Informaciones
Internacionales N.º 84
22
de junio de 2004
Boletín semanal de informaciones editado por el
Acuerdo Internacional de
los Trabajadores y de los Pueblos.
Presentación:
- • El 13 de junio de
2004, el XI Encuentro del Acuerdo por la Defensa de los Convenios
de la OIT reunía en Ginebra a delegaciones llegadas de 25 países.
En el marco de la campaña “contra la ocupación y por los
derechos de los trabajadores en Iraq”, estos delegados han
analizado las conclusiones de la delegación que se había reunido
el 11 de junio con los representantes del Grupo de Trabajadores de
la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para apoyar la
denuncia en relación a la vulneración en Iraq de los convenios
87 y 98 de la OIT, depositada por la Federación de los Consejos
Obreros y los Sindicatos Iraquíes (FWCUI) y la Unión de Parados
Iraquíes (UUI).
- Publicamos esta semana
algunos de los informes presentados durante esta conferencia:
- -El informe de Falah
Alwan, Presidente de la Federación de los Consejos Obreros y los
Sindicatos Iraquíes (FWCUI), y sobre la situación de los
trabajadores en Iraq.
- -La intervención de Tolé
Sagnon, Secretario General de la CGT-B de Burkina Faso, por una
conferencia “no a la guerra, por la paz inmediata en Costa de
Marfil”.
- -un llamamiento contra el
despido de veinticinco trabajadores del sindicato de trabajadores
de la imprenta Colourlink, en Pakistán (leer páginas 2 a 4).
- • La conferencia
Europea que se ha reunido el 12 de junio y que ha agrupado a 80
delegados llegados de doce países de Europa, ha lanzado un
llamamiento por la acción unida contra la “constitución”
Europea (leer nuestro anterior número). Encontraréis en las páginas
5 y 6 la intervención pronunciada, como conclusión de la
conferencia, por el coordinador del Acuerdo Internacional.
- • Finalmente, publicamos la declaración del Comité
Nacional del Partido de los Trabajadores (Francia) tras los
resultados de las elecciones europeas, así como extractos de una
publicación de la UGTG (Guadalupe), que exige una reunión al
director de la Oficina Internacional del Trabajo respecto a la
represión de la que son víctimas 13 militantes y dirigentes de
este sindicato.
Apoyad y dad a conocer el
combate del Acuerdo Internacional.
Abonaos a Informaciones
Internacionales.
Sumario:
p. 1: Presentación
pp. 2-3-4: XI Encuentro Europeo por
la defensa de los Convenios de
la OIT, el 13 de junio de 2004 en
Ginebra. Tres intervenciones e informaciones
(Iraq, Costa de Marfil, Pakistán)
pp. 5-6: Conferencia Europea por la Paz, la Democracia y los Derechos de los
Trabajadores, el 12 de junio
de 2004 en Ginebra: Elementos de conclusión
del coordinador del Acuerdo Internacional.
p. 7: Tras las elecciones europeas, un folleto del Partido de los
Trabajadores de Francia
p. 8:
• Contra la represión de sindicalistas, l’UGTG se dirige
al BIT Guadalupe
• Abonos
Para cualquier contacto: Informations Internationales
Acuerdo internacional de los Trabajadores y de los
Pueblos
87, rue du Faubourg-Saint-Denis -75010 Paris - France
Tel : (33 1) 48 01 88 28
E.mail : eit.ilc@fr.oleane.com
XI Encuentro por la Defensa de los Convenios de la
OIT
y por la Independencia de las Organizaciones Sindicales
“Informe sobre la situación de los trabajadores en Iraq
bajo la ocupación y el gobierno colocado”.
Presentado por Falah Alwan, Presidente de la
Federación de los Consejos Obreros y los Sindicatos de Iraq (FWCUI)
El 13 de junio de 2004, el XI Encuentro del Acuerdo
Internacional de loa Trabajadores y de los Pueblos por la Defensa de
los Convenios de la OIT ha reunido en Ginebra a delegaciones de 25 países.
estos delegados han registrado las conclusiones de la
delegación de la campaña “contra la ocupación y por los derechos
de los trabajadores en Iraq”, que se había reunido el 11 de junio
con los representantes del Grupo de Trabajadores de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), para apoyar la denuncia en relación
a la vulneración en Iraq de los convenios 87 y 98 de la OIT,
depositada por la Federación de los Consejos Obreros y los Sindicatos
Iraquíes (FWCUI) y la Unión de Parados Iraquíes (UUI). Este XI
encuentro llama a multiplicar las tomas de posición en apoyo de la
denuncia.
(Ver nuestro número 83 del 14 de junio)
En este número, publicamos tres intervenciones e informes
presentados a esta conferencia.
Continuaremos
la publicación en nuestros próximos números.
«Dado que el
movimiento obrero ha sufrido numerosas dificultades organizativas o de
existencia, algunos partidos consideran que para sus propios intereses,
no se trata de representar o defender los derechos de los trabajadores,
sino de servirse de ellos para su propaganda. Aparentemente, los
poderes están distribuidos a espaldas del pueblo, y sin participación
obrera, sin ni siquiera pedirles su opinión y sin la organización de
un libre referéndum.
