Conferencia Mundial Obrera Abierta

Por la Defensa de la Independencia de las Organizaciones Sindicales y las Libertades Democráticas

 

INFORMACIONES INTERNACIONALES Nº 148

6 de septiembre de 2005

Boletín semanal de informaciones editado por el Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos


Presentación:

Estados Unidos: el ciclón Katrina. Todos estamos consternados por la amplitud del drama que afectó a cerca de un millón de personas y todos estamos conmovidos por el espectáculo de la primera potencia mundial, incapaz de ayudar a los suyos.
La Guardia nacional habría debido intervenir, habrían debido repararse las presas, ¿cómo comprender que población en su gran mayoría negra haya podido ser abandonada así?

La catástrofe habría podido evitarse.
Publicamos un primer dossier con una carta de Alan Benjamin de Estados Unidos:
"Nueva Orleáns víctima de la guerra en Iraq", una carta de Colia Clark, militante por los Derechos Cívicos del Negros desde los años sesenta, extractos de la declaración de Socialist Organizer, extractos de prensa.

Ecuador: un corresponsal nos ha hecho llegar una carta con respecto de la ocupación de los pozos de petróleo en las provincias Amazónicas.
Un delegado de Ecuador, responsable sindical, estuvo presente en la conferencia de La Paz, en Bolivia "por la nacionalización de los hidrocarburos y la soberanía de nuestros pueblos". Había sido elegido por una asamblea, que había afirmado la exigencia, en Ecuador, de la "nacionalización sin indemnización ni recompra del petróleo".

Camerún: un corresponsal nos ha hecho llegar un artículo de prensa "¿Qué oculta el ballet de los militares americanos en Camerún?", que publicamos como documento

España: Información Obrera publica una declaración "Por la retirada de las tropas españolas de Afganistán.".

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Sumario:
Pág. 1: Presentación
Pág. 2: Estados Unidos: Después de la catástrofe del Katrina: Declaración de Socialist Organizer.
Pág. 3: Estados Unidos: Después de la catástrofe del Katrina: Revista de prensa
Pág. 5: Estados Unidos: "Nueva Orleáns víctima de la guerra en Iraq". (por Alan Benjamin)
Pág. 7: El racismo en los Estados Unidos (una carta de Colia Clark)
Pág. 8: Ecuador: correspondencia
Pág. 10: Camerún: "¿Qué oculta el ballet de los militares americanos en Camerún?" (artículo de La Nouvelle Expression)
Pág. 12: España: "Afganistán: ¿Por qué hay que retirar las tropas?".
Pág. 14: Suscripciones
Estados Unidos

"Todos los que fueron desplazados deben poder
volver a su casa, a su barrio."

Extracto de una declaración de Socialist Organizer, miembro del Acuerdo Internacional de los Trabajadores.

Cerca de un millón de personas ha sido dispersado y despojado de sus bienes -sin techo, sin trabajo, sin dinero, sin medicamentos, sin cuidados, sin prendas de vestir-, despojado de los equipamientos materiales básicos. Es necesario responder a sus necesidades inmediatas reconstruyendo al mismo tiempo Nueva Orleáns y las demás ciudades de la costa del Golfo de México.
Todos los que han sido desplazados -a menudo bajo la amenaza de los fusiles de las fuerzas armadas y sin saber dónde se les transportaba-, deben poder volver a su casa, a su barrio.
Nueva Orleáns debe renacer por medio de un amplio plan de reconstrucción financiado por las autoridades federales con trabajos pagados según tabla sindical y controlados por los trabajadores de la región de Nueva Orleáns. Eso exige la creación de un Comité de vigilancia compuesto de dirigentes negros y progresistas, encargado de controlar la evacuación organizada por el FEMA, la organización de las ayudas así como la reconstrucción de Nueva Orleáns y la región del Golfo de México.
Entre otras medidas inmediatas, el Gobierno Federal debe ajustar el precio de la gasolina a la tarifa en vigor antes del ciclón.
La administración Bush anunció el desbloqueo de un presupuesto federal de 10 500 millones de dólares.
Una suma totalmente insuficiente, que representa sólo el coste de siete semanas de ocupación de Iraq.
De lo que el país tiene necesidad, es de un plan nacional urgente de reconstrucción y ayuda.
Este plan urgente debería prever, entre otras cosas, las siguientes medidas:
El Gobierno americano debe repatriar, inmediatamente, de Iraq a todas las tropas, así como a la Guardia Nacional. Debe poner fin inmediatamente a la ocupación de Iraq y dedicar todos los fondos liberados a un plan de obras públicas para reconstruir Nueva Orleáns y todas las ciudades de la costa del Golfo de México que han sido devastadas.
Es necesario establecer un plan federal del tipo del establecido en Manhattan para rehabilitar las ciénagas de la costa. Estas ciénagas, destruidas a lo largo de los años en favor de los complejos inmobiliarios, contra el dictamen emitido por las agencias federales de medio ambiente, constituyen las principales y más efectivas protecciones contra los ciclones.
Todas las compañías petrolíferas deben devolver, para financiar el FEMA, las exenciones de impuestos. Todas las empresas que se niegan a someterse a estos principios, deberían ser nacionalizadas inmediatamente y sin compensaciones.
El Gobierno americano debe retirar a todas las tropas de ocupación, de Afganistán a Colombia, y cerrar todas sus bases militares a través del mundo.
Los fondos hasta ahora destinados a las guerras y las ocupaciones, deben dedicarse a la reconstrucción de nuestras ciudades por medio de un amplio plan de obras públicas del tipo del New Deal.
Todos los servicios públicos deben ser restablecidos, todo lo que se privatizó debe retornar al servicio público.
La cobertura de enfermedad debe arrancarse de las manos de las compañías de seguros y compañías privadas que sacan provecho de ello. Una cobertura médica basada en la cotización individual debe instituirse en todo el país.
Esa es la vía de la justicia para todos, aquí y en el extranjero. Esa es la vía hacia la seguridad para los trabajadores de nuestro país.
¿Es posible esperar de los demócratas y de los republicanos que apliquen tal programa? De ninguna manera. Cada uno de los dos partidos come en la mano de las grandes empresas.
Para reconstruir el Golfo de México, para establecer los amplios planes de obras públicas necesarios para proteger y salvar las poblaciones a través del país, para proporcionar empleos para todos pagados según tabla sindical, los trabajadores tienen que romper con los demócratas y los republicanos para construir su propio partido político -el Labor Party apoyado en los sindicatos y abierto todos los oprimidos.


