Conferencia Mundial Obrera Abierta

Por la Defensa de la Independencia de las Organizaciones Sindicales y las Libertades Democráticas

 

INFORMACIONES INTERNACIONALES N° 257
ESPECIAL EUROPA 3

 

NÚMERO ESPECIAL

Boletín no. 3

242 militantes obreros, sindicalistas, cargos electos, de quince países de Europa hicieron un llamamiento:
"¡No al nuevo Tratado europeo! ¡Derogación de todos los Tratados! ¡Derogación del Trata-do Maastricht-Amsterdam, Defensa y reconquista de los derechos y garantías contenidos en las legislaciones de cada uno de nuestros países!"
El llamamiento concluía con una propuesta "para sentar las bases de una campaña común, en cada uno de nuestros países, como en toda Europa, "por el "No al nuevo Tratado", os invita-mos a preparar una conferencia.".
Debido al calendario de distintos firmantes consultados, todo indica que la mejor fecha para tal conferencia sería el primer fin de semana de febrero de 2008, siendo el lugar propuesto París.
En vísperas de la cumbre de Jefes de Estado que se reúne el 18 de octubre de 2007 para adoptar el nuevo Tratado, publicamos en este número especial, Boletín Europa no. 3 editado por el Acuerdo Europeo de los Trabajadores (EIT), las primeras contribuciones de firmantes del Lla-mamiento, de Alemania, de Francia, de Bélgica, de Hungría y de Moldavia. Se trata de prime-ras contribuciones destinadas a establecer en cada uno de nuestros países el memorando sobre las consecuencias de la política de la Unión Europea.
Invitamos a todos a ampliar la campaña de firmas del Llamamiento y a hacernos llegar vuestras contribuciones.


Informaciones Internacionales

Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos

16 de octubre de 2007

No. 257

Precio 0,50  


87, rue du Faubourg-Saint-Denis -75010 Paris - France
Tel.: (33 1) 48 01 88 28 - E. mail: eit.ilc@fr.oleane.com - Site: eit-ilc.org
¡No al nuevo Tratado europeo!
¡Derogación de los Tratados de la Unión Europea!

En el número anterior de Informaciones Internacionales (256, del 9 de octubre), publicamos el llamamiento, refrenda-do por 235 militantes, sindicalistas de 15 países, titulado:
"¡No al nuevo Tratado de la Unión Europea!
¡Derogación de todos los Tratados! ¡Derogación del Tratado Maastricht-Amsterdam, Defensa y reconquista de los derechos y garantías contenidos en las legislaciones de cada uno de nuestros países!" que solicitaba con-tribuciones y testimonios.
Hoy Publicamos amplios extractos de la contribución de H. W. Schuster (Presidente de la AfA de Düsseldorf) que precisa:


"¿Por qué me congratulo por el llamamiento "No al nuevo Tratado europeo - ¡Abolición de los Tratados de la Unión Europea!" y lo apoyo? ¿Por qué estoy a favor de la organización de una conferencia europea?
Dos textos aparecen casi simultáneamente.
El llamamiento del AIT "¡No al nuevo Tratado europeo - abolición de los Tratados de la Unión Europea!".
El documento "Límites del derecho de huelga" publicado por los servicios científicos del Bundestag alemán.
La alternativa no podría casi quedar formulada más claramente:
En el primero, la lucha por la abolición del Tratado Maastricht-Amsterdam, por la defensa y la reconquista de los derechos y garantías afianzados en la legislación social y el código del trabajo de nuestros países.
En el segundo una justificación "científica" de la impugnación radical del derecho de huelga. (...).
Estamos ante esta alternativa:
O bien se nos hace retroceder, privados de derechos y de protección, despojados de nuestros sindicatos y del de-recho de huelga.
O bien defendemos con determinación y reconquistamos nuestros derechos y con ellos nuestras organizaciones y la democracia."


