Conferencia Mundial Obrera Abierta

Por la Defensa de la Independencia de las Organizaciones Sindicales y las Libertades Democráticas

 

Informaciones Internacionales

Boletín semanal de información editado por el
Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos

15 de enero de 2008
No. 269


Precio 0,5  

Presentación:

La conferencia de Mumbai (India) "en defensa de la paz, en defensa de la soberanía de las naciones, por la defensa de la independencia del movimiento obrero frente a la gobernanza mundial", se reunirá los próximos días 19 y 20 de enero. Publicamos una nueva contribución de Roger Sandri: "Contra toda integración. Por la independencia de clase".
Estados Unidos: encontraréis la segunda parte de la entrevista realizada por Alan Benjamin, con Cynthia McKinney, candidata a la Presidencia en nombre de la coalición electoral "¡Power to the People!" ("¡El poder para el pueblo!"), que declara, entre otras cosas: "Es precisa la retirada inmediata de todas las tropas en Iraq y Oriente Medio.".
La conferencia Obrera Europea "¡No al nuevo Tratado europeo!", se reunirá los próximos días 2 y 3 de febrero próximo, en París. Hemos publicado numerosas contribuciones de militantes, sindicalistas de numerosos países de Europa, todos los cuales, participando en esta conferencia buscan las vías de la resistencia contra las devastaciones que provoca la política dictada por la Unión Europea.
Esta semana publicamos una contribución desde Francia sobre el significado para la clase obrera -y para el movimiento obrero de todos los países miembros de la Unión Europea-, de los dos juicios del Tribunal de Justicia con respecto a Viking en Finlandia y Laval en Suecia.
Argelia: Abdelmadjid Sidi Saïd, Secretario General de la UGTA y Luisa Hanoune, Secretaria General del Partido de los Trabajadores, se dirigen a la central sindical APTUF: "¡Solidaridad con el pueblo paquistaní!".

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Conferencia de Mumbai (India) - 19 y 20 de enero de 2008.
"Contra toda integración. Por la independencia de clase"
Una contribución de Roger Sandri


Si hablamos de sindicalismo obrero, su ámbito se extiende hasta a condiciones económicas y sociales del capitalismo e incluso del socialismo. En efecto, el sindicalismo es el terreno por excelencia donde se da, lo que Marx llamaba la actividad autónoma del proletariado, querida y alentada por los propios obreros en sus condiciones reales de vida y trabajo por sus intereses tanto inmediatos, como futuros y generales de clase.
El sindicalismo está ligado a una fase determinada de la evolución de las fuerzas productivas de la humanidad. Las luchas y reivindicaciones sindicales nacieron de la explotación capitalista y el sindicalismo no se concebía antes de la existencia del capital.
Su primera condición, fue pues, la separación del productor de sus medios de producción, que fue la precondición, incluso de la producción capitalista.
El sindicalismo se extendió con la expropiación cada vez más completa y general del productor, hasta que este ya no dispuso más que de su fuerza de trabajo que tuvo que vender al capitalista a cambio de un salario. A partir de entonces, no tenía más que un único medio para defenderse y afirmarse: asociarse con otro asalariado de la misma condición para acciones comunes de resistencia, con un objetivo final: volver a apropiarse -a escala colectiva-, los medios de producción.
Como lo describen Marx y Engels, la evolución y la situación del sindicalismo son concomitantes a la evolución de la sociedad capitalista y su expresión política, la burguesía.
Al inicio del capitalismo y su método de producción, los sindicatos surgen directamente de los movimientos de protesta y para la consecución de las reivindicaciones locales y específicas. Desagregándose, inmediatamente después, el reagrupamiento. Se trataba de una lucha de clase inconsciente y en su estado rudimentario que se manifestaba episódicamente.
Más tarde, oponiéndose violentamente a las leyes de coerción existentes, los sindicatos van a dotarse de otras perspectivas fijando objetivos a corto, medio y largo plazo, alejándose de esquemas preconizados por las "minorías activas", siendo el objetivo final la desaparición del trabajo asalariado y de la patronal.
Distintos tipos de organizaciones nacerán en los países industrializados en el período del siglo XIX, como las mutualidades de carácter social, cuyo funcionamiento era autorizado -bajo determinadas condiciones-, por el Estado.
Estas organizaciones tomarán rápidamente el carácter de sociedades de resistencia, se opondrán cada vez más directamente a la organización patronal capitalista.
Del sindicato de oficio, las estructuras sindicales evolucionarán hacia el sindicato de industria y de profesión, extendiendo su campo de acción del taller, de la empresa, al conjunto nacional y luego internacional.
La proclamación de la I Internacional obrera en 1864, marca una etapa importante en la historia del movimiento obrero mundial. Continúa siendo una referencia innegable, ya que fue el resultado de una toma de conciencia de clase, confirmando la oposición irreducible existente entre el capitalismo cosmopolita y el mundo del trabajo unido colectivamente más allá de las fronteras nacionales.
La concepción internacionalista del sindicalismo, como del conjunto de las organizaciones de las que la clase obrera se ha dotado, no hace abstracción de los particularismos nacionales, teniendo en cuenta los orígenes de los pueblos y de sus tradiciones políticas.
Eso no cambia nada en cuanto al fondo. Para retomar la definición que da Karl Marx -y que conserva toda su validez-, si nos referimos a la doctrina de la acción obrera: "La lucha de clases es internacional en sus principios, pero es nacional en su forma.".
En la acción entablada -que debe conducir a la emancipación definitiva del proletariado, algunas organizaciones sindicales obreras han ligado su acción estrechamente, a la del partido político al que mandatan para la acción a llevar hacia la conquista del Estado.

