Conferencia Mundial Obrera Abierta

Por la Defensa de la Independencia de las Organizaciones Sindicales y las Libertades Democráticas

 

Informaciones Internacionales N.º 84

22 de junio de 2004

Boletín semanal de informaciones editado por el
Acuerdo Internacional  de los Trabajadores y de los Pueblos.

Presentación:

  • • El 13 de junio de 2004, el XI Encuentro del Acuerdo por la Defensa de los Convenios de la OIT reunía en Ginebra a delegaciones llegadas de 25 países. En el marco de la campaña “contra la ocupación y por los derechos de los trabajadores en Iraq”, estos delegados han analizado las conclusiones de la delegación que se había reunido el 11 de junio con los representantes del Grupo de Trabajadores de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para apoyar la denuncia en relación a la vulneración en Iraq de los convenios 87 y 98 de la OIT, depositada por la Federación de los Consejos Obreros y los Sindicatos Iraquíes (FWCUI) y la Unión de Parados Iraquíes (UUI).
  • Publicamos esta semana algunos de los informes presentados durante esta conferencia:
  • -El informe de Falah Alwan, Presidente de la Federación de los Consejos Obreros y los Sindicatos Iraquíes (FWCUI), y sobre la situación de los trabajadores en Iraq.
  • -La intervención de Tolé Sagnon, Secretario General de la CGT-B de Burkina Faso, por una conferencia “no a la guerra, por la paz inmediata en Costa de Marfil”.
  • -un llamamiento contra el despido de veinticinco trabajadores del sindicato de trabajadores de la imprenta Colourlink, en Pakistán (leer páginas 2 a 4).
  • • La conferencia Europea que se ha reunido el 12 de junio y que ha agrupado a 80 delegados llegados de doce países de Europa, ha lanzado un llamamiento por la acción unida contra la “constitución” Europea (leer nuestro anterior número). Encontraréis en las páginas 5 y 6 la intervención pronunciada, como conclusión de la conferencia, por el coordinador del Acuerdo Internacional.
  • • Finalmente, publicamos la declaración del Comité Nacional del Partido de los Trabajadores (Francia) tras los resultados de las elecciones europeas, así como extractos de una publicación de la UGTG (Guadalupe), que exige una reunión al director de la Oficina Internacional del Trabajo respecto a la represión de la que son víctimas 13 militantes y dirigentes de este sindicato.

Apoyad y dad a conocer el combate del Acuerdo Internacional.

Abonaos a Informaciones Internacionales.

Sumario:

p. 1: Presentación

pp. 2-3-4: XI Encuentro Europeo  por la defensa de los Convenios  de la OIT, el 13 de junio de 2004        en Ginebra. Tres intervenciones e informaciones  (Iraq, Costa de Marfil, Pakistán) 

pp. 5-6: Conferencia Europea por la Paz, la Democracia y los Derechos de los Trabajadores, el 12 de   junio de 2004 en Ginebra: Elementos de conclusión  del coordinador del Acuerdo Internacional.

p. 7: Tras las elecciones europeas, un folleto del Partido de los Trabajadores de Francia

p. 8:     • Contra la represión de sindicalistas, l’UGTG se dirige al BIT Guadalupe 

        • Abonos

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Acuerdo internacional de los Trabajadores y de los Pueblos

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XI Encuentro por la Defensa de los Convenios de la OIT
y por la Independencia de las Organizaciones Sindicales

“Informe sobre la situación de los trabajadores en Iraq
bajo la ocupación y el gobierno colocado”.
Presentado por Falah Alwan, Presidente de la
Federación de los Consejos Obreros y los Sindicatos de Iraq (FWCUI)

El 13 de junio de 2004, el XI Encuentro del Acuerdo Internacional de loa Trabajadores y de los Pueblos por la Defensa de los Convenios de la OIT ha reunido en Ginebra a delegaciones de 25 países.

estos delegados han registrado las conclusiones de la delegación de la campaña “contra la ocupación y por los derechos de los trabajadores en Iraq”, que se había reunido el 11 de junio con los representantes del Grupo de Trabajadores de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para apoyar la denuncia en relación a la vulneración en Iraq de los convenios 87 y 98 de la OIT, depositada por la Federación de los Consejos Obreros y los Sindicatos Iraquíes (FWCUI) y la Unión de Parados Iraquíes (UUI). Este XI encuentro llama a multiplicar las tomas de posición en apoyo de la denuncia.

(Ver nuestro número 83 del 14 de junio)

En este número, publicamos tres intervenciones e informes presentados a esta conferencia.

Continuaremos la publicación en nuestros próximos números.

«Dado que el movimiento obrero ha sufrido numerosas dificultades organizativas o de existencia, algunos partidos consideran que para sus propios intereses, no se trata de representar o defender los derechos de los trabajadores, sino de servirse de ellos para su propaganda. Aparentemente, los poderes están distribuidos a espaldas del pueblo, y sin participación obrera, sin ni siquiera pedirles su opinión y sin la organización de un libre referéndum.

Los trabajadores ven que se les prohíbe constituir sus propias organizaciones independientes, intentado mejorar su vida cotidiana. Se les mantiene al margen de la constitución de un gobierno, que excluye a los obreros, la “mayoría”, de cualquier papel en el futuro político de Iraq. El “sindicato de los trabajadores iraquíes” ha sido constituido de la misma forma que el gobierno que se nos ha impuesto, y está considerado como representante oficial del movimiento obrero iraquí, en contra de la idea de la participación, sobre la base de un mandato del movimiento obrero, en la construcción de un nuevo estado. Consideramos que la nueva organización del movimiento obrero en Iraq debería tener un doble papel que jugar:

  1. Oponerse sin cesar a todas las acciones fascistas que transforman las organizaciones obreras en correas de transmisión de la máquina de estado, lo que se está repitiendo incesantemente. Esta es una característica totalitaria y un grave cuestionamiento de las normas internacionales.
  2. Los sindicatos deberían estar en manos de los trabajadores y participar prácticamente en la puesta en pie del régimen político, en otras palabras en el establecimiento de las leyes y reglamentos, ampliando los derechos y libertades de los trabajadores.  

Como sindicato, hemos realizado muchas cosas, y hemos sido confrontados por otra parte, a numerosas dificultades. A través de esta presentación, queremos intentar darle la vuelta a los proyectos sobre la cuestión central en Iraq, a saber: los obstáculos a la formación de sindicatos independientes del estado, que escapen a todas las artimañas políticas. Incluso si tratamos de hablar sobre la formación de sindicatos desde un punto de vista profesional, no podemos evitar hacer un análisis político de la situación en Iraq. Además, nuestra Federación, con el Sindicato de Parados de Iraq -que es miembro de aquella, y que ha presionado siempre sobre las autoridades para la creación de empleo y ha encontrado empleo para numerosos parados-, ha lanzado un llamamiento a los trabajadores para que elijan libre y voluntariamente a sus representantes. Nosotros hacemos nuestro trabajo en numerosos lugares: entre los ferroviarios, en la industria textil, la industria del cuero, la compañía petrolera del Norte, los transportes petrolíferos, los transportes de pasajeros, la electricidad, los servicios públicos, los servicios de higiene, la producción de lámparas eléctricas, la construcción, la industria ladrillera, tanto en Bagdad como en numerosos otras ciudades.