"En el derecho de la UE la "libertad en el mercado interior", por lo tanto, la "libre circulación de
mercancías" rompe el derecho de huelga."
Un extracto de los debates del Parlamento Europeo del 5 de noviembre de 1997, muestra de forma ejemplar la importan-cia que la comisión de la UE concede al derecho de huelga. Neil Kinnock, que era entonces Comisario Europeo para la competencia -y anteriormente había sido presidente del Labour Party británico-, precisa allí la situación desde el punto de vista de la comisión. La ocasión era la huelga de los camioneros en Francia. Mediante sus numerosas barre-ras, entre otros lugares en Calais, la huelga de los conducto-res había causado -según la versión de la comisión de la UE y de distintos gobiernos europeos-, un grave perjuicio a la "libre circulación de mercancías". (...). En el comunicado de prensa sobre los debates del Parlamento Europeo del 5 de noviembre de 1997, se escribe entre otras cosas: "El Comisario Neil Kinnock ha hecho una declaración sobre la huelga de los camioneros en Francia. Ha afirmado que la víspera de la huelga, él había hablado con el gobierno fran-cés para que se adoptasen algunas medidas para reducir al mínimo las consecuencias para la circulación internacional." (...). A partir del segundo día, habría escrito al ministro fran-cés de transportes y a los dirigentes sindicales, para llamar su atención sobre las consecuencias internacionales de la huelga.
La comisión está también preocupada, dijo Kinnock, por la cuestión de la responsabilidad de los Estados miembros en materia de libre circulación. Deberá, mediante sus consejos jurídicos, seguir velando por que los Estados miembros hagan todo para garantizar la libre circulación en el mercado interior. (...).
La Comisión acepta, naturalmente, los derechos sociales de los trabajadores, pero la libre circulación no debería tampoco ser obstaculizada por huelga. (...).
No hay duda: ¡En el derecho de la UE la "libertad en el mer-cado interior", por lo tanto la "libre circulación de mercancí-as" rompe el derecho de huelga!
Después de los trabajos previos de la Presidencia alemana del Consejo, la Presidencia portuguesa debe ahora hacer pasar el "Tratado reformado". En el llamamiento del AIT, se nombran los objetivos de la UE: "Para la Unión Europea, se trata de provocar una conmoción absoluta de todas las rela-ciones laborales existentes, es necesario culminar ya, las "reformas iniciadas", es necesario terminar, urgentemente, con todos los códigos del trabajo, todos los estatutos, todos los sistemas de convenios colectivos.".
Y, a medida que la Comisión de la UE avance su "estrategia de flexiguridad", la presión sobre los sindicatos aumentará para que se sometan, acompañen y se integren a este obje-tivo, para que acepten que el derecho de huelga sea soca-vado, etc. (…).
¡No hay "derecho de huelga de la UE"!
La Presidencia del Consejo de la UE quiere hacer pasar a toda costa el "Tratado reformado", es decir el proyecto de constitución europea abortada, los Tratados de Maastricht, Amsterdam, Niza, etc.. La ratificación debe comenzar, en los distintos países, en enero próximo.
¿Qué dice la UE sobre el derecho de huelga?
Según el artículo I-4, apartado 1, de la constitución rechaza-da por los franceses y los holandeses y en consecuencia abortada, "la libre circulación de personas, de servicios, de mercancías y capital así como la libertad de establecimien-to", son las libertades fundamentales centrales. Eso resulta de los "Objetivos de la Unión" (I-3), del "mercado interior con competencia libre y no falseada.". (...).
¡Por el respeto íntegro de los convenios de la
OIT 87 y 98! ¡Fuera vuestras zarpas del derecho
de huelga!
Ahora bien ¿cómo se comportan los Estados miembros fren-te al derecho de huelga? Ciertamente, en Alemania, el dere-cho de huelga es protegido en derecho constitucional por el artículo 9 (3) de la Ley Fundamental. Sin embargo, en la práctica, los derechos sindicales elementales se niegan a los funcionarios. "El derecho a negociaciones colectivas sigue negándose a los maestros y profesores que tienen el estatu-to de funcionarios. A pesar de las críticas reiteradas de la OIT contra este incumplimiento al convenio 98, no se ha modificado nada en esta situación. (...), se limitan los dere-chos de los trabajadores, fundamentalmente, debido a que el derecho de huelga se niega a todos los funcionarios en los servicios públicos, incluso al personal docente. (...). La OIT ha recordado desde 1959, en varias ocasiones al Go-bierno Federal, que esta restricción está en contradicción con el convenio 87 y le ha invitado a modificar su legislación. (...).". (Informe anual de la CIOSL sobre los ataques a los derechos sindicales, 2006). (...).
El informe anual de la CIOSL cita a lo largo de más de 70 páginas, otros ejemplos de atentados contra los derechos sindicales en los países de la UE, incluyendo los países "asociados" o los candidatos al ingreso en la UE en 2005:
Bélgica: Contra las huelgas de octubre de 2005, el Ministe-rio del Interior tomó una resolución que permitía medidas de policía si "el derecho de los no huelguistas a la libre circula-ción y al trabajo era lesionado", a causa de las huelgas. (...).
Bulgaria: La huelga está prohibida en el sector de la ener-gía, en la rama de las comunicaciones y en el ámbito de la salud. La ley sobre los funcionarios les niega el derecho a negociaciones colectivas.
Estonia: El personal de los servicios públicos del Estado o de los municipios no tiene el derecho a hacer huelga. Esta prohibición vale para todo el personal.
Gran Bretaña: "Es necesario que las huelgas estén limita-das al personal y a sus propios patronos, el conflicto debe referirse, sola o principalmente, a cuestiones en relación con el empleo.".
Croacia: El derecho de huelga está limitado. "Para el man-tenimiento de la producción, en toda empresa puede estar prescrito un procedimiento obligatorio de arbitraje para fijar un servicio mínimo.".
Lituania: Huelga prohibida para numerosos grupos de traba-jadores, por ejemplo. en el suministro de gas y en calefac-ción. (...).
Polonia: "Los trabajadores bajo contrato individual no tienen el derecho a fundar un sindicato ni a adherirse a un sindica-to, y no pueden hacerse representar por sindicatos.".
Una comisión gubernamental puso en cuestión el derecho de los sindicatos a negociar solos, derecho actualmente ins-crito en la constitución.
Rumania: Los trabajadores de los servicios de salud, de las farmacias, de las escuelas, de la rama de comunicaciones, de la radio y la televisión, de los transportes y de los servi-cios esenciales (suministro de gas, de electricidad, etc.) de-ben, en caso de huelga, garantizar un servicio mínimo, de un tercio de su actividad normal. La huelga en el metro de Bu-carest es ilegal: se ha dado la razón al patrón porque el tri-bunal ha decidido que un tercio del servicio -una línea de cada tres-, debe funcionar normalmente. (...).
Serbia: El derecho de huelga está limitado para los emplea-dos de los servicios esenciales. El concepto de "servicio esencial" se entiende en un sentido muy amplio y cubre prácticamente un 60% de los trabajadores (profesores y em-pleados de correos incluidos).
Eslovaquia: Restricción del derecho de huelga, por ejemplo para el personal de la producción de petróleo y gas.
España: "A pesar de un marco jurídico amplio, los derechos de los trabajadores con CDD [Contratos de Duración Deter-minada o "temporales" - NDLT] -que casi constituyen un tercio del conjunto-, están coartados y, sobre todo, su de-recho a las negociaciones colectivas.".
