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INFORMACIONES INTERNACIONALES
2 de agosto de 2005 No 143 Precio 0,50
Boletín semanal de informaciones editado por el
Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos
Presentación
Este número de Informaciones Internacionales tiene un carácter
especial.
En efecto, la mitad del boletín se consagra a distintos aspectos
del Congreso de la AFL-CIO, que acaba de celebrarse en Chicago.
Llamamos especialmente la atención, sobre la entrevista que concedió
Nancy Wohlforth, recientemente elegida para el Comité Ejecutivo
de la AFL-CIO, y que ya estuvo presente en la Conferencia Mundial del
Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos, que se celebró
en Madrid el 18, 19 y 20 de marzo de 2005.
Explica en esta entrevista que, para ella, "no hay ninguna justificación
a la escisión de la AFL-CIO".
Esta entrevista se concedió, exactamente después de que
el Congreso de la AFL-CIO, hubiera adoptado la Resolución 53,
que exige una "retorno rápido" de las tropas USA de
Iraq y el final de la ocupación.
Publicamos también, el comunicado de la coalición sindical
USLAW (US Labor Against War), que la propia USLAW, llama a difundir
ampliamente por todo el mundo. Nadie puede dudar de la importancia de
lo que acaba de ocurrir.
Con este número (y el próximo), terminamos la publicación
de las intervenciones en el XII Encuentro Internacional "para la
Defensa de los Convenios de la OIT, y la Independencia de las Organizaciones
Sindicales", que se celebró, el 12 de junio de 2005 en Ginebra.
Esta semana, la primera parte de la respuesta de Daniel Gluckstein,
Coordinador del Acuerdo Internacional de los Trabajadores.
La solidaridad internacional no puede pararse
En el número anterior, no. 142, habíamos anunciado el
complemento de información sobre el combate que desarrollan los
trabajadores de Capital Industry en Pakistán, en defensa de su
libertad de organizarse en el sindicato de su elección.
En respuesta al llamamiento de sindicalistas del Caribe (publicado en
el no. 142), una delegación de sindicalistas brasileños,
se personó en el palacio presidencial, en Brasilia. Era portadora
de una carta al Presidente Lula, carta que condena las masacres de civiles,
perpetradas en Puerto Príncipe, Haití, por las tropas
de la ONU, bajo orden del ejército brasileño. Exige la
vuelta inmediata de las tropas brasileñas.
Y, como siempre, no olvidéis de renovar vuestra suscripción,
y/o suscribir en vuestro entorno.
Tenemos necesidad de ello, para difundir toda la información
que nos llega.
Sumario:
Pág. 1: Presentación.
Pág. 2: XII Encuentro de Ginebra: respuesta de D. Gluckstein.
Pág. 5: Estados Unidos: Resolución no. 53 del congreso
de la AFL-CIO: "retirada inmediata de las tropas USA de Iraq".
Pág. 6: Estados Unidos: comunicado de USLAW.
Pág. 7: Estados Unidos: Entrevista con Nancy Wohlforth sobre
al congreso de la AFL-CIO.
Pág. 11: Pakistán: llamamiento a la solidaridad, con los
trabajadores de Capital Industry.
Pág. 13: Haití: Comunicado de una delegación en
Brasilia (Brasil) contra las masacres en Haití.
Pág. 14: Suscripciones.
XII Encuentro Internacional para la defensa de los convenios de la
OIT, y de la independencia de las organizaciones sindicales
Ginebra 12 de junio de 2005
Respuesta de Daniel Gluckstein
Coordinador del Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos
(Primera parte)
Compañeros:
Yo partiría de la pregunta que acaba de plantear Norbert: ¿Es
necesario considerar la situación del continente africano como
una particularidad o como una indicación de lo que amenaza al
conjunto de la humanidad si los trabajadores, sus organizaciones, no
están en condiciones de preservar lo que se conquistó?
Tuve en cuenta la cifra que ha dado, la reducción en 6 años
de la esperanza de vida -de 55 a 49 años-, en Togo durante estos
últimos años. En la Conferencia de Madrid, un compañero
de África Central, nos dio cifras igualmente dramáticas.
¿Se trata solamente de Togo? ¿O bien debemos preguntarnos
si eso tiene relación o no con el debate que tenemos aquí?
La cuestión planteada al inicio de este encuentro puede resumirse
del siguiente modo: ¿Es razonable, para las organizaciones obreras,
aceptar integrarse en la Organización Mundial del Comercio? ¿Es
razonable, para el movimiento obrero, aceptar el principio de la responsabilidad
social de las empresas? ¿Es razonable, aceptar la renuncia a
la independencia de clase de las organizaciones, a la existencia de
convenios de la OIT internacionalmente reconocidos y ratificados por
los Gobiernos, a la existencia de códigos del trabajo, de convenios
colectivos, de estatutos, garantías colectivas, cuya obligatoriedad
de hacerlos respetar, tiene cada Gobierno nacional? ¿Ha lugar
de renunciar a la soberanía de las naciones y a las formas de
democracia política que a aquella están ligados?
Es la cuestión que se planteaba al comienzo y los elementos dados
quedan claros. Esta tendencia que se expresa en el hundimiento de la
esperanza de vida en África, ¿no tiene una relación
con lo que nos ha explicado el compañero Taffazzul Hussein?,
a saber: que en un país como Bangladesh, donde el salario base
es de diez dólares al mes, cuando los trabajadores hacen huelga
y reivindican el aumento de sueldos, se le deniega, en nombre de la
amenaza de que eso perjudicaría la competitividad.
Se dirá que es, quizá, uno de los países menos
competitivos del mundo. Supongamos. Volvámonos hacia uno de los
países que, indudablemente, tiene el grado de competitividad
más elevado: Estados Unidos. General Motors acaba de anunciar
25 000 supresiones de empleos en sus fábricas. La razón
oficial por la que se decidieron estas 25 000 supresiones de empleos,
se da así en el Financial Times: El Presidente y Director General
de General Motors, Mr. Rick Wagoner, ha dicho que decidió estas
25 000 supresiones de empleos, porque después de numerosas negociaciones
con el sindicato United Auto Workers (UAW) de los Estados Unidos, no
había llegado a un acuerdo. ¿Y por qué no llegaron
a un acuerdo? Respuesta de M. Wagoner: "Está claro que teníamos
necesidad, de obtener una reducción significativa de la desventaja
que representa el coste de nuestro sistema de seguro de enfermedad y,
de hacerlo rápidamente. Teníamos el deber de llegar a
ello. No llegamos. Entonces, decidimos 25 000 supresiones de empleos.".
Que es lo que quiere decir esto: ¿"No llegamos"? Saben
que en Estados Unidos, los regímenes de seguro de enfermedad
se negocian empresa por empresa. Eso forma parte del contrato colectivo
firmado por el sindicato con la dirección de la empresa. Así,
en General Motors, el UAW había conseguido, desde hace algún
tiempo, que en el contrato colectivo hubiera un seguro de enfermedad.