"Víctimas casi siempre pobres y negras"

El diario americano de gran tirada New York Times (2 de septiembre) revela un lado de la realidad.
El elevado número de víctimas no se explica sólo por la violencia del cataclismo, sino por el hecho de que no se hizo nada para limitarlo. Los recursos se habían destinado a la ocupación de Iraq.
"La situación en Nueva Orleáns, que ya aparecía como la peor posible, aún se agravó ayer, con lo que aparece como el hundimiento de cualquier sociedad organizada.
Los americanos, quiénes ya han sido humillados por los fracasos en Iraq, han visto que su Gobierno no podía hacer frente, rápidamente, a un desastre en los Estados Unidos mismos. La gente muere a falta de agua, de cuidados médicos, de ayuda dada a tiempo -en particular los ancianos y los más jóvenes-, siendo las víctimas, casi siempre, pobres y negras.


"¿Por qué miles de personas deben morir?"

Como ha escrito Cynthia Bogard en un artículo aparecido el 1 de septiembre en el "sitio" Internet, Common Dreaming, el horror que ha vivido una población en su aplastante mayoría negra -y, en consecuencia, pobre-, recuerda otras catástrofes que golpearon la región:
"El huracán Katrina ha hecho volar en pedazos la fachada de la casa de muñecas americana, dejando aparecer nuestra infraestructura nacional desmantelada. No es una vista agradable, en particular en el momento en que el gobierno quiere presentar Estados Unidos como "la mayor potencia mundial".
Las consecuencias de años de saqueo de los fondos destinados a las obras públicas y a medidas contra la pobreza, combinadas con el retroceso de las medidas federales de control de la energía y el medio ambiente, se han manifestado en su trágica realidad (...). Hace algunos días, Kathleen Blanco, gobernador de California, dio la orden de evacuar Nueva Orleáns, evacuación que se hizo en un orden tranquilo (...), pero resultó que un 20% de la población no se habían ido. Los que se quedaron pertenecen, esencialmente, al 30% de los más pobres.
Aquellos que no tenían coche; no tenían dinero, ya que, como destacó un abogado, "era a fin del mes y no tenían ya dinero". Ni transporte, ni dinero, ni tarjetas de crédito."


"¡Es el caos! Aquí, esto es una zona de guerra"
reportaje aparecido en The Guardian (Londres)

"El caos se extendió sobre Nueva Orleáns con las oleadas de agua ocre y tóxica, que se extendieron ayer por la mañana, y los millares de habitantes que permanecen atrapados en la ciudad se han despertado en una ciudad sin ley, sin piedad y sin salida. Prácticamente, la policía parecía haberse evaporado (...).
El noventa por ciento de los aislados son negros. Son ahora harapientos, transportando lo que les queda en bolsas de plástico. Sobrevivieron al huracán y a la inundación en una noche terrorífica y ahora deambulan por las calles, en busca de una salida (...).
Abandonados por los que son responsables
Mucha gente ha oído decir que había un plan para llevar autobuses a Nueva Orleáns para evacuara la gente que está todavía en el Superdome (...). Elisha James pasó la noche en los bajos de un conjunto de apartamentos devastados. Con su compañero y una pequeña de siete años, intentan acercarse al Superdome desde las 5 de la mañana, pero son rechazados por barreras de policía que les dice que es demasiado peligroso: "La policía nos dijo que si no estábamos en el Superdome, era necesario arreglárselas solos". La Sra. James, como la mayoría de los que se encuentran en las calles, consideran que fueron abandonados por los que son responsables (...). Como para ilustrar esta afirmación, un convoy de seis camiones militares nos sobrepasó en ese momento. Los conductores miraban recto delante de ellos, ignorando las llamadas de los que estaban sobre las aceras."
Este mismo número del Guardian contiene un editorial que afirma que "cuando las fuerzas de la naturaleza se desencadenan, golpean sin discriminación.". Pero el resultado de los golpes dados por las "fuerzas de la naturaleza", depende de la situación social de los golpeados. El mismo editorial debe admitirlo: "Los que sufren más son la gente ordinaria. La vida es dura en el delta y es una parte de Estados Unidos donde las rentas son más limitadas. Los pobres negros y los pobres blancos, que son los que más han sufrido esta semana, son los que tendrán más dificultades para reconstruir su vida, sólo será así porque muchos de entre ellos no están asegurados (...).".


El alcalde del Nueva Orleáns: "No paran de decirme
que las ayudas llegan... ¿Dónde están?"

¡Cuatro días sin ayuda!
AFP, 2 de septiembre.- ""Necesito refuerzos. Necesito tropas. Necesito 500 autobuses (...). Es un desastre nacional. Que todos los autocares estropeados Greyhound del país sean requisados y que se les haga presentarse aquí", añadió el alcalde en un tono apasionado.
"No paran de decirme que (las ayudas) llegan. Pero yo, les digo que eso es aire. ¿Dónde están?", se irritó (...).
"Estuve por todas partes en la ciudad y estoy furioso porque no tenemos los recursos necesarios", prosiguió M. Nagin. "Recibimos información o llamadas, que me rompen el corazón, de gente que dice: 'estoy en mi granero con agua hasta el cuello. No puedo aguantar más, y esto sigue'.".
"Es necesario que dejéis de hacer ruedas de prensa, que todo el mundo mueva su culo y hagáis algo para hacer frente a la crisis más grave en la historia de este país.", concluyó el alcalde, teniendo en cuenta que sus observaciones corrían el riesgo de atraerle algunos problemas.
Aproximadamente 200 000 personas quedaron bloqueadas, siempre en Nueva Orleáns, presas del caos desde el lunes, al paso del ciclón Katrina."