República Checa: En los servicios públicos, "las negocia-ciones colectivas sobre los salarios no son posibles a parte de algunas raras excepciones. Pasa lo mismo para algunas otras prestaciones que el personal del sector público reivin-dica.".
Turquía: "La ley sobre los Sindicatos de Empleados del Es-tado excluye, en líneas generales, a 450 000 personas en el servicio público, de la adhesión a un sindicato. (...). Los em-pleados que quieren adherirse a un sindicato o dejar un sin-dicato, tienen necesidad de un certificado notarial (coste: 50 $ USA) (...). Está prohibido impedir la entrega de materias primas en una fábrica o que productos terminados se sa-quen. Por otro lado, está prohibido impedir trabajar a no sin-dicalistas. Solamente pueden formar un piquete de huelga a la entrada de la fábrica 4 ò 5 huelguistas para supervisar la huelga, pero no pueden montar una tienda o un refugio cualquiera. Sólo están autorizadas pancartas que lleven la inscripción "Esta empresa está en huelga"".
Hungría: "Después de la fundación de un sindicato, el pa-trón y el sindicato tienen la obligación de cooperar. En el marco de una ley especial, se permite a los empleados del Estado, negociar sobre sus condiciones de trabajo, pero compete al Parlamento pronunciarse definitivamente sobre los aumentos de los sueldos en el servicio público.".
Todos estos países han ratificado los convenios 87 y 98 de la OIT. Con todo, su legislación en los últimos años, se ca-racteriza por la violación de estos convenios. Como lo mues-tran los ejemplos, eso vale especialmente para el servicio público, el sector de la salud, el suministro de electricidad, de gas y de agua, la recogida de basura y la limpieza, el transporte local y de larga distancia de viajeros, etc.. Pasa lo mismo para los trabajadores de los sectores precarizados, que se ven forzados a ganar su salario fuera de una relación laboral normal y son víctimas de las distintas reformas del mercado laboral que han sido decididas o debidas serlo en nombre de la transcripción de las "directrices de la política de empleo". (...).
En el llamamiento del AIT, se plantea un interrogante: "¿Qué país de la UE puede decir que está a salvo de es-to?". Los ejemplos tomados en toda Europa aportan la única respuesta posible.
A la vista de estos hechos, ¿puede haber aún la menor duda de que el derecho de huelga y con él los sindicatos corren el mayor peligro en todos los países de Europa? En el llama-miento del AIT se afirma: "Sólo hay una salida: ¡La deroga-ción de todos los Tratados!... Es en ese terreno y sólo en él, en e que podremos preservar la existencia de nuestras or-ganizaciones sindicales y les volveremos a dar todo su pa-pel.". (...).
La Gran Coalición prosigue la política de la
Agenda Schröder -reforzándola-, sobre
los "límites del derecho de huelga."
El tribunal de Nuremberg ha prohibido, el 8 de agosto de 2007, la huelga de los maquinistas ferroviarios. En la expo-sición de motivos se puede leer: "El tribunal tiene dudas en cuanto a la legalidad de la huelga. (...). La huelga amenaza con ser perjudicial, no sólo para el demandante (la DB AG), sino también para toda la economía, especialmente en esta época, en que tiene lugar una punta en los viajes.".
Un día más tarde el Presidente de la DGB M. Sommer de-clara: "Los sindicatos defenderán el derecho de huelga -garantizado por la Constitución-, por todos los medios a su disposición, frente a los que quieren limitarlos. Eso se refiere tanto a las decisiones judiciales, como a la Confederación de las asociaciones patronales o a Gesamtmetall que apoyan una reglamentación por el legislador. Pongo expresamente en guardia al legislador contra todo cuestionamiento de este derecho democrático elemental.". M. Summer desestima ca-tegóricamente el recurso "al argumento del bien común.". (...).
El derecho del trabajo, la autonomía de negociación, las li-bres negociaciones, los convenios colectivos -y con ellos los sindicatos-, deben ser reducidos. Con este objetivo la Gran Coalición hace trabajar al Servicio Científico del Bun-destag. "El trabajo del Servicio Científico debe ayudar a los diputados del Bundestag a cumplir sus mandatos.".
P. Robbe acaba de presentar, el 14 de septiembre de 2007, el resultado de su trabajo "Los límites del derecho de huel-ga". (…)
Robbe defiende la posición según la cual, "el derecho de huelga no se protege por sí mismo, sino como medio de lle-gar a acuerdos convencionales.". Así algunas huelgas como la de los compañeros de Telecom, ya no estarían cubiertas por el derecho de huelga. Ya que su huelga no contemplaba sólo la defensa de sus salarios, etc., sino también la deslo-calización. (...). A continuación Robbe (...), considera que "las huelgas no son tolerables debido a las consecuencias sobre bienes prioritarios como la vida y la salud en sectores como el agua, el gas y la electricidad.". Obviamente lo mis-mo vale para el transporte del gas (...).
No es preciso subrayar que, junto a los sectores ya nombra-dos, los compañeros de la salud, de la recogida de basuras, de los transportes de proximidad (ÖPNV), etc., no tienen de-recho más que, en el mejor de los casos, a las huelgas de advertencia.
En su balance Robbe explica que "el derecho de huelga como expresión del tal derecho de asociación tal como está inscrito en el Art. 9 Apart. 3 GG, está sometido a la regula-ción contemplando la colectividad. Resulta, que está permi-tido suscribir esta regulación, ya que en caso contrario, el derecho de asociación sin límites significaría la ausencia to-tal de todos los demás derechos y llevaría así al ordena-miento jurídico hasta el absurdo.". (…).
¡Se trata de nuestros derechos y de la democracia!
Volvamos a Kinnock y la UE. En SoPoDe no. 48, del 7 de noviembre de 1997, hemos publicado una declaración del Comité francés para la derogación del Tratado de Maas-tricht. Han pasado diez años pero la posición del Comité si-gue siendo correcta.
"El "Comité Nacional para la derogación del Tratado de Maastricht" condena la tentativa de la UE de romper la huel-ga de los conductores de camiones (...). Hace poco, la UE se ha opuesto a la huelga de los conductores españoles de camiones de gran tonelaje. Cuando arremete, ahora, contra el derecho de huelga en cuestión, su ataque toma una nue-va dimensión.
Los conductores de camiones de gran tonelaje tienen sus reivindicaciones. Forma parte de sus derechos el definir con sus sindicatos nacionales, sus reivindicaciones y los medios de su acción sin someterse a la intervención de Bruselas, Maastricht y Amsterdam. (…).
Defender reivindicaciones por medio de una huelga cuando, ante la negativa de los patronos y gobiernos, no hay otro medio, eso es la democracia."
Hoy, 10 años más tarde, podemos aún firmar cada frase re-lativa al derecho democrático de los trabajadores a reivindi-car y a disponer de sindicatos. Pero ahora, no se trata ya de que la UE y sus Tratados no son compatibles con la demo-cracia cuando la UE quiere apoderarse de este derecho. Los ataques generalizados en toda Europa contra la autonomía de negociación, la independencia de los sindicatos y, en par-ticular contra el derecho de huelga -que son la condición para la destrucción brutal de los servicios públicos y su pri-vatización-, prueban que la UE y sus Tratados son incom-patibles con la democracia.
Es por eso, por lo que los Tratados deben derogarse en nombre de la democracia, en nombre de la defensa y la reconquista de nuestros acervos, de nuestros derechos y de nuestras organizaciones.


