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INFORMACIONES INTERNACIONALES N° 257
ESPECIAL EUROPA 3
NÚMERO ESPECIAL
Boletín no. 3
242 militantes obreros, sindicalistas, cargos electos, de quince países
de Europa hicieron un llamamiento:
"¡No al nuevo Tratado europeo! ¡Derogación de
todos los Tratados! ¡Derogación del Trata-do Maastricht-Amsterdam,
Defensa y reconquista de los derechos y garantías contenidos
en las legislaciones de cada uno de nuestros países!"
El llamamiento concluía con una propuesta "para sentar las
bases de una campaña común, en cada uno de nuestros países,
como en toda Europa, "por el "No al nuevo Tratado", os
invita-mos a preparar una conferencia.".
Debido al calendario de distintos firmantes consultados, todo indica
que la mejor fecha para tal conferencia sería el primer fin de
semana de febrero de 2008, siendo el lugar propuesto París.
En vísperas de la cumbre de Jefes de Estado que se reúne
el 18 de octubre de 2007 para adoptar el nuevo Tratado, publicamos en
este número especial, Boletín Europa no. 3 editado por
el Acuerdo Europeo de los Trabajadores (EIT), las primeras contribuciones
de firmantes del Lla-mamiento, de Alemania, de Francia, de Bélgica,
de Hungría y de Moldavia. Se trata de prime-ras contribuciones
destinadas a establecer en cada uno de nuestros países el memorando
sobre las consecuencias de la política de la Unión Europea.
Invitamos a todos a ampliar la campaña de firmas del Llamamiento
y a hacernos llegar vuestras contribuciones.
Informaciones Internacionales
Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos
16 de octubre de 2007
No. 257
Precio 0,50
87, rue du Faubourg-Saint-Denis -75010 Paris - France
Tel.: (33 1) 48 01 88 28 - E. mail: eit.ilc@fr.oleane.com - Site: eit-ilc.org
¡No al nuevo Tratado europeo!
¡Derogación de los Tratados de la Unión Europea!
En el número anterior de Informaciones Internacionales (256,
del 9 de octubre), publicamos el llamamiento, refrenda-do por 235 militantes,
sindicalistas de 15 países, titulado:
"¡No al nuevo Tratado de la Unión Europea!
¡Derogación de todos los Tratados! ¡Derogación
del Tratado Maastricht-Amsterdam, Defensa y reconquista de los derechos
y garantías contenidos en las legislaciones de cada uno de nuestros
países!" que solicitaba con-tribuciones y testimonios.
Hoy Publicamos amplios extractos de la contribución de H. W.
Schuster (Presidente de la AfA de Düsseldorf) que precisa:
"¿Por qué me congratulo por el llamamiento "No
al nuevo Tratado europeo - ¡Abolición de los Tratados de
la Unión Europea!" y lo apoyo? ¿Por qué estoy
a favor de la organización de una conferencia europea?
Dos textos aparecen casi simultáneamente.
El llamamiento del AIT "¡No al nuevo Tratado europeo - abolición
de los Tratados de la Unión Europea!".
El documento "Límites del derecho de huelga" publicado
por los servicios científicos del Bundestag alemán.
La alternativa no podría casi quedar formulada más claramente:
En el primero, la lucha por la abolición del Tratado Maastricht-Amsterdam,
por la defensa y la reconquista de los derechos y garantías afianzados
en la legislación social y el código del trabajo de nuestros
países.
En el segundo una justificación "científica"
de la impugnación radical del derecho de huelga. (...).
Estamos ante esta alternativa:
O bien se nos hace retroceder, privados de derechos y de protección,
despojados de nuestros sindicatos y del de-recho de huelga.
O bien defendemos con determinación y reconquistamos nuestros
derechos y con ellos nuestras organizaciones y la democracia."
"En el derecho de la UE la "libertad en el mercado interior",
por lo tanto, la "libre circulación de
mercancías" rompe el derecho de huelga."
Un extracto de los debates del Parlamento Europeo del 5 de noviembre
de 1997, muestra de forma ejemplar la importan-cia que la comisión
de la UE concede al derecho de huelga. Neil Kinnock, que era entonces
Comisario Europeo para la competencia -y anteriormente había
sido presidente del Labour Party británico-, precisa allí
la situación desde el punto de vista de la comisión. La
ocasión era la huelga de los camioneros en Francia. Mediante
sus numerosas barre-ras, entre otros lugares en Calais, la huelga de
los conducto-res había causado -según la versión
de la comisión de la UE y de distintos gobiernos europeos-, un
grave perjuicio a la "libre circulación de mercancías".
(...). En el comunicado de prensa sobre los debates del Parlamento Europeo
del 5 de noviembre de 1997, se escribe entre otras cosas: "El Comisario
Neil Kinnock ha hecho una declaración sobre la huelga de los
camioneros en Francia. Ha afirmado que la víspera de la huelga,
él había hablado con el gobierno fran-cés para
que se adoptasen algunas medidas para reducir al mínimo las consecuencias
para la circulación internacional." (...). A partir del
segundo día, habría escrito al ministro fran-cés
de transportes y a los dirigentes sindicales, para llamar su atención
sobre las consecuencias internacionales de la huelga.
La comisión está también preocupada, dijo Kinnock,
por la cuestión de la responsabilidad de los Estados miembros
en materia de libre circulación. Deberá, mediante sus
consejos jurídicos, seguir velando por que los Estados miembros
hagan todo para garantizar la libre circulación en el mercado
interior. (...).
La Comisión acepta, naturalmente, los derechos sociales de los
trabajadores, pero la libre circulación no debería tampoco
ser obstaculizada por huelga. (...).
No hay duda: ¡En el derecho de la UE la "libertad en el mer-cado
interior", por lo tanto la "libre circulación de mercancí-as"
rompe el derecho de huelga!
Después de los trabajos previos de la Presidencia alemana del
Consejo, la Presidencia portuguesa debe ahora hacer pasar el "Tratado
reformado". En el llamamiento del AIT, se nombran los objetivos
de la UE: "Para la Unión Europea, se trata de provocar una
conmoción absoluta de todas las rela-ciones laborales existentes,
es necesario culminar ya, las "reformas iniciadas", es necesario
terminar, urgentemente, con todos los códigos del trabajo, todos
los estatutos, todos los sistemas de convenios colectivos.".
Y, a medida que la Comisión de la UE avance su "estrategia
de flexiguridad", la presión sobre los sindicatos aumentará
para que se sometan, acompañen y se integren a este obje-tivo,
para que acepten que el derecho de huelga sea soca-vado, etc. (…).