Kathleen Blanco, gobernadora de Luisiana: "¡Necesitamos autobuses!"
"Kathleen Blanco, la gobernadora de Luisiana, deploró el viernes que los refuerzos no hayan sido bastante rápidos en llegar. "Estamos todos frustrados, de los que tenemos necesidad, sobre todo, es de autobuses. Si hubiéramos podido tener autobuses un día antes, no habríamos tenido esta especie de caos, esta situación que se deteriora. Se nos dijo que 500 autobuses estaban en marcha, teníamos necesidad de 5 000.", dijo a la CNN (...).
En total, 300 soldados de vuelta de Iraq fueron desplegados el viernes en Nueva Orleáns, con orden de abrir fuego sobre los saqueadores y los revoltosos. "

"¡Dadnos autobuses y gasolina!, implora una diputada en Baton Rouge"
Baton Rouge (Estados Unidos).- "Karen Carter, elegida para la Cámara de Representantes de Luisiana, declaró con lágrimas en los ojos: "¡Dadnos autobuses y gasolina, nada más!" "Me dirijo al pueblo americano (...). Hay gente allí abajo, que está muriendo y nosotros debemos sacarla." Ha añadido dirigiéndose a los periodistas en Baton Rouge, al noroeste de Nueva Orleáns."

El estadio de Houston no acoge ya a los siniestrados del Superdome
AFP, 2 de septiembre de 2005.- Decenas de autobuses siguieron llegando, tras siete horas de carretera desde Nueva Orleáns, llenos de refugiados agotados que se albergaban antes en otro estadio en condiciones dantescas.
Durante horas, los ocupantes de estos autobuses, que llegaban a muy breves intervalos delante del Astrodomo, giraron en redondo, dando lugar a escenas de cólera, frustración y desesperación, antes de que comenzaran a establecerse soluciones (...).
Las autoridades del Astrodomo reclamaron a aún más voluntarios y a equipos médicos, sufriendo muchos de los refugiados de deshidratación y otros problemas de salud.
"Tenemos necesidad de ayuda. Necesitamos médicos. Tenemos una crisis entre las manos", se enfureció el doctor Steven Glorsky, citado por varios diarios de Texas.
Los equipos médicos están desbordados por el número de refugiados que requieren cuidados, explicó, precisando haber atendido crisis cardíacas, complicaciones de embarazo y haber visto gente, que nunca debería haber dejado el hospital.


Nueva Orleáns victima de la guerra americana en Iraq
Por Alan Benjamin

El 1 de septiembre, cuatro días después del ciclón Katrina, el escritor y periodista Norman Solomon publicó en ZNet un excelente artículo titulado "La Guardia Nacional está hecha para Nueva Orleáns y Biloxi no para Bagdad."
En su artículo, Solomon destaca, que un tercio del personal de la Guardia Nacional de Luisiana y Mississippi -o sea 7 000 hombres-, están o en Iraq, o movilizados para hacer frente al esfuerzo de guerra.
Solomon cita un artículo publicado el 31 de agosto en el Washington Post y que dice: "Con millares de sus ciudadanos soldados en Iraq, los EE.UU. afectados por el ciclón Katrina intentaron reunir tropas para misiones de ayuda -en particular, para purificar el agua-, recurrieron a tropas de la Guardia Nacional de Estados distantes e incluso a militares del ejército regular."
El Post prosigue: "Los responsables de la Guardia Nacional reconocían que la amplitud de las destrucciones supera las capacidades de las tropas disponibles e impone exigirles un esfuerzo suplementario cuando estas tropas ya sirvieron en Iraq y en Afganistán o en misiones nacionales desde 2001."
Como conclusión de su artículo, Solomon escribió:
"La Guardia Nacional no debería estar en Iraq, actualmente debería proteger y trabajar en la ayuda a la gente de Luisiana y el Mississippi. La Guardia Nacional no debería encontrarse patrullando y matando gente porque el Presidente les ha engañado con la guerra. Deberían estar ayudando a las personas víctimas de las inundaciones ayudando a la gente de sus barrios que ellos conocen y no haciendo la guerra a iraquíes que sólo piden una cosa y es, que la Guardia Nacional se vaya de Iraq.
¡Repatríe la Guardia Nacional, inmediatamente!"

¿Por qué hay 100 000 personas que no han sido evacuadas?
Solomon, en su conclusión, tiene razón totalmente, pero es necesario añadir que, el fin de semana antes de que el ciclón golpease, la Guardia Nacional habría debido estar en el lugar, para ayudar a la evacuación de los aproximadamente 100 000 residentes de Nueva Orleáns (alrededor del 20% de la población de la ciudad, principalmente pobres y trabajadores negros), que no tenían ni coches, ni medios de llenar los depósitos de gasolina y que han sido abandonados a su suerte.
Los reportajes de televisión, los diarios, están repletos de testimonios de personas abandonadas y que no tienen ni la menor idea de lo que convenía hacer respecto al ciclón. No sabían en absoluto, qué hacer para protegerse.
Eran necesarios, al menos dos días completos, para que la Guardia Nacional evacuara toda la ciudad y organizara campos y refugios incluso en las bases militares. Pero eso no se hizo. La Guardia Nacional, como los periodistas se han visto obligados a admitirlo, siguió siendo invisible hasta después de las destrucciones e incluso a partir de ese momento, durante tres o cuatro días, su presencia era allí apenas visible.
En Cuba, el año pasado, cuando un ciclón muy fuerte se dirigía hacia la isla, el Gobierno Cubano movilizó a todas las tropas, las agencias gubernamentales y las organizaciones de protección civil para evacuar la totalidad del millón de habitantes de una provincia en un total de 36 horas. Nadie fue abandonado. Esto ocurrió en un país que dispone de muchos menos recursos que los Estados Unidos.
Entonces ¿Dónde se encontraban las tropas de la Guardia Nacional que permanecía en la región del Golfo de México? ¿Es cierto que un 60% de las tropas de la Guardia Nacional estaban aún disponibles? ¿Por qué estas tropas no fueron movilizadas inmediatamente? ¿Porqué ha sido necesario esperar al lunes para que se diese la orden de movilización?, es decir, después de las destrucciones y ¿por qué la reacción a esta orden fue tan lenta? ¿Porqué los vehículos anfibios de la Guardia Nacional de Luisiana, los vehículos de transportes, de suministro de fuel, los generadores eléctricos se fueron a Afganistán, mientras que eran necesarios para los Estados Unidos?
El 31 de Agosto, Bush anunció que se movilizaría a 30 000 hombres de la Guardia Nacional y el ejército en la región, de ahí al fin de semana del 3 y 4 de Septiembre, para lo que el New York Times llamó "el más grande esfuerzo de la nación." ¡Pero fue 5 días completos después de la catástrofe!
Las personas afectadas por el siniestro, en condiciones horribles, no habían comido nada desde hacía 3 días y más. No tenían agua potable. Las epidemias habían hecho su aparición. Un gran número de ellas había muerto de hambre o calor.
Se vieron decenas de cuerpos arrastrados por las olas en las calles inundadas por la crecida -una escena que no deja de recordar el tsunami-. Los responsables locales y los del estado comenzaron a citar millares de muertes.
La indignación de la población abandonada por las autoridades era tal que según la radio KPFA del grupo Pacifica, el 1 de septiembre, un helicóptero no pudo posarse en un barrio desheredado de Nueva Orleáns debido a lo que el reportero llamó "el populacho desencadenado". El helicóptero se vio obligado a soltar las raciones de emergencia.