Otra concepción, que se apoya en una desconfianza radical respecto del Estado, considerado como coercitivo por naturaleza y por definición, considera por lo tanto que el sindicalismo obrero debería conservar su total independencia respecto de los partidos políticos y de los gobiernos cualesquiera que ellos sean.
A pesar de esta diferencia de concepción en cuanto a la acción, existe sobre y a pesar de todo un denominador común sobre la finalidad, referente al sistema de explotación capitalista -es decir, la explotación del hombre por el hombre- y sobre su abolición. De ahí, que en el método de acción de la independencia de clase, sigue estando la marca definitiva, es decir: el rechazo de toda integración en las estructuras establecidas por el capitalismo y el conjunto de sus expresiones políticas.
Este concepto destila más que nunca, de la actualidad más candente, con la mundialización y la economía global.
* * *
La Mundialización y la Economía Global exigen -en adelante-, en su expansión hegemónica, la supresión de todos los obstáculos que limitan su acción y su extensión en marcha, hacia un sistema totalitario de nuevo tipo.
Los Estados-nación, nacidos de la primera fase de la expansión capitalista se convierten hoy, en campos geográficos restrictivos y coercitivos para el capitalismo mundial y para los grupos transnacionales, que dominan el mundo económico con, a su cabeza, las multinacionales americanas, más que nunca en posición dominante. Las multinacionales -ya lo hemos dicho, pasan a ser nuevas entidades políticas que substituyen a los Estados-nación. Son hoy, la punta de lanza del nuevo imperialismo, nutriendo una forma de neocolonialismo que actúa sobre las regiones del mundo más vulnerables, imponiendo su soberanía económica y financiera, sobre espacios políticos completamente sometidos.
No más necesidad de cuerpos expedicionarios, de predicadores religiosos, así como de cañoneras. La corrupción de las élites y los tráficos de todo tipo, bastan para asentar e imponer estas nuevas formas de dominación.
Las instancias del mundialismo y el multilateralismo, están ahí para conceder una etiqueta de buena conducida a los grupos transnacionales, en forma de "responsabilidad social de las empresas", imponiendo al mismo tiempo a los dirigentes políticos -a menudo corrompidos-, facilidades financieras y apoyos de toda clase, con la contrapartida de la destrucción de las estructuras que obstaculizan la política de los grupos multinacionales. Es, exactamente, una nueva "guerra del opio", la que estalla.
La Organización Internacional del Trabajo, institución especializada de la ONU, fundada en 1919, en adelante integra en sus instancias a las sociedades multinacionales, colocadas de hecho, si no de jure, en pie de igualdad con los Estados miembros de la OIT.
Para los partidarios del mundialismo, el Estado nacional se ha vuelto demasiado pequeño para solucionar los grandes problemas y demasiado grande para resolver los pequeños. En términos económicos, las empresas buscan implantaciones regionales o transnacionales, desplazan a menudo sus capitales y sus fábricas allí donde las ventajas comparativas son las más favorables.
En términos sociológicos, los grupos técnicos y otros, quieren un control más directo sobre las decisiones que les conciernen y pretenden reducir a los gobiernos a proporciones más fáciles de controlar y a confinarlos en sus únicas funciones regias, seguridad, justicia, ejército.
Refiriéndose a las conclusiones del grupo oligárquico llamado "Trilateral", y a la conferencia de Davos, la solución presente y futura está definida: Un Estado aún más potente a escala mundial y más descentralizado a nivel nacional, sobre la base de un principio de subsidiariedad de nueva creación.
La estrategia mundialista, consiste en borrar el conjunto de las estructuras políticas organizadas, en favor del advenimiento de la "sociedad civil". Pero la sociedad civil no es un dato natural. No puede existir más que a partir de instituciones políticas que garantizando el marco, en el caso de los partidos políticos y las organizaciones sindicales asumen esta función como base fundamental de la democracia.
En el desarrollo histórico, la nación sigue siendo la expresión política del pueblo y el Estado la forma orgánica de la nación, siendo al mismo tiempo, la expresión de la clase dominante en el sentido económico del término.
Por su parte, la entidad mundialista y las estructuras que levanta -con el objetivo de no "ahogar a los individuos"-, empuja a la supresión de toda organización política y de toda organización social. Es la vuelta al liberalismo puro y duro, en nombre del triunfo del individuo.
En eso, el desarrollo de las técnicas de comunicación controlado por las superestructuras dominantes. Puede convertirse en un medio de comunicación rápido contra los individuos; Puede, por el contrario, transformarse en un instrumento de soberanía y destrucción de todo vínculo social, con la introducción de una nueva forma de coerción y dominación de tipo inquisitorial y policial a la manera del "Big Brother" ["Gran Hermano", en inglés en el original - NDT], descrito por George Orwell.
Frente a las rápidas transformaciones a las que asistimos, es necesario guardarnos de ser simples espectadores.
Afortunadamente -y desde este punto de vista-, las sociedades mantienen la necesidad de un proyecto de vida estrechamente compartido. Para ellas, el marco nacional es el que sigue siendo aún más seguro, el único basado en una soberanía política que ninguna fuerza transcendental está en condiciones de proponernos, incluso imponiendo una nueva forma de totalitarismo.
* * *
Economía global, sociedad global; el mercado mundial se ha convertido en este nuevo Leviatán que se propone hacer plegarse bajo su norma, a las fuerzas contestatarias y, en primer lugar, las organizaciones sindicales de trabajadores.
Para la sociedad de mercado, el marco político se presenta bajo la forma de un aglomerado de individuos. En todos los ámbitos, lo colectivo debe ceder el paso a lo individual.
El desarrollo secular del capitalismo ha generado en su forma moderna, el sindicalismo obrero, por una reacción violenta nacida de la condición miserable en la que se encontraban confinadas las masas trabajadoras.
Así, nacidos de la sociedad industrial, fruta bastarda del capitalismo que los engendró y de la burguesía que sigue negando su existencia como clase ya que no ve en ella más que una suma de individuos aislados -y obligados para sobrevivir, a venderle su fuerza de trabajo como una simple mercancía, obedeciendo a la ley de la oferta y la demanda-, los trabajadores que se han convertido en conscientes de la realidad -la de pertenecer a una clase aparte de la del capitalismo y la burguesía- quieren, ellos también, organizarse colectivamente.
Esta clase obrera que toma consciencia, al hilo de su evolución, del hecho de que tenía la suerte de la humanidad entre sus manos, va a crear a sus propias organizaciones.
Para hacerlo, tendrá en cuenta las propias tradiciones nacionales existentes, a fin de conseguir la organización social obrera que tiene que conducirla hacia la emancipación definitiva, poniendo fin a la explotación del hombre por el hombre.
Las conquistas sociales durante los combates obreros a lo largo de los siglos XIX y XX, garantizarán en los países industrializados una red de protección social colectiva que asumirá los intereses de los trabajadores y de su familia desde la cuna hasta la tumba.
El internacionalismo que unirá a los pueblos dominados y a los trabajadores del mundo entero, contribuirá de manera poderosa a la liberación de los pueblos colonizado por el imperialismo, las nuevas clases obreras de estos países, emancipadas, vendrán a agrandar las filas de la Internacional Obrera.
Excepto las tradiciones nacionales y las modalidades de acción -que son su corolario-, el denominador común a todos los trabajadores del mundo entero, reside en la dura realidad de la existencia del campo de los explotadores y del de los explotados, generando una lucha de clases permanente.
Es a partir de esta constatación, que se organizan las luchas obreras para hacer frente a las amenazas que representan hoy día, el mercado mundial y las fuerzas del mundialismo de las son expresión.
* * *
El sindicalismo obrero, organización de clase por excelencia, se opone naturalmente a las fuerzas del capital. Más que nunca representa una fuerza de contestación al orden mundial establecido.
El capitalismo mundial y sus estructuras, tienen conciencia de esta resistencia que se opone, cada vez más, a sus proyectos de destrucción social basados en el mínimo coste "social universal".
La agrupación colectiva se convierte en un obstáculo que es necesario destruir por todos los medios.
Para evitar las reacciones contestatarias del sindicalismo organizado, expresión de la clase obrera, el capitalismo mundial, por medio de las estructuras locales atomizadas, que se han convertido en cómplices, se propone hacer del sindicalismo obrero contestatario, un sindicalismo de acompañamiento de su estrategia imperialista.
Simultáneamente, atacando las prerrogativas de los Estados-nación que se han convertido en, a su modo de ver, demasiado grandes para asentar su soberanía, el capitalismo mundial se apodera del conjunto de los servicios públicos colectivos y nacionalizados, para exigir su privatización, en que a las organizaciones sindicales obreras se les confiarían "funciones de servicios públicos", siendo completamente integradas al sistema, transformándolas en Organizaciones No Gubernamentales (ONG). Según Emilio Gabaglio, antiguo secretario de la Confederación Europea de Sindicatos y fundador virtual de la CSI, ésta se habría convertido en "la más importante ONG del mundo.".
El Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblo, no puede en ningún caso avalar esta orientación.
Para el conjunto de los trabajadores conscientes y sus organizaciones, la sociedad nacional o mundial sigue estando, más que nunca, dividida en clases sociales con intereses antagónicos. Para nosotros, la lucha de clases sigue siendo el motor de la historia.
So pena de retornar a una barbarie que está a nuestra puerta, la clase obrera internacional, sobre la base de los principios fundamentales que son los nuestros, tiene absolutamente una misión histórica que llenar con el fin de contrarrestar la ofensiva reaccionaria a la que asistimos.
Sensibilizar a los trabajadores, reforzar las organizaciones obreras, denunciar sin descanso las injusticias sociales y a aquéllos que las causan, es decir resistir y combatir sin descanso, rechazando cualquier forma de integración a los aparatos de dominación capitalista y continuando la defensa, en todas partes, de la independencia de clase.
1 de enero de 2008
Roger Sandri

