|
Informaciones Intern@cionalesN.° 70 Informaciones IntenacionalesAcuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos, 87, rue du Faubourg Saint-Denis, 75010 Paris tel. 01 48 01 88 28 e-mail eit.ilc@fr.oleane.com Sumario :
Presentación Este número de Informaciones Internacionales es un número especial, dedicado a analizar los cuatro días que conmovieron a España, así como a informar acerca de la delegación internacional “por los derechos laborales en Iraq”, que fue recibida en la sede de la OIT, y finalmente, a reproducir el llamado de los militantes suizos a la conferencia europea de los días 24 y 25 de abril próximos, en Ginebra. Cuatro días que conmovieron a EspañaLos pueblos de España votaron contra la guerra y la ocupación de Iraq(Crónica de España, redactada por nuestros corresponsales)Día 1Jueves 11 de marzo entre 7 y 7:45 a.m. Diez de trece bombas estallan en los trenes y las estaciones de una zona popular de Madrid: 201 muertos, 1500 heridos. De inmediato, Acebes, ministro del Interior, declara que se trata de una acción de ETA. 9:30 a.m.: Ibarretxe, presidente del gobierno vasco, repite la información del gobierno central. El viernes se ve obligado a declarar que tuvo confianza en el gobierno, que declaró su apoyo de buena fe, pero que ahora exige al gobierno que proporcione toda la información disponible. 10:30 a.m.. Otegui, portavoz de la organización vasca Batasuna (partido independentista vasco, al que Aznar declaró ilegal y acusa de ser una pantalla legal de ETA), declara que la acción no es de ETA. 1 p.m.: Aznar, primer ministro, llama a los directores de los periódicos para dictarles la línea en el sentido de que fue ETA. Insiste a las 8:45 de la noche. 5:25 p.m.. Ana Palacio, ministra de Relaciones Exteriores también informa que se trata de ETA. La agencia Europa Press informa que la ministra “envió una circular a todas las embajadas de España en el extranjero para pedirles que hagan énfasis en la tesis de la responsabilidad de ETA”. Palacio afirma que ETA es culpable y ordena a las embajadas ceñirse a ese punto de vista: “Su excelencia debe aprovechar cualquier oportunidad para ratificar la responsabilidad de ETA en los atentados y borrar cualquier duda que se presente en este punto”. El consejo de seguridad de la ONU aprueba la resolución presentada por España. Al mismo tiempo, Juerguen Storbeck, director de la Europol, declara que “los atentados de Madrid no corresponden a la forma de actuar, hasta ahora, de ETA”. Nota: El domingo 14 de marzo, se realizan las elecciones legislativas en España. El gobierno del Partido Popular, de la derecha neofranquista, no sólo es un gobierno de choque contra los trabajadores, también es el portavoz directo de Bush en Europa. Es uno de los fieles aliados de Bush en la guerra contra Iraq. En la Unión Europa, defiende totalmente las exigencias norteamericanas. El Partido Popular ha utilizado la lucha contra el terrorismo como un elemento fundamental de su campaña electoral en la que acusó a los demás partidos, especialmente al PSOE, de hacerle el juego al terrorismo. En vísperas de los atentados, los sondeos oficiales presentaban al Partido Popular como vencedor, aunque sin mayoría absoluta. ¿No explica esto último la actitud de Aznar después del atentado? Día 2Surge la duda ¿será ETA?Un corresponsal de Madrid nos escribe: “los sindicatos convocaron a realizar huelgas y mítines ante las fábricas y demás establecimientos, a las 12:15 del día. Numerosas secciones sindicales, tanto de UGT, como de CCOO, llaman a emplear esos 15 minutos en realizar asambleas y exigir al gobierno que proporcione toda la información de que dispone. La UGT de Madrid publica una declaración en la que condena al terrorismo sin referirse a ETA. El viernes por la mañana, el gobierno de Madrid convoca a todos los partidos y organizaciones a