¿Dónde estaba la Guardia Nacional, dónde estaban
las tropas cuando habrían podido impedir esta tragedia?
Según un informe revelado por CNN el 28 de agosto, la víspera de la catástrofe, un gran número de hombres de la Guardia Nacional y el ejército se movilizaba en las bases aéreas de Pensacola en Florida, y de Mobile en Alabama, con el fin de poner al abrigo los aviones de caza (principalmente de los F-16) y otros materiales militares "esenciales" en hangares situados más al norte. ¡Eso demuestra cuáles eran las prioridades del Gobierno!
Es necesario que haya un debate nacional sobre estas cuestiones. Los hombres políticos deben plantear las cuestiones que hacen mal. Deben poner la administración en cuestión por su comportamiento y la negligencia con la que actuó.
No podemos sino gritar nuestra furia ante las razones por las cuales, la Guardia Nacional, cuya razón de ser consiste en proporcionar "seguridad a la patria", impidiendo y reduciendo las consecuencias de tales desastres, se desplegó en Iraq para velar por los intereses de las grandes empresas USA, especialmente los de los petroleros proveedores de fondos de Bush.
Por todas partes en el mundo, delante de las pantallas de televisión, la gente ha sido golpeada viendo los resultados de esta catástrofe social, en lo que no puede llevar sino el nombre de la "América del apartheid". Por todas partes a través del mundo, la gente pregunta, ¿cómo es posible que, en el país más rico del mundo, la población -la inmensa mayoría negra-, pueda ser abandonada esperando sobre los techos durante días, o literalmente encerrada en un estadio de fútbol, en condiciones sanitarias desastrosas?.
No es difícil encontrar la respuesta a esta pregunta con otra: ¿Qué otra cosa se puede esperar de un gobierno racista que gasta miles de millones de dólares pagados por los contribuyentes, para financiar una guerra injusta e inmoral contra el pueblo iraquí; una guerra que cuestan también la vida a millares de jóvenes americanos, que devasta la economía, destruye nuestras libertades fundamentales y amenaza lo que constituye realmente nuestra seguridad?

¿Y qué decir de los diques no reparados?
El hecho de que el Gobierno federal no hubiera hecho reparar los dos diques que cedieron constituye otro aspecto de esta crisis.
Lo sabemos, una gran parte de las destrucciones se produjo tras el desplazamiento del ciclón hacia el norte de Nueva Orleáns. A eso se añadió la vuelta de un sol extremo. Las destrucciones fueron causadas por el desbordamiento y el vertido de las aguas del lago Pontchartrain en la ciudad a través de dos brechas abiertas en los diques. Hubo en ellos una primera brecha de varias decenas de metros de longitud en el dique principal, en el canal de la calle 17. Mientras que Nueva Orleáns se sitúa en una buena parte, 3 metros por debajo del nivel del mar, las aguas cubrieron la ciudad para nivelarse con las del lago.
Un excelente artículo publicado el 1 de septiembre en Internet bajo el título "el presupuesto de la guerra en Iraq absorbió las cantidades necesarias para el mantenimiento de los diques", da todos los detalles [www.attytood.COM.]
El artículo comienza por una cita de Walter Maestri, responsable de la célula de urgencia de Jefferson Parish en Luisiana, quien cita un artículo del New Orleáns Times-Picayune del 8 de junio de 2004:
"Todo indica que los fondos se transfirieron al presupuesto presidencial para la seguridad interior y la guerra en Iraq. Pagamos el precio de ello. Nadie se alegra aquí porque las presas no puedan terminarse y hacemos lo posible para convencer a las autoridades de que se trata de nuestra seguridad."