Los trabajadores ven
que se les prohíbe constituir sus propias organizaciones
independientes, intentado mejorar su vida cotidiana. Se les mantiene
al margen de la constitución de un gobierno, que excluye a los
obreros, la “mayoría”, de cualquier papel en el futuro político
de Iraq. El “sindicato de los trabajadores iraquíes” ha sido
constituido de la misma forma que el gobierno que se nos ha impuesto,
y está considerado como representante oficial del movimiento obrero
iraquí, en contra de la idea de la participación, sobre la base de
un mandato del movimiento obrero, en la construcción de un nuevo
estado. Consideramos que la nueva organización del movimiento obrero
en Iraq debería tener un doble papel que jugar:
- Oponerse sin cesar a todas las acciones
fascistas que transforman las organizaciones obreras en correas de
transmisión de la máquina de estado, lo que se está repitiendo
incesantemente. Esta es una característica totalitaria y un grave
cuestionamiento de las normas internacionales.
- Los sindicatos deberían estar en manos de los
trabajadores y participar prácticamente en la puesta en pie del régimen
político, en otras palabras en el establecimiento de las leyes y
reglamentos, ampliando los derechos y libertades de los
trabajadores.
Como sindicato, hemos
realizado muchas cosas, y hemos sido confrontados por otra parte, a
numerosas dificultades. A través de esta presentación, queremos
intentar darle la vuelta a los proyectos sobre la cuestión central en
Iraq, a saber: los obstáculos a la formación de sindicatos
independientes del estado, que escapen a todas las artimañas políticas.
Incluso si tratamos de hablar sobre la formación de sindicatos desde
un punto de vista profesional, no podemos evitar hacer un análisis
político de la situación en Iraq. Además, nuestra Federación, con
el Sindicato de Parados de Iraq -que es miembro de aquella, y que ha
presionado siempre sobre las autoridades para la creación de empleo y
ha encontrado empleo para numerosos parados-, ha lanzado un
llamamiento a los trabajadores para que elijan libre y voluntariamente
a sus representantes. Nosotros hacemos nuestro trabajo en numerosos
lugares: entre los ferroviarios, en la industria textil, la industria
del cuero, la compañía petrolera del Norte, los transportes petrolíferos,
los transportes de pasajeros, la electricidad, los servicios públicos,
los servicios de higiene, la producción de lámparas eléctricas, la
construcción, la industria ladrillera, tanto en Bagdad como en
numerosos otras ciudades.
Estamos satisfechos de
que haya comenzado una nueva era en la construcción de sindicatos,
pero no ha durado mucho tiempo. Ha sido publicada una ordenanza
oficial, estableciendo que «las empresas estatales están siempre
sometidas al régimen de los empleados del servicio público y que la
constitución de cualquier sindicato estaba prohibida en ese ámbito».
Otra ordenanza oficial adoptadas bajo la presidencia de Pachachy
estableció que el «sindicato iraquí es el único sindicato
reconocido oficialmente», lo que representa prohibir cualquier
acción sindical, como ilegal. Esto significa la recuperación de
tradiciones fascistas bajo un nuevo rostro, apoyándose en los hábitos
sindicales impuestos preferentemente en aplicación de órdenes y de
resoluciones del Baas fascista, en ausencia de experiencia de una práctica
sindical. No solamente estas medidas han tenido un importante impacto
sobre los trabajadores, sino que privan a los trabajadores del derecho
de constituir una organización que defienda sus derechos y les ha
puesto en una situación de las más difíciles y de las más graves
de su vida (...).
Hemos denunciado estas
conductas escandalosas en nuestras declaraciones y nuestros periódicos,
hemos impulsado a los trabajadores a realizar presión sobre las
autoridades para que pongan fin a esas prácticas, pero seguimos
considerando las amenazas utilizadas por los empresarios y los
directores, como un obstáculo crucial al progreso y a la mejora de la
situación del movimiento obrero y al desarrollo de la libertad
sindical.
Algunos militantes y
dirigentes, en nombre de sus organizaciones, han contactado con
nosotros para ponerse en relación con nosotros, en particular el
Sindicato de la Electricidad del Sur, el Sindicato de los Trabajadores
del Petróleo del Sur, y los Trabajadores Portuarios, la Federación
de Enseñantes de Basora, y el Sindicato Shahr Ban de Ba’qüba. En
respuesta, hemos preparado una conferencia con estos grupos y
militantes individuales, pero el deterioro de las condiciones de
seguridad en el sur de Iraq y, en particular, en Basora estas últimas
semanas, nos han forzado a retrasar esta iniciativa, debido también a
dificultades financieras.
Además de colocar a
un nuevo gobierno, los EE.UU. han instalado igualmente un sindicato
que pretende ser la representación oficial de los trabajadores iraquíes.
Comprendemos perfectamente que estos retrasos van a privar a los
trabajadores de la posibilidad de constituir sus propios sindicatos y
que, en consecuencia, los mismos viejos métodos de sindicalismo van a
repetirse; eso conducirá a entorpecer las tentativas de los
trabajadores de desembarazarse de los sindicatos controlados por el
estado, lo que quiere decir que lo que pasa hoy día en Iraq no es más
que formalmente democrático.