Estamos satisfechos de que haya comenzado una nueva era en la construcción de sindicatos, pero no ha durado mucho tiempo. Ha sido publicada una ordenanza oficial, estableciendo que «las empresas estatales están siempre sometidas al régimen de los empleados del servicio público y que la constitución de cualquier sindicato estaba prohibida en ese ámbito». Otra ordenanza oficial adoptadas bajo la presidencia de Pachachy estableció que el «sindicato iraquí es el único sindicato reconocido oficialmente», lo que representa prohibir cualquier acción sindical, como ilegal. Esto significa la recuperación de tradiciones fascistas bajo un nuevo rostro, apoyándose en los hábitos sindicales impuestos preferentemente en aplicación de órdenes y de resoluciones del Baas fascista, en ausencia de experiencia de una práctica sindical. No solamente estas medidas han tenido un importante impacto sobre los trabajadores, sino que privan a los trabajadores del derecho de constituir una organización que defienda sus derechos y les ha puesto en una situación de las más difíciles y de las más graves de su vida (...).

Hemos denunciado estas conductas escandalosas en nuestras declaraciones y nuestros periódicos, hemos impulsado a los trabajadores a realizar presión sobre las autoridades para que pongan fin a esas prácticas, pero seguimos considerando las amenazas utilizadas por los empresarios y los directores, como un obstáculo crucial al progreso y a la mejora de la situación del movimiento obrero y al desarrollo de la libertad sindical.

Algunos militantes y dirigentes, en nombre de sus organizaciones, han contactado con nosotros para ponerse en relación con nosotros, en particular el Sindicato de la Electricidad del Sur, el Sindicato de los Trabajadores del Petróleo del Sur, y los Trabajadores Portuarios, la Federación de Enseñantes de Basora, y el Sindicato Shahr Ban de Ba’qüba. En respuesta, hemos preparado una conferencia con estos grupos y militantes individuales, pero el deterioro de las condiciones de seguridad en el sur de Iraq y, en particular, en Basora estas últimas semanas, nos han forzado a retrasar esta iniciativa, debido también a dificultades financieras.  

Además de colocar a un nuevo gobierno, los EE.UU. han instalado igualmente un sindicato que pretende ser la representación oficial de los trabajadores iraquíes. Comprendemos perfectamente que estos retrasos van a privar a los trabajadores de la posibilidad de constituir sus propios sindicatos y que, en consecuencia, los mismos viejos métodos de sindicalismo van a repetirse; eso conducirá a entorpecer las tentativas de los trabajadores de desembarazarse de los sindicatos controlados por el estado, lo que quiere decir que lo que pasa hoy día en Iraq no es más que formalmente democrático.

Todo esto no puede conducir más que a los siguientes efectos:

·       La conducta de las autoridades ha afectado nuestro trabajo sindical independiente de forma pasiva y retardado nuestros proyectos; en efecto ha paralizado nuestras actividades en numerosos sectores, y desviado nuestros esfuerzos para organizar a los trabajadores en sindicatos activos que se opongan a las viejas tradiciones dominantes, la oposición a las decisiones de la autoridad tomará más tiempo y trabajo; al mismo tiempo que esto forma parte del esfuerzo por educar verdaderamente a los trabajadores sobre lo que es un sindicato, dónde están sus verdaderos intereses, explicando igualmente que sus sindicatos deben representar a los trabajadores y no al gobierno;

·       Numerosos sindicalistas se han unido al sindicato reconocido oficialmente en lugar de formar su propio sindicato independiente; 

·       Desviar a los trabajadores de cualquier iniciativa, y enredarles en ese sopor de las resoluciones y las leyes del gobierno;

·       Prohibir a los trabajadores cualquier intervención en la formación del régimen político, dado que tienen representantes oficiales de un sindicato, y es considerado como parte beneficiaria del gobierno establecido;

·       La existencia de otro agrupamiento que pretende representar a los sindicatos iraquíes, y que es el antiguo sindicato creado y controlado por el estado, ha sembrado la confusión entre los trabajadores y les ha llevado a esperar la salida de esta conflictiva situación.

Nuestra principal tarea como sindicato es la de poner término a estas situaciones surgidas del pasado en Iraq, y ayudar a los trabajadores a constituir sus propios sindicatos.

Es por eso por lo que proponemos el siguiente proyecto de resolución:

1/   No reconocimiento de ningún sindicato como único sindicato oficial de los trabajadores.

2/   Derecho para todos los sindicatos de reunir a los trabajadores y de actuar con ellos; de establecer sus plataformas reivindicativas y sus planes, para que los militantes obreros puedan dar a los trabajadores una imagen más clara de la situación.

3/   Apertura de sesiones y talleres de formación de delegados sindicales, encuadrados por la OIT, para la formación de dirigentes sindicales competentes. Formación de estos responsables en lo que concierne a las normas internacionales de trabajo, las cartas sindicales, y la mejora de su cualificación.

4/   Intercambios mutuos entre los sindicalistas y las organizaciones internacionales y puesta en pie de sesiones de formación para los trabajadores iraquíes en los países donde las tradiciones sindicales están profundamente enraizadas entre los trabajadores, para que puedan tener un cierto conocimiento del movimiento obrero internacional.

5/   Consolidación de los sindicatos que no están sostenidos por el gobierno iraquí.

6/   Control de las elecciones obreras y de sus representaciones por organizaciones internacionales del trabajo, para que los trabajadores puedan constituir el comité de dirección de sindicatos, decidiendo entre los trabajadores elegidos. Y no aceptando la imposición de miembros de los partidos creados por el gobierno, por tanto: elección por los militantes y los dirigentes obreros».

Falah Alwan
Presidente de la Federación de los
Consejos Obreros y de los Sindicatos de Ira
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Hacia una conferencia
“No a la guerra, por la paz inmediata en Costa de Marfil”

Intervención de Tolé Sagnon, Secretario General de la CGT-B de Burkina Faso.

«Queridos camaradas y amigos, querría decir unas palabras sobre Burkina Faso y hacer balance del encuentro de responsables sindicales africanos que tuvo lugar ayer, 12 de junio, aquí en Ginebra.

Soy Tolé Sagnon, Secretario General de la CGT-B de Burkina Faso. Querría ante todo saludar la presencia de sindicalistas iraquíes y asegurarles el apoyo de mi confederación y también la de otras centrales sindicales de Burkina Faso, porque hemos trabajado unidos sobre la cuestión.

Conjuntamente, hemos condenado la ocupación, hemos apoyado la denuncia depositada ante la OIT.

Camaradas, Burkina Faso está bajo las horcas caudinas del Banco Mundial y del FMI, desde hace quince años, con sus programas llamados de ajuste estructural. Está generalmente admitido, incluyendo aquellos que han inventado esos programas, que estos programas han fracasado y han dado lugar, ahora, a lo que ellos llaman los “Marcos estratégicos de lucha para la reducción de la pobreza”, Marcos que, en realidad, son uno de los elementos de la “dimensión social de la mundialización”. Y los resultados son edificantes. Cuantos más mecanismos se ponen en práctica contra la pobreza más crece la pobreza de los trabajadores y del pueblo de Burkina Faso. Y sobre esto, tenemos las cifras oficiales que lo demuestran.