"Es absolutamente esencial, que la Carta
de Derechos Fundamentales sea explícitamente
vinculante en todos los Estados miembros de la UE."

¿Qué es la Carta de Derechos Fundamentales?
El 27 de septiembre último, en plena fase de elaboración del nuevo Tratado, John Monks, Secretario General de la CES, dirigiéndose a una asamblea de parlamentarios y sindicalistas del Parlamento Europeo en Estrasburgo declaró: "Es absolutamente esencial que la Carta de Derechos Fundamentales sea explícita-mente vinculante en todos los Estados miembros de la UE.".
La declaración urgente del reciente congreso de la CES, llegaba incluso a decir, con respecto a esta Carta: "Es la Carta, actualmente más progresista, lograda por un movimiento sindical en el mundo (...), ella ga-rantiza los derechos de información y consulta y los derechos a negociar y realizar acciones colectivas, in-cluidas huelgas.".
¿Qué hay en ella de esta afirmación?


¿"Garantizaría" la Carta los derechos sindicales?
Tres artículos de la Carta, se consa-gran a los derechos sindicales: el ar-tículo 12 sobre "la libertad de reu-nión y de asociación", el artículo 27 sobre el "derecho de información y de consulta de los trabajadores en la empresa", y el artículo 28 sobre el "derecho de negociación y de acción colectivas". Es fundamentalmente, sobre estos artículos sobre los que se apoyan todos los partidarios de la Carta de Derechos Fundamentales.
El artículo 28 de la Carta de Dere-chos Fundamentales, es en realidad un arma contra el derecho de los sin-dicatos. ¿Qué dice? "Los trabajado-res y los patronos, o sus organiza-ciones respectivas, tienen, de acuer-do con el derecho de la Unión y con las legislaciones y prácticas nacio-nales, el derecho a negociar y con-cluir convenios colectivos a los nive-les convenientes y a recurrir, en caso de conflictos de intereses, a acciones colectivas para la defensa de sus in-tereses, incluida la huelga.".
Aparentemente, no habría nada que decir. Pero juristas europeos, en una obra titulada "La legislación laboral europea y la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Euro-pea", hacen las siguientes observa-ciones, que no dejan de ser inquietan-tes: "El derecho a concluir convenios colectivos podría significar una obli-gación de concluir tales convenios, lo que iría en contra del derecho fundamental de libertad de los sindi-catos, en las legislaciones naciona-les. (...). El derecho de negociación colectiva libre, implica la libertad lanzar o no lanzar negociaciones y de cerrar o no cerrar un convenio.".
Y estos juristas europeos precisan más adelante los peligros de esta fórmula: "El derecho a concluir convenios colectivos significa que las dos partes, "los trabajadores y los patronos, o sus organizaciones respectivas", deben abstenerse, una vez abiertas las negociaciones, de todo comportamiento nocivo, como táctica de retraso o un rechazo en bloque y reiteración de posiciones que limiten el uso efectivo del dere-cho.".
Estos juristas europeos levantan una liebre importante: en nombre del de-recho de los patronos a concluir un convenio colectivo, toda acción -y, en particular, la huelga-, de las or-ganizaciones sindicales que quieren oponerse a las pretensiones patrona-les, podría pues ser denunciada como "dolosa" y que impiden la "conclu-sión" de la negociación. Estos juris-tas plantean a continuación otro pro-blema: "El artículo 28 se redacta ba-jo la forma de una alternativa: "los trabajadores y los patronos o sus or-ganizaciones respectivas". La pala-bra "o" significa que cuando los trabajadores o los patronos no están organizados en buena y debida for-ma, tienen sin embargo el derecho a negociar colectivamente, incluso sin estructura de organización.". Así, la redacción de este artículo 28 abre la posibilidad de negociaciones fuera del marco de las organizaciones sin-dicales que podrían ser completa-mente despojadas de sus prerrogati-vas. Como vemos, este artículo 28, lejos de constituir una "garantía" pa-ra las organizaciones sindicales, amenaza, por el contrario con usarse como un arma, contra los derechos nacionales de negociación, conquis-tados por las organizaciones sindica-les y la lucha de clase. Prosigamos.
Las explicaciones comple-mentarias de la Presidencia
Desde que la Carta de Derechos Fun-damentales se publicó, con ocasión de la cumbre europea de Niza, en di-ciembre de 2000, un truco de presti-digitación permanente se monta al respecto. En efecto, cuando esta Car-ta se redactó, cada uno de sus artícu-los iba acompañado por explicacio-nes redactadas por la presidencia de la Convención europea que la había elaborado. Estas explicaciones son la base de interpretación de cada uno de los artículos de la Carta.
El apartado 7 del artículo 52, es por otra parte muy explícito: "Las expli-caciones elaboradas con el fin de orientar la interpretación de la Carta de Derechos Fundamentales, son de-bidamente tenidas en cuenta por los órganos jurisdiccionales de la Unión y de los Estados miembros.".
¿Por qué camuflar este importante dato?
¿Por qué no hablar más que de los ar-tículos de la Carta de Derechos Fun-damentales, omitiendo el hecho de que, cada uno de ellos, va seguido de explicaciones que constituyen el úni-co fundamento jurídico en caso de conflicto de interpretación?
¿Y cuál es el contenido de estas ex-plicaciones de la presidencia, camu-fladas por la CES?
Volvamos de nuevo sobre los su-puestos derechos sindicales que otor-garía la Carta.
El artículo 12 sobre la libertad de reunión y de asociación. La formu-lación del artículo es generosa: "To-da persona tiene derecho a la liber-tad de reunión pacífica y a la liber-tad de asociación a todos los niveles, en particular, en los ámbitos político, sindical y cívico, lo que implica el derecho de toda persona a fundar con otras sindicatos y de afiliarse a ellos para la defensa de sus inter-eses.".
Aparentemente, nada que repetir. Pe-ro, en caso de conflicto sobre la in-terpretación, ¿qué dice la explicación de la presidencia? "El presente artí-culo no prohíbe que se impongan restricciones legítimas al ejercicio de estos derechos, por los miembros de las fuerzas armadas, de la policía o de la administración del Estado.". ¡El colmo de la duplicidad! La liber-tad de reunión y de asociación se re-conoce, pero la explicación comple-mentaria precisa, que los gobiernos tienen tarjeta blanca para ponerla en entredicho según su arbitrariedad…
El artículo 27 sobre el derecho a la información y a la consulta, de los trabajadores en la empresa. El artí-culo precisa: "Los trabajadores o sus representantes, deben verse garanti-zar, a niveles convenientes, una in-formación y una consulta a su debido tiempo, en los casos y condiciones previstos por el derecho de la Unión y las legislaciones y prácticas nacio-nales.".
Pero, ¿que dice la explicación com-plementaria? "Los avances conse-guidos por la Unión en este ámbito, son importantes: (...). Directivas 2002/14/CE (marco general relativo a la información y consulta de los trabajadores en la Comunidad Euro-pea), 98/59/CE (despidos colectivos), 2001/23/CE (transferencias de em-presas) y 94/45/CE (Comités de Em-presa Europeos).".
Por tanto, este artículo no es otra co-sa que la aplicación de varias directi-vas europeas. Tomemos la primera citada, la relativa a la información y consulta. La exposición de motivos de esta Directiva de 1994, fundamen-ta así esta información y consulta:
"El aumento de la competitividad de las empresas europeas, que se ha convertido en un factor vital para que pueda encontrarse una respuesta positiva para las dificultades actua-les, exige el aumento de la producti-vidad y un mayor compromiso de los trabajadores en la marcha y el fun-cionamiento de la empresa donde trabajan.". Y, más adelante, hablan-do de las "reestructuraciones", la exposición de motivos indica: "La información y la consulta previa de los trabajadores constituyen una condición mínima para que estas de-cisiones sean adoptadas y se pongan en práctica en un contexto social aceptable.".
El objetivo afirmado mediante esta Directiva de 1994, fundamento jurí-dico del artículo 27 de la Carta de Derechos Fundamentales, consiste pues, en hacer asumir por las organi-zaciones sindicales los planes de re-estructuración-despidos para que es-tos últimos parezcan "socialmente aceptables".
Estos son lo que se pretenden "dere-chos" de la Carta preconizada por la CES.
Corresponsal