Todo esto no puede
conducir más que a los siguientes efectos:
·
La conducta de las autoridades ha afectado nuestro trabajo sindical
independiente de forma pasiva y retardado nuestros proyectos; en
efecto ha paralizado nuestras actividades en numerosos sectores, y
desviado nuestros esfuerzos para organizar a los trabajadores en
sindicatos activos que se opongan a las viejas tradiciones dominantes,
la oposición a las decisiones de la autoridad tomará más tiempo y
trabajo; al mismo tiempo que esto forma parte del esfuerzo por educar
verdaderamente a los trabajadores sobre lo que es un sindicato, dónde
están sus verdaderos intereses, explicando igualmente que sus
sindicatos deben representar a los trabajadores y no al gobierno;
·
Numerosos sindicalistas se han unido al sindicato reconocido oficialmente en
lugar de formar su propio sindicato independiente;
·
Desviar a los trabajadores de cualquier iniciativa, y enredarles en ese
sopor de las resoluciones y las leyes del gobierno;
·
Prohibir a los trabajadores cualquier intervención en la formación del régimen
político, dado que tienen representantes oficiales de un sindicato, y
es considerado como parte beneficiaria del gobierno establecido;
·
La existencia de otro agrupamiento que pretende representar a los sindicatos
iraquíes, y que es el antiguo sindicato creado y controlado por el
estado, ha sembrado la confusión entre los trabajadores y les ha
llevado a esperar la salida de esta conflictiva situación.
Nuestra principal
tarea como sindicato es la de poner término a estas situaciones
surgidas del pasado en Iraq, y ayudar a los trabajadores a constituir
sus propios sindicatos.
Es por eso por lo que
proponemos el siguiente proyecto de resolución:
1/ No
reconocimiento de ningún sindicato como único sindicato oficial de
los trabajadores.
2/ Derecho
para todos los sindicatos de reunir a los trabajadores y de actuar con
ellos; de establecer sus plataformas reivindicativas y sus planes,
para que los militantes obreros puedan dar a los trabajadores una
imagen más clara de la situación.
3/ Apertura
de sesiones y talleres de formación de delegados sindicales,
encuadrados por la OIT, para la formación de dirigentes sindicales
competentes. Formación de estos responsables en lo que concierne a
las normas internacionales de trabajo, las cartas sindicales, y la
mejora de su cualificación.
4/ Intercambios
mutuos entre los sindicalistas y las organizaciones internacionales y
puesta en pie de sesiones de formación para los trabajadores iraquíes
en los países donde las tradiciones sindicales están profundamente
enraizadas entre los trabajadores, para que puedan tener un cierto
conocimiento del movimiento obrero internacional.
5/ Consolidación
de los sindicatos que no están sostenidos por el gobierno iraquí.
6/ Control
de las elecciones obreras y de sus representaciones por organizaciones
internacionales del trabajo, para que los trabajadores puedan
constituir el comité de dirección de sindicatos, decidiendo entre
los trabajadores elegidos. Y no aceptando la imposición de miembros
de los partidos creados por el gobierno, por tanto: elección por los
militantes y los dirigentes obreros».
Falah Alwan
Presidente de la Federación de los
Consejos Obreros y de los Sindicatos de Iraq
Hacia una conferencia
“No a la guerra, por la paz inmediata en Costa de Marfil”
Intervención de Tolé Sagnon,
Secretario General de la CGT-B de Burkina Faso.
«Queridos camaradas y
amigos, querría decir unas palabras sobre Burkina Faso y hacer
balance del encuentro de responsables sindicales africanos que tuvo
lugar ayer, 12 de junio, aquí en Ginebra.
Soy Tolé Sagnon,
Secretario General de la CGT-B de Burkina Faso. Querría ante todo
saludar la presencia de sindicalistas iraquíes y asegurarles el apoyo
de mi confederación y también la de otras centrales sindicales de
Burkina Faso, porque hemos trabajado unidos sobre la cuestión.
Conjuntamente, hemos
condenado la ocupación, hemos apoyado la denuncia depositada ante la
OIT.
Camaradas, Burkina
Faso está bajo las horcas caudinas del Banco Mundial y del FMI, desde
hace quince años, con sus programas llamados de ajuste estructural.
Está generalmente admitido, incluyendo aquellos que han inventado
esos programas, que estos programas han fracasado y han dado lugar,
ahora, a lo que ellos llaman los “Marcos estratégicos de lucha para
la reducción de la pobreza”, Marcos que, en realidad, son uno de
los elementos de la “dimensión social de la mundialización”. Y
los resultados son edificantes. Cuantos más mecanismos se ponen en práctica
contra la pobreza más crece la pobreza de los trabajadores y del
pueblo de Burkina Faso. Y sobre esto, tenemos las cifras oficiales que
lo demuestran.
En efecto, en Burkina
Faso, la proporción de pobres ha pasado del 44,5% en 1994 al 45,5% en
1998 y alcanzará el 46,4% en 2003. Esto significa que casi la mitad
de los burkineses, vive por debajo del umbral de la pobreza. Los
trabajadores asalariados, contando todos los sectores, no representan
más que el 10% de la población activa, viven en las condiciones más
precarias: más de 5 000 pérdidas de empleo algunos años según un
informe de las centrales sindicales de Burkina Faso; una destrucción
en marcha de los servicios públicos que agrava la aplicación con fórceps
de una reforma del estatuto de la función pública, que reduce los
asalariados nominales e instaura ahora la contractualización de los
empleos y la transferencia de competencias; transferencia de
competencias que no es otra cosa que la descentralización.
La revisión del código
de trabajo, está en marcha y al nivel del movimiento sindical,
intentamos mantener las conquistas contenidas en el código actual.
Para imponer esta amarga píldora, las instituciones financieras
internacionales y por supuesto todas las potencias imperialistas a
través del mundo se apoyan sobre los dirigentes de nuestro país,
dirigentes en su mayor parte ilegítimos, y recurren a la represión
violenta, llegando hasta los asesinatos.
