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INFORMACIONES INTERNACIONALES
9 de agosto de 2005 No 144 Precio 0,50
Boletín semanal de informaciones editado por el
Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos
Presentación
Faltan algunos días para la apertura de la "Conferencia
Continental de América por la nacionalización del petróleo
y del gas de Bolivia, contra las privatizaciones y por la soberanía
nacional", que va a tener lugar en La Paz (Bolivia) los días
12, 13 y 14 de agosto de 2005.
Esta conferencia, ha sido convocada conjuntamente, por la COB (Central
Obrera Boliviana), su Federa-ción Minera y el Acuerdo Internacional
de los Trabajadores y de los Pueblos.
Estarán presentes delegaciones del Brasil, de México,
del Perú, de los Estados Unidos, de Ecuador, de Argentina, de
Paraguay, de Chile, de Uruguay, así como de otros continentes.
En este número de Informaciones Internacionales publicamos las
entrevistas que concedieron dos ferro-viarios brasileños, después
de la retirada de la "medida provisional", que habría
abierto la vía a la priva-tización de la compañía
brasileña de los ferrocarriles.
Esa retirada ha sido una victoria.
Publicamos igualmente, en el marco de la preparación de la conferencia,
una corresponsalía de Vene-zuela, sobre "el anuncio hecho
por el Presidente Chávez de expropiar a 1 149 empresas.".
También podréis leer, esta semana, la tercera parte de
la contribución de Roger Sandri sobre la reforma de la ONU: "La
democracia participativa y las organizaciones no gubernamentales".
Terminamos la publicación de la discusión del XII Encuentro
Internacional para la defensa de los con-venios de la OIT, y de la independencia
de las organizaciones sindicales de Ginebra, con la segunda y última
parte de la respuesta de Daniel Gluckstein.
De Marruecos nos ha llegado una declaración de la Unión
Marroquí del Trabajo, exigiendo el manteni-miento del salario
mínimo interprofesional.
No os olvidéis de renovar la suscripción, necesitamos
vuestro apoyo.
Sumario:
Pág. 1: Presentación.
Pág. 2: "La reforma de la ONU" contribución
de Roger Sandri (3a. parte).
Pág. 5: XII Encuentro de Ginebra: respuesta de Daniel Gluckstein
(final).
Pág. 9: Marruecos: declaración: "No al desmantelamiento
del SMIG".
Pág. 11: Conferencia de América, dos entrevistas con ferroviarios
brasileños.
Pág. 13: Conferencia de América: el Presidente Chávez
anuncia la expropiación de 1 149 empresas.
Pág. 14: Suscripciones.
Reforma de la ONU
Contribución de Roger Sandri (tercera parte)
La democracia participativa y las Organizaciones No Gubernamentales
El año 1989 fue, ya lo dijimos, un punto de ruptura en cuanto
a las confrontaciones mundiales. El hundi-miento de los sistemas estalinistas
abre un bulevar al sistema capitalista y a su modo de producción.
Algunos vieron a través de este acontecimiento "el final
de la historia".
La agonía del sistema estalinista, que trasladaba una ideología
falsamente proletaria, pero coercitivo y explo-tador en su práctica
liberticida, tendrá indirectamente efectos secundarios. Extinguiendo
el temor que inspi-raba a los capitalistas, las clases dirigentes van
a confinarse, en adelante, en una negación progresiva de cualquier
compromiso social.
Animada por Gobiernos sometidos, convertidos en inmensa mayoría,
cualquiera que sea su etiqueta, la uni-formidad mundialista va a dar
nacimiento a lo que se denominará el "pensamiento único".
A este respecto, el antiguo disidente Alexandre Zinoviev era muy claro:
"Hoy, los socialistas en el poder en la mayoría de los países
de Europa aplican una política de desmantelamiento social que
destruye todo lo que había de socialista, precisamente en los
países capitalistas." .
Confirmando la reflexión de Zinoviev, Jacques Attali, ex-consejero
de Mitterrand, expresándose en Le Figa-ro, con fecha del 5 de
mayo de 2004, decía: "Es bajo la izquierda que las diferencias
entre las rentas del trabajo y las del capital, han empeorado.".
Recordemos que esta "izquierda "encubría" a los
socialistas, los radicales y los comunistas.
El estado nación, producto de la Revolución Francesa de
1789, dio nacimiento a la democracia política. El "final
de la historia" anunciada -lo constatamos diariamente-, no puso
fin al antagonismo entre las clases sociales, sino al contrario.
Globalmente, el referéndum del 29 de mayo de 2005 sobre Europa
es el ejemplo más concluyente.
Las tensiones sociales, la historia lo ha demostrado, encuentran a menudo
su desenlace en convulsiones polí-ticas. Para el sistema multilateral
y los tenedores de economía global, la democracia política
no está ya en condiciones de canalizar los conflictos, sino de
avivarlos. De ahí la necesidad de encuadrarlos, mediante la instauración
de una "democracia participativa" de dimensión mundial,
y que sería la base del "nuevo buen gobierno", propuesto
a la Asamblea General de la ONU, prevista para septiembre de 2005. En
esta orienta-ción -cuyos objetivos son trazados por las instituciones
del mundialismo con, a su cabeza, el FMI, el Banco Mundial y la OCDE-,
la idea de esta democracia participativa se manifestó con motivo
de encuentros como la "Cumbre de Davos", punto de encuentro
de los capitalistas del mundo entero.
Con el fin de hacer contrapeso, y de no hacer injuria a Montesquieu
en su El espíritu de las leyes, se inducirá a representantes
de la "fuerza de trabajo", generalmente autoproclamados, a
crear esta masa contraria. Así nacerá el Foro de Porto
Alegre, en Brasil, estableciendo oficialmente la "democracia participativa".
Ya está todo dicho sobre el tema, yo no insistiré en ello.
A nivel doctrinal, queda claro que para el conjunto de la familia mundialista
y altermundialista, el Estado-nación se convirtió en anticuado.
Por lo tanto, los días de la "democracia política"
vinculada al Estado-nación están contados.
El "mundialismo" se convierte en la nueva fórmula de
unión entre los pueblos, para la búsqueda de una con-vergencia
institucional que permita la gestión del "bien común"
de todos, una forma de asociación empresa-rial, social y política,
que rechaza el concepto "superado de la lucha de clases" (sic).
De ahí debe nacer la "nueva gobernanza", funcionando
sobre la base de la "democracia participativa".
Detrás de esta atractiva expresión conceptual, el objetivo
consiste en asociar a este "buen gobierno mundial" al conjunto
de las fuerzas económicas y sociales. Los problemas de clases
deben ceder el lugar a las cuestio-nes de sociedad, sometidas a la más
perfecta "ergonomía".
Es, en realidad, la colaboración del capital y el trabajo, reformulada
en su dimensión mundialista.
La historia política y social de Francia, ha conocido todas esas
teorías sociales de connotación ecuménica, debido
al importante lugar ocupado por la Iglesia Católica y su doctrina
social. La lucha de clases no es un principio: es un hecho social ineludible.