La dirección de General Motors ha abierto, pues, las "negociaciones"
diciendo: esto es una desventaja para nosotros, en el terreno de la
competitividad mundial. Así pues, les pedimos a ustedes, responsables
sindicales suprimir esta desventaja, es decir, renunciar a este sistema
de seguro de enfermedad. La dirección del sindicato UAW, que
no está reputada -y esto se dice en los artículos-, como
un sindicato extremadamente radical y, que anteriormente hizo numerosas
concesiones, se encontró allí, enfrentado a una petición
exorbitante, puesto que era necesario renunciar pura y simplemente al
régimen de seguro de enfermedad. Por tanto, no firmó el
acuerdo. Y así 25 000 supresiones de empleos. En un diario francés,
Le Figaro, refiriéndose al tema, se da la siguiente precisión:
"El grupo adolece de una baja productividad y de los costes de
seguro de enfermedad que representan, por sí solos, 1 500 dólares
por vehículo vendido.".
Así pues, General Motors no puede vender más automóviles,
porque en el valor de la mercancía automóvil se incluyen
1 500 dólares de seguro de enfermedad, que permite a los trabajadores
hacer frente a las preocupaciones de su salud y de la de su familia.
Este valor es demasiado elevado. Entonces, el único medio de
restablecer la competitividad es suprimir estos 1 500 dólares
por automóvil, ¡es decir, de suprimir, simplemente, lo
que permite a los trabajadores norteamericanos del automóvil
cuidarse!
Compañeros:
¿No creéis que, si esta supresión del seguro de
enfermedad fuera aplicada -aunque en esta fase no afecte a toda la población
de los Estados Unidos sino, sin duda alguna, a la población obrera
de General Motors-, eso tendrá consecuencias generales, en términos
de reducción de la esperanza de vida?
Y finalmente, partiendo de condiciones infinitamente más favorables
para ello: ¿La condición dramática de Togo o de
África Central, no corre el riesgo de tener su equivalente, cuando
la patronal de General Motors dice: por razones de competitividad, los
trabajadores de nuestras empresas no deben ya cuidar su salud? ¿No
es lo mismo que cuando dicen: por razones de competitividad, los trabajadores
de Bangladesh no pueden tener más de diez dólares al mes,
por razones de competitividad, es indispensable que la deuda sea reembolsada,
que los recursos nacionales de África sean saqueados y, a fin
de cuentas, que las poblaciones enteras sean diezmadas?
Si todo indica que eso es cierto para Bangladesh, cierto para África,
cierto para Estados Unidos; podríamos, por supuesto, hablar de
Europa. En Francia, cuando hace una veintena de años comenzaron
las grandes reestructuraciones en la industria, el Gobierno de "izquierda"
había inventado esta convincente consigna: ciertamente estas
reestructuraciones son dolorosas, pero las reestructuraciones de hoy,
construyen la competitividad de mañana que producirá los
empleos de pasado mañana. Cuando se nos dijo eso por primera
vez, hace 20 años, algunos podían quizá tener ilusiones,
de buena o de mala fe. Pero 20 años después, estamos en
el pasado mañana, del pasado mañana, del pasado mañana
y, lo único que hemos visto durante estos 20 años, ha
sido las reestructuraciones suceder a las reestructuraciones, las desregulaciones
suceder a las desregulaciones. Oficialmente, se reconoce en las estadísticas
de la justicia laboral en Francia que, los asalariados viven y trabajan
en condiciones infinitamente más deterioradas con relación
a las que había hace l0 años. Una investigación
del Ministerio de Trabajo francés reconoce que, desde el punto
de vista, no solamente de las condiciones salariales, de las condiciones
de exposición al ruido, de exposición a la contaminación,
desde el punto de vista de la duración del tiempo de trabajo,
de la desregulación, del trabajo de noche... sobre todos estos
aspectos, la situación media de los asalariados en Francia se
ha deteriorado, y seguimos esperando todavía, que las reestructuraciones
de "hoy construyan la competitividad de mañana y los empleos
de pasado mañana"; porque el verdadero esquema, no es ése.
Las reestructuraciones de hoy construyen los márgenes de rentabilidad
suplementarios, en un sistema corrompido y descompuesto que sólo
llega a mantenerse con la cabeza fuera del agua, sobre la base de la
destrucción de la principal fuerza productiva que es la fuerza
de trabajo.
Si esta es la situación en Europa, en Estados Unidos, en África,
en Bangladesh, ¿por qué razones sería necesario
que los trabajadores aceptaran, y en qué objetivo, renunciar
únicamente a la capacidad de oponerse a este proceso destructivo,
es decir, a sus organizaciones, a sus garantías, a sus conquistas?
El hecho de disponer de organizaciones obreras no garantiza en ningún
modo contra la política de destrucción, es cierto. El
hecho de disponer de convenios, de derechos, no garantiza en ningún
modo... pero al menos proporcionan armas para combatir. La única
capacidad que tiene la clase obrera de impedir este proceso destructivo,
es combatir. ¿Qué razones podrían existir, que
puedan -en un objetivo positivo-, llevar a los trabajadores a renunciar
al arma de combate de la que disponen en tal situación?, ¿esperando
qué objetivos? Nada, desde el punto de vista de la clase obrera,
puede justificar eso.
Cuando el compañero François Yao describe el proceso en
su país, de las guerras, que no son -y tiene razón de
en decirlo-, ni étnicas, ni religiosas, ni regionales, tiene
completamente razón. Pero eso no impide que estas guerras tengan
lugar. Si no son ni étnicas, ni regionales, ni religiosas; tienen
pues una función. Cuando el compañero Norbert nos dice:
Es en el momento en que se descubren yacimientos extremadamente interesantes
en su país, cuando, de golpe, es necesario que todo estalle.
Es en el momento en que hay yacimientos descubiertos en Bolivia, cuando,
de repente, algunos descubren una reivindicación regional. Nadie
está a salvo de ello.
¿Por qué razones sería necesario renunciar? ¿Por
qué razones, ante tal proceso, sería necesario que los
trabajadores, voluntariamente, sus organizaciones digan: ya no necesitamos
nuestros convenios, ni nuestros derechos, ni nuestras garantías,
ni nuestras organizaciones. Sólo necesitamos una cosa: insertarnos
como sociedad civil en el gran proceso de la mundialización.
¿Por qué razones, compañeros?
Desde el punto de vista de la clase obrera, nada puede justificar eso.
En los debates que hemos tenido hoy, toda la información puesta
en nuestro conocimiento va, contrariamente, en otro sentido.
Desde este punto de vista, creo que es necesario, a la vez, estar atento
al peligro y a los puntos de apoyo.
En primer lugar, estoy muy contento de que el resultado del voto no
en Francia haya dado satisfacción a muchos compañeros
en todo el mundo, nos dio también satisfacción en Francia.
Pero no estamos aquí sólo para deleitarnos. Cuando he
escuchado a mi compañero Lorenzo decir "todo ha cambiado",
le digo: ¡Cuidado!. Desgraciadamente, prácticamente no
ha cambiado nada. Es complicado. Comparto lo que ha sido dicho por muchos
compañeros. Es una victoria considerable, que tendrá repercusiones
mundiales que aún no han terminado, es justo, pero desde un punto
de vista práctico, en Francia, en la actualidad, todos los planes
preparados por el gobierno son los mismos, e incluso peores, que los
del gobierno anterior.