una reunión e intenta dictarles lo que deben decir las banderolas en la manifestación de la tarde: defensa de la constitución franquista. Sin embargo, pesar de las amenazas, la UGT de Madrid con el apoyo de CCOO, decide organizar un contingente con su propia banderola. Esto es lo que finalmente hace”. En la tarde, a las 7 p.m., más de 11 millones de trabajadores, jóvenes, ciudadanos en general, invaden todos los espacios y las avenidas de las ciudades de España. Cientos de miles se manifiestan en Madrid. La masa compacta de los manifestantes corea: “¡exigimos saber quién fue!”. A las 7 p.m., son más de 2 millones. El silencio es absoluto. De pronto, llega Aznar acompañado por el príncipe de España. La masa grita: “¿Quién fue?”, “¿Quién fue?”. La masa de manifestantes se niega a subordinarse a los hacedores de la guerra contra Iraq, guerra que el pueblo rechaza. En la inmensa multitud deambulan grupos fascistas organizados. Intentan lanzarse contra el agrupamiento de la UGT y de CCOO, a los gritos de “restablecer, restablecer la pena de muerte”, “condenen a muerte a Carod e Ibarretxe” (1). La masa contesta “¡no!” y expulsa a los fascistas. La duda comienza a crecer, “¿si no fue ETA, por qué Aznar y el gobierno lanzan esa acusación? En la manifestaciones surge el grito de “¡no a la guerra!”. Grupos cada vez más numerosos se dirigen a Aznar para decirle: “¡mentiroso, queremos saber la verdad!”. Otros corean, “¡España unida jamás será vencida!”. Los manifestantes se preguntan: “¿La marcha es contra ETA o contra el Partido Popular?”. Barcelona, un millón 300 mil en la manifestación Un millón 300 mil barceloneses invaden el centro de la capital catalana. Un grito unánime: “¡no al terrorismo, no a la guerra!”, “¡Aznar responsable!”. En las banderolas se lee: “Madrid, Bagdad, víctimas de la misma guerra”, y “Nueva York, 11 de septiembre, Madrid, 11 de marzo, Londres 11...”. También, “Es el precio del pacto de las Azores”. En la manta que encabeza la manifestación se dice: “Solidaridad con las víctimas, por la democracia, no al terrorismo”. Ninguna referencia a la constitución franquista. Al ver esto, el vicepresidente del gobierno, junto con los dirigentes del Partido Popular se retira del frente de la manifestación acompañado de los gritos de la masa, que los expulsa de la manifestación y deben huir protegidos por la policía. Los gritos se vuelven cada vez más acusadores: “¡asesinos!”, “¡asesinos!”. Sin duda, la manifestación de Barcelona, de entre todas, es la que expresa de manera más clara el rechazo al gobierno, a la guerra y a la manipulación del atentado. En todas parte se esboza la duda. 700 mil en Valencia Dos manifestaciones, un solo grito: “no a la violencia, no al terrorismo”. En una de ellas, se agrega, “¡no a la guerra!”. Se realizan varias manifestaciones en Bilbao, encabezadas por el Partido Nacionalista Vasco, el PSOE y los radicales de Batasuna. Aquí también, un grito: “¡Partido Popular-Aznar, culpables!”. Arnaldo Otegui, dirigente de Batasuna declara: “Aznar miente como lo hizo con relación a Iraq y va a seguir mintiendo hasta que pasen las elecciones”. A algunos cientos de metros de donde e encuentra Otegui, hay un pequeño grupo, aislado, alrededor del Partido Popular y los parafascistas de “Basta ya”. Día 3Sábado 13 de marzo“Golpe teatral en un ambiente de duda y sospecha”En la cadena noticiosa France Info se dice el sábado por la mañana: “11 de septiembre, España, Francia, Europa,..., ¿qué pensar ahora? “Hipótesis: ¿si hubiera sido Al Qaeda? No sé cuál sería el impacto político”. “El gobierno español ha de tener buenas razones para acusar a ETA”, pero ¿cuáles son esas razones? Entrevista con el “politólogo” Francois Heisburg. Pregunta: ¿El gobierno intentó engañar, retorcer los hechos? Respuesta: “no creo que las mentiras sean motivadas por la voluntad de