Marx y Engels dieron sobre ello, una explicación histórica
irrefuta-ble.
En cada período de fuertes tensiones sociales, incluso en la
llegada del fascismo y del nacionalsocialismo, la lucha de clases, estuvo,
constantemente, en el centro del psicodrama político.
La llegada de la "sociedad comunitarista" que se definía
en el Estado total, pasaba prioritariamente, por la li-quidación
de los partidos políticos y del contexto pluralista en el que
éstos animaban el debate ciudadano, en favor del partido único,
detentador de la verdad.
Lo mismo ocurre por lo que se refiere al sindicalismo obrero.
La llegada de la sociedad comunitarista, negando la lucha de clases,
exige la integración de ésta en su estruc-tura, asociándola
de grado o por la fuerza, en función del desarrollo histórico,
en el conjunto de las decisio-nes tomadas por la "nuevo buen gobierno".
La "democracia participativa", es necesario repetirlo, niega
la existencia de clases sociales con intereses an-tagónicos,
como niega las contradicciones de intereses nacidas del modo de producción
capitalista.
Por eso, la tendencia mundialista conduce a la destrucción de
las estructuras políticas tradicionales, basadas en la existencia
de los estados nación.
De ello, algunos deducen que, los días del Estado nacional, jerárquicamente
estructurado, están contados, mientras que, por el contrario,
la organización de la soberanía política en forma
de redes, en las que se su-primen los Estados nacionales, libera nuevas
posibilidades de acción en una economía y una cultura
mundia-lizadas.
De hecho, se trata de sustituir el orden internacional constituido de
Estados-nación, regulado por la "demo-cracia política",
por un orden "cosmopolita", solamente basado en los individuos
negando, de hecho, la exis-tencia de las clases sociales, en favor de
un neo totalitarismo.
En un tal contexto parcelado, en un momento o en otro, el instinto gregario
de los individuos los orientará, en caso de fallo de las organizaciones
obreras de vanguardia, no hacia un reagrupamiento basado en las clases
sociales, sino hacia las comunidades religiosas y étnicas, es
decir, una impresionante vuelta a la barbarie. Ya hoy, por lo que se
refiere a la "igualdad", producto de la excepción republicana,
se pone de relieve el concep-to de "discriminación positiva".
Con la promoción de la "democracia participativa",
algunos sectores de la sociedad mundial, son invitados a militar más
aún, para el advenimiento del nuevo orden económico y
político mundial.
En el sistema, se concede una función preponderante a las organizaciones
no gubernamentales (ONG), para la estructuración del "buen
gobierno mundial".
Teniendo conocimiento de la historia (anteriormente mencionado), de
estas ONG y su lugar, cada vez más preponderante, en el dispositivo
general de la "democracia participativa", se comprende mucho
mejor lo que encubren los términos de "sociedad civil",
"ONG", "nuevo buen gobierno".
Las organizaciones obreras están también amenazadas, a
nivel internacional y, en consecuencia, a nivel na-cional.
La fusión prevista para 2006 de la CIOSL y la CMT no es un hecho
casual. Plantea serios problemas, ya que algunos, prevén transformar
la nueva central en ONG.
Es lógico que nos interroguemos.
"Las ONG, mecanismos de la privatización del Estado"
Con una hábil manipulación informativa, las Organizaciones
No Gubernamentales consiguieron ocupar un terreno de comunicación
cada vez más amplio, inversamente proporcional al de su representatividad
política. La corriente ecologista, con un José Bové
en Francia, que se comporta como el compañero de viaje del ámbi-to
de influencia ecolo-izquierdista, hace las delicias de los periodistas,
en particular, respecto a la aversión que expresa frente al movimiento
obrero internacional.
Si el origen de las ONG data de mediados del siglo XIX, será
necesario esperar al final de la Segunda Guerra Mundial y a la fecha
simbólica del 26 de junio de 1945, fecha de la firma en San Francisco
de la Carta de las Naciones Unidas, para que las ONG obtengan un reconocimiento
consagrado por un Tratado internacional de alcance universal.
El artículo 71 de la Carta prevé: "El Consejo Económico
y Social puede tomar cualquier disposición útil para consultar
a las organizaciones no gubernamentales que se ocupan de las cuestiones
que son competencia su-ya. Estas disposiciones pueden aplicarse a organizaciones
internacionales, y si hay a organizaciones naciona-les, previa consulta
al miembro interesado de la organización". Por primera vez,
la expresión "Organización No Gubernamental",
hace su aparición en el vocabulario oficial.
Desde 1989, inicio del orden mundialista y global, las estructuras democráticas
y las instituciones que son su expresión, se dejan de lado paulatinamente.
Ya se trate de los partidos políticos, cuerpos vivos de la demo-cracia,
o del sindicalismo obrero en el sentido amplio del término, que
garantiza el esqueleto social, para las superestructuras de la economía
global, sus funciones forman parte del ámbito del pasado.
Concepción comunitarista
La concepción comunitarista que anima a las instituciones del
mundialismo que actúan por cuenta del capita-lismo multinacional
y el imperialismo norteamericano, va a ayudar a la aparición,
de un nuevo tipo de ONG, responsables de acompañar la estrategia
mundialista y financiadas, en su funcionamiento, por el Banco Mun-dial,
el FMI y las sociedades transnacionales. El Banco Mundial garantiza,
en particular, una importante par-te de la financiación del Foro
Social de Porto Alegre.
Globalmente, a partir de 1985-1986, el Banco Mundial multiplica las
subvenciones destinadas a ser adminis-tradas por ONG que, de paso se
embolsan generosas comisiones. La proporción de los proyectos
del Banco Mundial pasa del 5% en 1988, al 47%, y luego a más
del 50% en 1997. Por otra parte, la Unión Europea, im-portante
proveedor de fondos a escala mundial, hace circular más del 60%
de su ayuda por el canal de las ONG. Se están entregando porcentajes
similares para las grandes agencias de cooperación de Estados
Unidos y Japón .
La rivalidad entre las ONG del Sur y las del Norte conduce a las primeras
a dudar de la honradez de las se-gundas, sospechando, seguramente con
razón, que sirven de enlace a sus gobiernos respectivos, mucho
más que de apoyo real a las poblaciones locales.
¿Son las ONG la punta de lanza de la economía global y
de la expansión multinacional? Seguramente es cierto. Para numerosos
observadores, desempeña un papel evidente en el desarrollo del
liberalismo integral y en el repliegue de los estados nación.
El "consenso de Washington" prevé que los Estados deben
renunciar a su tutela sobre los servicios públicos. En la revista
Alter-éco, no. 190, un comentarista escribe esto: "Las ONG
son, en última instancia, un meca-nismo de la privatización
del Estado. Éste se descarga, sobre ellas, de algunas de sus
funciones sociales o poderes. Así entendida, la sociedad civil
es un mecanismo de acumulación económica, gracias a las
exen-ciones fiscales y aduaneras de las que gozan las ONG, hasta cierto
punto una versión moderna de los bienes de manos muertas.".