Estados Unidos

Entrevista con Cynthia McKinney, candidata a la Presidencia en nombre de la coalición electoral "¡Power to the people!" ("¡El poder para el pueblo!"), (segunda parte).
"Es necesario la retirada inmediata de todas las tropas
en Irak y Oriente Medio."

Hemos publicado en nuestro número 268, la primera parte de' una entrevista con Cynthia McKinney realizada por Alan Benjamin, editor del periódico The Organizer, publicado por los militantes vinculados al Acuerdo en los Estados Unidos. Presentaba así esta entrevista, cuya segunda parte publicamos esta semana:
"La formación del Comité de organización del Partido de la Reconstrucción y la candidatura a la elección presidencial de Cynthia McKinney son de una importancia extraordinaria para los trabajadores y los pueblos del mundo entero, que han esperado ver a alguien comprometerse, en esta elección presidencial de 2008, para representar y defender sus intereses.
De acuerdo con su misión de proporcionar una tribuna libre a todos los individuos y corrientes que en los movimientos de los trabajadores y de los pueblo quieren combatir contra los ataques de las multinacionales y los gobiernos a su servicio, el boletín de información del Acuerdo Internacional de los Trabajadores, ha abierto sus columnas a la presentación del conjunto de las opiniones políticas de Cynthia McKinney, algunas de las que pueden no representar, necesariamente, el de todos los militantes vinculados al Acuerdo."