engañar a la opinión pública (...). Sin embargo, en términos de gestión política, esto es un desastre”. Se trata de la política de “mentira de estado”, como Blair y Bush con las famosas “armas de destrucción masiva”, que ahora todo mundo dice que no existe. Mentirosos, falsarios, ¿Por qué? Porque se necesita la “unión nacional” y “el compromiso con el pacto atlántico”... responde en sustancia Francois Heisburg. En España, el periódico El País comienza a inquietarse: “El gobierno insiste en la pista de ETA (...)". Esperamos que no haya de su parte una disimulación o una manipulación de las informaciones”. El periódico francés Le Monde (14 de marzo), cita las palabras de un obrero metalúrgico que expresa su “malestar”: “Sean quienes sean los autores de la matanza, los condeno de manera absoluta, pero nosotros tenemos derecho a saber la verdad. No vacilé en ir a la manifestación, pero tengo el temor de ser intoxicado por la información. Decir que ETA está detrás de este espantoso crimen cuando apenas comienza la investigación, le cae bien a la mayoría actual, sobre todo a dos días de las elecciones”. 11 a.m.. En un cementerio de Madrid, se entierra a dos militantes de la Federación de Servicios (bancos, compañías de seguros,...), muertos en el atentado. La masa acompaña a los cuerpos. Los principales dirigentes sindicales de UGT están presentes: “debemos exigir al gobierno que proporcione toda la información de que dispone, aunque es evidente que no dirá nada hasta las elecciones. Es necesario que rindan cuentas. Nos han metido a la guerra de Iraq y ahora han hecho que la guerra llegue a Madrid. Ellos son los responsables”: “Golpe teatral”. El sábado por la noche, como a las 8:15 p.m., Ángel Acebes, ministro del Interior, aparece de improviso en las pantallas de televisión para anunciar que se han realizado cinco arrestos durante la investigación del atentado más terrible que haya sufrido España”. Esta declaración “se da, subraya el periódico, en un ambiente de duda general y de sospecha respecto a las informaciones proporcionadas a cuenta gotas por el gobierno español a unas horas de las elecciones legislativas”: En Madrid –añade el periódico, cientos de personas “se reunieron el sábado, al salir de sus trabajos, ante la sede del Partido Popular en el poder, para exigir toda la verdad sobre el ‘11 de septiembre español’ ”. A media noche, son varios miles de manifestantes. “¡Queremos la verdad antes de votar!”, exigen los manifestantes. “¡Aznar culpable, tú eres el responsable!”. (AFP). Igualmente son más de 4 mil en la noche, reunidos desde las cinco de la tarde, en la Puerta del Sol, uno de los lugares más importantes de Madrid: “¡Dimisión, dimisión!”, grita la masa dirigiéndose a Aznar. “¡Ha muerto gente obrera por culpa de tu guerra!”, y también: “¡las bombas de Iraq estallan en Madrid!”. (AFP). En Washington, a unas pocas horas de su derrota, Aznar recibe felicitaciones de Colin Powell, que lo califica de “amigo fiel”. ¿Por qué? “Porque –responde el International Herald Tribune, es necesario defender la decisión de invadir Iraq, cuyo primer aniversario se conmemora este sábado”. Powell precisa aún más: “el primer ministro de España, Aznar, asume su responsabilidad, espero que los demás dirigentes hagan lo mismo”. Día 4:Domingo 14 de marzoEl domingo en la mañana, en París, el Journal du dimanche, aún cree en la victoria de Aznar: “indudablemente, la tragedia del 11 de marzo no arrebatará la esperada victoria a la derecha española. Sin embargo, (...), el sucesor, Mariano Rajoy asumirá una difícil herencia”. En Madrid, “Aznar vota en un ambiente cargado de electricidad”, nota la AFP (14 de marzo). El primer ministro español “fue abucheado por manifestantes que lo acusaron de ser responsable de la masacre”. A la salida, “el señor Aznar intentó formular una declaración pero sus palabras se perdieron entre los gritos de los manifestantes que coreaban, “¡manipuladores!” y que portaban pancartas y pegotes con la leyenda ¡paz!”