Entonces, ¿Qué es lo que ha que cambiado? Es necesario
precisar. Hay una cosa que ha cambiado y, creo que ha sido el compañero
de Senegal quien lo ha suscitado, tiene razón. Hace 15, 20 años,
que le dijeron a los trabajadores del mundo entero: es imposible oponerse
al proceso de la mundialización. Hace 15, 20 años que
se lo dicen, por ejemplo, a los trabajadores del continente americano:
el ALCA, el TLCAN, son irreversible. 15 años que le dicen a los
trabajadores al Este de Europa: si no entran en la Unión Europea,
están perdidos. Hace mucho más tiempo, pero es el mismo
proceso, se dice a los trabajadores en África Septentrional,
en Oriente Medio: fuera del "Gran Oriente Medio", ustedes
no existirán, ahora que se comienza a montar la Unión
Africana sobre el continente... Conocemos todos estos procesos. Y a
través de estos procesos, se dice: para esta unidad indispensable,
es necesario que cada uno haga sacrificios, que abandone, pues, toda
una serie de derechos particulares. Pero aún así: mañana,
todo irá mejor mucho... Al este de Europa, es necesario que se
privatice todo, pero es la condición para que la economía
vaya mucho mejor mañana...
Por primera vez, a cuenta de los trabajadores y de los pueblos del mundo
entero, se ha demostrado que una clase obrera, arrastrando con ella
a la juventud, al campesinado... a pesar de toda la santa alianza de
una propaganda desvergonzada, de un machaqueo desvergonzado, de un chantaje
desvergonzado, ha sido capaz de reflexionar por sí misma y de
decir: ¡alto, ya basta, esta política debe detenerse!
Eso no cambia nada en la práctica, pero eso cambia mucho en el
plano de la confianza que la clase obrera puede tomar en su capacidad
para oponerse a todo lo que se le hace caer desde arriba y a preservar,
cueste lo que cueste, su existencia como clase, sus organizaciones,
sus instituciones, y yo diría, a escala internacional, a preservar
los convenios de la OIT.
Eso tiene una importancia enorme, pero a condición de proyectarlo
hacia las necesidades del combate, y comparto completamente, lo que
dijo el compañero Patrick Hébert: para nosotros, eso tiene
hoy, en Francia, una importancia enorme, a condición de volcarlo
en el único terreno en que van a dilucidarse ahora las cosas,
que es el de la lucha de clases directa.
¿Cómo entender que un gobierno desairado, rechazado, minoritario,
desacreditado en sus propias filas, en crisis, teniendo frente él
una oposición en crisis, dividida, desacreditada, rechazada,
decide seguir a pesar de todo? Es porque tiene el acuerdo, que piensa
tener el acuerdo durante un determinado tiempo de los que, en las cumbres
de las organizaciones, le dijeron: vamos a criticar su política,
vamos a denunciarla, vamos a oponernos, pero vamos a permitir hacerla.
Cuando el nuevo Primer Ministro de Villepin ha dicho: se van a tomar
montones de medidas para romper el código laboral y la clase
obrera, mucha gente dice: no está bien, vais a ver lo que vais
a ver... ¡en el otoño! Y de Villepin dijo: voy a hacerlo
todo en los cien días próximos. ¡Durante cien días,
se va a destruir todo y dentro de ciento cincuenta días, se va
a protestar!
Eso forma parte de los problemas a los que se enfrenta el movimiento
obrero, completamente en contradicción con lo que pasó
el 29 de mayo. No lo ocultamos. Eso no quiere decir que perdimos. Pero
eso quiere decir que las más terribles batallas de lucha de clases
están ante nosotros.
Esta lección no es válida sólo para Francia. Es
válida para Italia... para todos los compañeros que quieren,
con toda razón, apoyarse sobre la victoria del no en Francia.
Eso libera fuerzas en la clase obrera que dicen: no se puede aceptar
que eso sea así.
Entre los problemas planteados, se mencionó la cuestión
de los foros sociales. Hay un aspecto que querría destacar. Hay
algo bastante novedoso, que juega ahora un divertido papel, se llama
el "Bridge Initiative" ("iniciativa del puente").
Es un proceso que se ha ido conformando al paso de los años.
Primero, dijeron: ya no hay sindicatos, hay foros sociales. En los foros
sociales, está todo lo que es "social": Sindicatos,
Partidos, Asociaciones de Campesinos, Iglesias, Organizaciones no Gubernamentales,
es bastante amplio; hay incluso bancos de desarrollo. Inicialmente,
a pesar de todo, se le suponía al foro social, grosso modo, tener
una relación con aquello que no dirigía la sociedad. No
es cierto, pero era la impresión que daba. Y, por otra parte,
eso se oponía al foro de Davos (los poderosos del mundo).
(Continuará)
Estados Unidos
Resolución 53 de la AFL-CIO sobre la guerra en Iraq, sometida
por el
Consejo Ejecutivo y adoptada, tras enmienda, por los delegados al
Congreso de la AFL-CIO, en Chicago, el 26 de julio de 2005
La AFL-CIO saluda la valentía de los hombres y mujeres desplegados
en Iraq, de los que que forman parte nuestros adherentes en todas las
ramas del ejército.
Nuestros soldados -los hombres y las mujeres que arriesgan su vida en
Iraq-, provienen de familias obreras de América. Son nuestros
hijos y nuestras hijas, nuestros hermanos y nuestras hermanas, nuestros
esposos y nuestras esposas. Merecen tener un equipamiento de protección
individual y los vehículos blindados adecuados. Y merecen dirigentes
que aprecien plenamente su valor y sus sacrificios. Y, sobre todo, merecen
que los dirigentes de nuestro país se comprometan a traerlos
a él rápidamente. Una presencia militar sin final, conseguirá
derrochar las vidas y los recursos, minar la seguridad del país
y debilitar nuestros ejércitos.
Hasta ahora, hemos perdido más de 1 700 valerosos norteamericanos
en Iraq, y las vidas perdidas entre los civiles iraquíes, se
cuentan por millares. Estos últimos meses, los insurrectos han
orientado su terror, de manera creciente, contra el pueblo iraquí,
comprometiéndose en una campaña deliberada, para hacer
fracasar su aspiración a tomar el control de su propio destino.
Estas aspiraciones han sido claramente demostradas a principios de año,
cuando los iraquíes han desafiado las tentativas generalizadas
de intimidación y la escalada de la violencia, participando por
millones en la elección de un nuevo Gobierno provisional encargado
de redactar una Constitución. La AFL-CIO aplaude el valor del
pueblo iraquí, que ha condenado inequívocamente, la utilización
del terror en Iraq, como en todas las demás partes del mundo.
Ninguna Política Exterior puede continuarse, sin el acuerdo del
pueblo norteamericano sobre la base de su información. El pueblo
norteamericano ha sido mal informado antes del inicio de la guerra y,
no ha sido mantenido informado, de la situación real en el terreno
ni de los muy graves problemas a solucionar, que estaban por llegar.