En efecto, en Burkina Faso, la proporción de pobres ha pasado del 44,5% en 1994 al 45,5% en 1998 y alcanzará el 46,4% en 2003. Esto significa que casi la mitad de los burkineses, vive por debajo del umbral de la pobreza. Los trabajadores asalariados, contando todos los sectores, no representan más que el 10% de la población activa, viven en las condiciones más precarias: más de 5 000 pérdidas de empleo algunos años según un informe de las centrales sindicales de Burkina Faso; una destrucción en marcha de los servicios públicos que agrava la aplicación con fórceps de una reforma del estatuto de la función pública, que reduce los asalariados nominales e instaura ahora la contractualización de los empleos y la transferencia de competencias; transferencia de competencias que no es otra cosa que la descentralización.

La revisión del código de trabajo, está en marcha y al nivel del movimiento sindical, intentamos mantener las conquistas contenidas en el código actual. Para imponer esta amarga píldora, las instituciones financieras internacionales y por supuesto todas las potencias imperialistas a través del mundo se apoyan sobre los dirigentes de nuestro país, dirigentes en su mayor parte ilegítimos, y recurren a la represión violenta, llegando hasta los asesinatos.

En Burkina Faso, por ejemplo, el estado de derecho se menciona abundantemente, pero esas reglas establecidas son masivamente violadas. En esta situación de conjunto, ya muy difícil y precaria para los trabajadores y el pueblo burkineses, ha estallado la crisis política en Costa de Marfil, que ha conducido a una verdadera guerra civil de consecuencias gravísimas para África, la región oeste africana en particular, de ella Burkina Faso, que es fronteriza con Costa de Marfil.

Costa de Marfil, ese país hermano, abriga, en efecto a más de 3 millones de burkinabeses por razones históricas. Eso es alrededor de un cuarto de la población de Burkina Faso. Esta situación de guerra en Costa de Marfil es dramática. Lo es para los trabajadores y los pueblos marfileños y para la propia Costa de Marfil primero, lo es igualmente para las poblaciones africanas, fundamentalmente las de los países fronterizos como Burkina Faso.

Como dirigente sindical y portavoz de los trabajadores, no somos notarios de los actos políticos de nuestros dirigentes africanos ni de otras partes, pero sufrimos todas sus consecuencias.

En efecto, en Burkina Faso, primero, numerosas empresas industriales conocen dificultades enormes a consecuencia de esta guerra. Algunas han dejado de funcionar, otras reducen sus efectivos por ajustes de personal y por tanto de pérdidas de empleos en las que siempre, lo primero, es que se pone en paro técnico no reglamentado a los trabajadores. En segundo lugar el retorno masivo de burkineses que trabajan en Costa de Marfil es en definitiva gestionado por los trabajadores de las ciudades y los campos que deben tomarlos a su cargo para su supervivencia, su salud y la educación de sus hijos.

De forma general, con muchos menos medios que antes, los trabajadores y los pueblos deben hacer frente a todavía más cargas y sabemos que esta situación de los trabajadores y del pueblo es casi la misma para los demás países de la sub-región y peor aún para los de Costa de Marfil.

En todos los casos, son los trabajadores, los pueblos quienes hacen frente siempre a los gastos de las políticas antinacionales puesta en práctica por nuestros dirigentes. Frente a esta situación, han sido tomadas por nuestras respectivas organizaciones, iniciativas, en principio aisladas. La CGT-B, por ejemplo, ha hecho pública una declaración, que daba nuestro punto de vista sobre esta guerra situando sus responsabilidades. Es lo que le ha costado a los dirigentes de la CGT-B el ser tratados como apátridas y agentes a sueldo del poder marfileño en un momento en que el chovinismo ganaba mucho terreno en Burkina Faso.

Inmediatamente después, todas las centrales sindicales de Burkina Faso han tomado una posición común contra la guerra en Costa de Marfil, contra la xenofobia y contra el chovinismo, llamando a todos los trabajadores a recordarlo y a solidarizarse con los trabajadores marfileños y de todo África.

Los fracasos repetidos de las soluciones políticas aplicadas, nos han conducido a iniciativas y a acuerdos entre ciertas centrales sindicales de Burkina Faso y de otras de la sub-región, como la CSTB (Benín), la UNSIT (Togo) y también con el SYNASEG (Costa de Marfil), con el apoyo del Acuerdo para impulsar, en definitiva, un llamamiento por una “Conferencia por la Paz y para decir no a la guerra en Costa de Marfil”.

Este llamamiento ha sido firmado por todas las centrales sindicales de Burkina Faso, las de Benín y por otras organizaciones sindicales de Togo, de Senegal, de Camerún, de Burundi, del Chad, de Nigeria, de Argelia, de Centro África (puede ser que olvide alguno, los camaradas me corregirán) y la campaña continúa.

El comité de iniciativas y otros responsables sindicales africanos presentes en la 92 ª sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo se han reunido ayer, 12 de junio, para debatir en torno al desarrollo de la campaña por la citada conferencia y para ver qué medios poner en marcha para asegurar su éxito.

En ese marco, hemos tomado las siguientes medidas:

·       Hemos decidido tomar contactos directos con y entre las centrales sindicales de Costa de Marfil y las estructuras sindicales formales de la sub-región de África en torno a este llamamiento.

·       Hemos tratado de sensibilizar en el plano nacional bajo la forma de acciones internas al nivel de cada organización, para que la información circule y conduzca a firmas masivas del llamamiento por dicha conferencia y constituir en todas partes, en nuestros diferentes países comités intersindicales u otros por la paz en Costa de Marfil.

·       Hemos pensado que al final de la conferencia, podríamos convocar una jornada común de acción para la paz inmediata en Costa de Marfil y el cese inmediato de la guerra.

·       Hemos también decidido un plazo (sin precisar hoy, no obstante, la fecha), que es el del primer trimestre de 2005 para la celebración de esta conferencia. Para eso, hemos tenido en cuenta los plazos políticos, de las elecciones que están previstas a finales del año 2005, en Costa de Marfil y también, de las elecciones presidenciales, a finales de 2005 en Burkina Faso; y así hemos estimado que sería necesario realizar nuestra iniciativa mucho antes para evitar confusiones.

·       Hemos mandatado a un comité de iniciativa para tomar cualquier iniciativa para el financiamiento de la citada conferencia. Es alrededor de todas estas grandes conclusiones en torno a las que hemos lanzado un llamamiento a la solidaridad internacional para la celebración y el éxito de esta Conferencia de delegados sindicales venidos de diferentes continentes y estén presentes aquí, para ayudar nuestra campaña por la paz y decir "no" a la guerra en Costa de Marfil.

Pakistan

No al despido de 25 obreros del Sindicato de los Trabajadores de la Imprenta Colour King Printing Press en Pakistán!

Carta de la All Pakistan Trade Union Federation de Pakistan, al Encuentro del 13 de junio de 2004 en Ginebra:

«Querría informaros de que el Sindicato de Trabajadores del Trabajo de Imprenta de Colour King Printing Press, afiliado a la APTUF, se ha manifestado el 1 de junio a las 14 horas, ante el Ministerio de Trabajo con otros representantes sindicales, para protestar contra el despido de 25 trabajadores entre los que figuran los delegados sindicales.