. Ante las cámaras de televisión, una mujer le grita al primer ministro: “¡Aznar, tú mientes, queremos toda la verdad!”. Comentario del periodista: “La cólera crece. La obstinación del gobierno en culpar a ETA, ha sido resentida como un insulto. Aznar que ha llevado al país, detrás de Bush, a la guerra de Iraq, es “culpable y responsable”. La multitud expresa su indignación y su rechazo a la manipulación”. Todavía se ven imágenes de manifestaciones en el país vasco, esta vez: “¡Partido Popular, partido criminal!” Comentario del periodista: “por una vez, vascos y españoles comparten los mismos sentimientos”. A medio día, se informa de una tasa de participación mayor en cinco puntos porcentuales a la precedente elección legislativa de 2000. “Nunca había visto algo igual”, dice una joven al salir de la casilla de voto en Madrid. La joven añade que todo se mueve en el sentido del PSOE “por que el atentado resulta de la alianza de Aznar con Bush”. A las 7 p.m., cuando las casillas de voto se aprestan a cerrar, en la radio se anuncia una tasa de participación, ocho por ciento superior a la de 2000. En la televisión francesa, unos momentos antes de que se anuncien los primeros resultados, France 2 dedica su programa 19-20 a España, en el que se dice. “Desde la víspera fue visible la confusión en los comunicados sucesivos del ministerio del Interior. El sábado todo mundo habla de manipulación. Los arrestos provocan un malestar creciente en la población, hay el sentimiento de ser manipulados, de pagar el precio de una guerra que la mayoría rechaza”. La televisión apoya esa repentina revelación con imágenes tomadas un día antes en la manifestación que se realizó en Bilbao. A propósito de las manipulaciones del gobierno de Aznar, una mujer declara: “¡es un golpe de estado!, no un golpe de estado militar, sino un golpe de estado informativo”. “El PP nos ha mentido, ha manipulado la información”. Comentario del periodista: “Aznar puede ser sancionado por la participación en la guerra de Iraq, a la cual se opone la mayoría de la población”. El comentarista añade: “4 millones de personas se manifestaron en España un mes antes de la entrada a la guerra”. La televisión muestra imágenes de manifestantes todavía el sábado. Fotos de las pancartas de los manifestantes en las que se lee: “paz”. Una mujer dice: “la guerra es responsable”. Comentario del periodista: “el sábado todo cambió”. 8 p.m.: primeros cálculos en las estaciones Une y A2: “El PP ganará sin alcanzar la mayoría absoluta”. A las 8:10 p.m., en las mismas cadenas noticiosas, se dice: “ligero avance del Partido Socialista”. A las 11 p.m., esas cadenas anuncian: “el Partido Popular ha sido derrotado”. Los días siguientes. “Golpe teatral”, “onda de choque”, son los títulos que más se significan en la prensa. Para los dueños de los periódicos, los ciudadanos sólo son cifras de los “sondeos”. Sorpresa. Las inmensas masas que han desfilado el jueves y el viernes, por millones en las calles de Madrid, Barcelona, Pamplona, Bilbao... pasan de la angustia a la duda, luego a la cólera, se han agarrado al voto por el PSOE para expresarse contra la mentira, la guerra y en fin, contra toda la política de privatización, de supresión de empleos y de regresión social, aplicada por Aznar desde hace ocho años tal como lo exige la Unión Europea. “Es un voto de sanción contra el gobierno de Aznar, tanto por su desastrosa gestión después de la matanza del jueves como por su segundo mandato en general (2000-20004)” (Ignacio Sánchez Cuenca, analista del Instituto de ciencia Sociales de Madrid), cuatro años marcados por la aplicación de toda la gama de medidas dictadas por Bruselas. El editorial de The