Ya ha llegado, de sobra, el momento de que la administración
Bush sea sincera con el pueblo norteamericano y que el Congreso cumpla
su mandato constitucional de vigilancia. La AFL-CIO apoya el llamamiento
de los miembros del Congreso a establecer criterios de referencia en
los ámbitos clave de la seguridad, del "buen gobierno",
de la reconstrucción y la internacionalización.
Desde el principio de la guerra, hace cerca de dos años y medio,
la AFL-CIO ha subrayado que, el apoyo y la participación de una
amplia coalición de naciones y de la ONU son vitales para la
construcción de un Iraq democrático. Una mayor seguridad
sobre el terreno, sigue siendo una condición previa -y no ha
sido lograda-, para que tales esfuerzos tengan éxito. La AFL-CIO
llama a la comunidad internacional para ayudar al pueblo iraquí
a construir su capacidad para mantener la ley y el orden, a través
de un esfuerzo internacional concertado, para responsabilizar a las
fuerzas de seguridad y policía iraquíes.
Los esfuerzos para reconstruir el país en lo sucesivo, son dificultados
por el peso de la deuda en el extranjero, masivamente acumulada bajo
el régimen de Sadam Hussein. La AFL-CIO pide para el pueblo iraquí
la anulación sin condiciones de la deuda contraída bajo
Sadam Hussein, mientras que sufrió a un régimen que era
financiado por estos préstamos. Además, la AFL-CIO llama
a la retirada de las medidas de reparación impuestas, tras las
guerras lanzadas por el régimen de Sadam Hussein y la devolución
de todas las propiedades y piezas de museo tomadas durante la guerra
y la ocupación.
El cimiento de toda democracia, es la existencia de un fuerte movimiento
obrero, libre, democrático.
Eso es cierto tanto en los Estados Unidos como en Iraq.
A su vuelta, nuestros soldados deben recibir todos los recursos y servicios
necesarios para cubrir sus necesidades. Los miembros de nuestros sindicatos
deben encontrar su empleo, con sus derechos y su antigüedad garantizados.
La AFL-CIO se dirige al Congreso y al Presidente Bush para que aumenten
las asignaciones a los veteranos y ayuden a los que son afectados por
el cierre de bases militares, por medio de una ley sobre los GI para
los veteranos de vuelta de Iraq y de un programa de alojamiento del
Ministerio de Veteranos que responda a las necesidades actuales.
La AFL-CIO apoya los esfuerzos de los trabajadores iraquíes para
constituir sindicatos obreros independientes. En ausencia de ley adecuada
sobre el trabajo, la AFL-CIO llama al gobierno iraquí, al igual
que a las compañías nacionales o internacionales, con
actividad en Iraq, a reconocer las normas internacionales de la OIT
respetadas en todo el mundo, que implican que sea protegido el derecho
de los trabajadores a organizarse independientemente de cualquier gobierno
y de cualquier injerencia patronal; así como el derecho a la
organización y a la negociación colectiva tanto en el
sector público como en el privado. Estos derechos deben extenderse
al reconocimiento de una total igualdad para las mujeres trabajadoras.
La AFL-CIO condena el hecho de que, el decreto 150 del Gobierno Sadam,
publicado en 1987 y prohibiendo las libertades sindicales en el desarrollado
sector público de Irak, no se haya retirado. Con las leyes actuales,
incluso está prohibido hacer retenciones sobre los salarios para
las cotizaciones sindicales. La AFL-CIO se dirige al gobierno iraquí
para que considere, como una prioridad absoluta, la aprobación
de una nueva ley de trabajo que se ajuste a las normas internacionales
obreras y sustituya a los antiguos decretos y leyes antiobreros.
A pesar de los obstáculos legales, los trabajadores iraquíes
y sus organizaciones, ya están a la cabeza del combate por la
democracia. Los sindicalistas son considerados como objetivos, a causa
de su militantismo y algunos han pagado su valor, con su vida. La AFL-CIO
condena esos bárbaros actos de intimidación.
La AFL-CIO está orgullosa, de su larga historia de solidaridad
con los movimientos obreros, que se oponen a la tiranía a través
del mundo. En unidad con el movimiento sindical internacional, la AFL-CIO
seguirá aportando su solidaridad plena y completa a los trabajadores
iraquíes, quiénes están a la vanguardia del combate
para poner fin a la violencia y por una nación más justa
y más democrática.
Estados Unidos
Comunicado de USLAW, del 27 julio de 2005 a las 17:15 h.
AFL-CIO llama al inmediato retorno de las tropas USA
Chicago: en el curso de un importante giro de situación, los
delegados al Congreso de la AFL-CIO han adoptado, esta tarde, una Resolución
que llama a la "rápida" vuelta de las tropas USA de
Iraq.
18 federaciones de Estado, consejos centrales obreros y sindicatos,
presentaron al congreso resoluciones, llamando a un final inmediato
o rápido de la ocupación y al regreso de las tropas. La
víspera del congreso, durante una reunión, el Consejo
General Ejecutivo propone una Resolución que retoma, en gran
medida, los argumentos de los 18, pero negándose a llamar claramente
al rápido final de la ocupación.
Cuando, para el congreso, llega el momento de pronunciarse sobre la
resolución del Consejo General Ejecutivo, Fred Mason, Presidente
de la AFL-CIO de Maryland (Distrito de Colombia), presenta una "enmienda
amistosa" que clarifica y refuerza la oposición a la continuación
de la ocupación de Iraq. La dirección acepta la enmienda,
y, después de un desfile de delegados interviniendo a favor de
su adopción (nadie allí se opone), la Resolución,
modificada, es adoptada por una mayoría aplastante.
(Este hecho se desarrolló después de que los delegados
de cuatro sindicatos -SEIU, Teamsters, UFCW y Unite Here- hubieran abandonado
el congreso tras haber anunciado su decisión de boicotear los
debates. El SEIU y los Teamsters, a continuación, también
anunciaron su desafiliación).
Subiendo a la tribuna para defender la Resolución, Henry Nicholas,
Presidente del distrito 1199 del sindicato de los funcionarios del Estado
de Pensilvania -condados y municipios-, (AFSCME), explica que sus hijos
fueron enviados 4 veces a Iraq, y todavía deberían, de
nuevo, serlo aún. Explica: "Durante mis 45 años en
el movimiento obrero, este es mi orgullo de ser sindicalista, porque
es la primera vez que decimos: '¡Basta! ¡Ya basta!'.".
Gene Bruskin, Co-secretario de USLAW, observa: "Esta Resolución
adoptada por el Congreso coloca a la AFL-CIO a favor de un final rápido
de la ocupación de Iraq -posición expresada por una gran
parte de la opinión norteamericana-.".
Los sondeos, de finales de junio, establecen que más de la mitad
del pueblo norteamericano considera que la guerra fue un error y que,
en consecuencia, eso hace a los USA, más vulnerables. Una mayoría
de norteamericanos dice también que la administración
ha "mentido intencionadamente", al pueblo para conducir a
la guerra.
USLAW movilizó a sus adherentes y a sus simpatizantes para que
la AFL-CIO se pronunciara claramente a favor de un final de la ocupación
y una vuelta de todas las tropas norteamericanas el sentimiento antiguerra
y antiocupación, ampliamente extendido entre los delegados, resultó
más evidente cuando USLAW y Pride at Work, coalición de
homosexuales, lesbianas, bisexuales, y transexuales de la AFL-CIO (también
afiliado a USLAW), acogió a responsables sindicales iraquíes.