¿Qué ha pasado?
El artículo publicado en Internet da todos los detalles:
"Nueva Orleáns sabe desde hace tiempo que está amenazada por las inundaciones y los ciclones. El Gobierno federal trabaja desde los años sesenta con las autoridades locales y las del estado sobre la hipótesis de una catástrofe. En 1995 una inundación debida a una fuerte tormenta mató a 6 personas. Entonces el Congreso dio luz verde a la creación de un plan llamado "Proyecto de control de las inundaciones urbanas en el sureste de Luisiana", el SELA.
Durante los 10 años siguientes, la ingeniería militar, encargada del SELA, gastó 430 millones de dólares para la sobre elevación de los diques y la construcción de estaciones de bombeo con una ayuda local de 50 millones de dólares. Al menos se dedicaron 250 millones de dólares a este asunto mientras que la actividad ciclónica en la región aumentaba considerablemente y los diques seguían siendo financiados.
Sin embargo, después de 2003, los fondos federales asignados al SELA se redujeron a una miseria. La ingeniería, no ha ocultado nunca que era debido a la guerra en Iraq así como a la seguridad interior -eso se combinaba con la reducción de los impuestos federales para contribuir a una severa reducción. Al menos 9 artículos del Times-Picayune publicados entre 2004 y 2005 hacen explícitamente referencia a la guerra en Iraq para explicar la reducción de los créditos de control de las inundaciones.
Según un artículo publicado el 16 de febrero de 2004 en el New Orleáns City Business, a principios de 2004, mientras que el coste de la guerra aumentaba, el Presidente Bush propuso gastar menos de un 20% de los créditos necesarios a la ingeniería para el Lago Pontchartrain.
Finalmente, la administración Bush suprimió 71,2 millones de dólares que se consignaban en el presupuesto de 2004: Presupuesto para el coste de la ingeniería de Nueva Orleáns, fondos que eran indispensables para reparar los dos diques que finalmente han cedido."
El artículo publicado en Internet añade: "Washington sabía que eso podía ocurrir en cualquier momento, sabían, qué hacer para proteger a los ciudadanos de Nueva Orleáns. Pero en la tradición de los jugadores sobre los casinos flotantes, la administración Bush decidió apostar por Iraq y una reducción de impuestos que principalmente se operó en beneficio de los ricos.
Bush ha perdido. Esperamos que habrá, sobre ello, una investigación del Congreso.
El Presidente nos dijo que debíamos luchar en Iraq para salvar vidas aquí, en casa, y sin embargo, después de haber transferido millones al Golfo Pérsico, aquí tiene cuerpos que flotan en las calles en Luisiana. ¿Qué es lo que George W. Bush tiene que decir ahora, en su defensa?"
1 de septiembre


En 1927, ya: "Las familias negras, se amarraban a los tejados"
(extracto de una carta de Colia Clark a Alan Benjamin)

Colia Clark fue, en 1960-1962, la animadora de una campaña para la inscripción de los negros en los censos electorales, en la época de las grandes batallas por los derechos cívicos. Fue delegaba en el Tribunal África en marzo de 2005, y una de las organizadoras de la gira de Lybon Mabasa, del Partido Socialista de Azania (Sudáfrica), por los Estados Unidos, en agosto pasado.

"Bullo de preguntas sobre la manera en que se abordó esta catástrofe, que acarreó tantas pérdidas de vidas humanas. Durante un día entero, fui atormentada por la posibilidad de que mi cuñada y mi hermano estuvieran entre las víctimas (...).
Haber crecido en el Mississippi quiere decir haberse familiarizado con las inundaciones desde la infancia. Algunos conocemos la gran inundación de 1927. La de ahora me evoca los recuerdos de 1927, cuando las oleadas remontan hasta Illinois, cubriendo todos los Estados cruzados por el Mississippi. La forma en que se ocupan de la actual inundación muestra hasta qué punto la nación ha progresado poco desde aquel tiempo, el de la administración Hoover.
Hoover había creado una comisión para ocuparse de la inundación, envaneciéndose debido a que contaba con un hombre negro, el escritor Langston Hugues, seguramente para mejorar la decoración.
A cada vez, en casa, cuando se hablaba de la inundación, mi padre y mi abuelo volvían de nuevo sobre la actividad de esta comisión. Cada hombre negro, en una zona de 200 kilómetros alrededor de la inundación, había sido requerido y forzado a trabajar en la construcción de diques. Esta medida no se aplicaba a los blancos. Los negros debían permanecer sobre la plantación, mientras que los blancos eran evacuados en barcos y gabarras. Se reunía a los hombres en campos de trabajo donde reinaban la violencia y el racismo (...). Las familias negras se amarraban a los tejados de sus chozas, viendo a las familias blancas marcharse a lugares seguros."


Ecuador

La lucha por la defensa de los recursos naturales del petróleo
y de la soberanía nacional está a la orden del día

Dimos cuenta de la Conferencia Continental que tuvo lugar en Bolivia el 12, 13 y 14 de agosto de 2005 "por la nacionalización sin indemnización de los hidrocarburos en Bolivia, contra las privatizaciones y por la soberanía nacional de nuestros pueblos", organizada conjuntamente por la Federación de Mineros de Bolivia, la COB y el Acuerdo Internacional. Esta conferencia que reunía a 272 delegados de 14 países, adoptó, tras un amplio debate, una declaración final y decidió hacer del 17 de octubre una jornada internacional de movilización sobre las consignas de la conferencia:
Apoyo incondicional al pueblo boliviano para la nacionalización sin indemnización de los hidrocarburos;
Por la Nacionalización sin indemnización de los hidrocarburos en todos los países;
Contra las privatizaciones y por la re-nacionalización de las empresas y servicios públicos privatizados;
Por la defensa de la soberanía de los pueblos.
Un delegado de Ecuador, Santiago Yagual, Presidente de la Confederación de los Trabajadores de Ecuador (CTE), asistió mandatado a esta conferencia por una asamblea representativa de sindicalistas. El mandato terminaba así: "nuestra posición firme es la exigencia de la nacionalización sin indemnización ni rescate de las empresas privatizadas".
El 14 de agosto, los trabajadores, la población de las provincias amazónicas han ocupado los pozos de petróleo privados, en manos de las grandes multinacionales.
Un militante del Acuerdo Internacional nos ha enviado una corresponsalía.