Jubilaciones, Seguridad Social, Función Pública...
Informations Ouvrières revela los compromisos de Sarkozy para
con la Comisión de Bruselas

Martes 11 de septiembre, una semana antes de sus discursos atacando todas las conquistas sociales heredadas de 1945 (jubilaciones, Seguridad Social, Estatuto de la Función Pública,...), Sarkozy envió a la Comisión Europea en Bruselas un documento titulado "Trayectoria plurianual de la hacienda públi-ca francesa".
Este documento fue mantenido secreto, deliberadamente, por toda la prensa, por todos los medios de comunicación. ¿Por qué?


A partir del preámbulo, todo está dicho: "El Presidente de la República (...), ha comparecido ante el Eurogrupo, el 9 de julio (...), para destacar la fuerza del compromiso del nuevo gobierno fran-cés, en favor de las reformas y del sa-neamiento de la hacienda pública. Apenas dos meses más tarde, el pre-sente documento constituye una pri-mera traducción concreta de este compromiso, bajo la forma de un in-forme de la etapa, antes de la prepara-ción del próximo Programa de Estabili-dad en diciembre.".
Está claro: más allá de los discursos sobre la "igualdad", el "esfuerzo", se trata de cumplir los "compromisos" asumidos ante la Unión Europea.
Y, ¿a qué se compromete, en particu-lar, Sarkozy ante Bruselas?
"Dividir por dos el crecimiento de los gastos públicos"
"La estrategia de hacienda pública, se coloca claramente bajo la señal de un control de los gastos públicos que no tiene precedente en nuestro país. El Presidente de la República, se ha comprometido allí, ante el Eurogrupo el 9 de julio (...). El control de los gastos públicos tiene por objetivo dividir por 2 el crecimiento de los gastos públicos en volumen.". Y a continuación, el do-cumento desarrolla este compromiso.
"22 800 puestos de funcionarios serán suprimidos en 2008"
"Para el Estado: (...), la reducción del número de funcionarios será un ele-mento del compromiso: 22 800 pues-tos serán suprimidos en 2008, gracias, en particular, a la no sustitución de una salida a la jubilación de un funcionario de cada tres (después, en 2009, 1 de cada 2), es decir, un esfuerzo mucho más importante que en el pasado."
"Para los gastos sociales, el creci-miento del Objetivo Nacional de Gas-tos de Seguro Enfermedad para 2008, se fijará en 2,8% en valor -o sea, menos del 2% en volumen, al año, un ritmo en neto retroceso con relación a los últimos crecimientos."
Poner los "gastos sociales en franca retirada"
Pero eso no basta para Bruselas. El documento prosigue: "El Gobierno no se detendrá ahí. El Presidente de la República y el Primer Ministro han lan-zado, al principio del verano, una Revi-sión General de las Políticas Públicas (...). La revisión general contribuirá a "modernizar" la organización de las administraciones (fusión de la Direc-ción General de Impuestos y la Direc-ción General de la Contabilidad Públi-ca (...), reforma del mapa judicial,...). Contribuirá a alcanzar el objetivote no sustitución de una salida a la jubilación de cada dos en la función pública del Estado."
Así, todas las medidas preconizadas por Nicolas Sarkozy tienen su origen en este compromiso asumido ante las instituciones de la Unión Europea.
Corresponsal

Uno de los compromisos esenciales de SARKOZY
Jubilaciones: "Aumentar, a partir de 2008, la duración de cotización".


En relación con las jubilaciones, el documento prueba que la ofensiva contra los regímenes especiales no es más que un preludio para una ofensiva contra todos los regímenes de jubilación.
El compromiso asumido ante Bru-selas es claro: "Para los gastos so-ciales, la futura reforma de las ju-bilaciones tendrá por objetivo con-trolar la dinámica de gastos del seguro de vejez y favorecer una prolongación de la duración de co-tización, necesaria para obtener una pensión completa.".
Y, más adelante, el documento re-macha el clavo abordando la "re-forma de las jubilaciones en 2008, cuya prioridad será el aumento de la tasa de actividad de los mayo-res, reformar los regímenes espe-ciales y aumentar la duración ne-cesaria de cotización, para obtener una pensión al 100%.".
Más adelante aún, el documento indica que la prolongación prevista de 40 a 41 anualidades para tener derecho a una jubilación con el 100%, no es más que una etapa en un proyecto de ampliación sin final de esta duración. El documento in-dica en efecto: "En el marco de la reforma de las jubilaciones, el nú-mero de años necesarios de activi-dad para obtener una pensión al 100%, deberá aumentar a partir de 2009 al mismo ritmo que la espe-ranza de vida.". A esto es a lo que se ha comprometido Sarkozy ante la Unión Europea.
He aquí lo que es camuflado por todos los partidarios de la Unión Europea, donde quiera que se sitú-en en el tablero político.
La respuesta de Bruselas: insufi-ciente, "Francia deberá intensifi-car su esfuerzo".
El 14 de septiembre, en el Consejo de Ministros europeos de Econo-mía, este plan se consideró insufi-ciente. El Presidente del Eurogru-po, Jean-Claude Juncker, en efecto ha declarado: "Pensamos que las ambiciones de las que Francia ha dado prueba no corresponden totalmente a nuestras expectativas. Francia deberá intensificar su es-fuerzo de reducción del déficit.".