Guardian (15 de marzo), ve en ese acontecimiento “algo más que un acontecimiento español”. El International Herald Tribune escribe en primera plana: “Los electores remodelan la política española después de los actos terroristas. Los socialistas vencen con base en el rechazo masivo al partido de Aznar (...). Antes de los atentados, el Partido Popular tenía un pequeño avance sobre su rival, sin embargo, los enfrentamientos políticos se intensificaron y la respuesta gubernamental provocó manifestaciones de cólera el sábado por la tarde. Numerosos electores expresaron su enojo con respecto al gobierno acusado por su apoyo a la guerra de Iraq”. “La derrota del Partido Popular en las elecciones generales españolas, es un duro golpe para el presidente Bush quien ahora se halla privado de uno de sus principales aliados europeos en la guerra de Iraq”, expresa AFP (15 de marzo). “Sea verdadera o falsa, el gobierno de Bush tiene que combatir la percepción de que los atentados contra los aliados de Estados Unidos, pueden llevar a las naciones a preguntarse si es prudente mantener relaciones demasiado estrechas con el señor Bush”, dice el New York Times (15 de marzo). “El domingo en la noche, los responsables del gobierno (de Bush) buscaban ocultar su decepción. Sin embargo, en el círculo presidencial se sabe que el señor Zapatero ha logrado su victoria denunciando la cercanía con Bush y ha prometido repatriar a más tardar en julio próximo los 1300 militares españoles que se hallan en Iraq”, prosigue ese periódico. Es lo mismo que manifiesta el Washington Post (15 de marzo). “Al votar contra el partido del primer ministro José María Aznar, los españoles aparentemente juzgan que el inquebrantable apoyo a la guerra en Iraq dirigida por los norteamericanos, ha sido puesto en cuestión por los atentados del jueves en Madrid que causaron 200 muertos”. “La derrota del partido Popular priva al gobierno de Bush de uno de sus más sólidos aliados en Europa”, añade el periódico. “La victoria de los socialistas (españoles) es un humillante castigo a la política del presidente Bush (...) de remodelar el Oriente Cercano”, escribe el periódico financiero Wall Street Journal (15 de marzo). En Madrid, el lunes a medio día, el futuro jefe de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, declara: “los españoles votaron por un gobierno de cambio”, y anuncia “los 1300 militares españoles desplegados en Iraq desde el verano de 2003, regresarán a casa después de la investidura en las nuevas Cortes” (AFP, 15 de marzo). “La guerra en Iraq fue un desastre –añade–, la ocupación sigue siendo un desastre”. (1)Carod, secretario de la Izquierda Republicana de Cataluña, propone la negociación política con ETA. Ibarretxe, presidente del gobierno regional vasco, dirigente del Partido Nacionalista Vasco. Los franquistas han sido derrotados, la mayoría exige el cambio, quiere la democracia. Una vez más, para los pueblos de España todo es posible. El PSOE tiene la responsabilidad de formar un gobierno que termine con la herencia de Aznar. En este momento, la prioridad es solidarizarse con las víctimas y sus familias, con sus amigos y compañeros, con los 200 muertos y más de 1400 heridos, de los cuales cerca de 400 permanecen hospitalizados, como resultado de los terribles atentados cometidos en Madrid el 11 de marzo de 2003 contra varios trenes que llevaban trabajadores y estudiantes a sus lugares de trabajo y de estudio. Los trabajadores, los jóvenes, los pueblos del estado español, se han movilizado masivamente en las urnas para terminar con el gobierno del Partido Popular. Esta acción es la continuación de la huelga general del 20 de junio, de las manifestaciones masivas contra la reforma universitaria, de los actos tumultuosos contra la marea negra del Prestige, de los inmensos movimientos por la democracia y contra