En Burkina Faso, por
ejemplo, el estado de derecho se menciona abundantemente, pero esas
reglas establecidas son masivamente violadas. En esta situación de
conjunto, ya muy difícil y precaria para los trabajadores y el pueblo
burkineses, ha estallado la crisis política en Costa de Marfil, que
ha conducido a una verdadera guerra civil de consecuencias gravísimas
para África, la región oeste africana en particular, de ella Burkina
Faso, que es fronteriza con Costa de Marfil.
Costa de Marfil, ese
país hermano, abriga, en efecto a más de 3 millones de burkinabeses
por razones históricas. Eso es alrededor de un cuarto de la población
de Burkina Faso. Esta situación de guerra en Costa de Marfil es dramática.
Lo es para los trabajadores y los pueblos marfileños y para la propia
Costa de Marfil primero, lo es igualmente para las poblaciones
africanas, fundamentalmente las de los países fronterizos como
Burkina Faso.
Como dirigente
sindical y portavoz de los trabajadores, no somos notarios de los
actos políticos de nuestros dirigentes africanos ni de otras partes,
pero sufrimos todas sus consecuencias.
En efecto, en Burkina
Faso, primero, numerosas empresas industriales conocen dificultades
enormes a consecuencia de esta guerra. Algunas han dejado de funcionar,
otras reducen sus efectivos por ajustes de personal y por tanto de pérdidas
de empleos en las que siempre, lo primero, es que se pone en paro técnico
no reglamentado a los trabajadores. En segundo lugar el retorno masivo
de burkineses que trabajan en Costa de Marfil es en definitiva
gestionado por los trabajadores de las ciudades y los campos que deben
tomarlos a su cargo para su supervivencia, su salud y la educación de
sus hijos.
De forma general, con
muchos menos medios que antes, los trabajadores y los pueblos deben
hacer frente a todavía más cargas y sabemos que esta situación de
los trabajadores y del pueblo es casi la misma para los demás
países de la sub-región y peor aún para los de Costa de Marfil.
En todos los casos,
son los trabajadores, los pueblos quienes hacen frente siempre a los
gastos de las políticas antinacionales puesta en práctica por
nuestros dirigentes. Frente a esta situación, han sido tomadas por
nuestras respectivas organizaciones, iniciativas, en principio
aisladas. La CGT-B, por ejemplo, ha hecho pública una declaración,
que daba nuestro punto de vista sobre esta guerra situando sus
responsabilidades. Es lo que le ha costado a los dirigentes de la CGT-B
el ser tratados como apátridas y agentes a sueldo del poder marfileño
en un momento en que el chovinismo ganaba mucho terreno en Burkina
Faso.
Inmediatamente después,
todas las centrales sindicales de Burkina Faso han tomado una posición
común contra la guerra en Costa de Marfil, contra la xenofobia y
contra el chovinismo, llamando a todos los trabajadores a recordarlo y
a solidarizarse con los trabajadores marfileños y de todo África.
Los fracasos repetidos
de las soluciones políticas aplicadas, nos han conducido a
iniciativas y a acuerdos entre ciertas centrales sindicales de Burkina
Faso y de otras de la sub-región, como la CSTB (Benín), la UNSIT
(Togo) y también con el SYNASEG (Costa de Marfil), con el apoyo del
Acuerdo para impulsar, en definitiva, un llamamiento por una
“Conferencia por la Paz y para decir no a la guerra en Costa de
Marfil”.
Este llamamiento ha
sido firmado por todas las centrales sindicales de Burkina Faso, las
de Benín y por otras organizaciones sindicales de Togo, de Senegal,
de Camerún, de Burundi, del Chad, de Nigeria, de Argelia, de Centro
África (puede ser que olvide alguno, los camaradas me corregirán) y
la campaña continúa.
El comité de
iniciativas y otros responsables sindicales africanos presentes en la
92 ª sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo se han
reunido ayer, 12 de junio, para debatir en torno al desarrollo de la
campaña por la citada conferencia y para ver qué medios poner en
marcha para asegurar su éxito.
En ese marco, hemos
tomado las siguientes medidas:
·
Hemos decidido tomar contactos directos con y entre las centrales sindicales
de Costa de Marfil y las estructuras sindicales formales de la sub-región
de África en torno a este llamamiento.
·
Hemos tratado de sensibilizar en el plano nacional bajo la forma de acciones
internas al nivel de cada organización, para que la información
circule y conduzca a firmas masivas del llamamiento por dicha
conferencia y constituir en todas partes, en nuestros diferentes países
comités intersindicales u otros por la paz en Costa de Marfil.
·
Hemos pensado que al final de la conferencia, podríamos convocar una
jornada común de acción para la paz inmediata en Costa de Marfil y
el cese inmediato de la guerra.
·
Hemos también decidido un plazo (sin precisar hoy, no obstante, la fecha),
que es el del primer trimestre de 2005 para la celebración de esta
conferencia. Para eso, hemos tenido en cuenta los plazos políticos,
de las elecciones que están previstas a finales del año 2005, en
Costa de Marfil y también, de las elecciones presidenciales, a
finales de 2005 en Burkina Faso; y así hemos estimado que sería
necesario realizar nuestra iniciativa mucho antes para evitar
confusiones.