XII Encuentro Internacional en defensa de los convenios de la OIT
y de la independencia de las organizaciones sindicales
Ginebra 12 de junio de 2005
Respuesta de Daniel Gluckstein
Coordinador del Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos
(Continuación y final)
Una vez que esto estuvo bien asentado, vino la segunda etapa: si es
necesario buscar soluciones, no podemos contentarnos, sólo con
la gente que allí sufre las consecuencias, es necesario ir a
discutir con los responsa-bles. Luego hay una última etapa, en
el último Foro Social de Porto Alegre, se hizo venir a los representantes
del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. Hubo todo un
debate con ellos. Hay informes para decir: ¿Cómo es posible
luchar juntos contra la pobreza? ¿Os dais cuenta de lo que eso
quiere decir? ¡Pedís al asesino, los medios de luchar contra
los asesinatos! Preguntáis a los que empobrecen y matan de hambre
a la humanidad entera: ¡¿cómo luchar juntos contra
la pobreza?! Es lo que pasó en enero pasado. Todo el mundo discutió
con ellos: ¿Cómo luchar contra la pobreza? Tenéis
imponentes informes, porque esa gente es inteligente. El representante
del Banco Mundial, en un informe oficial dice: "Hemos reconocido
que nues-tras políticas tuvieron efectos muy nefastos, han aumentado
la pobreza en África, en Asia... ahora hemos sa-cado lecciones
y vamos a actuar de otro modo.". Los representantes del Fondo Monetario
Internacional dije-ron: es verdad, los planes de ajuste estructural
que impusimos tuvieron de efectos secundarios extremada-mente negativos.
Hemos reflexionado, ya no se hará así.
Es necesario decir que hay una serie de países en África
donde, en cualquier caso, ya no se puede imponer nada; en cualquier
caso, será necesario hacerlo de oto modo...
Pero hecho eso, eso no era suficiente. Así pues, bajo los auspicios
del Presidente Lula, se estableció la "Bridge Initiative"
(Iniciativa Puente), es decir, el Comité de Enlace Permanente
entre los representantes del foro de Davos y los representantes del
foro de Porto Alegre. Este Comité permanente reúne en
algunos días por ejemplo en París, la próxima semana,
una conferencia internacional con 3 representantes del foro de Por-to
Alegre, 3 representantes del foro de Davos. Se ha rizado el rizo. Se
supone a los sindicatos, disueltos ya en el Foro Social, a su vez disuelto
en el diálogo con el FMI y el Banco Mundial, concertándose
ellos mismos en la "Bridge Initiative"... Es la sociedad orgánica,
totalitaria. Ya no hay clases sociales, ya no hay intereses distintos.
En la tradición europea, que es la nuestra, espero que eso no
disgustará a nadie, yo diría: todos so-mos hermanos en
Jesucristo. Podéis ser hermanos entre todos los que queráis.
Y mediante esta común perte-nencia a la comunidad humana, no
tenemos ya, más que sentarnos alrededor de la misma mesa y reflexionar
en cómo hacer frente a las desdichas que afectan al mundo, cuyo
origen, por supuesto, no debe buscarse en la lucha de clases, en la
explotación capitalista, sino en una especie de fatalidad sobre
la que debemos reflexio-nar juntos y, eventualmente, rezar juntos porque
fuera de eso, no hay ya nada que hacer.
Eso tiene un nombre: corporativismo, bajo una forma atenuada, suave,
abierta y simpática, con subsistencia para todos los que quieran
participar en ello; pero no hay diferencia de naturaleza entre eso y
los regímenes totalitarios que, en Europa, en los años
treinta, dijeron: "Los sindicatos obreros no pueden existir sino
como componente del Estado.". No hay diferencia. Hay una diferencia
en la forma, pero no en el contenido. Y es a esta cuestión, a
la que se enfrenta el movimiento obrero. Se trata de saber, si las organizaciones
que la clase obrera construyó para defenderse como clase, deben
comprometerse en esta vía o no.
Desde este punto de vista, pienso que el compañero Bayla Sow
de Senegal, tuvo razón completamente, al decir: "El papel
de la OIT, no es abrirse a la sociedad civil.".
Hay un debate sobre las repercusiones en el movimiento obrero de lo
que ocurre allí. Querría plantear dos cuestiones que me
parecen importantes.
Primero, el debate entablado por el compañero Yemal, retomado
por Patrick Hébert y otros compañeros: ¿unidad
o pluralismo? Este debate no es nuevo y puede continuarse. En primer
lugar, el pluralismo es un de-recho. Todos somos partidarios de los
convenios de la OIT. Los convenios de la OIT dicen: libertad para los
trabajadores de constituir sus sindicatos como les parezca. Entonces,
si se dice libertad para los trabajadores de formar sus sindicatos como
les parezca
, a condición de que allí sólo haya
uno, ya no es la libertad. Pues, si estamos a favor de los convenios
de la OIT y de la libertad de organización sindical, estamos
a favor de reconocer el principio del pluralismo. A partir de ahí,
y una vez que se está de acuerdo sobre eso, hay otra cuestión:
¿El pluralismo es deseable o es perjudicial? Yo diría
que eso depende de las circunstancias. En eso no hay reglas.
Tomemos un ejemplo concreto y de actualidad. Pienso que, hasta ahora,
la unidad realizada por el conjunto de las organizaciones sindicales
obreras de Estados Unidos en una única confederación,
la AFL-CIO, alguna crítica que se la ha podido hacer respecto
a la dirección de la AFL-CIO -y estas críticas son legítimas-,
eran la expresión de la potencia social y política de
la clase obrera de los Estados Unidos. Parecería que en el próximo
congreso -en algunas semanas-, la AFL-CIO corre el riesgo de estallar
en dos y que lo que repre-senta la mitad de los efectivos de la AFL-CIO
formarían un nuevo movimiento de tipo sindical ampliamente ONGizado.
Me pronuncio sobre esta cuestión, en el estado actual de mi información;
pienso que es un golpe que va a asestarse a la clase obrera en Estados
Unidos, el de ver escindida en dos a la AFL-CIO, es decir, una atomización,
un fraccionamiento, del que no veo ningún aspecto positivo ya
que eso no se hace sobre una base que vaya a ayudar a los trabajadores
norteamericanos a luchar.
Pero en sentido contrario, comparto lo que dijo el compañero
Patrick, a la unidad de la Confederación Euro-pea de Sindicatos,
yo preferiría, decididamente, el fraccionamiento en confederaciones
sindicales nacionales. Porque se trata de una unidad corporativista
que sólo sirve para colocar la camisa de fuerza de la Unión
Eu-ropea a las organizaciones sindicales.