¡No hay "derecho de huelga de la UE"!
La Presidencia del Consejo de la UE quiere hacer pasar a toda costa
el "Tratado reformado", es decir el proyecto de constitución
europea abortada, los Tratados de Maastricht, Amsterdam, Niza, etc..
La ratificación debe comenzar, en los distintos países,
en enero próximo.
¿Qué dice la UE sobre el derecho de huelga?
Según el artículo I-4, apartado 1, de la constitución
rechaza-da por los franceses y los holandeses y en consecuencia abortada,
"la libre circulación de personas, de servicios, de mercancías
y capital así como la libertad de establecimien-to", son
las libertades fundamentales centrales. Eso resulta de los "Objetivos
de la Unión" (I-3), del "mercado interior con competencia
libre y no falseada.". (...).
¡Por el respeto íntegro de los convenios de la
OIT 87 y 98! ¡Fuera vuestras zarpas del derecho
de huelga!
Ahora bien ¿cómo se comportan los Estados miembros fren-te
al derecho de huelga? Ciertamente, en Alemania, el dere-cho de huelga
es protegido en derecho constitucional por el artículo 9 (3)
de la Ley Fundamental. Sin embargo, en la práctica, los derechos
sindicales elementales se niegan a los funcionarios. "El derecho
a negociaciones colectivas sigue negándose a los maestros y profesores
que tienen el estatu-to de funcionarios. A pesar de las críticas
reiteradas de la OIT contra este incumplimiento al convenio 98, no se
ha modificado nada en esta situación. (...), se limitan los dere-chos
de los trabajadores, fundamentalmente, debido a que el derecho de huelga
se niega a todos los funcionarios en los servicios públicos,
incluso al personal docente. (...). La OIT ha recordado desde 1959,
en varias ocasiones al Go-bierno Federal, que esta restricción
está en contradicción con el convenio 87 y le ha invitado
a modificar su legislación. (...).". (Informe anual de la
CIOSL sobre los ataques a los derechos sindicales, 2006). (...).
El informe anual de la CIOSL cita a lo largo de más de 70 páginas,
otros ejemplos de atentados contra los derechos sindicales en los países
de la UE, incluyendo los países "asociados" o los candidatos
al ingreso en la UE en 2005:
Bélgica: Contra las huelgas de octubre de 2005, el Ministe-rio
del Interior tomó una resolución que permitía medidas
de policía si "el derecho de los no huelguistas a la libre
circula-ción y al trabajo era lesionado", a causa de las
huelgas. (...).
Bulgaria: La huelga está prohibida en el sector de la ener-gía,
en la rama de las comunicaciones y en el ámbito de la salud.
La ley sobre los funcionarios les niega el derecho a negociaciones colectivas.
Estonia: El personal de los servicios públicos del Estado o de
los municipios no tiene el derecho a hacer huelga. Esta prohibición
vale para todo el personal.
Gran Bretaña: "Es necesario que las huelgas estén
limita-das al personal y a sus propios patronos, el conflicto debe referirse,
sola o principalmente, a cuestiones en relación con el empleo.".
Croacia: El derecho de huelga está limitado. "Para el man-tenimiento
de la producción, en toda empresa puede estar prescrito un procedimiento
obligatorio de arbitraje para fijar un servicio mínimo.".
Lituania: Huelga prohibida para numerosos grupos de traba-jadores, por
ejemplo. en el suministro de gas y en calefac-ción. (...).
Polonia: "Los trabajadores bajo contrato individual no tienen el
derecho a fundar un sindicato ni a adherirse a un sindica-to, y no pueden
hacerse representar por sindicatos.".
Una comisión gubernamental puso en cuestión el derecho
de los sindicatos a negociar solos, derecho actualmente ins-crito en
la constitución.
Rumania: Los trabajadores de los servicios de salud, de las farmacias,
de las escuelas, de la rama de comunicaciones, de la radio y la televisión,
de los transportes y de los servi-cios esenciales (suministro de gas,
de electricidad, etc.) de-ben, en caso de huelga, garantizar un servicio
mínimo, de un tercio de su actividad normal. La huelga en el
metro de Bu-carest es ilegal: se ha dado la razón al patrón
porque el tri-bunal ha decidido que un tercio del servicio -una línea
de cada tres-, debe funcionar normalmente. (...).
Serbia: El derecho de huelga está limitado para los emplea-dos
de los servicios esenciales. El concepto de "servicio esencial"
se entiende en un sentido muy amplio y cubre prácticamente un
60% de los trabajadores (profesores y em-pleados de correos incluidos).
Eslovaquia: Restricción del derecho de huelga, por ejemplo para
el personal de la producción de petróleo y gas.
España: "A pesar de un marco jurídico amplio, los
derechos de los trabajadores con CDD [Contratos de Duración Deter-minada
o "temporales" - NDLT] -que casi constituyen un tercio del
conjunto-, están coartados y, sobre todo, su de-recho a las negociaciones
colectivas.".
República Checa: En los servicios públicos, "las
negocia-ciones colectivas sobre los salarios no son posibles a parte
de algunas raras excepciones. Pasa lo mismo para algunas otras prestaciones
que el personal del sector público reivin-dica.".
Turquía: "La ley sobre los Sindicatos de Empleados del Es-tado
excluye, en líneas generales, a 450 000 personas en el servicio
público, de la adhesión a un sindicato. (...). Los em-pleados
que quieren adherirse a un sindicato o dejar un sin-dicato, tienen necesidad
de un certificado notarial (coste: 50 $ USA) (...). Está prohibido
impedir la entrega de materias primas en una fábrica o que productos
terminados se sa-quen. Por otro lado, está prohibido impedir
trabajar a no sin-dicalistas. Solamente pueden formar un piquete de
huelga a la entrada de la fábrica 4 ò 5 huelguistas para
supervisar la huelga, pero no pueden montar una tienda o un refugio
cualquiera. Sólo están autorizadas pancartas que lleven
la inscripción "Esta empresa está en huelga"".
Hungría: "Después de la fundación de un sindicato,
el pa-trón y el sindicato tienen la obligación de cooperar.
En el marco de una ley especial, se permite a los empleados del Estado,
negociar sobre sus condiciones de trabajo, pero compete al Parlamento
pronunciarse definitivamente sobre los aumentos de los sueldos en el
servicio público.".