·
Hemos mandatado a un comité de
iniciativa para tomar cualquier iniciativa para el financiamiento de
la citada conferencia. Es alrededor de todas estas grandes
conclusiones en torno a las que hemos lanzado un llamamiento a la
solidaridad internacional para la celebración y el éxito de esta
Conferencia de delegados sindicales venidos de diferentes continentes
y estén presentes aquí, para ayudar nuestra campaña por la paz y
decir "no" a la guerra en Costa de Marfil.
Pakistan
No al despido de 25 obreros del
Sindicato de los Trabajadores de la Imprenta Colour King Printing
Press en Pakistán!
Carta de la All Pakistan Trade
Union Federation de Pakistan, al Encuentro del 13 de junio de 2004 en
Ginebra:
«Querría informaros
de que el Sindicato de Trabajadores del Trabajo de Imprenta de Colour King Printing Press, afiliado a la APTUF, se
ha manifestado el 1 de junio a las 14 horas, ante el Ministerio de
Trabajo con otros representantes sindicales, para protestar contra el
despido de 25 trabajadores entre los que figuran los delegados
sindicales.
200 trabajadores
representantes de la APTUF y de la Organización de Mujeres
Trabajadoras (WWO), han participado en esta manifestación contra las
prácticas abusivas de la dirección, tendentes a romper el sindicato
en esta empresa. Los trabajadores han coreado consignas contra el
gobierno que apoya a la patronal y viola los convenios 87 y 98 de la
OIT, y contra las leyes del país. Los trabajadores han exigido la
readmisión de los trabajadores despedidos.
El mediador local de
trabajo ha pedido a los manifestantes que dialoguen con el Ministerio
de Trabajo y que discutan en detalle, sobre los despidos de los
veinticinco trabajadores. Se ha decidido que el Director Adjunto del
Ministerio de Trabajo no se reuniría con el empresario más que después
de discutido un informe, que sería sometido a la autoridad
gubernamental.
M. Ahmed Chudhary,
Sectario General de la APTUF ha condenado la “violación
de leyes en vigor” que constituye la prohibición hecha por la
dirección de la imprenta Colour King Printing Press, a los trabajadores, de
organizar un sindicato.
Esto constituye una práctica
abusiva. “Si la dirección no reintegra a los delegados
sindicales, iremos más lejos”, ha dicho. “Los trabajadores
no pararán su movimiento más que cuando los 25 hayan sido
readmitidos, el derecho sindical respetado. Saludo la lucha de los
trabajadores de Colour King Printing Press que combaten a su patrón en
una situación crítica en que la pobreza se acrecienta cada día, en
la que los trabajadores pierden sus empleos y tienen salarios
miserables. La APTUF apoyara hasta el final la lucha de los
trabajadores”
El
Presidente del Sindicato de los trabajadores de Colour King Printing Press ha declarado: “gracias a la APTUF, a sus
sindicatos así como a la WWO que han apoyado siempre la lucha de los
trabajadores en Pakistán y particularmente los trabajadores de Colour
King Printing Press. Nuestra moral no flaquear a jamás gracias a la
solidaridad de nuestros amigos. Ha reafirmado la determinación de los
trabajadores. ¡Continuaremos luchando hasta la victoria!”»
Mensaje
recibido el 22 de junio de 2004
«Amigos,
Gracias
por vuestros mensajes de solidaridad de apoyo a la lucha de los
trabajadores de Color King Printing Press de Pakistán.
Vuestros
mensajes nos han dado mucho ánimo y han apoyado la moral de los
trabajadores que luchan por sus derechos fundamentales. Gracias a
vuestro apoyo y a la labor encarnizada de la All Pakistan Trade Union
Federation y de sus sindicatos, el 17 de junio, los responsables
sindicales de Color King Printing Press han sido liberados. Pero el
conflicto continúa con la dirección de la empresa mientras que no
sean satisfechas las siguientes reivindicaciones:
•
Readmisión de todos los trabajadores despedidos;
•
Reconocimiento del Sindicato Color King Printing
Os
damos de nuevo las gracias y esperamos que con vuestra solidaridad,
los trabajadores de Color King Printing ganarán el combate contra la
injusticia y por la dignidad del trabajo.»
Rubina Jamil,
Por la All Pakistan Trade Union Federation
Conferencia
Europea por la paz, la democracia y
los derechos de los trabajadores
80
delegados de 12 países de Europa se han reunido, el 12 de junio de
2004 en Ginebra.
Han emitido un «Llamamiento
por la acción unida contra la “Constitución Europea”» (Ver
nuestro número 83 del 14 de junio)
Como conclusión del Encuentro Europeo, el coordinador del
Acuerdo Internacional de
los Trabajadores et de los Pueblos ha sintetizado los siguientes
elementos:
«Estamos
aquí en una conferencia de trabajadores, de militantes,
representantes de organizaciones políticas o sindicales, por
iniciativa del Acuerdo Internacional de los Trabajadores y de los
Pueblos. No compartimos todos, el mismo punto de vista sobre cada una
de las cuestiones -es normal, es la diversidad en el movimiento obrero-
pero la discusión que se ha desarrollado, lo ha sido en conformidad a
las tradiciones de la democracia obrera, en el respeto de las
posiciones mutuas y de las diferencias que puedan existir.
Al
mismo tiempo, es necesario decir aquello sobre lo que estamos de
acuerdo. He tenido una discusión con compañeros a propósito del
proyecto que se ha presentado en relación a la Constitución Europea.
Se puede estar de acuerdo o no con este proyecto y cada uno es libre
de firmarlo porque ha sido propuesto no para ser votado, sino para que
todos aquellos que estén de acuerdo, lo firmen. Pero algunos compañeros
me decían: “puede que los dos primeros párrafos sean un poco
categóricos”. Los he releído y ese es un punto de vista que yo
no comparto.