A. B.: ¿Qué piensas de los puntos más generales del programa de unidad del Partido de la Reconstrucción?
McKinney: Por lo que se refiere a los ejes más generales del programa, acabamos de oír el anuncio de que el desempleo alcanza una duración de dos años. Hace falta una verdadera política del empleo. Se debe entregar la financiación disponible para proporcionar trabajo a los americanos que tienen necesidad de él. Un extenso programa de grandes obras públicas, reconstituiría nuestras infraestructuras que caen en ruinas, con empleos sujetos a convenios. La financiación existe para tal programa. Procedería de la reducción radical del presupuesto de guerra, actuando de forma que los ricos paguen su justa parte de los impuestos.
Los sindicatos obreros se enfrentan a una reducción de sus efectivos; necesitan aumentar el número de sus miembros. Los obreros tienen necesidad de los sindicatos. Los oficios de la construcción, podrían establecer asociaciones con universidades en el sector de la construcción y las obras públicas, y escuelas superiores de la edificación, administradas por los sindicatos podrían entregar una calificación profesional.
Un componente suplementario podría venir de los empleos ecológicos. Debemos inventar técnicas que disminuyen nuestro impacto ecológico de carbono. Esto es bueno en el plano económico y en el del recalentamiento climático. Necesitamos una nueva política económica y una nueva Política Exterior que impulse las técnicas de energías alternativas para calentarse y para producir frío, como la solar y la eólica.
A continuación, está la cuestión del "libre comercio". Debemos poner fin a estos acuerdos de "libre comercio", y rápidamente.
Tras 14 años de ALENA, está totalmente claro que el paro en Estados Unidos ha aumentado, como consecuencia de este tratado. Perdemos empleos -en particular empleos con salarios adecuados y garantías- a causa de todos estos acuerdos de "libre comercio", tanto el ALENA, el ALEAC [para Centroamérica], el Acuerdo de Libre Comercio del Caribe, el Acuerdo de Libre Comercio entre Perú y Estados Unidos, o cualquiera que sea el nombre.
Los trabajadores americanos no obtienen beneficios de estos acuerdos. Sus comunidades y sus empleos, son destruidos. Los trabajadores en el resto del mundo no obtienen ningún beneficio de estos acuerdos. Al contrario: sus condiciones de trabajo y su nivel de vida, que era ya malo, se deterioran de manera exponencial. Sólo las empresas multinacionales se aprovechan. Ellas obtienen superbeneficios.
La nueva "Mundialización" se ha convertido en una carrera a la baja. Y a partir de ahora, los trabajadores americanos participan en esta carrera.
A. B.: Lybon Mabasa -cofundador junto con Steve Biko del Movimiento de la Conciencia Negra en Sudáfrica-, escribió una Carta Abierta a las organizaciones y a los militantes negros de Estados Unidos para invitarles a constituir un Partido de la Reconstrucción. Describió África como "un continente devastado, primero por la trata de esclavos y después por la ocupación colonial, que vio la promesa de la libración nacional confiscada y traicionada por las guerras supuestamente "étnicas" y los programas de ajuste/reembolso de la deuda, todos impuestos por el gobierno de Estados Unidos y las instituciones internacionales del capital financiero (FMI, Banco Mundial, OMC, Unión Europea, AGOA, NEPAD)."
Mabasa seguía, explicando que "el racismo contra las personas de origen africano, en todos los continentes constituye una plaga que no ha sido erradicada. Al contrario, los negros -de Brasil, del Caribe y en Estados Unidos-, se ven obligados a vivir en condiciones inhumanas, son arrojados a prisión, se les encadena como galeotes, sujetos a la violencia policial ciega y/o son rechazados al callejón sin salida del desempleo y de los sin techo.".
Declaraba a continuación que "los niños de África buscan un atisbo de esperanza." que llegue de sus hermanas y hermanos afro-americanos, en particular en este año electoral 2008, en el momento en que la atención de los americanos es atraída por las elecciones y el proceso político.
¿Qué se puede hacer en respuesta a esta acuciante llamada venida de África?
McKinney: África es un continente rico en recursos, un continente del que depende cada vez más la civilización tal como la conocemos. Porque los africanos pudieron resistir en condiciones que habrían sido demasiado duras para otros, porque se pudo utilizar a los negros para cubrir las necesidades de los demás, nuestra propia supervivencia debió superar las amenazas internas y externas a nuestra propia existencia. Nuestra supervivencia en tanto que grupo diferente, que merece la autodeterminación y no simplemente como une fuente de satisfacción para los demás, depende de nuestra capacidad para elaborar estrategias para sobrevivir en un mundo hostil.
África, como ha señalado Mabasa, es ahora un continente devastado. Millones de personas mueren en masacres o, en las calles de las ciudades y pueblos, debido al SIDA/HIV y a las epidemias que se pensaba haber erradicado hace mucho tiempo. África está al borde del abismo.
Estoy animada por los resultados de las elecciones que han puesto al pueblo en el poder en Argentina, en Bolivia, en Chile, en Costa de Marfil, en Ecuador, en Haití, en Nicaragua, en España y en Venezuela. Los africanos deben rechazar la injerencia exterior, y nosotros tenemos un papel que jugar en ello, ejerciendo presión sobre nuestro gobierno para impedirle intervenir. El AfriCom [Comandancia de las fuerzas armadas USA en África - NDR], constituye el último ejemplo hasta la fecha de tal injerencia frente a la que debemos resistir a toda costa.
La propiedad de la tierra en África, es un tema al que también es necesario responder. Pregunto: ¿Cómo han adquirido su título de propiedad sobre la tierra los que se decían propietarios de la misma? Cuando los latifundistas blancos en Zimbabwe, Namibia, Sudáfrica y de todas partes en el continente puedan responder a esta pregunta con total sinceridad, entonces podremos tener un debate sobre la forma en que repararán la injusticia fundamental que perdura hasta ahora.
A continuación, queremos discutir de la propiedad de los recursos naturales. No existe diamante que no esté manchado con sangre sobre el continente, si no es necesario extraerlo, tallarlo, pulirlo y transformarlo en joya con otros metales preciosos y otras gemas que han sido producidos también por los africanos. Las etapas intermedias en Tel-Aviv, Amberes, Londres, Nueva York, o Ámsterdam no son realmente necesarias. Los africanos pueden hacer este trabajo y será solamente a partir del momento en que lo hagan, que podremos decir que eliminamos la sangre de los diamantes. Así como del petróleo, del coltan (colombo-tantalio) y del uranio, manchados todos con sangre.
Hablemos de la deuda. Una vez que se descuentan: la injerencia militar, el robo de los recursos naturales, el asesinato de los auténticos dirigentes y finalmente, el robo de sus recursos humanos y de todas sus capacidades intelectuales; ya no existe deuda africana hacia ningún gobierno occidental o hacia una institución económica multilateral como el FMI. ¡No afecta a los recursos naturales africanos!
Esto debe formar parte de la Plataforma y programa de un Partido de la Reconstrucción.
A. B.: Respecto a la inmigración, ¿qué propuestas presentáis para abordar esta cuestión?
McKinney: Las empresas, los políticos tradicionales y sus portavoces en los medios de comunicación, han encontrado cabezas de turco para sus fracasos políticos. Nos dicen que los "inmigrantes ilegales" son responsables de la pérdida masiva de empleos en este país. Eso es una mentira desvergonzada. Lo que es ilegal, es la forma en que las políticas económicas americanas tratan a los trabajadores en este país y en todas partes del mundo.
Es imposible discutir de la supuesta "inmigración ilegal", sin explicar las razones por las que millones de personas se ven obligados a huir de su país para venir a Estados Unidos. Son nuestra política económica de "libre comercio" y nuestra política militar intervencionista, las que desestabilizan los países a través del mundo y las que crean los desplazamientos masivos de población huyendo de la miseria y en la esperanza de hacer frente a las necesidades de las familias.
Debemos tratar los problemas subyacentes que están detrás de la explosión de la inmigración, estableciendo políticas basadas internacionalmente, en el respeto de la soberanía de los pueblos y las naciones del mundo, basadas en el respeto de los principios de autodeterminación y de los Derechos Humanos -es decir de las políticas destinadas a promover la verdadera cooperación-, no la opresión y la explotación.
Y haciendo eso, debemos poner fin a las políticas interiores que penalizan a las víctimas y que las tratan como ciudadanos de segundo orden. Son todas esas tácticas antisindicales destinadas a hacer bajar los salarios, las que están formuladas de tal modo que las víctimas aparecen como culpables.
Un programa de amnistía como el que fue aplicado en los años ochenta, sería una manera de resolver esta cuestión equitativamente hasta que se diera una respuesta a las condiciones económicas que hacen que la gente huya en masa de su país.
A. B.: ¿Cuáles son los demás temas que es necesario acometer?
McKinney: Está, por supuesto, la cuestión de esta "guerra sin final". Es necesaria la retirada inmédiata de todas les tropas americanas de Irak y del resto del Medio Oriente. Eso incluye todos los consejeros militares. Eso incluye también el cierre de todas las bases militares en la región.
Debemos rechazar esta "guerra contra el terrorismo", que no tiene otro objetivo que el de promocionar una Política Exterior en quiebra. Ya es, más que de sobra, la hora de derogar las Patriot Acts, la ley sobre las Pruebas Secretas (Secret Evidence Act) y la ley sobre los Tribunales Militares.
Pero esto no es todo. Debemos hacer regresar a todas nuestras tropas de Europa, de Asia y de África. No tenemos necesidad de poner en peligro la vida de nuestros hombres y mujeres jóvenes. Tenemos necesidad de un Ministerio de la Paz, en lugar de tener un Ministerio de la Guerra. Este Ministerio impulsaría proyectos para la paz por todas partes del mundo. Mientras tanto el Pentágono debería supervisar la retirada de las tropas americanas de casi un centenar de países en el mundo. Nuestra presencia en estos países, a través de nuestra Política Exterior y militar, no hace más que fomentar las guerras y los conflictos.
Debemos, en adelante, prestar toda nuestra atención a Pakistán. He recibido, recientemente una declaración que decía: "¡Ninguna tropa americana en Pakistán!".
En realidad, debemos reorganizar nuestro ejército para garantizar la protección adecuada de los intereses del pueblo en nuestro país. Podríamos desplegar nuestra Ingeniería militar para reconstruir las infraestructuras y las comunidades aquí y en el extranjero. Podríamos desplegar a nuestros diplomáticos para ayudar a resolver los conflictos por medios pacíficos.
Debemos redefinir lo que se entiende por seguridad nacional. Debemos establecer un indicador social en que la seguridad nacional exista, cuando nuestro pueblo se sienta en seguridad en sus comunidades, cuando ya no conozca el hambre y la pobreza, cuando esté totalmente alfabetizado, cuando los cuidados médicos estén garantizados para todos, cuando haya salarios que permitan vivir, y cuando la gente ya no conozca la droga y la prisión.
Los cuidados médicos constituyen otro tema importante. Demasiado a menudo, los enfermos no pueden recibir el tratamiento del que tienen necesidad, porque el tratamiento se suspende -por motivo de beneficios-, por las compañías de seguro. Debemos retirar a las compañías de seguro de la ecuación de los cuidados médicos.
En Estados Unidos, gastamos cada vez mucho más dinero que ningún otro país del mundo y obtenemos cada vez mucho menos. Cerca de 50 millones de personas no tienen seguro. Países que disponen de lo que los demás llaman peyorativamente "la medicina socializada", tienen mejores resultados. Tenemos necesidad de un sistema universal de cuidados médicos, con una caja única, en este país.
El mensaje que yo querría dar a las jóvenes democracias, es: ¡No sigáis el ejemplo de los Estados Unidos en muchos temas! Hay una creciente divergencia entre nuestra teoría y nuestra práctica. Y en la práctica, demasiados estadounidenses están mal. Para ellos, el modelo americano falló en términos de cuidados médicos, de enseñanza y de integridad política. No estamos seguros de que los resultados de las elecciones reflejen la voluntad de nuestros electores. Eso comenzó en 2000 y eso no ha hecho más que agravarse.
El gobierno de Estados Unidos no puede erigirse en juez de las elecciones de otros países, cuando las maneja en su casa y su casa está en el más absoluto desorden, por lo que se refiere a la integridad de las elecciones. Los que poseen y administran las nuevas máquinas electrónicas para votar, obtienen, exactamente, los resultados que ellos quieren.
Y debemos poner la enseñanza en el centro, pero no con "reformas" del tipo de "¡Ni un niño dejado atrás!", no encaminadas esencialmente más que a desmantelar la enseñanza pública. Debemos inculcar el deseo y el orgullo de aprender. Necesitamos una enseñanza superior gratuita para todos. La economía socializada de la India ha proporcionado la enseñanza superior gratuita. A partir de ese momento nuestros empleos se exportan hacia la India.
Y necesitamos guarderías para las familias obreras que tienen necesidad de ellas. Los padres deberían tener la posibilidad de hacer cuidar a sus hijos, bien mediante subsidios familiares o a través de centros públicos de guardería en las escuelas. Eso permitiría también a los padres regresar a la escuela para recibir una nueva calificación profesional.
A continuación, debemos abordar algunas cuestiones difíciles, a las que nuestra juventud se enfrenta, en particular la droga que, está cada vez más extendida. Se la utiliza para no ver las duras realidades. Retirar estas duras realidades y dar una esperanza a juventud -con un verdadero trabajo y un futuro verdadero-, eso podría ir en la buena dirección para responder a esta plaga en nuestras comunidades.
Pero aquí, aún es imposible tratar del tema de la droga sin entender quién es responsable de la importación de la droga a este país. La CIA admitió estar implicada en el tráfico de drogas, pero nadie, en las más altas esferas del gobierno fue castigada. Los ricos y los poderosos importan la droga. Afganistán es hoy, el más grande productor de amapola del mundo. Es un régimen protegido por la administración Bush. La investigación de Henry González, miembro del Congreso, así como otros estudios, nos demuestran que el sistema bancario se hundiría si todo el dinero blanqueado a través de la droga, se retirase de los bancos.
La forma en que en los Estados Unidos se lleva la "guerra contra la droga" es lamentable. Se arroja a las víctimas a prisión mientras que los beneficiarios que son los ricos y grandes traficantes sacan de ello la gran tajada. Los ricos que tienen sus propias acciones en el complejo industrial penitenciario o en las empresas que utilizan la mano de obra penitenciaria, amasan grandes sumas de dinero, mientras que todos los demás se empobrecen y las familias son dislocadas por el encarcelamiento.
¡Esta situación es intolerable y debe ser revertida!
Necesitamos dinero para la desintoxicación, la rehabilitación, la enseñanza, no para la prisión.
Estas son algunas de las propuestas de la plataforma. El Comité Nacional de Organización para un Partido de la Reconstrucción discutirá de estos temas en las próximas semanas para definir más claramente las reivindicaciones fundamentales para nuestra campaña de organización del Partido de la Reconstrucción. Presentaremos a continuación estas propuestas a un debate más amplio, más extenso y para que sean enmendadas, ante los militantes de los Comités de organización locales para un Partido de la Reconstrucción. La constitución de una plataforma; esto es un proceso.
A. B.: Buscas la investidura presidencial del Green Party [Partido de los Verdes -NDT]. ¿Cómo ves la relación entre los Verdes y el Partido de la Reconstrucción?
McKinney: Este es el momento de fijar una política de coalición. Pienso que tenemos necesidad de una coalición -una coalición para la paz y la justicia, una coalición de "¡El Poder para el Pueblo!"-, que pueda añadir otra voz alrededor de la mesa del debate político americano. Ahora no oímos más que dos voces que, cada vez más, no son más que una, pero con un 5% de los sufragios, se podrán escuchar tres.
El Partido de la Reconstrucción es un componente necesario y central de esta coalición. Ganar el 5% de los sufragios, lo que podemos hacer con el voto del Green Party, se traducirá en una mayor visibilidad de las preocupaciones de los militantes del Partido de la Reconstrucción.
A. B.: ¿Cómo respondes a los que dicen que eres una candidata de división al servicio de los Republicanos, si obtienes un 5% de los votos presidenciales de 2008?
McKinney: Les digo que más del 40% de los electores potenciales de este país no votan porque ellos no oyen mensaje que les justifique para dirigirse a las urnas. Quiero darles una razón para ir a votar. Les digo también que los verdaderos candidatos de división son aquellos que han robado la elección en 2000 y 2004, o que no han combatido para defender la votación.
A. B.: ¿Querrías añadir algo?
McKinney: quiero justamente, subrayar la urgente necesidad de constituir el Partido de la Reconstrucción. Mucha gente nos espera para hacer algo. La comunidad internacional necesita también de nosotros. Nos esperan para hacer algo. Debemos avanzar hoy, con paso resuelto para constituir este Partido de la Reconstrucción.