Todos estos países han ratificado los convenios 87 y 98 de la
OIT. Con todo, su legislación en los últimos años,
se ca-racteriza por la violación de estos convenios. Como lo
mues-tran los ejemplos, eso vale especialmente para el servicio público,
el sector de la salud, el suministro de electricidad, de gas y de agua,
la recogida de basura y la limpieza, el transporte local y de larga
distancia de viajeros, etc.. Pasa lo mismo para los trabajadores de
los sectores precarizados, que se ven forzados a ganar su salario fuera
de una relación laboral normal y son víctimas de las distintas
reformas del mercado laboral que han sido decididas o debidas serlo
en nombre de la transcripción de las "directrices de la
política de empleo". (...).
En el llamamiento del AIT, se plantea un interrogante: "¿Qué
país de la UE puede decir que está a salvo de es-to?".
Los ejemplos tomados en toda Europa aportan la única respuesta
posible.
A la vista de estos hechos, ¿puede haber aún la menor
duda de que el derecho de huelga y con él los sindicatos corren
el mayor peligro en todos los países de Europa? En el llama-miento
del AIT se afirma: "Sólo hay una salida: ¡La deroga-ción
de todos los Tratados!... Es en ese terreno y sólo en él,
en e que podremos preservar la existencia de nuestras or-ganizaciones
sindicales y les volveremos a dar todo su pa-pel.". (...).
La Gran Coalición prosigue la política de la
Agenda Schröder -reforzándola-, sobre
los "límites del derecho de huelga."
El tribunal de Nuremberg ha prohibido, el 8 de agosto de 2007, la huelga
de los maquinistas ferroviarios. En la expo-sición de motivos
se puede leer: "El tribunal tiene dudas en cuanto a la legalidad
de la huelga. (...). La huelga amenaza con ser perjudicial, no sólo
para el demandante (la DB AG), sino también para toda la economía,
especialmente en esta época, en que tiene lugar una punta en
los viajes.".
Un día más tarde el Presidente de la DGB M. Sommer de-clara:
"Los sindicatos defenderán el derecho de huelga -garantizado
por la Constitución-, por todos los medios a su disposición,
frente a los que quieren limitarlos. Eso se refiere tanto a las decisiones
judiciales, como a la Confederación de las asociaciones patronales
o a Gesamtmetall que apoyan una reglamentación por el legislador.
Pongo expresamente en guardia al legislador contra todo cuestionamiento
de este derecho democrático elemental.". M. Summer desestima
ca-tegóricamente el recurso "al argumento del bien común.".
(...).
El derecho del trabajo, la autonomía de negociación, las
li-bres negociaciones, los convenios colectivos -y con ellos los sindicatos-,
deben ser reducidos. Con este objetivo la Gran Coalición hace
trabajar al Servicio Científico del Bun-destag. "El trabajo
del Servicio Científico debe ayudar a los diputados del Bundestag
a cumplir sus mandatos.".
P. Robbe acaba de presentar, el 14 de septiembre de 2007, el resultado
de su trabajo "Los límites del derecho de huel-ga".
(…)
Robbe defiende la posición según la cual, "el derecho
de huelga no se protege por sí mismo, sino como medio de lle-gar
a acuerdos convencionales.". Así algunas huelgas como la
de los compañeros de Telecom, ya no estarían cubiertas
por el derecho de huelga. Ya que su huelga no contemplaba sólo
la defensa de sus salarios, etc., sino también la deslo-calización.
(...). A continuación Robbe (...), considera que "las huelgas
no son tolerables debido a las consecuencias sobre bienes prioritarios
como la vida y la salud en sectores como el agua, el gas y la electricidad.".
Obviamente lo mis-mo vale para el transporte del gas (...).
No es preciso subrayar que, junto a los sectores ya nombra-dos, los
compañeros de la salud, de la recogida de basuras, de los transportes
de proximidad (ÖPNV), etc., no tienen de-recho más que,
en el mejor de los casos, a las huelgas de advertencia.
En su balance Robbe explica que "el derecho de huelga como expresión
del tal derecho de asociación tal como está inscrito en
el Art. 9 Apart. 3 GG, está sometido a la regula-ción
contemplando la colectividad. Resulta, que está permi-tido suscribir
esta regulación, ya que en caso contrario, el derecho de asociación
sin límites significaría la ausencia to-tal de todos los
demás derechos y llevaría así al ordena-miento
jurídico hasta el absurdo.". (…).
¡Se trata de nuestros derechos y de la democracia!
Volvamos a Kinnock y la UE. En SoPoDe no. 48, del 7 de noviembre de
1997, hemos publicado una declaración del Comité francés
para la derogación del Tratado de Maas-tricht. Han pasado diez
años pero la posición del Comité si-gue siendo
correcta.
"El "Comité Nacional para la derogación del
Tratado de Maastricht" condena la tentativa de la UE de romper
la huel-ga de los conductores de camiones (...). Hace poco, la UE se
ha opuesto a la huelga de los conductores españoles de camiones
de gran tonelaje. Cuando arremete, ahora, contra el derecho de huelga
en cuestión, su ataque toma una nue-va dimensión.
Los conductores de camiones de gran tonelaje tienen sus reivindicaciones.
Forma parte de sus derechos el definir con sus sindicatos nacionales,
sus reivindicaciones y los medios de su acción sin someterse
a la intervención de Bruselas, Maastricht y Amsterdam. (…).
Defender reivindicaciones por medio de una huelga cuando, ante la negativa
de los patronos y gobiernos, no hay otro medio, eso es la democracia."
Hoy, 10 años más tarde, podemos aún firmar cada
frase re-lativa al derecho democrático de los trabajadores a
reivindi-car y a disponer de sindicatos. Pero ahora, no se trata ya
de que la UE y sus Tratados no son compatibles con la demo-cracia cuando
la UE quiere apoderarse de este derecho. Los ataques generalizados en
toda Europa contra la autonomía de negociación, la independencia
de los sindicatos y, en par-ticular contra el derecho de huelga -que
son la condición para la destrucción brutal de los servicios
públicos y su pri-vatización-, prueban que la UE y sus
Tratados son incom-patibles con la democracia.
Es por eso, por lo que los Tratados deben derogarse en nombre de la
democracia, en nombre de la defensa y la reconquista de nuestros acervos,
de nuestros derechos y de nuestras organizaciones.
"Es absolutamente esencial, que la Carta
de Derechos Fundamentales sea explícitamente
vinculante en todos los Estados miembros de la UE."
¿Qué es la Carta de Derechos Fundamentales?
El 27 de septiembre último, en plena fase de elaboración
del nuevo Tratado, John Monks, Secretario General de la CES, dirigiéndose
a una asamblea de parlamentarios y sindicalistas del Parlamento Europeo
en Estrasburgo declaró: "Es absolutamente esencial que la
Carta de Derechos Fundamentales sea explícita-mente vinculante
en todos los Estados miembros de la UE.".