200 trabajadores representantes de la APTUF y de la Organización de Mujeres Trabajadoras (WWO), han participado en esta manifestación contra las prácticas abusivas de la dirección, tendentes a romper el sindicato en esta empresa. Los trabajadores han coreado consignas contra el gobierno que apoya a la patronal y viola los convenios 87 y 98 de la OIT, y contra las leyes del país. Los trabajadores han exigido la readmisión de los trabajadores despedidos.

El mediador local de trabajo ha pedido a los manifestantes que dialoguen con el Ministerio de Trabajo y que discutan en detalle, sobre los despidos de los veinticinco trabajadores. Se ha decidido que el Director Adjunto del Ministerio de Trabajo no se reuniría con el empresario más que después de discutido un informe, que sería sometido a la autoridad gubernamental.

M. Ahmed Chudhary, Sectario General de la APTUF ha condenado la  “violación de leyes en vigor” que constituye la prohibición hecha por la dirección de la imprenta Colour King Printing Press, a los trabajadores, de organizar un sindicato.

Esto constituye una práctica abusiva. “Si la dirección no reintegra a los delegados sindicales, iremos más lejos”, ha dicho. “Los trabajadores no pararán su movimiento más que cuando los 25 hayan sido readmitidos, el derecho sindical respetado. Saludo la lucha de los trabajadores de Colour King Printing Press que combaten a su patrón en una situación crítica en que la pobreza se acrecienta cada día, en la que los trabajadores pierden sus empleos y tienen salarios miserables. La APTUF apoyara hasta el final la lucha de los trabajadores”

El Presidente del Sindicato de los trabajadores de Colour King Printing Press ha declarado: “gracias a la APTUF, a sus sindicatos así como a la WWO que han apoyado siempre la lucha de los trabajadores en Pakistán y particularmente los trabajadores de Colour King Printing Press. Nuestra moral no flaquear a jamás gracias a la solidaridad de nuestros amigos. Ha reafirmado la determinación de los trabajadores. ¡Continuaremos luchando hasta la victoria!”»

Mensaje recibido el 22 de junio de 2004

«Amigos,

 

Gracias por vuestros mensajes de solidaridad de apoyo a la lucha de los trabajadores de Color King Printing Press de Pakistán.

Vuestros mensajes nos han dado mucho ánimo y han apoyado la moral de los trabajadores que luchan por sus derechos fundamentales. Gracias a vuestro apoyo y a la labor encarnizada de la All Pakistan Trade Union Federation y de sus sindicatos, el 17 de junio, los responsables sindicales de Color King Printing Press han sido liberados. Pero el conflicto continúa con la dirección de la empresa mientras que no sean satisfechas las siguientes reivindicaciones:

• Readmisión de todos los trabajadores despedidos;

• Reconocimiento del Sindicato Color King Printing

Os damos de nuevo las gracias y esperamos que con vuestra solidaridad, los trabajadores de Color King Printing ganarán el combate contra la injusticia y por la dignidad del trabajo.»

Rubina Jamil,

Por la All Pakistan Trade Union Federation

Conferencia Europea por la paz, la democracia y
los derechos de los trabajadores

80 delegados de 12 países de Europa se han reunido, el 12 de junio de 2004 en Ginebra.

Han emitido un «Llamamiento por la acción unida contra la “Constitución Europea”» (Ver nuestro número 83 del 14 de junio)

Como conclusión del Encuentro Europeo, el coordinador del Acuerdo Internacional  de los Trabajadores et de los Pueblos ha sintetizado los siguientes elementos:

«Estamos aquí en una conferencia de trabajadores, de militantes, representantes de organizaciones políticas o sindicales, por iniciativa del Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los Pueblos. No compartimos todos, el mismo punto de vista sobre cada una de las cuestiones -es normal, es la diversidad en el movimiento obrero- pero la discusión que se ha desarrollado, lo ha sido en conformidad a las tradiciones de la democracia obrera, en el respeto de las posiciones mutuas y de las diferencias que puedan existir.

Al mismo tiempo, es necesario decir aquello sobre lo que estamos de acuerdo. He tenido una discusión con compañeros a propósito del proyecto que se ha presentado en relación a la Constitución Europea. Se puede estar de acuerdo o no con este proyecto y cada uno es libre de firmarlo porque ha sido propuesto no para ser votado, sino para que todos aquellos que estén de acuerdo, lo firmen. Pero algunos compañeros me decían: “puede que los dos primeros párrafos sean un poco categóricos”. Los he releído y ese es un punto de vista que yo no comparto.

Os lo vuelvo a leer: “Lo constatamos año tras año, en todos los países, la política impulsada por la Unión Europea en aplicación de los tratados y particularmente del de Maastricht a través de las directivas y de las políticas dictadas por la Comisión, aboca a una destrucción creciente de nuestros derechos sociales, de nuestros servicios públicos e incluso de nuestros derechos democráticos”. Compañeros ¿Podemos decir menos? No se ha escrito, por ejemplo, “¡Abrogación del tratado de Maastricht!” aunque, por mi parte, estoy a favor de esta abrogación. Comprendo muy bien, sin embargo, que puede no estarse de acuerdo con ello. Pero hemos escrito: “He aquí las consecuencias de la política europea”.

¿Y pueden decir menos que eso los militantes obreros que viven diariamente esas consecuencias? Yo no lo creo, o entonces, ¿vamos a negar los hechos, vamos a negar la realidad tal como la conocen los trabajadores en cada uno de nuestros países?

Y el segundo párrafo dice esto: “de las medidas contra los parados a las amenazas sobre los fines de carrera, del cuestionamiento de la seguridad social a los peligros de privatización de todos los servicios públicos, ciertamente es lo que llamamos el estado social y lo que se cuestiona en todas partes bajo la coerción de la Unión Europea tanto en los países que ya eran miembros de la Unión Europea como en aquellos que acaban de adherirse a ella el 1 de mayo de 2004”.

He escuchado cuidadosamente a los diecinueve compañeros que han tomado la palabra, a continuación de las tres intervenciones introductorias y, estos diecinueve compañeros, hablando de diferentes países, han dicho todos, sobre este punto, exactamente lo mismo, es decir, que en sus respectivos países se cuestionan las jubilaciones, los regímenes de protección contra el paro, se procede a la regionalización, a la privatización y que, siempre, estas medidas se derivan de la aplicación de directivas europeas o de la voluntad de alinearse con Europa cuando no se está integrados.

Así pues, yo no creo que se pueda decir menos que lo que se dice en esos dos párrafos o de otro modo, y eso no es una cuestión táctica, no se va a permitir a los trabajadores entender lo que pasa. Si no, en efecto, hay alguna cosa incomprensible: ¿Por qué todo lo que hemos conquistado en el plano de la democracia, de los derechos de los trabajadores desde, a veces, hace decenios y decenios, está siendo impugnado en el mismo momento y bajo la misma forma en cada país? ¡Esto tiene algo de incomprensible!