Así pues, no hay reglas. Ello depende de sobre qué se
hace la unidad. Y en este sentido, sobre la cuestión precisa
que había mencionado en mi informe, la constitución de
una nueva central internacional sobre la base de la disolución
de la CIOSL y la CMT, cuando se leen los documentos que cité,
la pretensión es que esta nueva central sindical sea un componente
social de la Organización Mundial del Comercio. ¿Es eso
un avan-ce? No lo pienso. Prefiero aún a la CIOSL tal como es,
con todos sus defectos y las críticas que se la puedan hacer,
pero que es una confederación internacional que agrupa a confederaciones
nacionales -que reconoce, por tanto, las prerrogativas de las confederaciones
sindicales en cada país-. Encuentro eso más ajustado a
los intereses de la clase obrera que un organismo que pretende englobarlo
todo, sustituir a las confederacio-nes sindicales nacionales, puesto
que las federaciones nacionales podrían afiliarse directamente,
que, por tan-to, niega la existencia de la clase obrera como clase,
a escala de cada nación, niega las prerrogativas de las naciones
y pretende insertarse en las instituciones de la mundialización.
Respecto a este caso concreto, temo, es un debate que será necesario
proseguir con el compañero Yeman y otros, que, cualesquiera que
sean las amables motivaciones, que deben ser las de unos y otros para
decir: o que es un paso hacia la unidad, o que hay detrás muchas
desilusiones y muchos daños que amenazan derivar-se de ello y
que, al contrario cabe preocuparse por las razones que acabo de indicar.
Un compañero alemán planteó otra cuestión
sobre las repercusiones en las organizaciones sindicales nacio-nales
de lo que sucede. Es cierto, compañeros, hay enormes reorganizaciones
en nuestras distintas organiza-ciones. Planteó un problema interesante
porque, aunque la cuestión no se plantea de la misma manera en
to-dos los países, hay a pesar de todo una tendencia en la mayoría
de nuestros países para que la estructura sin-dical tenga una
relación con la forma de los derechos colectivos arrancados por
los trabajadores. La forma de las federaciones nacionales, o de los
sindicatos nacionales, etc. fragmento más o menos la geografía
de los convenios colectivos conseguidos, acuerdos de rama, etc. En el
ejemplo que él da sobre la forma en que se constituyó
la "súper federación" Ver.di, al menosprecio
de toda relación real con los derechos colectivos arrancados,
plantea un problema que no es solamente verdadero para Alemania.
La cuestión está concretamente planteada en Francia. En
la confederación CGT, está prevista una reforma de los
estatutos, que consiste en pasar de 21 000 sindicatos básicos
a 7 000, de una treintena de federaciones a 8, y de un centenar de uniones
departamentales a una veintena de uniones regionales. Eso se acompaña
de la propuesta de establecer lo que se denominan sindicatos interprofesionales
que no tendrían ya, por tanto, rela-ción con el convenio
colectivo, o el estatuto, o el acuerdo específico de tal o cual
sector, sino que tendría un carácter que rompe todas estas
relaciones. Pero, compañeros, si un sindicato no está
ya ligado con la defensa específica de tal convenio colectivo,
de tal acuerdo de rama, por tal estatuto, ¿qué queda de
común? La base mínima, la legislación social general
del país. Y cuando eso se hace en el momento exacto en que, en
la le-gislación social del país, se nos quiere establecer
un contrato de primer empleo que rompe el contrato de tra-bajo, no va
a quedar ya nada. Si, va a quedar una cosa: la individualización,
la atomización. Es decir cada trabajador puede sindicarse, pero
sin relación con derechos colectivos, puesto que estos derechos
colectivos están, finalmente, en trance de ser atomizados. Es
un problema planteado no solamente en Alemania, no so-lamente en Francia,
en los Estados Unidos, se le plantea a muchas organizaciones sindicales.
Creo que cuan-do decimos "defensa de los convenios de la OIT",
se conecta a esa "defensa de los convenios colectivos, de-fensa
de los estatutos, defensa de los códigos del trabajo", bajo
las formas en que fueron conquistados en los distintos países,
y eso incluye "defensa de las formas de organización sindical
de las que la clase obrera se ha dotado libremente", en relación
con las formas de sus conquistas.
Creo que es extremadamente importante para nosotros. No se trata de
interferir en el debate de tal o cual pa-ís, sino de decir: atención
al hecho de que en todos los países del mundo, casi simultáneamente,
se pongan en marcha proyectos de reestructuración sindical, como
si fuera algo espontáneo; que todos esos proyectos, en distintos
grados, tengan en común la afirmación de que hay demasiadas
federaciones y es necesario fusionar-las, demasiados sindicatos y es
necesario fusionarlos, etc. ¿es que eso, no tiene una relación,
en la mayoría de los casos, con el cuestionamiento de los derechos
colectivos? Eso tiene una relación. Procede, pues, decir: estemos
atentos a los procesos que se desarrollan en nuestras organizaciones
respectivas, porque hay una re-lación entre las reformas de estructuras
y las contrarreformas sobre los derechos colectivos.
He apreciado, en nuestro debate, que hay procesos contradictorios, y
eso es tanto mejor.
Por ejemplo, por primera vez desde hace quince años, una huelga
general declarada en Rumania, de los fe-rroviarios, obtiene un reconocimiento
legal. Es interesante porque por primera vez desde hace 60 años,
en Francia, se corre el riesgo de hacer adoptar disposiciones legales
que ponen en entredicho el derecho de huelga para los ferroviarios y,
más en general, en los transportes públicos. No estaba
dado por supuesto, que en la defensa de los derechos de los trabajadores,
se llegaría a un momento dado, en que la regresión en
Francia, cruzaría en el mal sentido, una progresión de
los derechos de los trabajadores en Rumania. Hay una conclusión
que extraer. Es que quizá no sea urgente incorporarse a la Unión
Europea. Porque el cuestiona-miento del derecho de huelga en los transportes
públicos, es una Directiva Europea. En nombre de la "liber-tad
de circulación", Europa ya intervino, en dos ocasiones,
para romper una huelga de los camioneros en Francia, que suponía
un obstáculo a la libre circulación de mercancías
en toda Europa.
Creo que es procedente conectar las cosas. Encuentro muy positivo que
los compañeros rumanos hayan im-puesto el reconocimiento legal
de la huelga general de los ferroviarios, y espero que esta huelga general
se coronará con éxito. Por otra parte, la vamos a dar
a conocer en Francia, en el momento en que se lleva una batalla contra
el cuestionamiento del derecho de huelga de los ferroviarios. Pero no
debemos privarnos de poner eso en relación con la Unión
Europea. Si Rumania fuera miembro de la Unión Europea, una huelga
general chocaría con las directivas de Bruselas que dicen: no
tienen el derecho a hacer huelga porque eso su-pone un obstáculo
a la libre circulación de mercancías.