A los trabajadores, a los jóvenes, a los militantes sindicales
El momento es grave. ¡Lo que está amenazado en la crisis política actual,
son nuestros derechos sociales!


¿Qué fuerza puede detener esta marcha a la dislocación,
a la destrucción de nuestros derechos?
Tanto al Norte como al Sur del pa-ís, se está supeditando a la pobla-ción, al estallido de Bélgica. ¿Con qué objetivo y a qué se apunta? ¿Quién puede contestarlo? Todas las declaraciones patronales van en el sentido de una puesta en entredi-cho radical de los derechos de los trabajadores y subsidiados sociales. Desde el inicio de las "negociacio-nes" que siguieron a las elecciones del 10 de junio, no hay sobre la mesa de negociación más que pro-yectos violentamente antisociales. Y estos proyectos emanan tanto de los partidarios de la regionalización de los derechos sociales o del sepa-ratismo, como de los que pretenden querer mantener un poder federal importante.
El Presidente de la FGTB, Rudy de Leeuw, tiene razón en decir: "¿Qué va a ir mejor, con una gran refor-ma comunitaria? Sigo esperando que se me demuestre que tal refor-ma servirá a los intereses de los trabajadores. Si se divide la Segu-ridad Social, la pobreza va a au-mentar en Valonia, que es la pri-mera "solución" para Flandes. Pero en Flandes también, la bre-cha entre ricos y pobres va a au-mentar. No hay ninguna ventaja para la economía flamenca. La mayoría de las propuestas flamen-cas para una reforma del Estado proceden de los patronos flamen-cos. Éstos, raramente se movilizan para mejoras sociales. Cuando el VOKA reclama la regionalización de los subsidios de desempleo y las jubilaciones anticipadas, ¡imagi-nad bien lo que va a recoger¡". (extracto de Journal del martes 4 de septiembre de 2007)
¡Atención, peligro! Son los sala-rios, los convenios colectivos, la legislación laboral, la Seguridad Social en el conjunto de sus com-ponentes (desempleo, pensiones, salud, subsidios familiares, incapa-cidad, etc.) lo que está amenazado.
Es exactamente por eso por lo que es el deber de los dirigentes del PS y del SP.A negarse a asociarse a una "reforma del Estado", que iría, así en contra de los objetivos de la FGTB. La organización sindical debería tener gran interés en reunir a los dirigentes de estos dos parti-dos para pedirles pronunciarse con-junta, clara y públicamente en este sentido.
Ni la peste, ni el cólera…
Hoy, los que preparan los ánimos al estallido de Bélgica quieren hacernos "elegir" entre la peste y el cólera:
" O un acuerdo gubernamental para hacer estallar nuestros de-rechos sociales pretendiendo "salvar Bélgica" (en prórrogas de corta duración: el país no sobreviviría mucho tiempo al desmantelamiento de los dere-chos sociales federales);
" O el estallido inmediato de Bél-gica con el efecto de la desapa-rición directa de nuestros dere-chos sociales actualmente ga-rantizados en todo el país.
Si estamos en esa situación, es a consecuencia, directamente, de la política de regresión social dicta-da por la Unión Europea y por el Banco Central Europeo. Banco Central Europeo sometido a los mercados financieros americanos en plena crisis, como lo muestra la reciente actualidad.
Todos los partidos ocupados en "negociar" sitúan toda su acción en cumplimiento de las exigencias de la Unión Europea. Ya ahora, la par-te fundamental de las leyes votadas en Bélgica, no son más que la transcripción de las directivas eu-ropeas.
Desde hace años, conocemos un re-troceso social muy importante en Bélgica (como en toda Europa). Hoy, la Unión Europea, que re-transmite así las exigencias de los mercados financieros, quiere que los gobiernos vayan aún más lejos y ataquen las conquistas sociales hasta el hueso. Pero en este objeti-vo, chocan con la clase obrera de Bélgica.
Por supuesto, ésta ha sufrido gol-pes, pero no ha perdido su fuerza: cerca de tres millones de trabajado-res están sindicados en nuestro pa-ís. Es por eso por lo que la ofensiva política actual tiene por objeto des-membrar a la clase obrera, para romper mejor sus derechos.
Para nosotros, los que quieren hacer estallar la unidad de la clase obrera belga y de sus conquistas, son los mismos que, en toda Euro-pa, amenazan la existencia de las naciones en el marco de las que se arrancaron y se codificaron todas las conquistas colectivas y sociales.
¿Acaso exageramos?
Interrogado por Le Soir (14 de agosto), un investigador del Institu-to de Relaciones Internacionales y Estratégicas (París) responde a la pregunta: "¿Por qué la Unión Eu-ropea no reacciona a estos separa-tismos?".
Este investigador hace la siguiente constatación: "La UE tiene una ac-titud bastante ambigua. Este mo-vimiento de secesión étnico no es-torba, realmente, a una Europa li-beral, que no es más que un mer-cado único. La UE no ve en ello ningún obstáculo importante. In-cluso la UE lo potencia (…). Al fin y al cabo, de ello resulta un estalli-do de la cohesión social y nacio-nal.".
Bart de Wever, del NVA, confirma este análisis respondiendo en una entrevista del semanario Télémous-tique (5 de septiembre) que le pre-gunta: "¿Ustedes desean que Bél-gica desaparezca?".
Respuesta de Bart de Wever: "En mi opinión, Bélgica se ha converti-do en superflua en nuestro contexto europeo, sin el que yo no abogaría por la autonomía de Flandes. Bél-gica va a disolverse muy lentamen-te, como un medicamento en el agua, porque el tiempo de las fron-teras ha pasado y porque está en-cajonada entre el poder de las Re-giones llamadas a la autonomía y las competencias supranacionales de Europa. Ahora que el euro sus-tituyó al franco belga, ya no existe ninguna barrera a esta evolución natural.".

¿Qué fuerza puede detener esta marcha a la dislocación, a la destrucción de nuestros derechos sociales más esenciales?