El compañero de Portugal ha hablado justamente de las conquistas democráticas y sociales de la revolución de abril de 1974. En Francia, nosotros estamos confrontados al cuestionamiento de lo que fue conquistado en 1945 sobre la Seguridad Social y hace más de dos siglos, en lo relativo a la República una e indivisible. En apariencia, conquistas de hace dos siglos, de hace 60 años o de hace treinta años no son lo mismo. Pero ¿Cuál es el elemento común? Es que son conquistas de progreso social y de democracia, y que una política común que proviene directamente de Maastricht y de Bruselas termina por ponerlas en causa, sean las que sean las formas en cada país. Este es un elemento indiscutible. Y eso es lo que hemos concluido aquí.

Yo creo que es preciso partir de esto porque, lo que delimita esta II Conferencia Europea (habrá otras, yo lo deseo), es este punto; los trabajadores tienen necesidad de saber exactamente de dónde vienen esos ataques, cuál es su mecanismo e inmediatamente responder a la pregunta: ¿Podemos oponernos a ello y cómo oponernos a ello?

Desde este punto de vista, es evidente, cuando escuchamos el conjunto de las intervenciones, que los obstáculos son considerables y que finalmente, el origen común de estos obstáculos no es sólo la política de la Unión Europea sino que aquella, en grados diferentes, es retransmitida en las organizaciones obreras o por sus cúpulas, o por algunos responsables que aceptan convertirse en sus conexiones. Esta es la dificultad, incluso, aunque las formas sean distintas en un país u otro.

Pero creo que, al mismo tiempo, en los elementos dados, están esos obstáculos, esas dificultades, y también están los que debemos llamar puntos de apoyo posibles. Los obstáculos, las dificultades las hemos registrado.

Querría detenerme, en particular, sobre dos puntos que me han sido señalados. Un compañero responsable sindical de Francia, ha indicado lo que ocurre en las organizaciones sindicales que quieren orientarse hacia la firma de acuerdos de método y sobre los cambios de statu que quieren en coherencia con esos acuerdos de método. Lo que hay de nuevo en el “acuerdo de método”, es que, antes incluso, de que los trabajadores hayan podido, ni siquiera más que entablar la acción contra los planes de despido, la organización sindical que firma el acuerdo de método ha dado ya su acuerdo sobre la manera cómo se van a imponer los despidos. Comprenderéis bien, que esa es una forma de atar las manos a la espalda de los trabajadores, que son privados del apoyo de sus organizaciones para poder combatir, porque ellas están ya encadenadas a los planes de despido.

He tomado nota, igualmente, de lo que ha dicho el compañero de Ucrania sobre un plan, en apariencia completamente diferente, en relación a Bielorrusia y su comparación, absolutamente pertinente con la situación en Georgia. Georgia, está geográficamente lejos de nosotros; y Bielorrusia está más cerca, son las puertas de la Unión Europea. Ahora bien, si lo que ha dicho el compañero es exacto, y yo así lo creo, podréis tener mañana, pasado mañana, en las semanas o los meses próximos un golpe de estado más o menos frío, incluso menos frío de lo que pensáis, como en Georgia, para derribar a un presidente que no está “a la altura” de las circunstancias.

En relación al presidente de Bielorrusia, no son los aspectos antidemocráticos y dictatoriales los que incomodan -pues existen en muchos otros países que concitan los favores de la Unión Europea- no, lo que afrenta, es que, por el momento, el ritmo de las privatizaciones no corresponde al que necesitan, que las conquistas sociales se mantienen a un nivel demasiado elevado, que esto ha durado demasiado y que es necesario acabar con ello.

Así, cuando constatamos, por una parte, esta puesta en tela de juicio del carácter democrático de las organizaciones obreras y, por otra parte, el mínimo de soberanía de las naciones y de los Estados tenemos el derecho de decirnos: Sí, la situación es extremadamente peligrosa. Europa ha entrado en una fase de desestabilización indiscutible, a todos los niveles: desestabilización de las formas democráticas existentes, de las formas políticas, de los partidos, de las organizaciones sindicales, es verdad, pero al mismo tiempo, existe lo que han recordado los compañeros españoles, la elección inesperada del secretario general del PSOE, el 14 de marzo como una reacción de millones y millones de trabajadores y de pueblos de España contra un gobierno de mentirosos, de guerras, de trucos. Ha habido, en otro plano, lo que nos han informado los compañeros suizos, ese referéndum victorioso sobre la cuestión de la ofensiva contra las jubilaciones. Es importante registrar que en esta situación en la que se da esta ofensiva general contra la democracia, contra las organizaciones obreras, contra las normas democráticas y la organización de los trabajadores; tenemos también la expresión inversa, la voluntad de los pueblos, la voluntad de los trabajadores, de defenderse, de sobrevivir y de preservar sus organizaciones.

Y estos ingredientes están presentes bajo formas diferentes en cada uno de nuestros países y la pregunta a la que debemos responder es ¿Cómo podemos actuar eficazmente para ayudar a los trabajadores a aferrarse a esos puntos de apoyo, no ceder y avanzar. Este es el objeto de nuestras conferencias.

Partiendo de esta apreciación, es preciso, primero y ante todo situarse en un plano político: nuestra conferencia es una conferencia política, reagrupando a militantes políticos o militantes sindicales, planteamos una cuestión política que podemos resumir de la siguiente manera: La democracia como los derechos de los trabajadores ¿son compatibles con las instituciones de la Unión Europea y consecuentemente con la Constitución Europea de mañana? Y es sobre lo que -con nuestros matices, nuestras diferencias, nuestros desacuerdos- creo que estamos de acuerdo, es sobre el hecho de que la defensa de la democracia, de los derechos de los trabajadores y de las organizaciones obreras independientes exige combatir contra las políticas nefastas puestas en práctica por las instituciones de la Unión Europea, el tratado de Maastricht y mañana, la Constitución Europea. Es un combate político.

Entonces ¿Cómo ponerlo en marcha? Yo creo que en la discusión, se han aportado elementos de respuesta y los agruparía en dos o tres apartados:

A) La primera cuestión es la de la independencia de las organizaciones obreras.

Si sacamos las lecciones hasta el final de lo que ha ocurrido en Suiza -y los compañeros lo han dicho- cuando las organizaciones que hablan en nombre de los trabajadores, asumen sus responsabilidades, entonces es posible una salida. Esta es la lección de esos referéndums en Suiza, sea sobre la LME o sobre el AVS.

Bajo otra forma, está claro que Zapatero no habría ganado las elecciones en España si no hubiera dicho claramente: yo voy a retirar a las tropas. El PSOE ha tomado esta responsabilidad independientemente de que otros aspectos de su política, en mi opinión, sean claramente discutibles y criticables, pero sobre ese punto preciso, él ha abierto una salida y las masas se han agarrado a ella.

A la inversa, lo que ha explicado el compañero británico sobre el balance de las elecciones en Gran Bretaña, muestra que cuando una organización que habla en nombre de la clase obrera, asume la responsabilidad de tomar a su cargo la política de la clase capitalista, las consecuencias de ello son profundas, incluso en el plano electoral.

Pero, bajo otra forma, esto es lo que ha dicho la sindicalista de enseñanza de Francia a propósito de los TOS: está claro que la posición adoptada por la organización sindical en la que ella tiene responsabilidades, sobre la defensa del personal obrero de la Educación Nacional y el rechazo de la descentralización, ha sido un punto de apoyo suficiente para que, hasta el presente, esta cuestión, que debía haber sido cortada en vivo hace más de un año, no lo haya podido ser.