La declaración urgente del reciente congreso de la CES, llegaba
incluso a decir, con respecto a esta Carta: "Es la Carta, actualmente
más progresista, lograda por un movimiento sindical en el mundo
(...), ella ga-rantiza los derechos de información y consulta
y los derechos a negociar y realizar acciones colectivas, in-cluidas
huelgas.".
¿Qué hay en ella de esta afirmación?
¿"Garantizaría" la Carta los derechos sindicales?
Tres artículos de la Carta, se consa-gran a los derechos sindicales:
el ar-tículo 12 sobre "la libertad de reu-nión y
de asociación", el artículo 27 sobre el "derecho
de información y de consulta de los trabajadores en la empresa",
y el artículo 28 sobre el "derecho de negociación
y de acción colectivas". Es fundamentalmente, sobre estos
artículos sobre los que se apoyan todos los partidarios de la
Carta de Derechos Fundamentales.
El artículo 28 de la Carta de Dere-chos Fundamentales, es en
realidad un arma contra el derecho de los sin-dicatos. ¿Qué
dice? "Los trabajado-res y los patronos, o sus organiza-ciones
respectivas, tienen, de acuer-do con el derecho de la Unión y
con las legislaciones y prácticas nacio-nales, el derecho a negociar
y con-cluir convenios colectivos a los nive-les convenientes y a recurrir,
en caso de conflictos de intereses, a acciones colectivas para la defensa
de sus in-tereses, incluida la huelga.".
Aparentemente, no habría nada que decir. Pero juristas europeos,
en una obra titulada "La legislación laboral europea y la
Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Euro-pea", hacen
las siguientes observa-ciones, que no dejan de ser inquietan-tes: "El
derecho a concluir convenios colectivos podría significar una
obli-gación de concluir tales convenios, lo que iría en
contra del derecho fundamental de libertad de los sindi-catos, en las
legislaciones naciona-les. (...). El derecho de negociación colectiva
libre, implica la libertad lanzar o no lanzar negociaciones y de cerrar
o no cerrar un convenio.".
Y estos juristas europeos precisan más adelante los peligros
de esta fórmula: "El derecho a concluir convenios colectivos
significa que las dos partes, "los trabajadores y los patronos,
o sus organizaciones respectivas", deben abstenerse, una vez abiertas
las negociaciones, de todo comportamiento nocivo, como táctica
de retraso o un rechazo en bloque y reiteración de posiciones
que limiten el uso efectivo del dere-cho.".
Estos juristas europeos levantan una liebre importante: en nombre del
de-recho de los patronos a concluir un convenio colectivo, toda acción
-y, en particular, la huelga-, de las or-ganizaciones sindicales que
quieren oponerse a las pretensiones patrona-les, podría pues
ser denunciada como "dolosa" y que impiden la "conclu-sión"
de la negociación. Estos juris-tas plantean a continuación
otro pro-blema: "El artículo 28 se redacta ba-jo la forma
de una alternativa: "los trabajadores y los patronos o sus or-ganizaciones
respectivas". La pala-bra "o" significa que cuando los
trabajadores o los patronos no están organizados en buena y debida
for-ma, tienen sin embargo el derecho a negociar colectivamente, incluso
sin estructura de organización.". Así, la redacción
de este artículo 28 abre la posibilidad de negociaciones fuera
del marco de las organizaciones sin-dicales que podrían ser completa-mente
despojadas de sus prerrogati-vas. Como vemos, este artículo 28,
lejos de constituir una "garantía" pa-ra las organizaciones
sindicales, amenaza, por el contrario con usarse como un arma, contra
los derechos nacionales de negociación, conquis-tados por las
organizaciones sindica-les y la lucha de clase. Prosigamos.
Las explicaciones comple-mentarias de la Presidencia
Desde que la Carta de Derechos Fun-damentales se publicó, con
ocasión de la cumbre europea de Niza, en di-ciembre de 2000,
un truco de presti-digitación permanente se monta al respecto.
En efecto, cuando esta Car-ta se redactó, cada uno de sus artícu-los
iba acompañado por explicacio-nes redactadas por la presidencia
de la Convención europea que la había elaborado. Estas
explicaciones son la base de interpretación de cada uno de los
artículos de la Carta.
El apartado 7 del artículo 52, es por otra parte muy explícito:
"Las expli-caciones elaboradas con el fin de orientar la interpretación
de la Carta de Derechos Fundamentales, son de-bidamente tenidas en cuenta
por los órganos jurisdiccionales de la Unión y de los
Estados miembros.".
¿Por qué camuflar este importante dato?
¿Por qué no hablar más que de los ar-tículos
de la Carta de Derechos Fun-damentales, omitiendo el hecho de que, cada
uno de ellos, va seguido de explicaciones que constituyen el úni-co
fundamento jurídico en caso de conflicto de interpretación?
¿Y cuál es el contenido de estas ex-plicaciones de la
presidencia, camu-fladas por la CES?
Volvamos de nuevo sobre los su-puestos derechos sindicales que otor-garía
la Carta.
El artículo 12 sobre la libertad de reunión y de asociación.
La formu-lación del artículo es generosa: "To-da
persona tiene derecho a la liber-tad de reunión pacífica
y a la liber-tad de asociación a todos los niveles, en particular,
en los ámbitos político, sindical y cívico, lo
que implica el derecho de toda persona a fundar con otras sindicatos
y de afiliarse a ellos para la defensa de sus inter-eses.".
Aparentemente, nada que repetir. Pe-ro, en caso de conflicto sobre la
in-terpretación, ¿qué dice la explicación
de la presidencia? "El presente artí-culo no prohíbe
que se impongan restricciones legítimas al ejercicio de estos
derechos, por los miembros de las fuerzas armadas, de la policía
o de la administración del Estado.". ¡El colmo de
la duplicidad! La liber-tad de reunión y de asociación
se re-conoce, pero la explicación comple-mentaria precisa, que
los gobiernos tienen tarjeta blanca para ponerla en entredicho según
su arbitrariedad…
El artículo 27 sobre el derecho a la información y a la
consulta, de los trabajadores en la empresa. El artí-culo precisa:
"Los trabajadores o sus representantes, deben verse garanti-zar,
a niveles convenientes, una in-formación y una consulta a su
debido tiempo, en los casos y condiciones previstos por el derecho de
la Unión y las legislaciones y prácticas nacio-nales.".
Pero, ¿que dice la explicación com-plementaria? "Los
avances conse-guidos por la Unión en este ámbito, son
importantes: (...). Directivas 2002/14/CE (marco general relativo a
la información y consulta de los trabajadores en la Comunidad
Euro-pea), 98/59/CE (despidos colectivos), 2001/23/CE (transferencias
de em-presas) y 94/45/CE (Comités de Em-presa Europeos).".