La recepción, que se celebró después de la sesión
plenaria del lunes, reunió a más de 150 delegados y participantes,
incluyendo dirigentes de numerosos sindicatos.
La Resolución adoptada por el congreso, llegó, exactamente
después de la gira, organizada a mediados de junio por USLAW,
a través de 26 ciudades norteamericanas, de seis dirigentes de
las tres principales federaciones sindicales iraquíes. Los dirigentes
sindicales iraquíes fueron unánimes al llamar a un final
inmediato de la ocupación US, explicando que era una fuente de
inestabilidad, violencia y terrorismo en Iraq. (Para más información,
consultad la web: www.uslaboragainstwar.org )
La Resolución 53 rinde homenaje a las tropas en Iraq y dice:
"... merecen que los dirigente de nuestro país se comprometan
a traerlos a él rápidamente...". Acusa a la administración
Bush de desinformación con respecto a las razones de la entrada
en guerra y a la realidad del terreno hasta la invasión. Llama
a aumentar las ayudas concedidas a los veteranos y a la protección
de los trabajadores afectados por el cierre de las bases militares.
La Resolución 53, destaca también el valor mostrado por
los trabajadores iraquíes y sus sindicatos. Llama al respeto
total de sus derechos a organizarse libremente en los sindicatos de
su elección, a la anulación incondicional de la deuda
exterior y a las reparaciones de los daños sufridos por Iraq
durante el régimen de Hussein. Se compromete a proseguir, en
relación con el movimiento sindical internacional, la solidaridad
con los trabajadores de Iraq; "Que son la vanguardia del combate
para poner fin a la violencia y por una nación más justa
y más democrática.".
La adopción de esta Resolución 53 indica que, por primera
vez desde hace 50 años, la AFL-CIO ha adoptado una posición
firme que oponiéndose a la Política Exterior y militar
de la Administración USA.
Estados Unidos
Esta entrevista a Nancy Wohlforth -Vicepresidenta del Sindicato Internacional
de Administrativos y Cuadros (OPEIU) y Copresidenta de la coalición
sindical Pride at Work-, ha sido realizada por Alan Benjamin Co-coordinador
del Comité de Seguimiento de la Conferencia Mundial Abierta,
el 31 de julio, tres días después de la clausura del Congreso
de Chicago de la AFL-CIO.
¿Cómo analizas tu la escisión que acaba de tener
lugar en la AFL-CIO. ¿Estaba justificada? ¿Los sindicados
comprenden de qué se trata?
No, no hay ninguna justificación a la escisión de la AFL-CIO.
Es un día negro para el movimiento sindical norteamericano. La
inmensa mayoría de los sindicados no comprenden porqué
ha tenido lugar esta escisión. Yo misma tengo dificultades para
comprender y soy sindicalista desde hace muchísimo tiempo.
Creo sinceramente que la dirección de la AFL-CIO y su Secretario
General John Sweeney, hicieron grandes esfuerzos para intentar reconciliar
a los sindicatos nacionales que terminaron por formar la Change to Win
(Cambio para Ganar). Se trata del Sindicato de los Trabajadores de los
Servicios (SEIU), del Sindicato de los Camioneros (Teamsters), del Sindicato
de los Trabajadores de la Confección y de los Hoteles y Restaurantes
(Unite/HERE), del Sindicato de los Trabajadores de la Alimentación
y el Comercio (UFCW), de dos sindicatos de los Trabajadores de la Construcción
(Albañiles, Carpinteros), y muy recientemente, del Sindicato
de los Trabajadores Agrícolas de la Costa Occidental (UFW). La
AFL-CIO aceptó adoptar muchas de las reformas de estructuras
propuestas por la Coalición CTW, pero al parecer eso no ha bastado.
En último análisis, mucho me temo, que no se trate más
que de rivalidades personales.
He escuchado, a sindicalistas de ambas partes, que los verdaderos cambios
necesarios para revitalizar el movimiento sindical no se abordaron en
este debate. ¿Es esa tu opinión? Y, en caso afirmativo,
¿Qué cuestiones habría sido necesario abordar?
Para mi, hay tres cuestiones importantes que el movimiento sindical
debe abordar. En primer lugar, se trata de su independencia política.
En Europa, existen partidos y sindicatos y estos últimos, tienen
tradiciones de independencia política. Los electores sindicados
no se ven obligados a elegir como en los Estados Unidos entre dos partidos
políticos que sólo representan fracciones diferentes de
la patronal. Pero aquí, se dedican todos los esfuerzos a apoyar
a uno u otro de los dos partidos patronales. Y una vez elegidos, la
mayoría de los que se habían presentado como "amigos
de los trabajadores" olvidan quién les ha puesto en el poder.
Debemos comenzar a presentar a nuestros propios candidatos obreros independientes
en los niveles municipales y de los Estados. Debemos comenzar a construir
nuestra propia expresión política independiente, la de
los trabajadores. Pero este debate no ha sido suscitado por ninguno
de los dos campos en el debate.
Recordemos que fue Clinton, el último Presidente del Partido
Demócrata, quien hizo firmar el Tratado de Libre Comercio de
Norteamérica (TLCAN) y la Ley Nacional llamada de "defensa
del matrimonio". Esta ley prohíbe a los homosexuales beneficiarse
de los mismos acervos sociales, de la misma cobertura médica
y social que los demás trabajadores.
A continuación, debemos informar a los trabajadores de lo que
significa la economía mundializada, cómo las multinacionales
norteamericanas suprimen empleos con salarios decentes en nuestro país,
con el fin de sobre explotar a los trabajadores de Centroamérica
y China. Se habría podido, se habría debido organizar
aquí una manifestación masiva para impedir el reciente
paso del Acuerdo de Libre Comercio de Centroamérica (TLCAC).
Esta cuestión concierne a todos los militantes, no solamente
a la dirección y a un número limitado de militantes comprometidos.
En tercer lugar, es necesario entregar a los sindicados el control de
los sindicatos locales, de las uniones locales, de las federaciones
en el ámbito de los Estados y de los sindicatos nacionales. Los
trabajadores deben apropiarse de sus propios sindicatos. El sindicato,
es ellos. Es esta aspiración lo que estuvo en el origen de las
movilizaciones de masa y la renovación del movimiento sindical
durante los años treinta.
Un gran número de sindicalistas de ambos campos ha insistido
en la necesidad de preservar la unidad y la solidaridad entre los sindicatos
tras la escisión. ¿Será posible mantener tales
formas de unidad en el ámbito de las uniones locales y federaciones
de Estados? ¿Bajo qué forma?
En el Congreso de Chicago se vio, por parte de la dirección de
la AFL-CIO y de la mayoría de los delegados, una reacción
esencialmente emocional, por parte de individuos que se sentían
heridos. Nadie pensaba que las divergencias mencionadas justificaban
la escisión. Pienso que en cuanto vuelva la calma de nuevo, con
el tiempo, se verán aparecer propuestas destinadas a ayudar a
las uniones locales y las federaciones de Estado a movilizar a todos
los sindicados y a no sindicados para combatir en la unidad.