REFERENCIAS
Ecuador es el quinto productor sudamericano de petróleo. Este es el principal producto de exportación y una de las fuentes principales de la financiación del presupuesto del Estado con ingresos de 3 900 millones de dólares en 2004.
Produce aproximadamente 550 000 barriles al día. 200 000 son producidos por la empresa estatal PETROECUADOR, 350 000 por 14 empresas multinacionales (los grupos canadienses Encana y AEC, el grupo americano OXY, el español Repsol-YPF y el italiano AGIP), etc. Son los pozos privados que han estado ocupados.
Paulatinamente, la producción de PETROECUADOR ha disminuido, el Estado no pagó los 1 460 millones de dólares necesarios para las inversiones para la producción de crudo, lo que ha provocado unas pérdidas para Ecuador de 4 580 millones de dólares.
En Ecuador, al igual que en Bolivia, las empresas multinacionales del petróleo también se apropian todos los beneficios del petróleo -y no dejan en las zonas de donde extraen el "oro negro" tan demandado, más que contaminación y poblaciones hundida en el atraso y la pobreza-, siendo criticadas por los trabajadores y la población:
"Las multinacionales no han beneficiado a la Amazonia, al contrario, dejaron enfermedades, el cáncer, la destrucción, la contaminación, no nos dejaron ninguna otra cosa, somos los herederos de la catástrofe de la Amazonia, no tenemos agua potable, el 90% del agua está contaminada, la luz eléctrica apenas llega, las carreteras son de 5a. Categoría.", ha dicho René Pilisita, miembro del Consejo de Empleo y Políticas Petrolíferas de la provincia de Orellana;
La huelga de las provincias amazónicas de Sucumbios y Orellana, provincias donde el petróleo corre desde hace 35 años, y que tuvo su punto álgido en la noche del 25 de agosto, replantea en Ecuador, de manera urgente, la cuestión de la lucha para la defensa de los recursos naturales, por su nacionalización.
Para hacerse escuchar, las poblaciones de estas provincias, situadas al noreste del país, han recurrido a las movilizaciones que comenzaron el 14 de agosto, paralizando incluso la producción de los pozos de petróleo. Los manifestantes declaraban: "Las multinacionales no pueden enriquecerse con nuestros recursos.".
El gobierno, presidido por Alfredo Palacio, mostró su incapacidad para solucionarse el problema mediante el diálogo y la negociación. Al contrario, decretó el Estado de Emergencia en las dos provincias. Las fuerzas armadas y la policía hirieron a decenas de personas y detuvieron violentamente a otros tantos, entre ellos, el alcalde de Lago Agrio, Máximo Abad y el Prefecto de Sucumbios, Guillermo Muñoz.
Para hacer aprobar su política de "mano de hierro", Palacio pidió la dimisión de su Ministro de Defensa, el General Solón Espinosa que, según la prensa local se negaba a aplicar el Estado de Emergencia. Lo sustituyó por el General Oswaldo Jarrín, partidario de la "línea dura", que afirmó delante de la prensa que los militares pueden disparar cuando son atacados.
Aunque el Gobierno había declarado que no negociaría mientras durara la medida de excepción, debió hacerlo. Después de cuatro días de negociaciones mantenidas en Quito, los representantes del gobierno, los de las provincias de Orellana y Sucumbios y los de las multinacionales, firmaron un acuerdo que responde a algunas de las exigencias de las poblaciones amazónicas como la contratación preferencial de mano de obra de la zona, la creación de un fondo para alquitranar 260 kilómetros de carreteras y la asignación a la región de 16 puntos de los 25 porcentuales del impuesto sobre la renta que pagan las compañías petrolíferas.
Dos reivindicaciones de las provincias amazónicas están aún pendientes: la renegociación de los contratos con las empresas petrolíferas y la exigencia de que el Estado ecuatoriano ponga fin al contrato con la empresa multinacional americana Occidental Oil and Gas Corporation (OXY), acusada de haber transferido un 40% de sus acciones a la empresa canadiense ENCANA sin autorización del Ministerio de Energía y Minas y de otras violaciones a la ley.
La forma en que el Gobierno Palacio administró este conflicto ha abierto una crisis: una mayoría del Congreso, además del hecho de levantar el Estado de Emergencia decretado por el Ejecutivo, le pidió que se desvincule del Ministro del Interior, Mauricio Gándara, acusado de generar el caos en el país, de ser responsable de la represión brutal contra la población e incapaz de solucionar los conflictos internos.

Este movimiento de ocupación de los pozos de petróleo plantea de manera urgente lo que constituyó el mandato de la delegación ecuatoriana a la Conferencia de La Paz:
"En este contexto, nuestra firme posición y a la cual no podemos renunciar, es la exigencia de la re-nacionalización sin indemnización ni rescate de las empresas privatizadas, y no aceptaremos ninguna de las formas bajo las que, la burguesía se propone privatizar: las concesiones, las participaciones, la cogestión, la administración compartida; consideramos que se trata con eso, de intentar engañar al pueblo y a los trabajadores. Nuestra exigencia es: que todos los bienes del Estado ecuatoriano permanezcan entre sus manos y que los recursos que generen sean utilizados para cubrir todas las necesidades en cuanto a salud, a educación y a todos los servicios básicos."


Camerún

Documento: uno de nuestros corresponsales nos hizo llegar un artículo publicado en La Nouvelle Expression, del 23 de agosto de 2005.

"¿Qué oculta el ballet de los militares
americanos en Camerún?"

REFERENCIAS
El jueves 26 de agosto de 2004, el senador americano Chuk Hagel, Presidente del subcomité de Asuntos Exteriores del Senado y el subcomité encargado del comercio y las finanzas internacionales, acompañado del general Charles F. Wald, comandante adjunto de las fuerzas aliadas (OTAN) y de las fuerzas de EE.UU. en Europa, fue recibido en audiencia por el Primer Ministro Peter Mafany Musonge.
El barco de guerra americano "Land" atracó, a principios de febrero de 2005 en el litoral camerunés. La presencia de este navío de la Armada USA de 163 metros de eslora, si creemos al embajador de EE.UU., Niel Maquardt y al coronel Barray Crnin, comandante del "Land", participaba del refuerzo de la cooperación entre EE.UU. y Camerún.
La Sra. Cindy L. Courville, consejera especial del Presidente Bush, fue recibida, el 5 de mayo de 2005, por el Presidente de la República del Camerún. La paz y la seguridad en el Golfo de Guinea estaban en el menú. La consejera del Presidente Bush, estaba a la cabeza de una delegación de 8 personas, incluido el general Charles F. Wald, comandante adjunto de las fuerzas americanas que operan en Europa (Stuttgart), responsable de las fuerzas americanas que operan en África, Rusia, y en Oriente Medio.
El viernes 14 de mayo, el general Fulford, director del Centro de Estudios Estratégicos de África con sede en Washington fue recibió en el Palacio de la Unidad por el jefe del Estado Paul Biya.
80 marines estadounidenses, han residido en Camerún en el pasado mes de julio. Objeto de su estancia, aportar su experiencia en el marco de la lucha contra la oncocercosis [ceguera de los ríos - NDT] y el paludismo, en el Camerún septentrional. 8 pueblos de la parte septentrional del país se beneficiaron de la asistencia médica de los marines norteamericanos.
El miércoles 17 de agosto de 2005, el general Robert Foglesong, comandante de las fuerzas aéreas de los Estados Unidos con base en Europa, ha sido recibido en audiencia por el Primer Ministro y Jefe del Gobierno Ephraïm lnoni.