Por tanto, este artículo no es otra co-sa que la aplicación
de varias directi-vas europeas. Tomemos la primera citada, la relativa
a la información y consulta. La exposición de motivos
de esta Directiva de 1994, fundamen-ta así esta información
y consulta:
"El aumento de la competitividad de las empresas europeas, que
se ha convertido en un factor vital para que pueda encontrarse una respuesta
positiva para las dificultades actua-les, exige el aumento de la producti-vidad
y un mayor compromiso de los trabajadores en la marcha y el fun-cionamiento
de la empresa donde trabajan.". Y, más adelante, hablan-do
de las "reestructuraciones", la exposición de motivos
indica: "La información y la consulta previa de los trabajadores
constituyen una condición mínima para que estas de-cisiones
sean adoptadas y se pongan en práctica en un contexto social
aceptable.".
El objetivo afirmado mediante esta Directiva de 1994, fundamento jurí-dico
del artículo 27 de la Carta de Derechos Fundamentales, consiste
pues, en hacer asumir por las organi-zaciones sindicales los planes
de re-estructuración-despidos para que es-tos últimos
parezcan "socialmente aceptables".
Estos son lo que se pretenden "dere-chos" de la Carta preconizada
por la CES.
Corresponsal
Jubilaciones, Seguridad Social, Función Pública...
Informations Ouvrières revela los compromisos de Sarkozy para
con la Comisión de Bruselas
Martes 11 de septiembre, una semana antes de sus discursos atacando
todas las conquistas sociales heredadas de 1945 (jubilaciones, Seguridad
Social, Estatuto de la Función Pública,...), Sarkozy envió
a la Comisión Europea en Bruselas un documento titulado "Trayectoria
plurianual de la hacienda públi-ca francesa".
Este documento fue mantenido secreto, deliberadamente, por toda la prensa,
por todos los medios de comunicación. ¿Por qué?
A partir del preámbulo, todo está dicho: "El Presidente
de la República (...), ha comparecido ante el Eurogrupo, el 9
de julio (...), para destacar la fuerza del compromiso del nuevo gobierno
fran-cés, en favor de las reformas y del sa-neamiento de la hacienda
pública. Apenas dos meses más tarde, el pre-sente documento
constituye una pri-mera traducción concreta de este compromiso,
bajo la forma de un in-forme de la etapa, antes de la prepara-ción
del próximo Programa de Estabili-dad en diciembre.".
Está claro: más allá de los discursos sobre la
"igualdad", el "esfuerzo", se trata de cumplir los
"compromisos" asumidos ante la Unión Europea.
Y, ¿a qué se compromete, en particu-lar, Sarkozy ante
Bruselas?
"Dividir por dos el crecimiento de los gastos públicos"
"La estrategia de hacienda pública, se coloca claramente
bajo la señal de un control de los gastos públicos que
no tiene precedente en nuestro país. El Presidente de la República,
se ha comprometido allí, ante el Eurogrupo el 9 de julio (...).
El control de los gastos públicos tiene por objetivo dividir
por 2 el crecimiento de los gastos públicos en volumen.".
Y a continuación, el do-cumento desarrolla este compromiso.
"22 800 puestos de funcionarios serán suprimidos en 2008"
"Para el Estado: (...), la reducción del número de
funcionarios será un ele-mento del compromiso: 22 800 pues-tos
serán suprimidos en 2008, gracias, en particular, a la no sustitución
de una salida a la jubilación de un funcionario de cada tres
(después, en 2009, 1 de cada 2), es decir, un esfuerzo mucho
más importante que en el pasado."
"Para los gastos sociales, el creci-miento del Objetivo Nacional
de Gas-tos de Seguro Enfermedad para 2008, se fijará en 2,8%
en valor -o sea, menos del 2% en volumen, al año, un ritmo en
neto retroceso con relación a los últimos crecimientos."
Poner los "gastos sociales en franca retirada"
Pero eso no basta para Bruselas. El documento prosigue: "El Gobierno
no se detendrá ahí. El Presidente de la República
y el Primer Ministro han lan-zado, al principio del verano, una Revi-sión
General de las Políticas Públicas (...). La revisión
general contribuirá a "modernizar" la organización
de las administraciones (fusión de la Direc-ción General
de Impuestos y la Direc-ción General de la Contabilidad Públi-ca
(...), reforma del mapa judicial,...). Contribuirá a alcanzar
el objetivote no sustitución de una salida a la jubilación
de cada dos en la función pública del Estado."
Así, todas las medidas preconizadas por Nicolas Sarkozy tienen
su origen en este compromiso asumido ante las instituciones de la Unión
Europea.
Corresponsal
Uno de los compromisos esenciales de SARKOZY
Jubilaciones: "Aumentar, a partir de 2008, la duración de
cotización".
En relación con las jubilaciones, el documento prueba que la
ofensiva contra los regímenes especiales no es más que
un preludio para una ofensiva contra todos los regímenes de jubilación.
El compromiso asumido ante Bru-selas es claro: "Para los gastos
so-ciales, la futura reforma de las ju-bilaciones tendrá por
objetivo con-trolar la dinámica de gastos del seguro de vejez
y favorecer una prolongación de la duración de co-tización,
necesaria para obtener una pensión completa.".
Y, más adelante, el documento re-macha el clavo abordando la
"re-forma de las jubilaciones en 2008, cuya prioridad será
el aumento de la tasa de actividad de los mayo-res, reformar los regímenes
espe-ciales y aumentar la duración ne-cesaria de cotización,
para obtener una pensión al 100%.".
Más adelante aún, el documento indica que la prolongación
prevista de 40 a 41 anualidades para tener derecho a una jubilación
con el 100%, no es más que una etapa en un proyecto de ampliación
sin final de esta duración. El documento in-dica en efecto: "En
el marco de la reforma de las jubilaciones, el nú-mero de años
necesarios de activi-dad para obtener una pensión al 100%, deberá
aumentar a partir de 2009 al mismo ritmo que la espe-ranza de vida.".
A esto es a lo que se ha comprometido Sarkozy ante la Unión Europea.
He aquí lo que es camuflado por todos los partidarios de la Unión
Europea, donde quiera que se sitú-en en el tablero político.
La respuesta de Bruselas: insufi-ciente, "Francia deberá
intensifi-car su esfuerzo".