Si ponemos todos estos ejemplos uno tras otro, podemos asignarle una tendencia general: una clave de la situación es empujar a las organizaciones que fueron constituidas por los trabajadores para representarles como tales, a asumir sus responsabilidades en el sentido de los intereses de los trabajadores. Esto es una cuestión esencial, que plantea el tema de lo que nosotros llamamos la independencia de las organizaciones obreras, que ha sido retomada por el compañero sindicalista de Francia, a propósito de la CES y de la co-elaboración de las directivas europeas que se aplican en cada país. No podemos eludir este aspecto. Las organizaciones obreras deben asumir sus responsabilidades de organizaciones obreras y nosotros debemos luchar políticamente para ayudarlas a hacerlo, combatiendo para preservar la independencia y oponiéndonos a todas las formas de subordinación a las instituciones de Europa, todas las formas de subordinación a la CES y a los gobiernos en el poder.

B) la segunda cuestión, se puede formular de la siguiente manera: es cierto que la amplitud de la destrucción de las conquistas es considerable. Basta con mirar detrás nuestra las consecuencias de lo que ha pasado desde hace 10 años 15 años, 20 años en cada uno de nuestros países. ¿Hasta dónde va a llevarnos esto?

Esto está claro, cuando escuchamos a los compañeros alemanes explicar que están en trance de prepararnos el Este de Alemania como una especie de “zona económica especial” dividida del Oeste.

Pero lo que dice el compañero portugués en relación al desmantelamiento de las conquistas de la revolución de 1974 o, bajo una forma distinta, lo que ha explicado el compañero italiano sobre el proceso de desmantelamiento de Italia, todo esto es indiscutible, pero ¿Está concluido este proceso? Todas las conquistas que han sido arrancadas por la clase obrera ¿han sido completamente destruidas y liquidadas? En la propia discusión vemos que no es este el caso. Subsisten elementos de conquistas democráticas de abril de 1974 en Portugal, incluso aunque hayan sido ampliamente cuestionadas, igual que existen en Francia segmentos enteros de la Seguridad Social porque no han sido todavía destruidos, como existen en Alemania segmentos enteros de conquistas, tanto conquistas sociales del Este de Alemania, como conquistas arrancadas por la clase obrera en el oeste al día siguiente de la Segunda Guerra Mundial.

De diversas formas, estos segmentos de conquistas que quedan, que no han sido destruidas ¿tienen importancia o no? Esta pregunta es importantísima para nosotros y debemos responder: tienen una importancia pues son los puntos de apoyo sobre los que se unen la lucha de clases y la lucha democrática para preservar lo que no ha sido destruido y reconquistar aquello que ya lo ha sido.

En Italia, hace 20 o 25 años que los aparatos del movimiento obrero hicieron todo para desmantelar, esto se remonta incluso a más de 30 años, comenzó con el eurocomunismo, con el compromiso histórico, con el papa, y esto ha continuado con la unicidad sindical... todos los horrores impuestos al movimiento obrero han comenzado en Italia. Eso ha comportado las 20 pequeñas Italias, la reforma de la regionalización, la peor que ha sido realizada, se podría creer que jamás hubo unidad italiana. Y luego, hace un año, un año y medio, a propósito de la FIAT,  hemos visto a la clase obrera italiana levantarse de “Norte a Sur”, todos unidos para decir: “preservad a la FIAT, preservad el empleo, unidad de la clase obrera y de la nación italiana”.

Es una fuerza considerable, compañeros. Es una fuerza que ha sorprendido a todo el mundo, incluyendo a los responsables políticos en Italia. Es, cuando menos allí, la respuesta a la situación. Es allí, la clave de la situación. Es que, la clase obrera, a pesar de los golpes que ha sufrido, no ha perdido todo y así, lo que no ha perdido, le sirve de apoyo para reconquistar el resto.

Nosotros, combatimos para ayudarla a hacerlo y es cierto en todas partes. Es cierto en Yugoslavia. He oído que 11 organizaciones sindicales apoyan esta conferencia, esto no es cualquier cosa. Incluso en lo que se llama hoy día, de manera estrecha y dislocada, Serbia o Serbia-Montenegro, creo que la clase obrera será capaz de reconquistar no solamente la propiedad social sino también la reconstitución de Yugoslavia en la unidad y la fraternidad de todas las naciones que constituyen la Federación Yugoslava.

Creo que es esta dimensión la de nuestro combate, y debemos tenerlo permanentemente en la memoria, incluso en los combates más difíciles, más defensivos. Por otra parte el compañero yugoslavo ha mostrado justamente cómo toda la ofensiva de desmantelamiento en marcha en Yugoslavia, en los últimos meses, ha chocado a la vez con la crisis política institucional y con la resistencia social. 

En ese contexto, en mi opinión, debemos responder a la pregunta sobre qué debemos hacer prácticamente. Haré la siguiente reflexión: tenemos, por supuesto, iniciativas particulares que han sido citadas. Es necesario registrar la propuesta de los compañeros turcos de hacer un dossier sobre las consecuencias, desde ahora perceptibles, del alineamiento con la UE en un país que no es miembro de ella. 

Y me he enfrentado a esta cuestión: He llamado la atención sobre el hecho de que, en mi opinión, la Unión Europea tenía consecuencias tan desastrosos para los trabajadores turcos como para los de los otros 25 países y que había la misma ocasión de oponerse a ella, no más pero no menos.

Como esto es utilizado de manera muy demagógica como elemento de división de la clase obrera, sería muy importante para todo el mundo que tenga este dossier, que lo haga circular en nuestros respectivos países sobre lo que es la realidad de la clase obrera turca y de sus relaciones con la UE. Esto permitirá ver que se trata de una situación comparable a la que existe en todos los países. He tomado nota de lo que ha dicho el compañero de Gran Bretaña -hablo de cuestiones particulares- una cosa que en mi opinión merecería una respuesta precisa: no sabemos todavía si habrá una Constitución Europea. Esto no está decidido, porque en la crisis actual y ante el desastre electoral que amenaza salir de las urnas mañana, no está claro que lleguen a ponerse de acuerdo pero también es posible que si, nadie puede predecirlo.

En todo caso y, con mayor razón, las formas de ratificación de una eventual “constitución” no son conocidas. Pero hay un país donde sí se conocen, es la Gran Bretaña. Y yo creo que es preciso que demos un amplio contragolpe (-lo digo a título personal -porque si hay Constitución Europea, incluso en un país como Francia, el referéndum no es, sin embargo, extremadamente democrático, estoy porque haya un referéndum como medio de rechazar la Constitución Europea).

En Gran Bretaña donde el referéndum está ya anunciado, pienso que es necesario constituir inmediatamente, con militantes sindicales, cargos públicos del Labour, un comité nacional “el Labour por el voto no al referéndum”. El desarrollo de esta campaña, el reagrupamiento alrededor de este comité nacional, debe ir parejo con la campaña “por reapropiarse del Labour”.