En mi sindicato, la OPEIU, hemos discutido de las propuestas impulsadas
a la vez, por la dirección de la AFL-CIO y por la Coalición
y sometimos este debate a nuestros miembros. Nuestro Comité Ejecutivo
concluyó, que la unidad del movimiento sindical es indispensable,
para permitir que muchas de las ideas progresistas impulsadas por la
Coalición, sean defendidas realmente en la AFL-CIO. Para nosotros,
hoy, esta constatación sigue siendo válida.
Según los estatutos de la AFL-CIO, está prohibido que
un sindicato no adherente pueda participar en las uniones locales y
en las federaciones de Estado. Pero en mi opinión, eso no nos
impedirá construir coaliciones que permitan promover campañas
comunes de sindicalización o campañas comunes contra la
guerra, contra los Tratados de "libre comercio" o en torno
a los referéndum sometidos a los electores y que afecten a los
trabajadores.
Esta situación destaca toda la importancia de las reagrupaciones
independientes como Pride at Work (PAW), Orgullo en el Trabajo). Construimos
PAW a partir de la base y sus estatutos permiten, explícitamente,
la posibilidad de reagrupar a sindicalistas, tanto de la AFL-CIO, como
del exterior. Tales agrupaciones, servirán de puente entre sindicatos
de todos los orígenes, en el próximo período.
Entre amplios sectores de sindicalistas, existe la preocupación
de afirmar la independencia de los sindicatos con relación a
las "asociaciones" con los patronos y a las instituciones
del capital financiero. Desde hace años, el Acuerdo Internacional
de los Trabajadores y de los Pueblos, alerta de los peligros que representan
para el movimiento obrero, todas las tentativas de integración
de los sindicatos en lo que hoy llaman la "nueva buen gobierno
mundial." ¿Cuál debe ser la respuesta del movimiento
obrero?
Desgraciadamente, esta cuestión no es realmente comprendida por
el movimiento sindical en los Estados Unidos, a cualquier nivel que
sea. No existe un verdadero debate sobre el problema de la integración
de los derechos de los trabajadores en los acuerdos de "libre comercio",
o sobre las consecuencias de la reclamación de tener "un
lugar a la mesa", junto a los responsables de la mundialización.
No existe un verdadero debate sobre la "reforma" en marcha,
de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), o sobre los
problemas planteados por la fusión entre la Confederación
Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) y la Confederación
Mundial del Trabajo (CMT).
Honradamente, la invitación hecha a los sindicatos, de ser "socios"
en la mesa de las multinacionales, parece positiva a muchos sindicalistas.
Al menos se escuchará nuestra voz, dicen.
Por mi parte, estoy confundida por las recientes declaraciones del Presidente
del SEIU, Andy Stern, a la televisión, cuando dice que la deslocalización
de los empleos es inevitable en la economía mundializada y que,
en estas condiciones, nos corresponde, como sindicalistas, colaborar
con las multinacionales para desarrollar formas de deslocalización
más favorable a los intereses de los trabajadores. Es absurdo
creer que podemos convencer a las multinacionales a comprometerse en
una mundialización "con cara humana".
¿Qué significa ser sindicalista? Nuestro papel es -y debe
seguir siendo-, ayudar a construir sindicatos en otros países
con el fin de combatir a los patronos. Es imposible luchar por una "mejor"
mundialización, es necesario combatirla.
En nuestro sindicato, combatimos, por ejemplo, la privatización
del servicio público de electricidad BC Hydro en Canadá.
No podemos, pues, trabajar con Accenture, la compañía
que pretende privatizar BC Hydro. Nuestros aliados son los asalariados
de los países afectados. Es necesario coordinar nuestros esfuerzos,
con el fin de ayudar a los trabajadores a formar sindicatos capaces
de coordinar nuestra resistencia contra las multinacionales.
¿Qué significa la política de rechazo de la silla
vacía? Eso me recuerda los tristemente conocidos proyectos de
rescate de las empresas por los asalariados, por medio de la participación
en los beneficios (Employee Stock Option Programs, ESOPs), de la que
la patronal de United Airlines convenció al sindicato de los
mecánicos de aprobar en lugar del aumento de su plan de jubilación.
Este plan de participación en los beneficios, resultó
un fracaso total. Los sindicatos sólo disponían de una
voz simbólica en el consejo de administración de United
Airlines. Para los sindicados fue un desastre, balance que los propios
dirigentes del sindicato de los mecánicos, extrajeron, pienso,
ellos mismos.
Debemos entablar un amplio debate sobre esta candente cuestión
y hacer el balance de estas "asociaciones", de cogestión,
entre sindicatos y patronales en Estados Unidos. Eso nos permitirá
comprender mejor los inminentes peligros que representa esta forma de
integración de los sindicatos, a escala internacional.
Los partidarios del Acuerdo Internacional y de la Conferencia Mundial
Abierta en Estados Unidos consideran que es necesario, desde la escisión
del movimiento sindical norteamericano, publicar una tribuna libre de
debate sobre la necesidad de la unidad y la independencia sindical.
Este boletín podría agrupar a sindicalistas y a responsables
de los distintos campos en presencia con el fin de abordar los importantes
temas a los que se enfrentan algunos trabajadores. ¿Qué
piensas tú de ello?
Un boletín sería una buena idea. Cuanto más hablemos
sobre estas cuestiones, mejor será. La única cosa que
últimamente me ha tranquilizado, ha sido, ver iniciarse el debate
entre sindicalistas y militantes sobre la necesidad de revitalizar el
movimiento sindical. El reagrupamiento que precedió a la coalición
CTW, la New Unity Partnership, lanzó un debate en su sitio web
que sirvió de tribuna libre, que permitía a la gente expresarse
e intercambiar sus ideas. Eso obligó a la AFL-CIO a hacer lo
mismo. Es la expresión de una aspiración profunda de los
asalariados y sindicados, que deben plantearse cuestiones y sacar sus
propias conclusiones.
Es importante que este debate continúe, a pesar de la escisión.
Más que nunca, tenemos que reforzar la lucha por la unidad y
la independencia sindical. Aunque eso comience a una escala más
bien modesta, el Acuerdo Internacional y la Conferencia Mundial Abierta
desempeñarían un papel importante mediante la publicación
de tal boletín.
¿Cuál es la importancia para ti de la Resolución
Contra la Guerra en Iraq que se votó en el Congreso de Chicago
y cuál es la próxima tarea para el movimiento antiguerra
en los Estados Unidos, en la estructuración de la oposición
a la guerra en Iraq?
La adopción de esta Resolución, constituye un resultado
notable, obtenido gracias a los esfuerzos desplegados por muchos de
entre nosotros -a la vez en las direcciones y en la base de los sindicatos-,
de U.S. Labor Against War (la coalición de los sindicalistas
contra la guerra) y de Pride at Work, en particular. Pero votar una
Resolución es una cosa… y ponerla en práctica es otra.
Necesitamos, ahora, hacerla conocer ampliamente entre nuestros miembros,
al igual que la trascripción del debate sobre esta Resolución.
Debemos presentar la Resolución en los talleres, las administraciones
y las oficinas, así como en nuestras reuniones de sindicados.