Cynthia McKinney ha publicado, después la integridad de esta entrevista en su "sitio" Internet, con la siguiente información:
Para suscribirse a Informaciones Internacionales en inglés, escribid a ilcinfo@earthlink.net
Para contactar con el Comité de Organización del Partido de la Reconstrucción, escribid a Kali Akuno a:
kaliakuno@gmail.com
Para conocer más sobre Cynthia McKinney, visitad su sitio: www.allthingscynthiamckinney.com
Para aportar una contribución financiera a su fondo de campaña, entrad en: www.runcynthiarun.org
O enviad un cheque o transferencia a: "Power to the People Committee, P.O. Box 311759, Atlanta, GA 31153".

París, 2 y 3 de febrero de 2008:

Conferencia Obrera Europea
"¡No al nuevo Tratado europeo!"
La iniciativa de celebrar en febrero próximo una conferencia Obrera Europeo fue hecha, a finales de septiembre, por los iniciadores del manifiesto "¡No al nuevo Tratado europeo!".
Se trata de reunir, sobre la base de una investigación realizada en todos los países sobre las consecuencias de la política de la Unión Europea, a militantes obreros de todas las tendencias, que combaten en su país contra la tentativa de imponer al pueblo un "nuevo" Tratado europeo que retoma y que empeora el proyecto de "Constitución" europea rechazado hace dos años por los trabajadores y los pueblos.
Este manifiesto ha sido ya firmado, por 252 militantes obreros de 16 países: Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Gran Bretaña, Hungría, Italia, Moldavia, Portugal, Chequia, Rumania, Serbia, Suecia, Suiza y Turquía.
La Conferencia Obrera Europea tendrá lugar en París los días 2 y 3 de febrero de 2008.
Se publica un boletín cada mes, bajo la forma de un número especial de nuestra publicación: Informaciones Internacionales.
Ya han aparecido cuatro de estos números especiales.
Se pueden conseguir dirigiéndose a nuestro boletín (véase páginas 1 y 12 de este número.) o poniéndose en contacto con cualquiera de nuestros difusores.
Francia