Os lo
vuelvo a leer: “Lo constatamos año tras año, en todos los países,
la política impulsada por la Unión Europea en aplicación de los
tratados y particularmente del de Maastricht a través de las
directivas y de las políticas dictadas por la Comisión, aboca a una
destrucción creciente de nuestros derechos sociales, de nuestros
servicios públicos e incluso de nuestros derechos democráticos”.
Compañeros ¿Podemos decir menos? No se ha escrito, por ejemplo, “¡Abrogación
del tratado de Maastricht!” aunque, por mi parte, estoy a favor de
esta abrogación. Comprendo muy bien, sin embargo, que puede no
estarse de acuerdo con ello. Pero hemos escrito: “He aquí las
consecuencias de la política europea”.
¿Y
pueden decir menos que eso los militantes obreros que viven
diariamente esas consecuencias? Yo no lo creo, o entonces, ¿vamos a
negar los hechos, vamos a negar la realidad tal como la conocen los
trabajadores en cada uno de nuestros países?
Y el
segundo párrafo dice esto: “de las medidas contra los parados a
las amenazas sobre los fines de carrera, del cuestionamiento de la
seguridad social a los peligros de privatización de todos los
servicios públicos, ciertamente es lo que llamamos el estado social y
lo que se cuestiona en todas partes bajo la coerción de la Unión
Europea tanto en los países que ya eran miembros de la Unión Europea
como en aquellos que acaban de adherirse a ella el 1 de mayo de
2004”.
He
escuchado cuidadosamente a los diecinueve compañeros que han tomado
la palabra, a continuación de las tres intervenciones introductorias
y, estos diecinueve compañeros, hablando de diferentes países, han
dicho todos, sobre este punto, exactamente lo mismo, es decir, que en
sus respectivos países se cuestionan las jubilaciones, los regímenes
de protección contra el paro, se procede a la regionalización, a la
privatización y que, siempre, estas medidas se derivan de la aplicación
de directivas europeas o de la voluntad de alinearse con Europa cuando
no se está integrados.
Así
pues, yo no creo que se pueda decir menos que lo que se dice en esos
dos párrafos o de otro modo, y eso no es una cuestión táctica, no
se va a permitir a los trabajadores entender lo que pasa. Si no, en
efecto, hay alguna cosa incomprensible: ¿Por qué todo lo que hemos
conquistado en el plano de la democracia, de los derechos de los
trabajadores desde, a veces, hace decenios y decenios, está siendo
impugnado en el mismo momento y bajo la misma forma en cada país? ¡Esto
tiene algo de incomprensible!
El
compañero de Portugal ha hablado justamente de las conquistas democráticas
y sociales de la revolución de abril de 1974. En Francia, nosotros
estamos confrontados al cuestionamiento de lo que fue conquistado en
1945 sobre la Seguridad Social y hace más de dos siglos, en lo
relativo a la República una e indivisible. En apariencia, conquistas
de hace dos siglos, de hace 60 años o de hace treinta años no son lo
mismo. Pero ¿Cuál es el elemento común? Es que son conquistas de
progreso social y de democracia, y que una política común que
proviene directamente de Maastricht y de Bruselas termina por ponerlas
en causa, sean las que sean las formas en cada país. Este es un
elemento indiscutible. Y eso es lo que hemos concluido aquí.
Yo
creo que es preciso partir de esto porque, lo que delimita esta II
Conferencia Europea (habrá otras, yo lo deseo), es este punto; los
trabajadores tienen necesidad de saber exactamente de dónde vienen
esos ataques, cuál es su mecanismo e inmediatamente responder a la
pregunta: ¿Podemos oponernos a ello y cómo oponernos a ello?
Desde
este punto de vista, es evidente, cuando escuchamos el conjunto de las
intervenciones, que los obstáculos son considerables y que finalmente,
el origen común de estos obstáculos no es sólo la política de la
Unión Europea sino que aquella, en grados diferentes, es
retransmitida en las organizaciones obreras o por sus cúpulas, o por
algunos responsables que aceptan convertirse en sus conexiones. Esta
es la dificultad, incluso, aunque las formas sean distintas en un país
u otro.
Pero
creo que, al mismo tiempo, en los elementos dados, están esos obstáculos,
esas dificultades, y también están los que debemos llamar puntos de
apoyo posibles. Los obstáculos, las dificultades las hemos registrado.
Querría
detenerme, en particular, sobre dos puntos que me han sido señalados.
Un compañero responsable sindical de Francia, ha indicado lo que
ocurre en las organizaciones sindicales que quieren orientarse hacia
la firma de acuerdos de método y sobre los cambios de statu que
quieren en coherencia con esos acuerdos de método. Lo que hay de
nuevo en el “acuerdo de método”, es que, antes incluso, de que
los trabajadores hayan podido, ni siquiera más que entablar la acción
contra los planes de despido, la organización sindical que firma el
acuerdo de método ha dado ya su acuerdo sobre la manera cómo se van
a imponer los despidos. Comprenderéis bien, que esa es una forma de
atar las manos a la espalda de los trabajadores, que son privados del
apoyo de sus organizaciones para poder combatir, porque ellas están
ya encadenadas a los planes de despido.