El 14 de septiembre, en el Consejo de Ministros europeos de Econo-mía,
este plan se consideró insufi-ciente. El Presidente del Eurogru-po,
Jean-Claude Juncker, en efecto ha declarado: "Pensamos que las
ambiciones de las que Francia ha dado prueba no corresponden totalmente
a nuestras expectativas. Francia deberá intensificar su es-fuerzo
de reducción del déficit.".
A los trabajadores, a los jóvenes, a los militantes sindicales
El momento es grave. ¡Lo que está amenazado en la crisis
política actual,
son nuestros derechos sociales!
¿Qué fuerza puede detener esta marcha a la dislocación,
a la destrucción de nuestros derechos?
Tanto al Norte como al Sur del pa-ís, se está supeditando
a la pobla-ción, al estallido de Bélgica. ¿Con
qué objetivo y a qué se apunta? ¿Quién puede
contestarlo? Todas las declaraciones patronales van en el sentido de
una puesta en entredi-cho radical de los derechos de los trabajadores
y subsidiados sociales. Desde el inicio de las "negociacio-nes"
que siguieron a las elecciones del 10 de junio, no hay sobre la mesa
de negociación más que pro-yectos violentamente antisociales.
Y estos proyectos emanan tanto de los partidarios de la regionalización
de los derechos sociales o del sepa-ratismo, como de los que pretenden
querer mantener un poder federal importante.
El Presidente de la FGTB, Rudy de Leeuw, tiene razón en decir:
"¿Qué va a ir mejor, con una gran refor-ma comunitaria?
Sigo esperando que se me demuestre que tal refor-ma servirá a
los intereses de los trabajadores. Si se divide la Segu-ridad Social,
la pobreza va a au-mentar en Valonia, que es la pri-mera "solución"
para Flandes. Pero en Flandes también, la bre-cha entre ricos
y pobres va a au-mentar. No hay ninguna ventaja para la economía
flamenca. La mayoría de las propuestas flamen-cas para una reforma
del Estado proceden de los patronos flamen-cos. Éstos, raramente
se movilizan para mejoras sociales. Cuando el VOKA reclama la regionalización
de los subsidios de desempleo y las jubilaciones anticipadas, ¡imagi-nad
bien lo que va a recoger¡". (extracto de Journal del martes
4 de septiembre de 2007)
¡Atención, peligro! Son los sala-rios, los convenios colectivos,
la legislación laboral, la Seguridad Social en el conjunto de
sus com-ponentes (desempleo, pensiones, salud, subsidios familiares,
incapa-cidad, etc.) lo que está amenazado.
Es exactamente por eso por lo que es el deber de los dirigentes del
PS y del SP.A negarse a asociarse a una "reforma del Estado",
que iría, así en contra de los objetivos de la FGTB. La
organización sindical debería tener gran interés
en reunir a los dirigentes de estos dos parti-dos para pedirles pronunciarse
con-junta, clara y públicamente en este sentido.
Ni la peste, ni el cólera…
Hoy, los que preparan los ánimos al estallido de Bélgica
quieren hacernos "elegir" entre la peste y el cólera:
" O un acuerdo gubernamental para hacer estallar nuestros de-rechos
sociales pretendiendo "salvar Bélgica" (en prórrogas
de corta duración: el país no sobreviviría mucho
tiempo al desmantelamiento de los dere-chos sociales federales);
" O el estallido inmediato de Bél-gica con el efecto de
la desapa-rición directa de nuestros dere-chos sociales actualmente
ga-rantizados en todo el país.
Si estamos en esa situación, es a consecuencia, directamente,
de la política de regresión social dicta-da por la Unión
Europea y por el Banco Central Europeo. Banco Central Europeo sometido
a los mercados financieros americanos en plena crisis, como lo muestra
la reciente actualidad.
Todos los partidos ocupados en "negociar" sitúan toda
su acción en cumplimiento de las exigencias de la Unión
Europea. Ya ahora, la par-te fundamental de las leyes votadas en Bélgica,
no son más que la transcripción de las directivas eu-ropeas.
Desde hace años, conocemos un re-troceso social muy importante
en Bélgica (como en toda Europa). Hoy, la Unión Europea,
que re-transmite así las exigencias de los mercados financieros,
quiere que los gobiernos vayan aún más lejos y ataquen
las conquistas sociales hasta el hueso. Pero en este objeti-vo, chocan
con la clase obrera de Bélgica.
Por supuesto, ésta ha sufrido gol-pes, pero no ha perdido su
fuerza: cerca de tres millones de trabajado-res están sindicados
en nuestro pa-ís. Es por eso por lo que la ofensiva política
actual tiene por objeto des-membrar a la clase obrera, para romper mejor
sus derechos.
Para nosotros, los que quieren hacer estallar la unidad de la clase
obrera belga y de sus conquistas, son los mismos que, en toda Euro-pa,
amenazan la existencia de las naciones en el marco de las que se arrancaron
y se codificaron todas las conquistas colectivas y sociales.
¿Acaso exageramos?
Interrogado por Le Soir (14 de agosto), un investigador del Institu-to
de Relaciones Internacionales y Estratégicas (París) responde
a la pregunta: "¿Por qué la Unión Eu-ropea
no reacciona a estos separa-tismos?".
Este investigador hace la siguiente constatación: "La UE
tiene una ac-titud bastante ambigua. Este mo-vimiento de secesión
étnico no es-torba, realmente, a una Europa li-beral, que no
es más que un mer-cado único. La UE no ve en ello ningún
obstáculo importante. In-cluso la UE lo potencia (…). Al fin
y al cabo, de ello resulta un estalli-do de la cohesión social
y nacio-nal.".
Bart de Wever, del NVA, confirma este análisis respondiendo en
una entrevista del semanario Télémous-tique (5 de septiembre)
que le pre-gunta: "¿Ustedes desean que Bél-gica desaparezca?".
Respuesta de Bart de Wever: "En mi opinión, Bélgica
se ha converti-do en superflua en nuestro contexto europeo, sin el que
yo no abogaría por la autonomía de Flandes. Bél-gica
va a disolverse muy lentamen-te, como un medicamento en el agua, porque
el tiempo de las fron-teras ha pasado y porque está en-cajonada
entre el poder de las Re-giones llamadas a la autonomía y las
competencias supranacionales de Europa. Ahora que el euro sus-tituyó
al franco belga, ya no existe ninguna barrera a esta evolución
natural.".
¿Qué fuerza puede detener esta marcha a la dislocación,
a la destrucción de nuestros derechos sociales más esenciales?
Nosotros lo constatamos: la direc-ción de la FGTB ha tomado posi-ción
clara y explícitamente, a favor de la defensa de los derechos
socia-les federales. La dirección de la CSC tuvo que hacer lo
mismo.