Terminaría sobre nuestras responsabilidades. Hay aquí
un debate abierto, que debemos proseguir. Nadie puede afirmar que vamos
a zanjarlo. Se redactó un proyecto de sumario de conclusiones
que se os va a en-tregar, que dice esencialmente: he aquí el
debate que se ha abierto entre nosotros, vamos a publicarlo con los
métodos que son los nuestros, es decir, publicando el conjunto
de las discusiones, y actuando de la forma, como siempre lo hemos hecho,
que estos debates circulen en el movimiento obrero, que los compañeros
sean informados, y que en nuestras respectivas organizaciones se pueda
discutir.
Esto no nos emancipa de llevar una serie de campañas precisas.
Pueden parecer modestas, pero el delegado de Senegal recordaba que otro
compañero, que formaba parte de los compañeros encarcelados,
está presente aquí. Hace dos años, nos habíamos
pronunciado aquí, a favor de la liberación de estos compañeros
que, fi-nalmente, lo fueron.
Antes de que se marcharan de aquí, tuve un largo debate con los
compañeros de Venezuela. Les preguntamos cuál era su opinión
sobre lo que acaba de ocurrir en la OIT. Dijeron lo siguiente: Sin duda
hay algo de in-aceptable en el hecho de que, al amparo de los derechos
sindicales, la OIT haya puesto en entredicho la sobe-ranía del
Gobierno de Venezuela, porque habréis comprendido que la principal
decisión de la OIT relativa a Venezuela, ha sido decir que no
era justo obstaculizar la libertad de movimiento de los que habían
organiza-do una tentativa de golpe de Estado hace un año. Por
regla general, a pesar de todo, se reconoce de la sobe-ranía
de Estados y de gobiernos, el hecho de que cuando alguien ha participado
en un golpe de Estado, tiene cuentas que dar a la justicia de su país.
Siendo as, excepto eso, los compañeros me señalaron que
las mayores amenazas que pesaban sobre las condenas de la UNT y Venezuela
no tuvieron éxito por el momento. No tu-vieron éxito en
particular porque hay una campaña internacional que decidimos
juntos con los compañeros en Caracas en febrero pasado, diciendo:
nos vamos a dirigir al grupo de los trabajadores, es decir, a las orga-nizaciones
obreras del mundo entero para decir: he aquí la situación
real en Venezuela, no hay por qué con-denar a Venezuela por violación
de las libertades sindicales. Cuando decidimos esta campaña en
febrero pa-sado, en Caracas, en una reunión con los compañeros,
la UNT de Venezuela, estaba relativamente aislada en el movimiento sindical
internacional, porque una enorme campaña, había sido impulsada,
por toda una serie de gente para decir: no hay libertad sindical en
Venezuela.
Hemos llevado esta campaña y los compañeros dicen que
eso tuvo un efecto extremadamente positivo. Hemos decidido, por tanto,
junto con ellos, proseguir esta campaña bajo una forma particular.
A partir de mañana, van a hacer un acta de lo que ha sucedido
en la Asamblea General de la OIT. Vamos a enviarlo a todo el mundo.
Vamos a poner a los compañeros en estado de alerta. Vamos a invitar
a todo el mundo a par-ticipar en el congreso de la UNT, a finales de
julio, para comprobar hasta qué punto, la libertad sindical se
reconoce en este país. Y en noviembre, cuando el tema se va a
volver a presentar al Consejo de Administra-ción de la OIT, volveremos
de nuevo con el conjunto de los elementos de la campaña.
Habéis escuchado lo que han dicho los compañeros rumanos,
en relación al caso de Cozma. Deseo que esté liberado
como se ha dicho. Dicho esto, la experiencia nos ha enseñado
a ser prudente. Pienso que tienen ra-zón en presentar la denuncia
en su forma legal mañana. Creo que debemos tomar como compromiso
en esta conferencia que, si resulta que el compañero Cozma no
está liberado, reanudaríamos la campaña internacio-nal
que llevamos desde hace muchos años.
En tercer lugar, he tenido en cuenta, obviamente, la campaña
en apoyo a la denuncia presentada por los com-pañeros de Bangladesh.
En cuarto lugar he tenido en cuenta la propuesta del compañero
Jacques Paris, y pienso que él tiene razón de desarrollar
una campaña en dirección a la juventud a escala internacional,
a partir de lo que explicó sobre lo que se somete, ahora mismo,
a la OIT, sobre todo teniendo en cuenta que, creo que en todos nuestros
países -discutíamos con los compañeros de Argelia,
es el mismo proceso que en Francia, salvo que en Argelia, ha comenzado
algo más pronto-, en todos los países, pues, la ofensiva
actual de desregulación de los derechos colectivos de la clase
obrera se concentra en la juventud, es decir: se toma a la juventud
como palanca para generalizar lo que se denomina "trabajo informal"
en África o Asia. Es lo que ahora llega a Europa: es el tra-bajo
desprovisto de todo derecho y garantía colectiva. Atención,
hay organizaciones sindicales en Francia que retransmiten eso reivindicando
por ejemplo la "seguridad social profesional" o el "nuevo
estatuto del trabajador asalariado", que es una forma de individualización
de los derechos que, en última instancia, co-rresponde a la generalización
del trabajo informal. Pienso que bajo una forma conveniente, a partir
de la in-formación proporcionada por Jacques Paris y del llamamiento
a una campaña internacional, es necesario que respondamos a ello.
Comparto todo lo que se ha dicho, sobre la cuestión de la anulación
de la deuda, son posiciones que siempre hemos defendido, pero tuve en
cuenta la información dada por Paul Nkunzimana relativa a Burundi.
Si se confirma que el Presidente de la central sindical de Burundi,
es efectivamente hostilizado por haber partici-pado en la asamblea general
de la OIT, es cuando menos raro, en general, que se moleste por eso
a un res-ponsable sindical. Pongo esto en relación con lo que
Paul ha explicado sobre la degradación de la situación
en Burundi. Pienso que es necesario abordar eso muy seriamente. Propongo
que si estas informaciones se confirman, se asuma el compromiso de organizar
una campaña internacional en dirección de todas las orga-nizaciones
obreras para pedirles pronunciarse unidos y no dejar hacer. Porque eso
quiere decir, que se va, inicialmente, a reprimir a un compañero,
a continuación, se va a prohibir el sindicato y, después
de eso va a ser la ofensiva desencadenada para una nueva explosión
falsamente étnica en Burundi.
Estas son, compañeros, las conclusiones en el respeto, no solamente
del tiempo, sino, sobre todo, de las nor-mas que son las nuestras. El
Acuerdo Internacional, no está en competencia con ninguna organización
obrera existente. No estamos aquí para tomar decisiones por votación.
Se registra el debate que tiene lugar, se pro-sigue mediante la publicación.
Se ponen en práctica las campañas que, estoy convencido,
tendrán el acuerdo de todos. Integro en estas campañas
-Julio Turra habló de ellas, y yo querría insistir-, la
carta hecha en apoyo a los compañeros que ocupan las fábricas
en Brasil y al compañero Serge Goulart que está amenazado
de represión. Pienso que todos los compañeros, que estén
de acuerdo con ello, tomarán posición. Eso forma parte
de la ayuda que se puede aportar a los compañeros.