He
tomado nota, igualmente, de lo que ha dicho el compañero de Ucrania
sobre un plan, en apariencia completamente diferente, en relación a
Bielorrusia y su comparación, absolutamente pertinente con la situación
en Georgia. Georgia, está geográficamente lejos de nosotros; y
Bielorrusia está más cerca, son las puertas de la Unión Europea.
Ahora bien, si lo que ha dicho el compañero es exacto, y yo así lo
creo, podréis tener mañana, pasado mañana, en las semanas o los
meses próximos un golpe de estado más o menos frío, incluso menos
frío de lo que pensáis, como en Georgia, para derribar a un
presidente que no está “a la altura” de las circunstancias.
En
relación al presidente de Bielorrusia, no son los aspectos antidemocráticos
y dictatoriales los que incomodan -pues existen en muchos otros países
que concitan los favores de la Unión Europea- no, lo que afrenta, es
que, por el momento, el ritmo de las privatizaciones no corresponde al
que necesitan, que las conquistas sociales se mantienen a un nivel
demasiado elevado, que esto ha durado demasiado y que es necesario
acabar con ello.
Así,
cuando constatamos, por una parte, esta puesta en tela de juicio del
carácter democrático de las organizaciones obreras y, por otra parte,
el mínimo de soberanía de las naciones y de los Estados tenemos el
derecho de decirnos: Sí, la situación es extremadamente peligrosa.
Europa ha entrado en una fase de desestabilización indiscutible, a
todos los niveles: desestabilización de las formas democráticas
existentes, de las formas políticas, de los partidos, de las
organizaciones sindicales, es verdad, pero al mismo tiempo, existe lo
que han recordado los compañeros españoles, la elección inesperada
del secretario general del PSOE, el 14 de marzo como una reacción de
millones y millones de trabajadores y de pueblos de España contra un
gobierno de mentirosos, de guerras, de trucos. Ha habido, en otro
plano, lo que nos han informado los compañeros suizos, ese referéndum
victorioso sobre la cuestión de la ofensiva contra las jubilaciones.
Es importante registrar que en esta situación en la que se da esta
ofensiva general contra la democracia, contra las organizaciones
obreras, contra las normas democráticas y la organización de los
trabajadores; tenemos también la expresión inversa, la voluntad de
los pueblos, la voluntad de los trabajadores, de defenderse, de
sobrevivir y de preservar sus organizaciones.
Y
estos ingredientes están presentes bajo formas diferentes en cada uno
de nuestros países y la pregunta a la que debemos responder es ¿Cómo
podemos actuar eficazmente para ayudar a los trabajadores a aferrarse
a esos puntos de apoyo, no ceder y avanzar. Este es el objeto de
nuestras conferencias.
Partiendo
de esta apreciación, es preciso, primero y ante todo situarse en un
plano político: nuestra conferencia es una conferencia política,
reagrupando a militantes políticos o militantes sindicales,
planteamos una cuestión política que podemos resumir de la siguiente
manera: La democracia como los derechos de los trabajadores ¿son
compatibles con las instituciones de la Unión Europea y
consecuentemente con la Constitución Europea de mañana? Y es sobre
lo que -con nuestros matices, nuestras diferencias, nuestros
desacuerdos- creo que estamos de acuerdo, es sobre el hecho de que la
defensa de la democracia, de los derechos de los trabajadores y de las
organizaciones obreras independientes exige combatir contra las políticas
nefastas puestas en práctica por las instituciones de la Unión
Europea, el tratado de Maastricht y mañana, la Constitución Europea.
Es un combate político.
Entonces
¿Cómo ponerlo en marcha? Yo creo que en la discusión, se han
aportado elementos de respuesta y los agruparía en dos o tres
apartados:
A) La
primera cuestión es la de la independencia de las organizaciones
obreras.
Si
sacamos las lecciones hasta el final de lo que ha ocurrido en Suiza -y
los compañeros lo han dicho- cuando las organizaciones que hablan en
nombre de los trabajadores, asumen sus responsabilidades, entonces es
posible una salida. Esta es la lección de esos referéndums en Suiza,
sea sobre la LME o sobre el AVS.
Bajo
otra forma, está claro que Zapatero no habría ganado las elecciones
en España si no hubiera dicho claramente: yo voy a retirar a las
tropas. El PSOE ha tomado esta responsabilidad independientemente de
que otros aspectos de su política, en mi opinión, sean claramente
discutibles y criticables, pero sobre ese punto preciso, él ha
abierto una salida y las masas se han agarrado a ella.
A la
inversa, lo que ha explicado el compañero británico sobre el balance
de las elecciones en Gran Bretaña, muestra que cuando una organización
que habla en nombre de la clase obrera, asume la responsabilidad de
tomar a su cargo la política de la clase capitalista, las
consecuencias de ello son profundas, incluso en el plano electoral.
Pero,
bajo otra forma, esto es lo que ha dicho la sindicalista de enseñanza
de Francia a propósito de los TOS: está claro que la posición
adoptada por la organización sindical en la que ella tiene
responsabilidades, sobre la defensa del personal obrero de la Educación
Nacional y el rechazo de la descentralización, ha sido un punto de
apoyo suficiente para que, hasta el presente, esta cuestión, que debía
haber sido cortada en vivo hace más de un año, no lo haya podido
ser.
Si
ponemos todos estos ejemplos uno tras otro, podemos asignarle una
tendencia general: una clave de la situación es empujar a las
organizaciones que fueron constituidas por los trabajadores para
representarles como tales, a asumir sus responsabilidades en el
sentido de los intereses de los trabajadores. Esto es una cuestión
esencial, que plantea el tema de lo que nosotros llamamos la
independencia de las organizaciones obreras, que ha sido retomada por
el compañero sindicalista de Francia, a propósito de la CES y de la
co-elaboración de las directivas europeas que se aplican en cada país.