Debemos organizar la Manifestación contra la guerra el 24 de
septiembre próximo en Washington, en San Francisco y Los Ángeles
y movilizar a nuestros sindicatos. Los sindicalistas deberán
ser numerosos en la calle ese día. Debemos combatir para que
este debate tenga lugar entre los cargos electos del Congreso con el
fin de terminar con la ocupación y traer las tropas a casa, AHORA
Acabas de ser elegida para el Comité Ejecutivo de la AFL-CIO.
¿Cuál es el significado de tu elección, para todos
los que defienden los intereses de los trabajadores y todos los oprimidos?
Para los miembros de Pride at Work se trata de una gran victoria. Desde
hace años, los trabajadores homosexuales, bisexuales y transexuales
habían sido marginados. En las últimas elecciones nacionales,
ni los sindicatos ni los demócratas defendieron a los homosexuales
contra las discriminaciones de las que son víctimas.
Intentaron eludir esta cuestión. Es inaceptable. Esta cuestión
afecta a los derechos civiles y sociales de toda la población,
cualquiera que sea su orientación sexual, ya que se trata de
garantizar la igualdad de acceso a la salud, a las jubilaciones y a
la seguridad social concedida en los concubinatos, en el marco de los
contratos colectivos, al derecho de atención en los hospitales,
etc.
Finalmente, la AFL-CIO, oyó este mensaje y lo integró
en una Resolución sobre la "diversidad" adoptada en
el Congreso. Todos los derechos civiles y sociales deben ser impulsados
y defendidos por el movimiento sindical. Se trata de una victoria para
el movimiento sindical por el que combato desde 1979.
¿Hay alguna otra cosa que desees añadir?
Sí, deseo hacer hincapié en el hecho de que, por mi parte,
el movimiento sindical norteamericano no ha sido derrotado con la escisión.
Hemos recibido un duro golpe, pero quizá, las condiciones creadas
por la escisión, nos permitirán entablar un amplio debate,
sobre los problemas a los que estamos confrontados como movimiento obrero
y, sobre las grandes cuestiones que será necesario abordar si
queremos sobrevivir y prosperar.
En el Comité Ejecutivo, me comprometo a procurar que los sindicados
y los no sindicados, escuchen mi mensaje sobre lo que pienso que es
necesario hacer en esta situación, para hacer valer los intereses
de los trabajadores.
Me esforzaré en procurar que las uniones locales y las federaciones
de Estado sigan funcionando.
Y no puedo sino esperar, que sindicatos como el SEIU volverán
de nuevo a la AFL-CIO. Todo esto dista mucho de haber terminado. Debemos
seguir trabajando para la unidad de la AFL-CIO. Debemos seguir combatiendo,
haciendo todo lo posible, para reagrupar a todo el mundo.
Pakistán
Petición urgente de apoyo
Habéis podido tener conocimiento, en el no 142 (26 de julio de
2005) de Informaciones Internacionales del llamamiento a la solidaridad
que enviaron nuestros compañeros de Pakistán. Esta semana,
os comunicamos la información, más detallada, sobre el
combate que llevan los trabajadores de Capital Industry (Pvt) Ltd.
All Pakistan Trade Union Federation
Queridos amigos,
¡Saludos militantes de la APTUF!
Querría, en primer lugar, explicar brevemente que la APTUF es
una central sindical nacional de Pakistán, que agrupa 240 sindicatos
de los sectores público y privado, industrial y comercial. Los
sindicatos del sector del "trabajo informal" (obreros de los
ladrillares y otros trabajadores del sector) están también
afiliados a nuestra federación. La APTUF combate también
para erradicar el trabajo infantil y todas las formas de discriminación
contra los trabajadores (mujeres y hombres) y lucha para la mejora de
las condiciones de trabajo y vida de las capas más pobres de
la sociedad.
El código del trabajo en Pakistán
Los trabajadores de Pakistán están sometidos a las peores
condiciones de trabajo: jornadas de trabajo extremadamente largas, salarios
muy bajos y ninguna libertad de organización. Aunque las leyes
nacionales existentes, autorizan derechos a los trabajadores (libre
derecho de organización, de negociación colectiva), ellos
no existen que en los libros. Prácticamente no hay, o hay muy
poca, posibilidad de aplicación del código laboral sin
libertad de asociación. Desgraciadamente, la actitud de las autoridades
gubernamentales, de los patronos hacia los trabajadores es insoportable:
ninguna posibilidad de utilizar los derechos -a pesar de todo, legales-,
los sindicatos y las negociaciones colectivas. El sindicato envió
una hoja de reivindicaciones a la dirección de Capital Industry;
En un encuentro la dirección propuso un proyecto de acuerdo,
que incluía una reducción de los salarios y de los derechos.
La Dirección General amenazó a los dirigentes sindicales:
o retiraban la hoja de reivindicaciones, o firmaban un acuerdo sobre
la base de las exigencias de los patronos. La actitud de la dirección
es una flagrante violación de los convenios 98 y 87 de la OIT,
de la Constitución de Pakistán, y de las Leyes sobre las
Relaciones Industriales de 2002.
Breve reseña de la lucha/desafío a Capital Industry (Pvt)
Ltd.
Capital Industry (Pvt) Ltd, fabricante de bicicletas, está situada
en la zona industrial Gulberg en Lahore, Pakistán. Emplea a alrededor
de 600 trabajadores. El sindicato de los trabajadores de Capital Industry
(Pvt) Ltd, afiliado a la APTUF, obtuvo un éxito en las elecciones
de abril de 2005. La dirección no reconoce derechos colectivos
al sindicato y utiliza distintas tácticas para acosar a los dirigentes
sindicales y a los trabajadores. El sindicato es un elemento que apoya,
el sindicato ha intentado negociar con la dirección, para hacer
aceptar las reivindicaciones de los trabajadores, pero la dirección
no reconoce al sindicato, y en lugar de dialogar, amenaza a los trabajadores
y a los dirigentes sindicales, con no continuar negociando sobre la
hoja de reivindicaciones, y despide a 24 trabajadores y a dirigentes
sindicales.
Cronología
Abril de 2005: El sindicato de Capital Industry (Pvt) Ltd gana las elecciones;
6 de junio: La hoja de reivindicaciones se entrega a la dirección;
7 de junio: La dirección entrega su proyecto de acuerdo;
2 de julio: Actuaciones judiciales contra 6 dirigentes sindicales y
despidos de 24 sindicalistas;
5 de julio: Reunión de protesta delante de la puerta de la fábrica;
6 de julio: Manifestaciones en toda la zona industrial;
8 de julio: El sindicato contacta con el Ministerio de Trabajo y las
autoridades competentes;
15 de julio: La APTUF envía un correo al Primer Ministro y a
los demás Ministerios concernidos;
22 de julio: Reunión con el Secretario;
23 de julio: Información, a las demás federaciones sindicales,
de la lucha;
23 de julio: La APTUF, con las demás federaciones sindicales,
organiza una reunión de protesta delante de la puerta de la fábrica,
contra los despidos de los 24 trabajadores;
25 de julio: Una conciliación tiene lugar en el Ministerio de
Trabajo, la dirección no es incomodada, por haber atacado la
reunión.