Nosotros lo constatamos: la direc-ción de la FGTB ha tomado posi-ción clara y explícitamente, a favor de la defensa de los derechos socia-les federales. La dirección de la CSC tuvo que hacer lo mismo.
La propia existencia de la FGTB como central sindical nacional, que federa en una única organización a los trabajadores de Flandes, Valo-nia y Bruselas, personifica la uni-dad de la clase obrera de Bélgica.
Por consiguiente, y porque el mo-mento es de una gravedad excep-cional, consideramos que la direc-ción de la FGTB tiene una impor-tante responsabilidad.
Le corresponde, de nuevo llamar a la movilización más amplia para impedir un desastre sin retorno.
Nos dirigimos a los dirigentes de la FGTB para decirles:
Pedid a los trabajadores salir a la calle, convocad a una gran mani-festación nacional en Bruselas, en la unidad de los trabajadores de Flandes, Valonia y Bruselas (pro-poniendo a la CSC que se una a ella), sobre las consignas:
" ¡NO al estallido de nuestros derechos sociales y del país!
" ¡Defensa de la unidad de la clase obrera belga!
" ¡Mantenimiento de todas las conquistas sociales federales!
Como exige la FGTB en su me-morando de mayo de 2007:
" ¡Los convenios colectivos de trabajo de los sectores, deben seguir siendo nacionales!
" ¡La misma legislación laboral debe aplicarse a todos los tra-bajadores del país!
" ¡La Seguridad Social (el pago de los subsidios de desempleo, de enfermedad, los subsidios familiares y las pensiones), deben seguir incumbiendo al Estado federal!
Sin lugar a dudas, los trabajado-res y los jóvenes responderían en masa a tal llamamiento. En efec-to, esta es la única vía para parar esta marcha a la dislocación, a la destrucción de los derechos socia-les.


Este llamamiento seguido de la lista de los primeros firmantes, está publicado en el número 255 de Informaciones Internacionales.

"Los 2/3 de los bienes del Estado se han vendido
desde el cambio de régimen"

En el número 254 de Informaciones Internacionales, ha publicado extractos del no. 1 del boletín Informacio és vita, cuya publicación está asegurada por militantes húngaros [que han constituido una delegación de cuatro militantes (militantes políticos, sindicalistas de la metalurgia), para asistir al encuentro obrero de ?a?ak (Serbia, 27 y 28 de octubre)].
Publicamos en este número la contribución de corresponsales que dan su análisis de la situación en Hun-gría.


Quisiéramos complementar el número del boletín
Informacio és vita, con los siguientes elementos. (...)
Aunque los miembros del gobierno actual se digan socialistas e incluso socialdemócratas, su política es completamente liberal. Están en un 100%, a favor de una sociedad pri-vada. Están a favor de la economía de mercado y a favor de la privati-zación de los bienes de propiedad del Estado. Liquidan la propiedad del Estado y se embolsan el dinero.
Según las estadísticas, los 2/3 de los bienes del Estado se han vendi-do desde el cambio de régimen y a pesar de eso el Estado tiene deudas enormes. Día tras día, se va cono-ciendo la corrupción ilimitada en próximos al gobierno.
En la Salud, después de las priva-tizaciones y los reagrupamientos de los servicios, 2/3 de los hospitales que quedan están al borde de la quiebra. Y las industrias farmacéu-ticas no les proporcionan ya medi-camentos.
Algunos hospitales que habían sido modernizados hace 2 o 3 años (lo que ha costado miles de millones), ahora son privatizados o incluso cerrados. Y los que han sido deja-dos abiertos, no dispusieron de es-tos miles de millones necesarios para su funcionamiento o para su renovación.
Al mismo tiempo la caja de protec-ción social está completamente va-cía, lo que nunca había ocurrido hasta ahora. Médicos, enfermeras, han sido echados a la calle y quie-nes han conservado su trabajo, es-tán desbordados. A menudo se pide a los médicos cambiar de hospital no importa a dónde en el país, pero sin ofrecerles la menor ayuda para su traslado, ni preocuparse de su familia.
Según Gyurcsány y su Ministro de Salud Horváth Agnes, es bueno irse al extranjero y volver de nuevo, después de algunos años, provisto de una gran experiencia. Y durante este tiempo se les sustituye por es-pecialistas venidos de Extremo Oriente. Gyurcsány quiere hacer venir a un millón de trabajadores de China como fuerza de trabajo.
El país está al borde de la quiebra económica. Desde hace 17 años la economía nunca estuvo tan depri-mida. Estamos incluso a la cola de los países del "Visegrado" [del COMECON - NDLT], mientras que estábamos a su cabeza hace só-lo algunos años.
Los 2/3 partes de los jóvenes estu-diantes de medicina quieren dejar el país. La continuidad está amena-zada.
En el campo, el campesinado está en una situación imposible. Las condiciones de las ayudas son tales que casi nadie puede obtenerlas. Los daños causados por las heladas de esta primavera, evaluados en más de 10 000 millones de florines todavía no se han pagado a los campesinos.
La sequía de este verano y las in-clemencias actuales han destruido frutas, maíz, girasoles,... y los campesinos no han recibido absolu-tamente nada en compensación. Muchos pequeños campesinos no pueden seguir más. Este año habrá escasez de productos agrícolas, por lo que los campesinos han pedido que los productos que están en las reservas en Hungría sean liberados y se pongan en venta, pero debido a la Unión Europea, el gobierno ha tenido que negarse. Los productos en reserva son más baratos y son suministrados a la Unión Europea, la población, tendrá que comprar al precio más alto.
Todo eso de hecho, tendrá como consecuencia un aumento de precio del 10 al 15% en el pan y del 26% para la carne. Muchos campesinos van a tener que abandonar sus ex-plotaciones y el país tendrá que comprar productos en el extranjero, de calidad menor e incluso sospe-chosa, porque será imposible cono-cer su procedencia.
Ya hoy podemos constatar que ca-da vez hay más productos cuyo plazo de consumo está pasado y numerosos "inter mercados" en el campo están al borde de la quiebra.
¿Quién ha podido asumir la res-ponsabilidad de que se haga cual-quier cosa de Hungría?
Los pueblos pierden sus habitantes, muchos han perdido su oficina de correos, su farmacia, su estación.
Algunos autobuses cruzan los pue-blos, pero a menudo no se paran en ellos, para ahorrar tiempo en el re-corrido. Sin transporte la gente tie-ne cada vez más dificultades en desplazarse a su lugar de trabajo. Es necesario hacer decenas de ki-lómetros para encontrar farmacia, médico u oficina de correos.
Los jóvenes abandonan los pueblos y muy pronto será el turno de los más viejos.
Debido a la reforma de la enseñan-za, las escuelas de los pueblos des-aparecen en favor de las reagrupa-ciones. Los niños deben desplazar-se en los transportes, en detrimento de su tiempo de sueño y, deben sa-lir antes de la escuela con el fin de tomar el autocar. Muchas aldeas es-tán, así, condenadas a muerte.
El desorden es tan importante que ahora, en los ferrocarriles y en los trayectos en autocar, las correspon-dencias ya no están garantizadas. Llegas a la correspondencia y tu tren ya ha salido. Estamos empuja-dos a coger el coche, hay menos pasajeros en los transportes públi-cos y se cierran las líneas una tras otra, por el motivo de que ya no son rentables.
La escuela, que se ha convertido en "de pago", es un gasto insopor-table para las familias. He discutido con padres. Están ante un dilema terrible ya que, muchos, deben aho-ra elegir cuál, de sus hijos, conti-nuará su escolarización.
Actualmente los alumnos de se-cundaria, comienzan a preparar, a nivel nacional manifestaciones para que el gobierno restablezca la gra-tuidad.
Si la situación actual continúa, so-lamente los hijos de padres ricos podrán ir a la escuela.
La ayuda del Estado no existe, más que cuando un niño es especial-mente inteligente.
Más de la mitad de las familias húngaras viven al nivel, o por de-bajo, del umbral de la pobreza.
Por supuesto, el Estado pierde en recursos [por el descenso de reten-ciones - NDLT], pero a pesar de eso, rechaza aumentar el salario mínimo que es de 65 000 florines (260 euros).
Es necesario saber que el salario medio en este año económico ha descendido. Con lo que se retiene para la protección social, las jubila-ciones,..., de 100 florines, los asalariados no reciben más que 27.
Las privatizaciones, la entrada en la Unión Europea, los precios del mercado mundial hicieron que el precio de la Electricidad o el Gas haya subido entre el 30% y el 35% y, en este año los precios de la co-mida aumentaron ya en un 10% o un 25%. Lo que significa que las familias han tenido que deshacerse de sus ahorros para poder comer. Cuando nos enteramos de lo que pasa en Inglaterra y en EE.UU. so-bre los créditos, sabemos que eso está a punto de llegar a Hungría. La gente debe pedir ya prestado para rembolsar sus créditos.
Los que compraron coches gracias a condiciones, al parecer muy ven-tajosas, los ven hoy expropiados por los bancos. Cada vez hay más desahucios, cortes de electricidad. Ocurre incluso, en las ciudades y los pueblos, que los servicios ad-ministrativos, las escuelas, los mu-nicipios deben pedir préstamos pa-ra pagar sus gastos. El endeuda-miento se desarrolla por todas par-tes y sin cesar.
Y el gobierno, a pesar de eso, pone nuevos impuestos sin que la deuda disminuya en nada.
Por ejemplo los asilos han perdido sus subvenciones, el precio de es-tancia para un anciano es tal, que su jubilación no basta, los hijos de-ben pagar la diferencia, si no, se pone a los padres en la calle aun-que hayan trabajado toda su vida. Lo que cobran les permite estar de 2 a 3 años, después..., la calle.
En el trabajo, se está permanen-temente bajo presión: "Fuera, hay todo un regimiento que espera vuestro puesto.". La moral es muy baja entre los obreros. No dejan de hacer horas extraordinarias. Cada vez se trabaja más y se gana cada vez menos. El salario medio está entre 300 y 600 euros (75 000 y 150 000 florines).
Con todo lo que se debe gastar para el mantenimiento del alojamiento, la comida, las prendas de vestir,... no hay que pensar siquiera en di-versiones. Por todas partes donde voy para mis reuniones, veo que las salas de cine, los teatros están vací-as. No hace tanto tiempo, que íba-mos a ellos en grupo, entre amigos, en familia,...
Según las previsiones, las asegura-doras de enfermedad prevén nue-vos gastos, y eso volverá a caer so-bre nosotros.
Todo el mundo está en contra pero el Gobierno MSZP-SZDSZ va has-ta el final.
Corresponsales

