ni siquiera sabemos qué firmamos, dicen que fue la renuncia voluntaria". Fui testigo también, invitada por varias obreras, en una de las reuniones primeras cómo Caballero estaba furioso por la iniciativa que tuvieron y porque la prensa entrevistó a varias personas y una de ellas habló de un fraude del ex gerente "me molestó mucho lo del miércoles" y amenazó con que si se dividían, se perdería todo. El abogado Gabriel Corrado que lo acompañaba le dijo a la gente que preguntaba por los convenios, que no se preocuparan, que estaban conforme a la ley, porque si no, las autoridades de la STPS no los hubieran admitido; "si hay renuncia de derechos, no se aprueban", les aseguró.

Ya tienen "su"sindicato

En junio también apareció un personaje con Caballero y el supervisor, que después de hacerse de la confianza de los trabajadores, les pidió sus credenciales de elector y luego resultó que ya estaban en un sindicato, sin explicación alguna. Ese señor Jesús Ortiz dijo ser representante del Frente de Organizaciones Sindicales de México (o algo así) FOSIM, quien más tarde en octubre les informó que se irían a la huelga para exigir la venta de los bienes y el pago a los trabajadores. Todo era parte del engaño, jamás se preparó la "huelga" y al poco tiempo desapareció junto con sus aliados y los trabajadores no han vuelto a saber de "su" sindicato, más que el rumor de que Ortiz quería una tajada de su dinero. Después de muchas vueltas, los trabajadores consiguieron su convenio y el de los administrativos, y en noviembre supieron la cantidad que exigía Caballero.

Al no haberse cumplido los convenios en la fecha indicada, se les adjudicaron los bienes a los trabajadores para su remate; las personas que quedaron como posesionarias fueron Caballero y el que era supervisor (¡la iglesia en manos de Lutero!). En la Junta Especial Federal de Conciliación y Arbitraje No. 59, ubicada en la ciudad de Tijuana, han informado que las acciones emprendidas por el abogado Javier Ávila que contrataron esos señores, más que contribuir a la solución, sólo ha entorpecido la defensa de los trabajadores. Éstos, para enterarse, desde principios de febrero solicitaron copias del expediente (se fue en vano en tres ocasiones a Tijuana), y a pesar de que el procedimiento que establece la constitución y la Ley Federal del Trabajo dice que debe atendérseles de inmediato, sólo hasta el tres de marzo pasado se lo entregaron, pero incompleto.

"Demandamos el respeto a nuestros derechos laborales"

Ese mismo día, trabajadoras y trabajadores se manifestaron en el miércoles ciudadano ante la prensa, y en la Secretaría del Trabajo demandaron al delegado CP Ricardo Fernández Candia y a la Presidenta de la JLCA Lic. Celina Tostado, el respeto a sus derechos laborales, así como la exigencia de la rectificación de los convenios conforme a la Ley Federal del Trabajo, ya que consideran que es obligación del servidor público estar a disposición y en beneficio de los trabajadores. Demandan indemnización, prestaciones que les corresponden y salarios caídos. Ambos funcionarios se comprometieron a apoyarlos en su justa lucha y los trabajadores están vigilantes de que tal promesa se cumpla los han engañado tantas veces- porque, dicen, los asiste la justicia.

El 15 de abril hará un año de su despido y hasta la fecha no se ha solucionado el problema. Muchas personas han batallado para encontrar trabajo; no pocas mujeres mayores siguen desempleadas. Pero ya han avanzado, han nombrado a sus representantes, se están reuniendo y organizando y aseguran estar dispuestos a dar la lucha y lograr el respeto a sus derechos laborales.

--------

Mercedes Gema López Limón. Investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UABC. Correo electrónico: glopez@uabc.mx

 

 

 

 

Back to Campaigns            Back to Maquiladora Workers