Por lo demás, compañeros, de acuerdo con las normas que
son las nuestras, vamos a informar a las organiza-ciones respectivas
a las que pertenecemos. Vamos a mantener el debate en esas organizaciones.
Ya hemos visto que este debate da sus frutos. Vamos a proseguirlo.
Marruecos
No al desmantelamiento del SMIG
(Salario Mínimo Garantizado)
Publicamos, con el acuerdo, del Secretariado Nacional de la Unión
Marroquí del Trabajo, es-ta declaración.
(La UMT es la organización sindical marroquí, fundada
en 1955 en Casablanca y afiliada a la CIOSL.)
1 - Después de haber coreado durante años, que la reforma
del Código del Trabajo era la única solución a
la crisis de crecimiento y competitividad de sus empresas, los representantes
de los patronos, hacen, actualmente, campaña para la supresión
del Salario Mínimo Garantizado y su sustitución, a niveles
inferiores, por mínimos sectoriales y regionales. Justifican
su pretensión, por la competencia de los productos y servicios
extranjeros, que amenazan la competitividad, el empleo, y la viabilidad
de las empresas marroquíes. Compartimos la inquietud de la patronal,
pero no su análisis de la situación. Las soluciones que
preconiza son falsas y peligrosas. He aquí porqué.
2 - El nivel del salario mínimo, no es el único factor
de la inversión, ni la única condición de la competitividad.
Si tal fuera el caso, los países menos avanzados se habrían
convertido en los primeros destinos de la inversión ex-tranjera
y los primeros proveedores del mercado mundial. El ejemplo de China
es el falso ejemplo por excelencia. El poder de atracción y los
resultados de este país se explican por la aparición de
un mercado interior y por las de-cisiones políticas asumidas
por los patronos y las autoridades públicas en materia de enseñanza
y formación y de capacidad tecnológica, de financiación
bancaria, de especialización sobre productos y servicios.
3 - Regionalizar o sectorizar los salarios básicos equivaldría
a romper el significado interprofesional y el carácter nacional
del mínimo de decencia que la ley garantiza en la definición
de la renta de los que trabajan.
4 - El salario mínimo no es más que una magnitud técnica
que se establecería, según la oferta y la demanda de un
mercado de prestación de servicios, entre patronos y trabajadores.
Es el mínimo de poder adquisitivo, cuya defini-ción corresponde
a las autoridades públicas, de conformidad con su deber de protección
de la seguridad y la cohe-sión de la sociedad. El único
tiempo en que el SMIG era de definición regional era precisamente
el del régimen colonial para el que, la cohesión nacional,
era una amenaza, más que una prioridad.
5 - Más del 40% de los salarios declarados a la Caja Nacional
de la Seguridad Social, se calculan sobre una base mensual infravalorada
por debajo del mínimo legal. El desmantelamiento del SMIG amenazaría,
a corto plazo, a las propias empresas y a la estabilidad del país.
Eso equivaldría a dar fuerza de ley a la plaga de la competencia
desleal, que ya afecta a las empresas honestas y transparentes. Las
relaciones profesionales se convertirían en re-laciones de fuerza
y brutalidad. Se agravarían los desequilibrios regionales.
6 - Sin embargo el libre comercio, es una realidad que presenta dificultades,
pero que ofrece oportunidades de cre-cimiento y desarrollo. Permitió
salir del subdesarrollo a numerosos países de Asia, de América,
de África. Pero tiene sus normas que no tienen nada que ver con
los eslóganes y las recetas dogmáticas, por las que el
Estado y sus élites dirigentes han decidido, desde 1995, abordar
la liberalización de la economía; los acuerdos de libre
co-mercio, principalmente con la Unión Europea y los Estados
Unidos, han sido cerrados en la precipitación y la im-provisación,
sin consulta de los protagonistas sociales ni consideración de
sus intereses, sin estudio de impacto, y sin estrategia razonada. Los
ingresos de las privatizaciones, en vez de servir al futuro, han sido
dilapidados en los gastos de funcionamiento.
7 - Marruecos atraviesa una fase compleja, en que las dificultades de
coyuntura se amplifican y se empeoran por los desequilibrios estructurales
y que reclama reformas valientes, fundamentales y sin demagogia; el
restableci-miento de la autoridad de la ley y el final de los privilegios
y exenciones sobre las cotizaciones sociales, las obli-gaciones fiscales,
el pago efectivo de los mínimos de salario, el desmantelamiento
de las grandes redes de contra-bando que matan la producción
local, la reforma fiscal en el sentido de la justicia en favor de los
asalariados y la fuerza del trabajo, la reactivación del consumo
popular, la definición de objetivos sectoriales y regionales
de cre-cimiento orientados hacia la satisfacción de las necesidades
e intereses vitales de los ciudadanos, una verdadera reforma de la administración
en el sentido de la transparencia y la eficacia, etc....
8 - El establecimiento de la confianza popular, la que importa sobre
cualquiera otra, y el desarrollo del poder de atracción de Marruecos
no se pueden basar duraderamente, en eslóganes, mitos o medidas
improvisadas. Los re-cursos humanos de nuestro país, su juventud
y su calificación, los recursos naturales de Marruecos, su posición
geográfica, serán activos para abordar con confianza y
éxito los retos de la mundialización a condición
de volver a poner al país sobre sus pies.
9 - En esta perspectiva la UMT llama a los jefes de empresas y a las
autoridades públicas a no equivocarse de ob-jetivo: el desmantelamiento
del SMIG no es más que una fuga adelante en el abaratamiento
y la precariedad social para toda la población.
10 - Rechazando cualquier resignación a la lógica del
subdesarrollo, la UMT recuerda el interés y la urgencia de una
reanudación de la negociación colectiva a nivel de los
sectores, de las ramas y de las empresas, para la defini-ción
de planes de crecimiento, basados en la confianza y que garanticen a
los trabajadores, perspectivas claras so-bre sus derechos legítimos
a rentas decentes y a una participación equitativa en las rentas
y en las riquezas.
Casablanca, 25 de julio de 2005
El Secretariado Nacional
Conferencia Continental de América
La Paz, 12,13 y 14 de agosto de 2005
La Conferencia Continental de América "por la nacionalización
del petróleo y el gas de Bolivia, contra las privatizaciones
y por la soberanía nacional" va a celebrarse, al final de
esta semana, en La Paz, en Bolivia, los días 12, 13 y 14 de agosto.
La precederá, el viernes por la noche (12 de agosto), un mitin
obrero interna-cionalista en El Alto, el inmenso suburbio popular que
domina La Paz y de donde, hace dos meses, partió el levantamiento
popular que expulsó al Presidente de la República y abrió
en Bolivia una crisis, que dista mucho de estar cerrada. Es también
en El Alto donde, al calor de la movilización revolucionaria
de las ma-sas, a principios de junio, se constituyó una "Asamblea
Popular Nacional", que agrupa a delegados obreros y a sus organizaciones,
levantando frente a las instituciones -la Asamblea Nacional, la Presidencia
de la República-, rechazadas por las masas, la exigencia de la
nacionalización inmediata del petróleo y del gas, el rechazo
de la desmembración de la nación, la exigencia de una
Asamblea Constituyente Soberana.