"La unidad de acción y la solidaridad con los compañeros de
los países de la Unión Europea es una necesidad vital."

Como contribución al debate sobre el nuevo Tratado europeo (véase el llama-miento en el número 256 de Informaciones Internacionales), publicamos una corresponsalía de Georgui Codreanu, Presidente del movimiento marxista "Re-sistencia popular", de la República de Moldavia.

Queridos compañeros:
Nosotros, marxistas de Moldavia, hemos tenido conocimiento de vuestro llamamiento contra el nuevo proyecto "simplificado" de Tratado europeo que, de hecho, retoma el texto de proyecto constitucional rechazado en 2005 por los pueblos francés y holandés.
Expresamos nuestro pleno apoyo a vuestra iniciativa y nos adherimos a ella.
Los dirigentes de nuestro país intentan a toda costa, "integrarlo" en la UE, sin preocuparse en lo más mínimo de la opinión del pueblo.
En nombre del pueblo, hablan de la "opción europea de Moldavia", como de una cuestión zanjada, incuestiona-ble, pero no hay ningún fundamento para tales afirmaciones, puesto que no ha habido referéndum sobre ello.
Considerando que este nuevo Tratado europeo tiene por objeto reforzar la unión de los Estados, por cuenta de los intereses de sus capitalistas, con el fin de desencadenar un ataque sin precedentes contra todos los derechos y to-das las garantías sociales conquistadas por las generaciones anteriores, creemos que se trata de una amenaza no sólo para los países miembros de la Unión, sino también para los países candidatos, como la República de Molda-via, porque los dirigentes de los países candidatos se esfuerzan en ajustar su legislación a la de la UE.
Por eso es por lo que esta lucha contra el Tratado es también de actualidad para la izquierda moldava.
La unidad de acción y la solidaridad con los compañeros de los países de la UE es una necesidad vital.
Esperamos que los esfuerzos conjuntos de los trabajadores y de los movimientos realmente de izquierda en Euro-pa, lograrán rechazar estos nuevos ataques contra nuestros derechos.
Georgui Codreanu
Presidente del movimiento marxista "Resistencia popular", República de Moldavia.


Director: Daniel Gluckstein
Imprimerie Rotinfed 2000, 87, rue du Faubourg-Saint-Denis, 75010 Paris (France)
Commission paritaire n° 0708 G 827

 

 

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