Conferencia Obrera Europea (2 y 3 de febrero)

Contribución de Daniel Shapira

Sobre los dos juicios del Tribunal de Justicia del 11 y 18 de diciembre:
Todo el camuflaje sobre la "Europa Social"
se acaba de derrumbar

En una contribución para la conferencia europea de los días 2 y 3 de febrero, Lothar Hesse, responsable sindical alemán (véase Informaciones Internacionales no. 267), se explicó con mucha razón: "El Tribunal Europeo de Justicia dictó el 11 y el 18 de diciembre último dos sentencias que atacan masivamente al derecho de los sindicatos a tomar medidas de lucha y a organizar y a realizar huelgas. Una vez más, eso pone de manifiesto que el derecho de huelga y la política de la Unión Europea son inconciliables.".
Estas dos sentencias del Tribunal de Justicia Europeo son de tal importancia, en particular, para los militantes sindicalistas de toda Europa, que no es superfluo volver a ellas. Recordemos brevemente los hechos.
El asunto Viking

Viking Line es una compañía finlandesa de transporte de pasajeros, propietaria de un trasbordador, el Rosella. Este ferry enarbolaba pabellón finlandés y tenía una tripulación esencialmente finlandesa, cubierta por un convenio colectivo negociado por el sindicato finlandés de los marineros.
Para abaratar su coste de explotación, la sociedad Viking decidió matricular el Rosella en Estonia, a fin de emplear personal estonio, remunerado con un salario inferior al salario finlandés. "La Unión de los Marineros finlandeses en que estaba sindicada la tripulación del Rosella expresó su oposición a tal proyecto y consultó a la Federación Internacional de los Trabajadores de los Transportes (ITF), que agrupa a 600 sindicatos en este sector y lucha contra los abusos de los pabellones de conveniencia. Esta federación envió a sus afiliados una circular que les prohibía abrir negociaciones con Vikingo, lo que hizo fracasar el proyecto de deslocalización." (Le Monde del 13 diciembre). La sociedad Viking presentó entonces denuncia ante la justicia inglesa y, al término del proceso, ha sido el Tribunal de Justicia Europeo quien zanjó.
El 11 de diciembre, el Tribunal de Justicia culpó al sindicato finlandés con los siguientes argumentos: "El Tribunal destaca que las normas del Tratado relativas a la libertad de establecimiento se aplican a una acción colectiva iniciada por un sindicato o una agrupación de sindicatos (…). Las disposiciones sobre la libertad de establecimiento confieren derechos a una empresa privada que pueden oponerse a un sindicato o una asociación de sindicatos.".
Las normas del Tratado en las que se apoya el Tribunal de Justicia Europeo, están en este caso, en el artículo 43 del TCE, recogido sin cambio en el nuevo Tratado de Lisboa, y que estipula: "Las restricciones a la libertad de establecimiento de residentes de un Estado miembro en el territorio de otro Estado miembro están prohibidas.".
Las instituciones de la Unión Europea pueden seguir hablando de "derechos fundamentales". Ya vemos lo que hay en esta fórmula hueca. Las normas del Tratado sobre la "libertad de establecimiento", se imponen frente a todo y permiten pues, en el caso que tratamos, el desarrollo de los pabellones de conveniencia, condenando la acción sindical.
Abordemos ahora la segunda sentencia del Tribunal de Justicia Europeo, que tiene seguramente un alcance aún mayor para todo el movimiento sindical.
El asunto Laval

La hoja patronal Liaisons sociales del 8 de enero resume así los hechos: "Este asunto se refiere a una empresa de derecho letón (denominada Laval) que traslada a varias decenas de trabajadores letones para la ejecución de obras en Suecia, en concreto, en la ciudad de Vaxholm. El sindicato sueco de los trabajadores del sector de la construcción y las obras públicas, entabló con ella, negociaciones para la determinación de los salarios pagados a los trabajadores letones y la adhesión de la empresa al convenio colectivo sueco de la construcción. Ante el rechazo de la empresa letona, el sindicato sueco desencadenó una acción colectiva que tomaba la forma de un bloqueo sobre la obra de Vaxholm, luego sobre el conjunto de las obras de la sociedad en Suecia. Este movimiento, al que el sindicato sueco de los trabajadores electricistas se unió por solidaridad, tuvo como efecto parar la actividad de la empresa.".
El 18 de diciembre, el Tribunal de Justicia Europeo "Considera ilegal el bloqueo impuesto en 2004 por los sindicatos suecos de la construcción y la electricidad a la empresa letona Laval." (Le Monde 20 de diciembre).
El título de la sentencia del Tribunal de Justicia resulta muy clarificador: "Tal acción colectiva, tomando la forma de un bloqueo de obras, constituye una restricción a la libre prestación de los servicios que, en esa forma, no se justifica respecto al objetivo de interés general de protección de los trabajadores.".
Las normas del Tratado, en las que se apoya el Tribunal de Justicia, están en el artículo 49 -que prohíbe cualquier restricción a la libre prestación de servicios-, artículo retomado sin ningún cambio en el "nuevo" Tratado de Lisboa.
Cuál es el argumento del Tribunal de Justicia: "La ley sueca relativa al traslado de los trabajadores, precisa las condiciones de trabajo y de empleo que depende de las materias enumeradas en la Directiva 96/71/CE, con la excepción de los tipos de salario mínimo. La ley es muda por lo que se refiere a las remuneraciones, cuya determinación se confía tradicionalmente en Suecia a los interlocutores sociales, por medio de la negociación colectiva.".
Este argumento es comentado así por el diario Le Monde: "Los magistrados consideran que el sistema sueco genera una inseguridad jurídica: un patrón extranjero no sabe de antemano cuánto deberá pagar a los trabajadores desplazados, teniendo que ser la remuneración objeto de una negociación previa en el lugar de trabajo.".

Las consecuencias en Suecia

El diario Le Monde resumió así la amplitud de las consecuencias en Suecia de la sentencia del Tribunal de Justicia Europeo: "Escuchando algunos comentarios, se diría que los jueces europeos habrían tañido el cristal del modelo sueco, este sistema que Europa pasa su tiempo diseccionando, para inspirarse en él. Desde que el asunto de Vaxholm estalló en la primavera de 2004, ha ocupado un lugar singular en el tablero de ajedrez político del reino. (…), Este es el asunto que ha movilizado al máximo a los interlocutores sociales desde la adhesión de Suecia a la Unión Europea en 1995. La caída es igualmente dolorosa (…). La legislación laboral sueca va a tener que ser cambiada. Es demasiado pronto para decir cómo. Pero la sentencia cae en el momento en que la patronal y los sindicatos suecos discuten de nuevos acuerdos globales que regulan el mercado laboral y los acuerdos colectivos.".
Y es esta situación la que lleva al Presidente del partido de izquierda Lars Ohly, a declarar: "Suecia debe abandonar la Unión Europea.".
Pero, ¿esta conclusión concierne únicamente a Suecia?
Una repercusión para toda Europa