Oficialmente, Yaundé es socio preferente en la lucha contra la inseguridad en la sub-región de África central. En un segundo plano, lo que está en juego es más importante: se trata de asegurar las inversiones americanas en una región de donde Washington piensa extraer un 25% de su suministro de hidrocarburos en el horizonte de 2015-2020.

Las cifras por sí solas, traducen todo el interés que los Estados Unidos tienen en Camerún. Entre mayo de 2004 y agosto de 2005, ha habido no menos de seis indicios de la presencia militar americana en territorio camerunés. Por término medio, dos objetivos cada cinco meses, entre visitas de militares de muy alto rango, maniobras militares en las aguas territoriales del país y operaciones de carácter humanitario dirigidas por los marines en el ámbito de la salud. Se creería que Yaundé constituye, para Estados Unidos, a falta de una plaza fuerte, un punto de implantación en África central.
Los oficiales en la Embajada americana en Yaundé, abordan la cuestión con mucha diplomacia. Los aficionados a revelaciones sensacionalistas han recibido por ello una severa reprimenda. Camerún goza, de creer a voces autorizadas, de muchos activos que le envidian países de la sub-región: un islote de paz como marca de estabilidad, en una parte del continente atormentado por distintos conflictos. Añaden a estos tópicos, el "profesionalismo" de su ejército, el compromiso de sus hombres en la resolución de las crisis sobre los teatros de conflictos. Resultado, el país figura en la lista de los socios preferentes en la lucha contra la inseguridad en la sub-región. Y eso, tanto más cuanto que Camerún se inscribió en la lógica de la creación de Brigadas regionales respaldadas por la Unión Africana en el objetivo, bien entendido, de agrupar los esfuerzos de los países para garantizar la seguridad comunitaria. Ahora bien, precisamente, los Estados Unidos se proponen prestar su apoyo a esta lógica. Se trata, según fuentes dignas de crédito, de fomentar y mejorar la cooperación entre los ejércitos (en particular, las fuerzas navales) de los países del Golfo de Guinea.
Siempre sobre el papel, el ballet de los generales americanos en Camerún, constituye un indicador del refuerzo de la cooperación militar con Washington. Por ejemplo, durante los últimos meses, 27 funcionarios y soldados cameruneses ha recibido formación en Estados Unidos, frente a un cadete americano que residió en la Escuela militar Inter-armas (EMIA) de Yaundé. Detalle oficialmente estridente, cualquiera que sea la intensificación de la cooperación militar con Camerún, los Estados Unidos no prevén la creación de una base militar en este país. Ni siquiera, parece, que tengan la intención de crearla en ninguna otra parte en la sub-región. Ni incluso, se dice, en Santo Tomé y Príncipe, como lo han anunciado desde hace largos meses, especialistas del descifrado del despliegue de Estados Unidos en el golfo de Guinea. Razón avanzada por opiniones bien informadas: Washington, escaldado por el coste de sus compromisos en distintos conflictos a través del mundo, habría decidido reducir el número de sus bases militares del orden de un 20% a escala planetaria.

Petróleo.
Una cosa es segura: las preocupaciones de los Estados Unidos en cuanto a seguridad en África Central, no carecen de fundamento. Los especialistas convienen en que se trata de una región que concentra una serie de factores portadores de inseguridad. Wullson Mvomo Ela del Instituto de Relaciones Internacionales del Camerún, explica:
"El aumento de la inseguridad en el golfo de Guinea se debe, entre otras cosas, a tres factores principales. Primero, por su posición en el fondo de la cuenca geopolítica del Atlántico Centro-oriental, el golfo de Guinea es una de las "puertas de entrada de África" y está a punto de convertirse en (por Nigeria, en particular) uno de los enlaces más importantes del tráfico internacional de la droga, procedente de Asia Central-Oriente Medio y de América Latina, y con destino a Occidente (Europa Central y Norteamérica).
"Encrucijada de las civilizaciones africanas", el golfo de Guinea es susceptible, siempre, de convertirse, a ejemplo de lo que ocurre en Nigeria, en uno de los grandes teatros del proselitismo fundamentalista islámico, con los riesgos de terrorismo que eso implica. Después, confinado en sus límites septentrional y meridional por Terrae incognitae o "zonas grises" que constituyen las conflictividades entremezcladas del África Occidental (Liberia, Sierra Leona, Costa de Marfil) y de los Grandes Lagos (República Democrática del Congo, Burundi, Ruanda, en particular...), el golfo de Guinea parece en prórroga precaria. Por último, es necesario destacar, naturalmente, los riesgos políticos de la economía de ingresos en la sub-región." (Enjeux, no. 22, de marzo de 2005)
Ahora bien, precisamente la importancia de los intereses de Estados Unidos en el golfo de Guinea es tal, que no se amoldaría ni a la inestabilidad, ni a la inseguridad. Los retos son tales que, expertos han llegado a decir que se trata de una zona de "interés vital" para Washington. Se trata, esencialmente, de intereses petrolíferos. Y se conocen los datos. Está, por supuesto, el oleoducto Chad-Camerún cuya duración de vida de explotación era teóricamente 25 a 30 años, antes de que los especialistas no estimen una expectativa de vida más larga a raíz del descubrimiento de nuevos pozos de petróleo en la región de Doba al sur del Chad.
Pero los expertos mencionan también el oleoducto Higleig-Port-Soudari "en la perspectiva de una conexión estratégica Chad- Sudán.". Está también esta presencia de las compañías petrolíferas americanas en el conjunto de los países petrolíferos del Golfo de Guinea, de Nigeria a Angola, pasando por Guinea Ecuatorial. Envite decisivo: los Estados Unidos prevén aumentar de un 15% a un 25%, la proporción de su aprovisionamiento de hidrocarburos de aquí al horizonte 2015-2020, reduciendo con ello, su dependencia frente al Golfo Pérsico, sujeto a todo tipo de incertidumbres.
En esas condiciones, ¿quién puede razonablemente descalificar el análisis según el cual el reto fundamental de esta lucha contra la inseguridad para la que Camerún es requerido se refiere más a la protección de las inversiones americanas en la región?