C) tercera reseña, que no es marginal en relación a esto: la respuesta a la pregunta planteada por el compañero de Guadalupe. Es extremadamente importante porque la UE como todos saben, es la democracia y en el seno de la Unión Europea, Francia es un modelo de democracia. Con algunas excepciones, casi naturalmente. Una de las excepciones, es la suerte reservada a los compañeros de la UGTG en Guadalupe el compañero os ha repartido un dossier sobre la situación actual en la UGTG. El propone -y yo propongo que nuestra conferencia lo registre- que veáis este dossier, que lo hagáis circular en vuestras organizaciones respectivas, políticas o sindicales, y que sobre esta base, redactéis vuestra propia carta, preferentemente dirigida al gobierno francés, para exigir el fin de las persecuciones contra los militantes, enviando una copia a la UGTG».          

El informante concluyó sobre las propuestas que han sido publicadas en el anterior número (83)

Francia

Tras los resultados de las Elecciones Europeas,
declaración del Comité Nacional del Partido de los Trabajadores

El 13 de junio, han tenido lugar en todos los países de la Unión Europea,
elecciones al pretendido “Parlamento Europeo”.

En todas partes, se ha expresado el rechazo. El Comité Nacional del Partido de los Trabajadores en Francia,
mediante un panfleto de masas, ha declarado:

¡Ilegítima, la Europa de Maastricht!

¡Ilegítimo, el plan Douste-Blazy contra la Seguridad Social!

¡Alerta: el gobierno quiere hacerlo pasar rápidamente!

El 13 de junio, casi tres electores de cada cinco, han rechazado participar en las elecciones europeas en nuestro país.

¡Una tasa de abstención sin precedente!

Y el mismo fenómeno se ha producido en todos los países de la Unión Europea, tanto en los quince que ya eran miembros de la Unión Europea, como en los que acaban de integrarse en ella.

Nadie puede negarlo: los trabajadores, los jóvenes, el país entero ha dicho:

Es necesario acabar con la política de la Unión Europea, que destruye los derechos.

¡Es necesario acabar con la Europa de Maastricht!

Nosotros lo hemos explicado en los breves espacios de radio y de televisión que nos han sido concedidos, en nuestra profesión de fe y en nuestros carteles: el Partido de los Trabajadores ha presentado candidatos en estas elecciones, con el único fin de denunciar la mentira de Estado sobre la Seguridad Social.

No hemos dejado de explicarlo: el pretendido déficit no existe. Sería suficiente devolver a la seguridad social de los 113 700 millones de euros de exenciones patronales, que han sido desviadas entre 1992 y 2002 para que sus cuentas sean excedentarias (Fuente: Agencia Central de los Organismos de Seguridad Social, ACOSS).

Desde ese momento, no habría más déficit, incluso se podrían reabrir las camas de hospital, los dispensarios, las maternidades, los centros de Seguridad Social que han sido cerrados.

Y hemos utilizado esta campaña para establecer los hechos: el plan Douste-Blazy se basa en un "déficit" que no existe. Quienes exigen el desmantelamiento de la Seguridad Social de 1945, son las directivas europeas y el propio Tratado de Maastricht. Este último vuelve a cuestionar todos los "monopolios" de servicios públicos. En el terreno de la salud, exige que sea roto el de la Seguridad Social para abrirlo a las aseguradoras privadas, en nombre del “respeto del principio de una economía de mercado abierta, donde la competencia sea libre”. He ahí por qué, el Partido de los Trabajadores se pronuncia por la abrogación del Tratado de Maastricht y de las directivas europeas.

¿Ha tenido razón, el Partido de los Trabajadores, en denunciar esta mentira de Estado?

¿Hemos tenido razón en asombrarnos de que ninguna organización haya hecho mención sobre ella?

¿Hemos tenido razón en llamaros a firmar nuestra petición por el reintegro de los 113 700 millones de euros?

¿Hemos tenido razón en llamaros a suscribir masivamente, para financiar la campaña del Partido de los Trabajadores?

Y la respuesta a todo ello, es clara.

·       En seis semanas, 100 000 de entre vosotros, han firmado la petición del Partido de los Trabajadores, que hemos llevado en delegación, el 10 de junio a M. Raffarin, que ha rechazado recibirnos.

·       En seis semanas habéis entregado 265 000 €, euro por euro, para permitir la financiación de la campaña del Partido de los Trabajadores, es decir para permitirnos seguir siendo lo que somos: independientes financieramente y políticamente, rechazando cualquier financiación del Estado, de las grandes empresas y de otros “generosos donantes”.

¿Y ahora? El 13 de junio golpea de ilegitimidad a las instituciones de la Unión Europea y sus directivas. Continuar en la vía dictada por Bruselas, sería conducir al país hacia una catástrofe sin precedentes y poner en causa todas las formas de la democracia.

Incluso cuando la ilegitimidad de la Unión Europea se pone así en evidencia, por el rechazo de millones y millones, ¿qué hacen los que se presentan como responsables? ¿Deciden escuchar la voz que sube de todo el país y suspender las contrarreformas? No, todo lo contrario.

“¡Desde hoy, rumbo a las reformas!”, anuncia el primer ministro Raffarin, este 14 de junio. Este mismo 14 de junio, oímos que el proyecto de ley Douste-Blazy, que desmantela de cabo a rabo nuestra Seguridad Social, deberá franquear la Asamblea Nacional a partir del 29 de junio.

¿Podemos aceptarlo? Si un gobierno ultra minoritario llega a imponer las directivas de una Unión Europea masivamente rechazada, significaría que se beneficia de un acuerdo tácito. ¿Y podemos aceptarlo?

¿Podemos aceptar que un “paquete financiero cerrado”, votado cada año por el parlamento, en aplicación de los criterios de Maastricht, distribuya con cuentagotas escuálidos reintegros, que, de hecho, prohíban a cualquiera cuidarse... salvo si contrata costosos seguros privados, llamados “complementarios”? ¿Podemos aceptar así, que sea votado el “paquete financiero cerrado”, que es la clave de la reforma Dousty-Blazy?

¿Podemos aceptar así, que sea liquidada la Seguridad Social de 1945, que garantiza el derecho a cualquier trabajador y su familia de ser cuidado hasta que esté restablecido, estando sus gastos de salud sufragados colectivamente por el salario diferido?

Tratándose de la Seguridad Social o de los servicios públicos o de la escuela, ¿podemos aceptar que la Europa de Maastricht, desautorizada, rechazada, destruya todas las conquistas arrancadas por la lucha de generaciones obreras precedentes?

¡No, no podemos aceptarlo. Nadie puede aceptarlo!

El Partido de los Trabajadores que ha asumido sus responsabilidades de partido presentándose, por estas razones a las elecciones europeas, las asume de nuevo. A todos y a todas, les decimos: no podemos dejar hacer, sin reaccionar, este auténtico crimen contra el progreso social y la justicia. Nadie puede aspirar a defender a los trabajadores y sus familias, si no dice claramente:

¡Retirada del plan Douste-Blazy!

¡No al paquete financiero cerrado!

¡Restituid a la Seguridad Social los 113 700
millones de euros que le han sido robados!

¡Retorno a la Seguridad Social de 1945!

El panfleto convoca a una gran concentración el 26 de junio, justo antes del trámite del plan Douste-Blazy en la Asamblea Nacional, prevista para el 29 de junio.