Se ha hecho todo en todas partes para minimizar la repercusión de la sentencia del Tribunal Europeo. Así, el mismo diario Le Monde pretende: "La sentencia del Tribunal no tiene incidencia sobre los países que tienen un salario mínimo establecido por la ley, como Francia, o por un convenio colectivo de aplicación general. No tiene, pues, nada que ver con una aplicación del principio del país de origen, que quiere que un prestador de servicios esté sometido al derecho del país de donde viene y no del país donde ejerce su actividad. Este principio estaba en el corazón del proyecto original de la Directiva Bolkestein, sobre la libre circulación de servicios y había alimentado en Francia la polémica sobre el "fontanero polaco" en el referéndum de 2005, antes del de ser retirado.".
¿Qué hay de esta aserción? Como vamos a ver, no se trata, de ningún modo de una cuestión simplemente sueca.
Estamos en el corazón de la Directiva Bolkestein

¡Qué no se escuchó en 2006, cuando la Directiva sobre "servicios" fue definitivamente adoptada por las instituciones de la Unión Europea!. Toda la prensa, en la época, había afirmado que la Directiva Bolkestein había sido "privada de su esencia", con relación a la versión Bolkestein. La diputada socialdemócrata alemana, Evelyn Gebbhardt, ponente del texto en el Parlamento Europeo, había afirmado incluso, el 15 de noviembre de 2006: "El largo trabajo de estos últimos años ha merecido la pena. El texto ya no tiene nada que ver con la Directiva Bolkestein.".
En concreto, el argumento principal formulado era, que los derechos de los trabajadores en caso de traslado a otro país serían respetados por la aplicación de la Directiva 96/71/CE relativa al traslado de trabajadores efectuado en el marco de una prestación de servicios.
Pero la realidad está ahí. En su sentencia, el Tribunal de Justicia indica claramente: "El Tribunal constata que la Directiva 96/71/CE no permite al Estado miembro de recepción supeditar la realización de una prestación de servicio en su territorio a la observancia de condiciones de trabajo y de empleo que vayan más allá de las normas imperativas de protección mínima.".
En absoluto se trata de la sola cuestión de la existencia o no de un salario mínimo previsto por la ley. Mucho más fundamentalmente, el Tribunal de Justicia rebaja las supuestas garantías ofrecidas por la Directiva 96/71/CE sobre el traslado de trabajadores, porque establece que las condiciones mínimas son en realidad un máximo que no podrían ser superadas. En el caso en cuestión, el Tribunal de Justicia impugnó el hecho de que la empresa letona estaría obligada a firmar un convenio colectivo y a negociar los salarios. Pero mañana, en no importa qué otro país, otra sentencia del Tribunal de Justicia puede referirse a no importa qué otro aspecto del derecho laboral, considerando que está por encima de las prescripciones mínimas de la Directiva sobre el traslado de trabajadores.
La sentencia del Tribunal de Justicia da todo el contenido de la UE

En la época en que la CES estaba persuadida de que el sindicato sueco iba a ganar en justicia, la CES no había escondido la importancia que iba a tener la sentencia del Tribunal de Justicia.
Así, el 31 de enero de 2006 la CES declaraba: "La salida del caso Laval (Vaxholm), actualmente ante el Tribunal Europeo de Justicia, reviste una importancia crucial para el movimiento sindical europeo y el bienestar de los trabajadores de toda la Unión Europea. Si la empresa letona de construcción Laval gana, el derecho de los interlocutores sociales a concluir convenios colectivos y a preservar las normas laborales, será irremediablemente comprometido."
Y el mismo día, el Secretario General de la CES, John Monks, afirmaba: "Este caso tiene una gran importancia política, ya que si los sindicatos europeos pierden, es real el riesgo de ver a los trabajadores oponerse a la libre circulación, al mercado único y a la misma Unión Europea.".
John Monks, feroz partidario de la Constitución europea y del nuevo Tratado de Lisboa, situaba bien lo que estaba en juego con la entonces pendiente sentencia, temiendo que favoreciese el rechazo de la Unión Europea. Y la víspera de la publicación de la citada sentencia del Tribunal de Justicia, cerca de dos años más tarde, el Comité de dirección de la CES, reunido el 15 de noviembre "ha confirmado la importancia de estos expedientes para el movimiento sindical y para el futuro de una Europa que no es solamente un mercado único, sino también una comunidad de valores sociales compartidos. En vísperas de adopción del Tratado de reforma, El reconocimiento claro y sin ambigüedades de los derechos de los sindicatos de preservar y de defender los derechos de los trabajadores, mediante la negociación de convenios colectivos y la organización de acciones de huelga en caso de conflicto, a fin de contrapesar el poder económico de los empleadores, reviste una capital importancia.".
Pero después de la sentencia del Tribunal de Justicia, el tono cambió brutalmente, declarándose la CES simplemente "decepcionada" e intentando minimizar la importancia temiendo "las consecuencias de este caso sobre el sistema sueco de convenios colectivos.". ¡Como si se tratase simplemente de un asunto sueco, y cuando todos los comunicados anteriores de la CES le daban una completamente distinta importancia!
Las "diez preguntas previas" del equipo sueco de abogados
Un gabinete de abogados, solicitado por los sindicatos suecos, había redactado, el 5 de diciembre de 2005, un memorando dándoles completamente la razón. Pero más allá del detalle de los argumentos que condenaban a la sociedad Laval, este memorando de los abogados concluía enumerando:
"Diez preguntas previas:
" ¿Va a reconocer el Tribunal de Justicia de la Comisión Europea, el derecho a negociar y el derecho de huelga como derechos fundamentales?
" ¿Cuál es su interpretación del artículo 137.5 de la Comisión Europea y la división del poder entre la Unión Europea y los Estados miembros en el ámbito de la legislación Laboral?
" ¿Cuál es su interpretación del ámbito de aplicación de la Directiva relativa al envío en puesto en el exterior?
" Por lo que se refiere a la aplicación de las normas del Tratado de la Comisión Europea relativa a la libertad de ofrecer servicios, ¿cuál es la legislación laboral en materia de derecho que debe aplicarse, la del país de recepción o la del país de origen?
" ¿Cuál es el equilibrio entre los objetivos económicos y sociales del Tratado de la Comisión Europea?
" ¿Cómo proteger a los asalariados en puestos en el exterior y/o a los asalariados cedidos?
" ¿Deben ser justificadas todas las medidas colectivas, por las que se limita la libre movilidad, por las distintas organizaciones sindicales ante un tribunal y, en última instancia, ante el Tribunal de Justicia de la Comisión Europea?
" ¿En qué medida los Estados miembros de la Unión Europea pueden tomar medidas a fin de impedir la competencia salarial y lo que se denomina "dumping" social?
" ¿Es compatible la "lex Britannia" sueca con el derecho de la Comisión Europea?
" ¿Va el Tribunal de Justicia de la Comisión Europea, mediante su sentencia a garantizar que los niveles de salario en la Unión Europea -tanto en los "viejos" como en los "nuevos" Estados miembros-, sean mantenidos o mejorados? ¿O bien, la lógica y los principios del mercado interior van a significar una armonización de los niveles salariales hacia abajo, un aumento de la competencia y de los antagonismos entre los asalariados y en último término entre los pueblos de la Unión Europea?"
Podemos retomar todas estas preguntas previas y contestar: la sentencia del Tribunal de Justicia confirma que el derecho de la Unión Europea es superior al derecho de los Estados miembros en el ámbito de la legislación laboral, que los Estados miembros de la Unión Europea no pueden adoptar medidas a fin de impedir el dumping social y, por supuesto, también que la lógica y los principios del mercado interior significan una "armonización de los salarios hacia abajo.".
Toda la cortina de humo sobre la "Europa Social" acaba de esfumarse