España

El dolor de 17 familias, el temblor de los familiares de los otros 850 soldados españoles que permanecen en Afganistán, exigen que se revise la decisión de enviar tropas a Afganistán, tomada por el gobierno Aznar y ampliada por el actual Gobierno con el apoyo de los grupos parlamentarios socialista, del PP, de CiU, del PNV, de CC, de ERC. (...).

Extracto del artículo publicado en Información Obrera, periódico de los militantes españoles vinculados al Acuerdo Internacional de los Trabajadores.

Afganistán: ¿Por qué hay que retirar las tropas?

Hablan de "marcha a la democracia". La realidad de Afganistán es el mantenimiento de fuerzas extranjeras de ocupación, más de tres años después de su invasión.
Para nosotros, más allá del espurio y oportunista debate sobre los pormenores del fatal resultado de un hecho de guerra, como el siniestro del helicóptero, las hipótesis sobre las causas, se reducen a dos: Ataque, o accidente. Un ataque de fuerzas que combaten la ocupación del país por fuerzas extranjeras o un accidente causado por volar bajo por temor a un ataque y al estallido del arsenal que transportaban. Ha sido una acción de guerra y es un sarcasmo hablar de "misión humanitaria".
¿Cuál es, según Zapatero, la misión de las fuerzas españolas en Afganistán?: "Asegurar la vida y la libertad de un pueblo que ha padecido durante decenios la tiranía y la violencia y que ahora, con ayuda de la comunidad internacional, ve con esperanza un horizonte de convivencia pacífica".
En 2001, Bush, con este tipo de argumentos, arrastró a la mayor parte de los países a apoyar la invasión de Afganistán, aprovechando el impacto del atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York. En aquel momento los sindicatos de San Francisco dijeron: "Nos oponemos a la idea de que naciones enteras puedan sufrir las consecuencias de actos cometidos por una minoría. Los bombardeos, los golpes militares, no tendrán otra consecuencia que engendrar un ciclo sin fin de revancha, que sólo conducirá a la muerte de más civiles inocentes en todo el mundo".
En un mitin, en París, del Acuerdo Internacional de los Trabajadores, la dirigente sindical norteamericana Nancy Wohlforth, el sindicalista alemán Manfred Birkhahn y responsables del Partido de los Trabajadores de Francia llamaban a la independencia y la unidad del movimiento obrero contra la guerra, dirigida en primer lugar contra los trabajadores. En todo el mundo sectores importantes del movimiento obrero se opusieron a la guerra.
Ahora, las fuerzas de la OTAN están volcadas en crear condiciones para que Bush pueda decir que se han celebrado elecciones legislativas en Afganistán.
En realidad, la República Islámica de Afganistán, donde las mujeres siguen llevando burka y tienen prohibido aparecer en televisión, no es más que la cobertura de un país que ha desaparecido como nación, quedando reducido a un mosaico de poderes tribales y sobre todo de narcotraficantes y señores de la guerra. En estos años, Afganistán se ha convertido en el primer productor de opio (como el 75% de la producción mundial). Las petroleras norteamericanas han conseguido el derecho de paso de un oleoducto que el régimen talibán les ponía demasiado caro. En la capital, el embajador de los Estados Unidos -que habían creado el régimen anterior, de los talibán-, le dicta cada mañana las instrucciones al "presidente", hay una gran aglomeración de fuerzas extranjeras y ONG de todo el mundo tienen un floreciente negocio.
Recientemente ha habido, a pesar de la represión, importantes movilizaciones contra la ocupación de un país sin estado, ley, ni derechos. El ejército norteamericano (y el británico) lleva cuatro años persiguiendo "terroristas", torturando, masacrando a población civil inocente.
(...).
Últimamente, la OTAN estuvo buscando que algunos países destacasen soldados fuera de la capital, Kabul, para apoyar la ofensiva del ejército norteamericano. Durante mucho tiempo, sólo el gobierno alemán se propuso compensar su falta de participación en la guerra de Iraq. Los demás gobiernos dudaban. Tanto el gobierno Aznar como el gobierno Zapatero se resistieron. Al final, el gobierno español aceptó enviar algunas tropas a la región de Herat, donde se ha producido la muerte de los 17 soldados. Por si fuera poco, Bono ofreció la colaboración directa del ejército español con el norteamericano, a pesar de que la misión de la OTAN está completamente separada de la de los Estados Unidos. Y ahora la prensa publica que en la zona del siniestro están actuando agentes del CNI.
Si el Gobierno quiere decir la verdad, no debería encubrir la terrible situación de la población afgana con frases sobre un "horizonte de convivencia pacífica" que no existe. La misma zona de Herat está en manos de un señor de la guerra que es ministro en Kabul y hace una fortuna con el tráfico de opio. En la provincia vecina se están acumulando fuerzas talibán. Los horizontes rosados son la cínica propaganda de Bush.
El papel fundamental de las fuerzas españolas en Afganistán es legitimar la terrible destrucción de esa nación a manos de los Estados Unidos. El Gobierno, los grupos parlamentarios que se reclaman de la democracia, deben decidir sin tardanza que no se gaste ni un hombre ni un euro más en Afganistán.
Y es en ese oscuro papel en el que están consumiéndose vidas -como las 17 recientes, y las 62 de los militares que se estrellaron en el Yak-42 en su vuelta de Afganistán-y la que engulle los millones de euros que faltan a la Sanidad Pública.
El Gobierno, los grupos parlamentarios que se reclaman de la democracia, deben decidir sin demora, no perder ni un hombre, ni un euro más, en Afganistán.
Todas las organizaciones, instancias, militantes del movimiento obrero, en defensa de la democracia, deberían exigir el fin de esa intervención en Afganistán. Invitamos a nuestros lectores y suscriptores, a los trabajadores y jóvenes que se agrupan para luchar por la democracia, a todos los militantes obreros a actuar para conseguirlo.

Redacción de Información Obrera
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