la guerra. Esa acción expresa la voluntad de terminar con el gobierno franquista y con el Partido Popular que invadió la vida política del país, que buscó hasta el final el enfrentamiento entre los pueblos, que mintió sobre las armas de destrucción masiva para ir a la guerra en contra de la opinión de la inmensa mayoría y que utilizó a las víctimas de la matanza de Madrid con fines electorales. Los franquistas han sido derrotados. Esta inmensa movilización social y electoral busca que se satisfagan las reivindicaciones negadas por los gobiernos del Partido Popular. Esa movilización no puede ser traicionada. El voto obrero y popular dio al PSOE 164 diputados, una mayoría suficiente para gobernar tomando en cuenta que existen diputados de Izquierda Unida, de Izquierda Catalana, de los nacionalistas de Aragón y del Bloque Nacionalista Gallego. Los dirigentes del PSOE tienen el mandato para terminar con la política del Partido Popular contra los trabajadores y los pueblos. Al mismo tiempo, no debemos olvidar que las fuerzas organizadas del franquismo, enraizadas en las instituciones, presionarán a Zapatero para exigirle que traicione la esperanza del pueblo trabajador y que gobierne en beneficio de ellos. Además, aunque el PSOE recibió un millón de votos más que el Partido Popular, éste conserva la mayoría en el senado con 102 senadores, prácticamente la mayoría absoluta frente a los 81 del PSOE. Esto demuestra el carácter antidemocrático de las instituciones emanadas de la Constitución de 1978 y plantea la posibilidad de un boicot contra el gobierno del PSOE por parte de la derecha franquista. Para respetar el mandato popular, el gobierno del Partido Socialista, debe oponerse a la injerencia de los organismos internacionales del capital dirigidos por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y la OTAN. Los partidarios del capital que aprobaron los ocho años del gobierno de Aznar, ahora pretenden atar las manos de Zapatero y del Partido Socialista mediante el consenso, con el objetivo de que nada cambie. En particular, utilizan el problema del terrorismo para presionarlo y para negar la democracia que exige que la voluntad popular sea ley. Los trabajadores, los jóvenes, los pueblos, esperan del gobierno de Zapatero que termine con la herencia podrida de Aznar. Ellos han puesto sus esperanzas en el PSOE para que forme ese gobierno, un gobierno del PSOE con el apoyo de toda la izquierda y de las organizaciones, que exprese las aspiraciones democráticas de los pueblos y que de inmediato se ponga a trabajar por un porvenir de paz, de democracia, de fraternidad entre pueblos libres, por el cambio social y político que exige la inmensa mayoría. El gobierno que exige la mayoría social debe romper radicalmente con la política de Aznar, en primer lugar con el apoyo a la guerra de Bush y a la política de enfrentamiento entre los pueblos en nombre del “antiterrorismo”. - El nuevo gobierno no debe ser, en ningún caso, la continuación de esa política. Es necesario esclarecer la responsabilidad del gobierno de Aznar por la catástrofe del Prestige, la guerra y la manipulación de los atentados. - La mayoría quiere que el partido Socialista forme el gobierno sobre una base clara, para avanzar paso a paso en la solución: - La verdad, toda la verdad, y nada menos que la verdad sobre las matanzas en Madrid. - El retiro inmediato e incondicional de las tropas españolas de Iraq. - Acabar con la oleada de despidos y cierres de empresas. - Terminar con los enfrentamientos - Anular las medidas que ponen en duda las prerrogativas del parlamento vasco. - Diálogo incondicional para restablecer la fraternidad entre los pueblos. (Extractos de la declaración del Partido Obrero Socialista Internacionalista, miembro del Acuerdo Internacional de Trabajadores, sección de la Cuarta Internacional).
|