Guadalupe

La justicia colonial francesa condena a sindicalistas guadalupanos

Francia, gran potencia mundial, aparece a la faz del mundo como el país de los derechos humanos, defensor de las libertades fundamentales, tierra de igualdad, de fraternidad, de democracia. No es nada de todo eso en Guadalupe, una de las últimas colonias de Francia situadas en el Caribe, donde mujeres y hombres piensan de distinta manera que el gobierno de la Gran República Francesa.

Creada en 1973, la Unión General de Trabajadores de Guadalupe (UGTG), defiende los intereses de los trabajadores, actúa para que en Guadalupe, los trabajadores ganen en respeto y en dignidad. Defiende la cultura, las tradiciones guadalupanas y lucha por la liberación del país.

Los gobiernos de Francia se suceden y se unen cuando se trata de represión antisindical.

El gobierno Chirac-Raffarin-Sarkozy ha entablado una feroz represión policial y judicial, que se traduce en condenas penales contra los trabajadores y los responsables sindicales de la UGTG.

Veintisiete meses de prisión incondicional, 75 meses de prisión con sentencia en suspenso, 120.159,50 € de multa, o sea 787.044 francos han sido endilgados contra trece militantes y dirigentes del sindicato UGTG (...).

A pesar de la flagrante ausencia de pruebas, las irregularidades en el procedimiento, las imputaciones de culpa sin gravedad, los militantes de la UGTG han sido, de todas formas, condenados a salvajes penas, al final del simulacro de proceso, precedido de decenas de arrestos arbitrarios y de palizas.

Nuestras interposiciones ante el tribunal de apelación, nuestros recursos en casación han sido rechazados y las sentencias confirmadas.

Estas decisiones judiciales se dan en el momento en que más de una treintena de militantes de la UGTG, entre ellos delegados, son despedidos por hechos de huelga, o peor, bajo denuncia del prefecto, gobernador de Guadalupe.

Son continuación de las tentativas de incendio de la UGTG en 1991, de la lesión por arma de fuego de diez militantes de la UGTG en un piquete de huelga en 1996. Ayer todavía, un patrón descendiente de los esclavistas, ha golpeado con la empuñadura de una pistola a uno de nuestros dirigentes, justamente antes de herir a un sindicalista de un balazo; autorizado como se siente por la patronal que, por otra parte, en diciembre de 2001, se comprometió, con la bendición del prefecto y de algunos policías en la liquidación de la UGTG y sus dirigentes.

Estas decisiones judiciales nos recuerdan los atentados contra el derecho de expresión y la libertad sindical que, en Guadalupe, como en todo el mundo, se traducen en un pesado tributo de víctimas: todos muertos por los militares del Estado francés al servicio de la patronal y los capitalistas.

Despido, condena y extorsión perpetrados por el Estado francés y la justicia a sus ordenes en contra del sindicalista de Guadalupe, y particularmente del afiliado a la UGTG. Bajo el disfraz de condenas y multas, el Estado francés y su justicia no hacen más que responder al objetivo que es intentar matar de hambre, humillar, romper a este sindicalista en su statu de hombre o de mujer, a fin de erradicar cualquier veleidad de construcción social en nuestro país. Como los valientes hombres y mujeres que han jalonado nuestra historia, Luciano Lendo, Armand Toto, Michel Madassamy y todos los militantes de la UGTG sabrán hacer frente a las inicuas decisiones de la justicia colonial francesa, al servicio del MEDEF y del capitalismo.

No se recurrirá la decisión del tribunal correccional de Pointe-à-Pitre con fecha del 24 de marzo de 2004 condenando a Michel Madassamy a diez meses de prisión incondicional y 53 000 € por daños y perjuicios en el asunto Texaco, ni la del miércoles 31 de marzo de 2004 condenándole a tres meses de prisión incondicional y 7 000 € de multa en el expediente del 27 de mayo de 2001, día de la conmemoración de la abolición de la esclavitud.

La UGTG afirma que la justicia francesa en Guadalupe no exterminará el derecho natural de la resistencia a la opresión que ha anidado en los combatientes de la libertad, hombres y mujeres del período esclavista, que anima a los trabajadores de Guadalupe, sus dignos herederos.

Fiel a la lucha de clases y a la línea de masas practicadas desde hace treinta años, con la instauración de nuevas relaciones de producción y la edificación de una economía orientada hacia la satisfacción de los intereses del pueblo guadalupano, y en particular de los trabajadores, la UGTG afirma que continúa el combate por el derecho al trabajo para todos y, en consecuencia, la lucha contra el trabajo precario y por el trabajo decentemente remunerado.

La UGTG continúa su combate por el derecho de reanudación de las empresas por los asalariados preocupados por la perpetuidad de su empleo, frente a cualquier patrón especulador, corrupto y mafioso.

La UGTG llama a todos sus afiliados, al conjunto de los trabajadores, al pueblo de Guadalupe, y a las organizaciones amantes de la justicia, a la opinión internacional, para comprometer bajo diversas formas una amplia solidaridad contra la represión antisindical de la que son víctimas los sindicalistas de Guadalupe.

La UGTG invita a todos los defensores de los derechos humanos y a los sindicatos de trabajadores a hacer circular la información y a mantenerse prestos a aportar su solidaridad.

El Secretario General,
R. Gauthierot
Pointe-à-Pitre,
1 de abril de 2004


Una carta de la UGTG a la Oficina Internacional del trabajo (OIT)

 (...) Sr. Director

Por la presente, nuestra organización sindical solicita una audiencia con el Secretariado del Grupo de Trabajadores (...). La Unión General de Trabajadores de Guadalupe (UGTG) se creó en 1973. Y, como sindicato obrero, tal como se estipula en sus estatutos, muy especialmente en el artículo 4, defiende los intereses materiales y morales de sus componentes (...). Se convirtió en el primer sindicato y cuenta en sus filas con más de seis mil (6 000) afiliados, aunque está representada mayoritariamente en casi todos los organismos representativos (...).

Sus instancias se reúnen regularmente, de acuerdo con sus estatutos, su último congreso tuvo lugar a finales de febrero de 2002 y celebró su XXX aniversario del 2 al 6 de diciembre de 2003. (...)

Es en este contexto, en el que una ola de represión de una excepcional intensidad se ha abatido recientemente sobre sus militantes y responsables. (...)

Se han producido condenas penales contra los responsables y militantes de la UGTG (...).

Sr. de la dirección de la OIT, llamamos su atención sobre el hecho de que estas diferentes decisiones, se tomaron con una flagrante falta de pruebas, con numerosas irregularidades en los procedimientos. Les informamos también de que antes de la apertura de los procesos, se operaron numerosas detenciones arbitrarias, dando lugar a violencias contra algunos militantes de la UGTG. (...)

Estas condenas constituyen un grave ataque contra el ejercicio de las libertades sindicales, ejercicio sin el cual no podría haber allí democracia. Consideramos que se trata de un cuestionamiento del derecho de huelga, de una violación probada de los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de la que Francia es signataria.

Es por lo qué les pedimos tengan a bien recibir una delegación de nuestra organización en el más breve plazo posible.

Reciba, Sr., (...)

Por el Consejo Sindical,
el Secretario General,
Raymond Gauthierot

 

 

 

 

 

 

 

 

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