La propia existencia de la FGTB como central sindical nacional, que
federa en una única organización a los trabajadores de
Flandes, Valo-nia y Bruselas, personifica la uni-dad de la clase obrera
de Bélgica.
Por consiguiente, y porque el mo-mento es de una gravedad excep-cional,
consideramos que la direc-ción de la FGTB tiene una impor-tante
responsabilidad.
Le corresponde, de nuevo llamar a la movilización más
amplia para impedir un desastre sin retorno.
Nos dirigimos a los dirigentes de la FGTB para decirles:
Pedid a los trabajadores salir a la calle, convocad a una gran mani-festación
nacional en Bruselas, en la unidad de los trabajadores de Flandes, Valonia
y Bruselas (pro-poniendo a la CSC que se una a ella), sobre las consignas:
" ¡NO al estallido de nuestros derechos sociales y del país!
" ¡Defensa de la unidad de la clase obrera belga!
" ¡Mantenimiento de todas las conquistas sociales federales!
Como exige la FGTB en su me-morando de mayo de 2007:
" ¡Los convenios colectivos de trabajo de los sectores, deben
seguir siendo nacionales!
" ¡La misma legislación laboral debe aplicarse a todos
los tra-bajadores del país!
" ¡La Seguridad Social (el pago de los subsidios de desempleo,
de enfermedad, los subsidios familiares y las pensiones), deben seguir
incumbiendo al Estado federal!
Sin lugar a dudas, los trabajado-res y los jóvenes responderían
en masa a tal llamamiento. En efec-to, esta es la única vía
para parar esta marcha a la dislocación, a la destrucción
de los derechos socia-les.
Este llamamiento seguido de la lista de los primeros firmantes, está
publicado en el número 255 de Informaciones Internacionales.
"Los 2/3 de los bienes del Estado se han vendido
desde el cambio de régimen"
En el número 254 de Informaciones Internacionales, ha publicado
extractos del no. 1 del boletín Informacio és vita, cuya
publicación está asegurada por militantes húngaros
[que han constituido una delegación de cuatro militantes (militantes
políticos, sindicalistas de la metalurgia), para asistir al encuentro
obrero de ?a?ak (Serbia, 27 y 28 de octubre)].
Publicamos en este número la contribución de corresponsales
que dan su análisis de la situación en Hun-gría.
Quisiéramos complementar el número del boletín
Informacio és vita, con los siguientes elementos. (...)
Aunque los miembros del gobierno actual se digan socialistas e incluso
socialdemócratas, su política es completamente liberal.
Están en un 100%, a favor de una sociedad pri-vada. Están
a favor de la economía de mercado y a favor de la privati-zación
de los bienes de propiedad del Estado. Liquidan la propiedad del Estado
y se embolsan el dinero.
Según las estadísticas, los 2/3 de los bienes del Estado
se han vendi-do desde el cambio de régimen y a pesar de eso el
Estado tiene deudas enormes. Día tras día, se va cono-ciendo
la corrupción ilimitada en próximos al gobierno.
En la Salud, después de las priva-tizaciones y los reagrupamientos
de los servicios, 2/3 de los hospitales que quedan están al borde
de la quiebra. Y las industrias farmacéu-ticas no les proporcionan
ya medi-camentos.
Algunos hospitales que habían sido modernizados hace 2 o 3 años
(lo que ha costado miles de millones), ahora son privatizados o incluso
cerrados. Y los que han sido deja-dos abiertos, no dispusieron de es-tos
miles de millones necesarios para su funcionamiento o para su renovación.
Al mismo tiempo la caja de protec-ción social está completamente
va-cía, lo que nunca había ocurrido hasta ahora. Médicos,
enfermeras, han sido echados a la calle y quie-nes han conservado su
trabajo, es-tán desbordados. A menudo se pide a los médicos
cambiar de hospital no importa a dónde en el país, pero
sin ofrecerles la menor ayuda para su traslado, ni preocuparse de su
familia.
Según Gyurcsány y su Ministro de Salud Horváth
Agnes, es bueno irse al extranjero y volver de nuevo, después
de algunos años, provisto de una gran experiencia. Y durante
este tiempo se les sustituye por es-pecialistas venidos de Extremo Oriente.
Gyurcsány quiere hacer venir a un millón de trabajadores
de China como fuerza de trabajo.
El país está al borde de la quiebra económica.
Desde hace 17 años la economía nunca estuvo tan depri-mida.
Estamos incluso a la cola de los países del "Visegrado"
[del COMECON - NDLT], mientras que estábamos a su cabeza hace
só-lo algunos años.
Los 2/3 partes de los jóvenes estu-diantes de medicina quieren
dejar el país. La continuidad está amena-zada.
En el campo, el campesinado está en una situación imposible.
Las condiciones de las ayudas son tales que casi nadie puede obtenerlas.
Los daños causados por las heladas de esta primavera, evaluados
en más de 10 000 millones de florines todavía no se han
pagado a los campesinos.
La sequía de este verano y las in-clemencias actuales han destruido
frutas, maíz, girasoles,... y los campesinos no han recibido
absolu-tamente nada en compensación. Muchos pequeños campesinos
no pueden seguir más. Este año habrá escasez de
productos agrícolas, por lo que los campesinos han pedido que
los productos que están en las reservas en Hungría sean
liberados y se pongan en venta, pero debido a la Unión Europea,
el gobierno ha tenido que negarse. Los productos en reserva son más
baratos y son suministrados a la Unión Europea, la población,
tendrá que comprar al precio más alto.
Todo eso de hecho, tendrá como consecuencia un aumento de precio
del 10 al 15% en el pan y del 26% para la carne. Muchos campesinos van
a tener que abandonar sus ex-plotaciones y el país tendrá
que comprar productos en el extranjero, de calidad menor e incluso sospe-chosa,
porque será imposible cono-cer su procedencia.
Ya hoy podemos constatar que ca-da vez hay más productos cuyo
plazo de consumo está pasado y numerosos "inter mercados"
en el campo están al borde de la quiebra.
¿Quién ha podido asumir la res-ponsabilidad de que se
haga cual-quier cosa de Hungría?
Los pueblos pierden sus habitantes, muchos han perdido su oficina de
correos, su farmacia, su estación.
Algunos autobuses cruzan los pue-blos, pero a menudo no se paran en
ellos, para ahorrar tiempo en el re-corrido. Sin transporte la gente
tie-ne cada vez más dificultades en desplazarse a su lugar de
trabajo. Es necesario hacer decenas de ki-lómetros para encontrar
farmacia, médico u oficina de correos.