La conferencia de La Paz ha sido convocada a iniciativa, entre otros,
de la Central Obrera Boliviana (COB), su Federación Minera y
el Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos. Participa-rán
numerosos sindicatos y organizaciones obreras del Brasil, de México,
del Perú, de los Estados Unidos, de Ecuador, de Argentina, de
Paraguay, de Chile, de Uruguay. Una importante delegación de
la Unión Na-cional de Trabajadores (UNT) de Venezuela estará
también presente, así como delegados de Francia, de España...
La Unión General de Trabajadores de Argelia (UGTA) ha decidido
enviar, también, una delega-ción a esta conferencia, considerando
como fundamental la lucha por defender la pertenencia a la nación
de las inmensas reservas de petróleo y gas que existen en Argelia.
En el Brasil, la Federación de Trabajadores del Petróleo
(FUP-CUT), de Ferroviarios (FNIST-CUT), de Trabajadores de la Radio
y la Televisión (FITERT-CUT), de Personal de Aeropuertos, la
coordinación de las fábricas ocupadas (Cipla-Interfibra,
Flasko, Flakepete y Profiplast) estarán también en La
Paz.
Las cuestiones que se discutirán en esta conferencia son aquéllas
mismas que se plantean por todas partes en todo el mundo, como lo prueban
las dos entrevistas que figuran a continuación, realizadas en
julio pasa-do, en una Conferencia Nacional de Ferroviarios en Río
de Janeiro, en Brasil.
Julio Turra
Valmir de Lemos ("Indio", como lo llaman familiarmente sus
compañeros) es Presidente del Sindicato de Ferroviarios de la
región centro del Brasil.
Habéis obtenido una primera victoria con la retirada de la medida
provisional (MP) que habría dictado la extinción de la
compañía nacional brasileña de ferrocarriles (RFFSA).
¿Cuáles son ahora los próximos pa-sos?
Con esta retirada, el movimiento sindical ha logrado una victoria parcial.
Fue necesaria, para eso, prácticamen-te tres meses de presencia
permanente en Brasilia, más de cien mil firmas, un trabajo organizado
con el conjunto de ferroviarios y la población. Hemos llamado
a numerosas movilizaciones en todo el país.
Hemos ganado una primera batalla, pero no hemos ganado la guerra...
Es necesario tomar apoyo sobre este pri-mer resultado parcial, para
ampliar la movilización de los trabajadores y de todas las fuerzas
sociales.
Según tú ¿Qué sería "ganar la
guerra"?
¡Reconquistar la red ferroviaria nacional! Es el objetivo de esta
Conferencia Nacional que se reúne hoy en Río con ferroviarios
venidos del conjunto de Brasil, con todos los sindicatos, asociaciones,
personalidades que nos apoyan desde hace mucho tiempo.
Trabajamos sobre la base de un proyecto de ley de revitalización
de la red ferroviaria nacional, para la defensa del patrimonio pública,
para el crecimiento del país.
Es evidente que en esta batalla se planteará el problema de la
caducidad de los contratos firmados con los gran-des grupos privados
que se repartieron la red ferroviaria y la redujeron al estado calamitoso
en la que se encuen-tra hoy.
Es una cuestión que se agrega a la planteada en otros países,
por lo que se refiere al petróleo, la electricidad, la energía...
En Brasil, se prueba que los ferrocarriles constituyen un elemento determinante
para nuestro desarro-llo. Si hay una voluntad y una organización
de los trabajadores, de la población, de la sociedad, podremos
recu-perar estos contratos, que, realmente, fueron un robo, y reconquistar
la red nacional de los ferrocarriles. Es el objetivo de nuestro trabajo.
Has oído la propuesta de una Conferencia Continental en La Paz.
¿Qué piensas de esta propuesta?
Pienso que eso puede ser una referencia para todo el continente. Aquí,
en Brasil, además de la cuestión de los fe-rrocarriles,
tenemos el problema de Petrobras. A pesar de las promesas de cese de
las privatizaciones, el gobier-no pretende realizar, en las semanas
próximas, la séptima subasta de yacimientos petrolíferos
brasileños. Está también el problema de las "concesiones"
en las telecomunicaciones...
Ahí se ve lo mucho que se pone en entredicho la soberanía
de los países, las riquezas que pertenecen a los pue-blos, la
calidad de los servicios que se les prestan. Deseo que la conferencia
de La Paz sea la ocasión de reunir todos estos combates para
que se refuercen mutuamente.
Raul de Bouis es uno de los directores de la Compañía
Brasileña de Trenes Urbanos (CBTU). Participaba, el lunes 4 de
julio, en Río de Janeiro, en una Conferencia Sindical Nacional
de Ferroviarios.
Esta conferencia reunía a los principales responsables de todos
los sindicatos de ferroviarios del país, inme-diatamente después
de la victoria conseguida por los ferroviarios brasileños, que
hicieron retirar del orden del día del Congreso Nacional, la
medida provisional (MP), que sancionaba la extinción de RFFSA,
la so-ciedad estatal de los ferrocarriles brasileños. Allí
se presentó la propuesta de un proyecto de ley de renacio-nalización
de RFFSA, sobre la base del cual, las federaciones sindicales emprenderían
una extensa campa-ña nacional. El debate de este proyecto de
ley en todos los sindicatos, en los lugares de trabajo, se concluirá,
a finales de agosto, con una nueva Conferencia Nacional en Salvador
de Bahía, desde donde se lanzará la campaña nacional.
Delegados de la federación de la CUT de los ferroviarios estarán
presentes en La Paz.
¿Puedes explicar, en qué circunstancia nació RFFSA
y cuál es hoy su situación?
En 1957, teníamos, en Brasil, 60 redes ferroviarias regionales.
En 1957, el Gobierno Federal de la época, Jusce-lino Kubitschek
-el mismo que fundó Brasilia, la nueva capital de Brasil-, creó
una institución federal destina-da a reunir el conjunto de estas
redes regionales en un único organismo. Fue así como nació
la Red Ferroviaria Federal, SA (RFFSA).
Y, durante veinte años, Brasil hizo un inmenso esfuerzo, a pesar
de todas las dificultades, con el fin de dar cuerpo a esta organización
nacional de la red ferroviaria. Un esfuerzo de armonización de
los equipamientos, de inte-gración de las redes, de mejora de
la productividad...
Luego hubo un cambio de orientación. En primer lugar se separó
el transporte de carga, del transporte de pasa-jeros de carácter
urbano. En 1984, fue creada la Compañía Brasileña
de Trenes Urbanos (CBTU).
De 1984 al final de los años 90, asistimos a la desaparición
progresiva del tren de pasajeros local, regional, lue-go nacional. Hoy,
ha desaparecido casi completamente.