Durante años y años, de "euro manifestación" en "euro manifestación", la CES no ha dejado de esgrimir la consigna de la "Europa Social" y de reclamar un "mejor equilibrio" entre las exigencias económicas y los derechos sociales en la Unión Europea.
Todas esas pretensiones acaban de ser barridas por la sentencia del Tribunal Europeo de Justicia. Y es por eso por lo que desde todas partes se nos pretende presentar la sentencia como una "cuestión sueca" cuando dicha sentencia tiene validez para toda Europa.
Inmediatamente después de la sentencia, el Presidente del Grupo de la Izquierda en el Parlamento Europeo, Francis Wurtz, declaró: "Estas dos sentencias, altamente simbólicas, replantean con fuerza la cuestión de un necesario debate público, pluralista y de gran amplitud, sobre el contenido de los Tratados Europeos y lo que está en juego a niveles, particularmente sociales y democráticos, que les están estrechamente vinculados.".
¿Un "debate" sobre el contenido de los Tratados europeos? Pero las dos propias sentencias del Tribunal de Justicia responden por sí mismas. El artículo 43 sobre la libertad de establecimiento, el artículo 49 sobre la libre prestación de servicios,... se alzan contra todos los derechos de los trabajadores. Y, entre todas las instituciones de la Unión Europea, el Tribunal de Justicia cumple su papel totalmente antidemocrático: elegida por nadie, pretende establecer, juicio a juicio, toda la jurisdicción europea sobre las ruinas del derecho laboral y las conquistas sociales arrancadas en toda Europa.
Es inútil e ilusorio pretender hablar de "Europa Social" en el marco de las instituciones de la Unión Europea. El Presidente del Partido de izquierda sueco, que ha declarado: "Suecia debe abandonar la Unión Europea.", ha formulado una salida que se plantea en realidad mucho más generalizadamente para todos los países europeos.

Argelia

"Las tres prioridades del Partido de los Trabajadores"

Bajo este título, el diario El Moudjaid (7 de enero) informa sobre una emisión de televisión en la que participó, dos días antes, la Secretaria General del Partido de los Trabajadores de Argelia, Louisa Hanoune, (extractos).


La revisión de la Constitución -que no debe limitarse a un único artículo pero debe ir encaminada a reforzar el equilibrio de poderes con la preocupación de reforzar la paz y la estabilidad-, exige la apertura de un diálogo que asocie a todos los argelinos, sostendrá la Secretaria General del Partido de los Trabajadores (PT), Louisa Hanoune, durante la emisión de Souraya Bouamama anteayer noche (…).
La cuestión de la paz y de la soberanía nacional constituye la primera prioridad con el fin de preservar la entidad del Estado y de la nación. El compromiso con la soberanía nacional y su consolidación, es la única vía que nos permitirá hacer frente a la ingerencia exterior, en "la era de la mundialización" que debemos contrarrestar mediante la nacionalización y la re-nacionalización ha insistido la secretaria general del PT citando como ejemplo Venezuela.
La defensa de la soberanía nacional no significa, de ninguna manera, vivir en el aislamiento, sino que implica proceder a una evaluación de las políticas económicas y las cooperaciones, a fin de sacar las conclusiones, mientras la coyuntura actual lo permita.
Fustigando la política de privatización de las empresas nacionales, la primer responsable del PT se congratula por las decisiones de congelación de las privatizaciones del Crédito Popular Argelino (CPA) y del Centro de Control Técnico de la Construcción (CTC), a la sombra de una crisis económica mundial sin parangón (…).
Respecto al fenómeno de los "haragas" [argelinos, en su mayoría muy jóvenes, que intentan emigrar a toda costa, incluso con peligro de sus vidas - NDR], la Secretaria General del PT considera que la emigración clandestina es uno de los numerosos impactos de la mundialización -que ella califica de tragedia-, y no es privativa de Argelia, sino global.
Con toda razón, Louisa Hanoune comunicará la iniciativa de los jóvenes militantes del PT que proponen la creación de un tribunal internacional con la misión de investigar sobre las ramificaciones del fenómeno de la inmigración clandestina.
Siendo el objetivo, garantizar el marco jurídico adecuado para juzgar y condenar a las filiales de las multinacionales, que explotan la precariedad de los inmigrantes clandestinos que ellas envían hacia una muerte cierta -a cambio de sumas colosales-, señalará Louisa Hanoune.


Solidaridad con el pueblo paquistaní

Tras las trágicas amenazas que pesan sobre la paz en Pakistán inmediatamente después del asesinato de Benazir Bhutto, candidata de la APP a la Presidencia de la República, el Secretario General de la UGTA (la central sindical Unión General de los Trabajadores Argelinos), A. Sidi Said, y Louisa Hanoune, Secretaria General del PT argelino, han dirigido conjuntamente a la central sindical paquistaní, la APTUF, una carta de solidaridad con el pueblo paquistaní.

Argel, 31 de diciembre de 2007
A la compañera Rubina Jamil, Presidenta de All Pakistán Trade Unions Federation (APTUF)

Querida compañera:
Seguimos con gran inquietud la trágica evolución que se aceleró desde el jueves 26 de diciembre en tu país, Pakistán, tras el odioso asesinato de la Sra. Benazir Bhutto.
En estos momentos especialmente difíciles, te pedimos que comuniques nuestra completa solidaridad al conjunto de los miembros de la APTUF y, más en general a los trabajadores de Pakistán.
Tuvimos conocimiento de la declaración urgente de la APTUF, que el Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos nos retransmitió.
Porque, como tú ya sabes, al pueblo argelino, se le dañó también, en su carne durante una década, nosotros no podemos sino compartir tu posición, que fija como prioridades y aspiraciones profundas la paz, la unidad de la nación paquistaní y su soberanía. La experiencia argelina nos lo ha enseñado, son esas, en efecto, las condiciones para que el pueblo pakistaní pueda resolver mediante la democracia la grave crisis que golpea su país. Por nuestra parte, actuando en el terreno de la solidaridad obrera y del respeto de la soberanía de Pakistán, estamos a vuestra disposición para apoyar cualquier iniciativa susceptible de ayudar a los trabajadores pakistaníes a hacer prevalecer su derecho a vivir en paz y en unidad.
¡Pueda el año 2008 aportar la serenidad a Pakistán!
Fraternalmente.
Abdelmadjid Sidi Said, Secretario General de la UGTA
Louisa Hanoune, Secretaria General del Partido de los Trabajadores

Director: Daniel Gluckstein
Imprimerie Rotinfed 2000, 87, rue du Faubourg-Saint-Denis, 75010 Paris (France)
Commission paritaire n° 0708 G 827

 

 

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