Los jóvenes abandonan los pueblos y muy pronto será el
turno de los más viejos.
Debido a la reforma de la enseñan-za, las escuelas de los pueblos
des-aparecen en favor de las reagrupa-ciones. Los niños deben
desplazar-se en los transportes, en detrimento de su tiempo de sueño
y, deben sa-lir antes de la escuela con el fin de tomar el autocar.
Muchas aldeas es-tán, así, condenadas a muerte.
El desorden es tan importante que ahora, en los ferrocarriles y en los
trayectos en autocar, las correspon-dencias ya no están garantizadas.
Llegas a la correspondencia y tu tren ya ha salido. Estamos empuja-dos
a coger el coche, hay menos pasajeros en los transportes públi-cos
y se cierran las líneas una tras otra, por el motivo de que ya
no son rentables.
La escuela, que se ha convertido en "de pago", es un gasto
insopor-table para las familias. He discutido con padres. Están
ante un dilema terrible ya que, muchos, deben aho-ra elegir cuál,
de sus hijos, conti-nuará su escolarización.
Actualmente los alumnos de se-cundaria, comienzan a preparar, a nivel
nacional manifestaciones para que el gobierno restablezca la gra-tuidad.
Si la situación actual continúa, so-lamente los hijos
de padres ricos podrán ir a la escuela.
La ayuda del Estado no existe, más que cuando un niño
es especial-mente inteligente.
Más de la mitad de las familias húngaras viven al nivel,
o por de-bajo, del umbral de la pobreza.
Por supuesto, el Estado pierde en recursos [por el descenso de reten-ciones
- NDLT], pero a pesar de eso, rechaza aumentar el salario mínimo
que es de 65 000 florines (260 euros).
Es necesario saber que el salario medio en este año económico
ha descendido. Con lo que se retiene para la protección social,
las jubila-ciones,..., de 100 florines, los asalariados no reciben más
que 27.
Las privatizaciones, la entrada en la Unión Europea, los precios
del mercado mundial hicieron que el precio de la Electricidad o el Gas
haya subido entre el 30% y el 35% y, en este año los precios
de la co-mida aumentaron ya en un 10% o un 25%. Lo que significa que
las familias han tenido que deshacerse de sus ahorros para poder comer.
Cuando nos enteramos de lo que pasa en Inglaterra y en EE.UU. so-bre
los créditos, sabemos que eso está a punto de llegar a
Hungría. La gente debe pedir ya prestado para rembolsar sus créditos.
Los que compraron coches gracias a condiciones, al parecer muy ven-tajosas,
los ven hoy expropiados por los bancos. Cada vez hay más desahucios,
cortes de electricidad. Ocurre incluso, en las ciudades y los pueblos,
que los servicios ad-ministrativos, las escuelas, los mu-nicipios deben
pedir préstamos pa-ra pagar sus gastos. El endeuda-miento se
desarrolla por todas par-tes y sin cesar.
Y el gobierno, a pesar de eso, pone nuevos impuestos sin que la deuda
disminuya en nada.
Por ejemplo los asilos han perdido sus subvenciones, el precio de es-tancia
para un anciano es tal, que su jubilación no basta, los hijos
de-ben pagar la diferencia, si no, se pone a los padres en la calle
aun-que hayan trabajado toda su vida. Lo que cobran les permite estar
de 2 a 3 años, después..., la calle.
En el trabajo, se está permanen-temente bajo presión:
"Fuera, hay todo un regimiento que espera vuestro puesto.".
La moral es muy baja entre los obreros. No dejan de hacer horas extraordinarias.
Cada vez se trabaja más y se gana cada vez menos. El salario
medio está entre 300 y 600 euros (75 000 y 150 000 florines).
Con todo lo que se debe gastar para el mantenimiento del alojamiento,
la comida, las prendas de vestir,... no hay que pensar siquiera en di-versiones.
Por todas partes donde voy para mis reuniones, veo que las salas de
cine, los teatros están vací-as. No hace tanto tiempo,
que íba-mos a ellos en grupo, entre amigos, en familia,...
Según las previsiones, las asegura-doras de enfermedad prevén
nue-vos gastos, y eso volverá a caer so-bre nosotros.
Todo el mundo está en contra pero el Gobierno MSZP-SZDSZ va has-ta
el final.
Corresponsales
"La unidad de acción y la solidaridad con los compañeros
de
los países de la Unión Europea es una necesidad vital."
Como contribución al debate sobre el nuevo Tratado europeo (véase
el llama-miento en el número 256 de Informaciones Internacionales),
publicamos una corresponsalía de Georgui Codreanu, Presidente
del movimiento marxista "Re-sistencia popular", de la República
de Moldavia.
Queridos compañeros:
Nosotros, marxistas de Moldavia, hemos tenido conocimiento de vuestro
llamamiento contra el nuevo proyecto "simplificado" de Tratado
europeo que, de hecho, retoma el texto de proyecto constitucional rechazado
en 2005 por los pueblos francés y holandés.
Expresamos nuestro pleno apoyo a vuestra iniciativa y nos adherimos
a ella.
Los dirigentes de nuestro país intentan a toda costa, "integrarlo"
en la UE, sin preocuparse en lo más mínimo de la opinión
del pueblo.
En nombre del pueblo, hablan de la "opción europea de Moldavia",
como de una cuestión zanjada, incuestiona-ble, pero no hay ningún
fundamento para tales afirmaciones, puesto que no ha habido referéndum
sobre ello.
Considerando que este nuevo Tratado europeo tiene por objeto reforzar
la unión de los Estados, por cuenta de los intereses de sus capitalistas,
con el fin de desencadenar un ataque sin precedentes contra todos los
derechos y to-das las garantías sociales conquistadas por las
generaciones anteriores, creemos que se trata de una amenaza no sólo
para los países miembros de la Unión, sino también
para los países candidatos, como la República de Molda-via,
porque los dirigentes de los países candidatos se esfuerzan en
ajustar su legislación a la de la UE.
Por eso es por lo que esta lucha contra el Tratado es también
de actualidad para la izquierda moldava.
La unidad de acción y la solidaridad con los compañeros
de los países de la UE es una necesidad vital.
Esperamos que los esfuerzos conjuntos de los trabajadores y de los movimientos
realmente de izquierda en Euro-pa, lograrán rechazar estos nuevos
ataques contra nuestros derechos.
Georgui Codreanu
Presidente del movimiento marxista "Resistencia popular",
República de Moldavia.
Director: Daniel Gluckstein
Imprimerie Rotinfed 2000, 87, rue du Faubourg-Saint-Denis, 75010 Paris
(France)
Commission paritaire n° 0708 G 827
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