Después, en 1993, la red ferroviaria se incluyó en el
"plan de desnacionalización".
la red ferroviaria brasileña -muy debilitada por años
sin ninguna inversión por parte del Estado-, fue, prácti-camente
liquidada, abandonada a la iniciativa privada. La venta se hizo a precios
ridículos, no correspondiendo de ningún modo al patrimonio
invertido. Los contratos se redujeron al mínimo, con el pretexto
de que la red esta-ba tan deteriorada que no se podía esperar
de ella más beneficio.
Sólo cinco años más tarde, se creó una "agencia
reguladora". Siendo confiada aún a aquellos mismos que habí-an
dirigido el proceso de liquidación y venta de ocasión
de la red.
Y vimos, sencillamente, a grandes grupos industriales y financieros,
interesados en el transporte de su propia producción -sociedades
mineras, grandes productores de soja...-, poner la mano sobre la red
de carga.
Así hemos vivido, con mucha tristeza, todo un proceso de destrucción
de lo que había sido un gran objetivo de de-sarrollo nacional.
Y, desgraciadamente, debemos constatar ciertamente que nuestro gobierno,
este Gobierno [Lula - NDLR] que habíamos elegido sobre una promesa
de cambio, no ha cambiado en nada este proceso. Al contrario incluso,
le hemos visto poner en práctica una medida provisional que decretaba
la extinción de RFFSA. Afortunadamente, la movilización
de los ferroviarios permitió impedir que esta medida se presentara
al Congreso.
¿Qué significa concretamente esta retirada?
Es una nueva oportunidad. La oportunidad de reanudar el debate, de unir
las fuerzas sociales que están a favor de la reconstrucción
y de volver a plantear al gobierno la exigencia de una institución
nacional de transporte fe-rroviario que pueda responder a los intereses
de la población y la nación.
Estos últimos años, hemos sufrido una terrible degradación
del patrimonio de RFFSA. Millares de kilómetros de ferrocarriles
han sido destruidos, recortados en trozos, vendidos como chatarra, se
han dejado abandonados y, parcialmente, se han destruido cientos de
edificios [muestra como ejemplo la estación dada de baja, cayéndose
en ruinas, en la que se celebra la Conferencia Sindical, Estação
Leopoldina, que fue con Estação Central do Brasil una
de las dos grandes estación de Río de Janeiro - NDLR],
se cerraron cientos de talleres de gran calidad. Todo eso a favor de
los intereses de estos grandes grupos capitalistas, que utilizaron lo
que les interesaba y abandonó todo el resto.
No es una situación fácil. El gobierno no muestra ninguna
disposición a un cambio de política. Pero hay una oportunidad,
y debemos ser capaces de tomarla.
¿Qué piensas de la propuesta hecha por la Federación
de los Mineros de Bolivia, la COB y el Acuerdo In-ternacional de los
Trabajadores, de una Conferencia Continental para la defensa de la nacionalización
de los hidrocarburos bolivianos y la lucha contra la privatización
y por la soberanía de las naciones?
La cuestión del petróleo boliviano, la de la red ferroviaria
brasileña..., todas estas cuestiones plantean el mismo problema,
que, realmente, es mundial. Son las relaciones del capital, con las
naciones, las sociedades, los pueblos. He comprobado, en tu intervención,
que la propia Francia, un país de grandes conquistas, más
rico y más antiguo que Brasil, sufría terriblemente de
esta política rapaz. En realidad, la lucha que debemos llevar
no es una lucha lo-calizada, es una lucha mundial, y tengo el mayor
aprecio por iniciativas como esta conferencia, que se fijan por objetivo,
combatir para dar a los pueblos y a las naciones el control de sus riquezas
y su soberanía.
Venezuela
El Presidente Chávez anuncia la expropiación
de 1 149 empresas
El presidente Hugo Chávez acaba de declarar a la televisión
de su país: "Si los dueños no quieren abrir de nuevo
estas empresas [en quiebra o insuficientemente activas - NDLR], nos
veremos obligados a ex-propiarlas y a abrirlas de nuevo, nosotros mismos.".
Indicó que el gobierno disponía de una lista de 1 149
empresas, que serán así confiscadas, debido a que dejaron
de producir o que producen por debajo de su capacidad. Advirtió
a los patronos que, la suspensión de las actividades productivas
era contra-ria a la Constitución.
En enero pasado, Chávez había decretado la expropiación
de dos empresas -una gran empresa papelera (Vene-pal) y una empresa
nacional de construcción de válvulas-, cuyos propietarios
habían declarado en quiebra. En la Asamblea Nacional, los diputados
habían aprobado un decreto que declaraba que estas empresas eran
"de interés público", lo que había abierto
la vía a la nacionalización. Reaccionando contra la declaración
de Chávez la Fede-cámaras, la organización patronal
venezolana, declaró que la responsabilidad no incumbía
a los dueños, sino a la "falta de flexibilidad del mercado
laboral y al control sobre los precios y sobre el capital ejercido por
el gobier-no.". Como se ve, en Venezuela, como por todas partes
en el mundo y como en Francia, la exigencia del capital es siempre la
misma: que los gobiernos desmantelen los derechos de los trabajadores
y que pongan la soberanía de la nación a merced del "libre
mercado".
Por supuesto que estamos, incondicionalmente, del lado del pueblo trabajador
venezolano y del Gobierno Chávez cuando se niegan a tal desmantelamiento.
Chávez ha precisado, por otra parte, que las empresas así
expropiadas por el Estado estarían en actividad como "empresas
de producción social" (EPS), y el periódico financiero
brasileño Valour precisa, que eso significa que "la propiedad
será mixta entre el Estado y las cooperativas de trabajadores"
(21 de julio).
La opinión de la UNT
Con los trabajadores venezolanos, apoyamos la expropiación y
la nacionalización de estas empresas, con el fin de salvar los
empleos y garantizar la soberanía del pueblo y la nación
venezolanos.
Pero compartimos la opinión de Orlando Chirino, dirigente de
la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), la cen-tral sindical
independiente, de los trabajadores venezolanos, quien declaraba recientemente:
"Alertamos a los trabajadores por lo que se refiere a las cooperativas,
porque, finalmente, terminan por favo-recer la flexibilidad de los derechos
de los trabajadores y la generalización de los empleos precarios,
que es exactamente lo que desean "los altos dignatarios" del
Banco Mundial y el FMI. La UNT debe decir de la ma-nera más clara
que el cooperativismo no es la solución ante el desempleo."
Esta preocupación de muchos de los dirigentes sindicales venezolanos,
es reforzada por el hecho de que, en Vene-pal, la constitución
en cooperativa, se tradujo en la disolución de las organizaciones
sindicales. La cuestión de las nacionalizaciones y la de la defensa
de las organizaciones obreras estarán en el centro de la conferencia
de La Paz (del 12 al 14 de agosto), en la que participará una
delegación de la UNT.
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