El sindicato intenta, constantemente, ponerse en contacto con las autoridades
interesadas, pero no se impone ninguna sanción contra los dueños,
para impedir las violaciones de la ley. La situación de los trabajadores
se vuelve peor cada día y los patronos emplean esbirros para
agredir a los trabajadores. Eso crea una gran agitación entre
los trabajadores.
Nuestras reivindicaciones
" Reintegración inmediata de los 24 trabajadores y aceptación
de la hoja de reivindicaciones;
" Cese de las violaciones de los convenios 98 y 87 de la OIT y
respeto de las leyes laborales;
" Satisfacción de las reivindicaciones: subida de los salarios,
medidas relativas a la salud y la seguridad, protección médica,
prima de producción, libertad de palabra y negociación
colectiva, restablecimiento de las ventajas sobre los beneficios.
Sé que todos, comprendéis la situación de los trabajadores
en Pakistán, que demuestra claramente la actitud de los patronos
y de los Ministerios contra los derechos de los trabajadores y la creación
de sus sindicatos. En estas circunstancias, para apoyar e impulsar la
lucha de los trabajadores, pedimos a todos nuestros amigos, federaciones
sindicales, grupos de derechos humanos, enviar mensajes de solidaridad
a la APTUF y enviar cartas de protesta a todas las autoridades gubernamentales
afectadas (por Correo electrónico o Fax, -direcciones, a continuación-),
contra la injusta e inhumana actitud de la dirección de Capital
Industry (Pvt) Ltd ante nuestras reivindicaciones.
Vuestras acciones y vuestro apoyo avivarán el combate de los
trabajadores.
Gulzar Ahmed Chaudhary
Secretario General
Rubina Yamil
Presidenta
Os recordamos las Direcciones a las que enviar vuestros mensajes:
Mr Shaukat Aziz
Prime Minister of Pakistan
Prime Minister Secretariat
Islamabad - Pakistan
Mr Khalid Maqbool
Governor of Punjab
Gorvernor House Lahore - Pakistan
Fax: 92-42-9203044
Email; governor.sectt@punjab.gov.pk
Mr Parvez Elahi
Chief Minister
Chief Minister House
Lahore - Pakistan
Fax; 92-42-9203224
Federal Minister of Labor
Federal Minister of Labor, Manpower
& Overseas Pakistanis
Block B, Pak secretariat
Ismalabad, Pakistan
Mr Shahnawaz Badar
Secretay Labour
Governement of Punjab
2 Bank Road, Old P & D Building
Lahore - Pakistan
Fax: 92-42-9230296
Mr Malik Asif Hyat
Secretary
Federal Minister of Labor, Manpower
& Overseas Pakistanis
Block B, Pak secretariat
Ismalabad, Pakistan
Home Secretary Punjab
Civil Secretariat
Lahore - Pakistan
Inspector General Police
Punjab
Lahore - Pakistan
Mr Juan Somavia
Director General
Organización Internacional del Trabajo
4 Route des Morillons
CH - 1211 Geneve 22
Switzerland
Jim Baker
Director
Bureau for Workers' Activities
International Labour Organization
4 Route des Morillons
CH - 1211 Geneve 22 - Switzerland
Mr Dong Lin Li
Director
International Labour Organization
Area Office ILO Building
Sector G - 5 / 2
Islamabad - Pakistan
Email : Islamabad@ilo.org
APTUF
14 N. Industrial Area
Gulberg II, Lahore, Pakistan
Fax: 92-42-6665301
Haití
Comunicado
Militantes sindicalistas y políticos, exigen explicaciones sobre
las masacres cometidas por las tropas de la ONU en Haití
y prosiguen la campaña para la vuelta inmediata
de las tropas brasileñas.
Brasilia, 21 de julio de 2005.
Una delegación de militantes sindicalistas y políticos
se personó en el Palacio de Planalto [sede de la Presidencia
de la República de Brasil - NDT], el 21 de julio, para exigir
explicaciones del gobierno con respecto a la masacre de civiles en Haití,
perpetrado por las tropas de la ONU, bajo el mando del ejército
brasileño.
La delegación, organizada por el Sindsep-DF (Sindicato de los
Trabajadores de la Función Pública del Distrito Federal),
era portadora de una carta dirigida al Presidente Lula, y fue recibida
por el Director de Documentación, Claudio Soares da Rocha. La
carta estaba firmada por:
- Luiz Couto, (PT-PB), diputado federal, Vicepresidente de la Comisión
de Derechos Humanos y Minorías de la
Cámara Federal;
- Julio Barros, en nombre del Ejecutivo Regional del PPS-DF;
- Oton Neves, en nombre del Sindsep-DF;
- Walter Célio, Presidente del PT-Plano Piloto (DF);
- Chico Pereira, Sindicato de los Radiofonistas [trabajadores de las
cadenas radiofónicas - NDT] del Distrito Federal;
- Edison Cardoso, Condsef.
La carta condena las exacciones de las tropas de la ONU, que han atacado
los barrios obreros de Cité-Soleil de
Puerto Príncipe, capital de Haití, matando, al menos,
a 20 personas (número que aumentará si nuestra información
se confirma), entre ellos, 4 niños heridos en la cabeza por los
disparos. Estos acontecimientos, han sido informados por un grupo de
militantes sindicalistas norteamericanos del Consejo Obrero de San Francisco,
de la central sindical AFL-CIO, presentes en Haití, del 29 de
junio al 10 de julio.
Según estos testimonios, la masacre ha sido ejecutada por 300
soldados fuertemente armados bajo el mando del general brasileño
Augusto Heleno. "Exigimos explicaciones sobre la grave responsabilidad
que pesa sobre nuestro país, cuyo ejército ejerce la dirección
de las fuerzas de ocupación.", ha declarado Oton Neveros,
coordinador del Secretariado de Asuntos Jurídicos del Sindsep-DF.
Portando pancartas ante el Palacio de Planalto, los sindicalistas exigían
también, el retorno inmediato de las tropas brasileñas
que componen las fuerzas de la ONU en Haití. Manifestaciones
idénticas, de protesta contra las maniobras de los ejércitos
de la ONU en Haití, se desarrollaron en varios lugares del mundo.
La Senadora Serys Slhessarenko (PT-MT) solicitó una audiencia
para que una delegación se entreviste con la Ministra de la Casa
Civil [primer Ministerio - NDT], Dilma Roussef, en las próximas
semanas.
En defensa de la soberanía nacional y el derecho de autodeterminación
de los pueblos, pedimos a todos los sindicatos y organizaciones el envío
de mensajes al Presidente de la República reclamando explicaciones
sobre la masacre y exigiendo el inmediato retorno de las tropas brasileñas
de Haití.
Oton Nevs, Sindsep; Julio Barros, PPS-DF; Chico Preira, Sindicato del
Radiofonistas-DF.
Suscripción a Informaciones Internacionales
Un año: 10 euros. Suscripción de apoyo 1 año: 20
euros
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Para recibir la versión española, dirigirse a:
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2000. 87, rue du Faubourg-Saint-Denis, 75010 Paris (Francia) - Commission
paritaire n° 0708 G 82738
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