No podemos eludir este aspecto. Las organizaciones obreras deben
asumir sus responsabilidades de organizaciones obreras y nosotros
debemos luchar políticamente para ayudarlas a hacerlo, combatiendo
para preservar la independencia y oponiéndonos a todas las formas de
subordinación a las instituciones de Europa, todas las formas de
subordinación a la CES y a los gobiernos en el poder.
B) la
segunda cuestión, se puede formular de la siguiente manera: es cierto
que la amplitud de la destrucción de las conquistas es considerable.
Basta con mirar detrás nuestra las consecuencias de lo que ha pasado
desde hace 10 años 15 años, 20 años en cada uno de nuestros países.
¿Hasta dónde va a llevarnos esto?
Esto
está claro, cuando escuchamos a los compañeros alemanes explicar que
están en trance de prepararnos el Este de Alemania como una especie
de “zona económica especial” dividida del Oeste.
Pero
lo que dice el compañero portugués en relación al desmantelamiento
de las conquistas de la revolución de 1974 o, bajo una forma distinta,
lo que ha explicado el compañero italiano sobre el proceso de
desmantelamiento de Italia, todo esto es indiscutible, pero ¿Está
concluido este proceso? Todas las conquistas que han sido arrancadas
por la clase obrera ¿han sido completamente destruidas y liquidadas?
En la propia discusión vemos que no es este el caso. Subsisten
elementos de conquistas democráticas de abril de 1974 en Portugal,
incluso aunque hayan sido ampliamente cuestionadas, igual que existen
en Francia segmentos enteros de la Seguridad Social porque no han sido
todavía destruidos, como existen en Alemania segmentos enteros de
conquistas, tanto conquistas sociales del Este de Alemania, como
conquistas arrancadas por la clase obrera en el oeste al día
siguiente de la Segunda Guerra Mundial.
De
diversas formas, estos segmentos de conquistas que quedan, que no han
sido destruidas ¿tienen importancia o no? Esta pregunta es importantísima
para nosotros y debemos responder: tienen una importancia pues son los
puntos de apoyo sobre los que se unen la lucha de clases y la lucha
democrática para preservar lo que no ha sido destruido y reconquistar
aquello que ya lo ha sido.
En
Italia, hace 20 o 25 años que los aparatos del movimiento obrero
hicieron todo para desmantelar, esto se remonta incluso a más de 30 años,
comenzó con el eurocomunismo, con el compromiso histórico, con el
papa, y esto ha continuado con la unicidad sindical... todos los
horrores impuestos al movimiento obrero han comenzado en Italia. Eso
ha comportado las 20 pequeñas Italias, la reforma de la regionalización,
la peor que ha sido realizada, se podría creer que jamás hubo unidad
italiana. Y luego, hace un año, un año y medio, a propósito de la
FIAT, hemos visto a la
clase obrera italiana levantarse de “Norte a Sur”, todos unidos
para decir: “preservad a la FIAT, preservad el empleo, unidad de la
clase obrera y de la nación italiana”.
Es una
fuerza considerable, compañeros. Es una fuerza que ha sorprendido a
todo el mundo, incluyendo a los responsables políticos en Italia. Es,
cuando menos allí, la respuesta a la situación. Es allí, la clave
de la situación. Es que, la clase obrera, a pesar de los golpes que
ha sufrido, no ha perdido todo y así, lo que no ha perdido, le sirve
de apoyo para reconquistar el resto.
Nosotros,
combatimos para ayudarla a hacerlo y es cierto en todas partes. Es
cierto en Yugoslavia. He oído que 11 organizaciones sindicales apoyan
esta conferencia, esto no es cualquier cosa. Incluso en lo que se
llama hoy día, de manera estrecha y dislocada, Serbia o
Serbia-Montenegro, creo que la clase obrera será capaz de
reconquistar no solamente la propiedad social sino también la
reconstitución de Yugoslavia en la unidad y la fraternidad de todas
las naciones que constituyen la Federación Yugoslava.
Creo
que es esta dimensión la de nuestro combate, y debemos tenerlo
permanentemente en la memoria, incluso en los combates más difíciles,
más defensivos. Por otra parte el compañero yugoslavo ha mostrado
justamente cómo toda la ofensiva de desmantelamiento en marcha en
Yugoslavia, en los últimos meses, ha chocado a la vez con la crisis
política institucional y con la resistencia social.
En ese
contexto, en mi opinión, debemos responder a la pregunta sobre qué
debemos hacer prácticamente. Haré la siguiente reflexión: tenemos,
por supuesto, iniciativas particulares que han sido citadas. Es
necesario registrar la propuesta de los compañeros turcos de hacer un
dossier sobre las consecuencias, desde ahora perceptibles, del
alineamiento con la UE en un país que no es miembro de ella.
Y me
he enfrentado a esta cuestión: He llamado la atención sobre el hecho
de que, en mi opinión, la Unión Europea tenía consecuencias tan
desastrosos para los trabajadores turcos como para los de los otros 25
países y que había la misma ocasión de oponerse a ella, no más
pero no menos.
Como
esto es utilizado de manera muy demagógica como elemento de división
de la clase obrera, sería muy importante para todo el mundo que tenga
este dossier, que lo haga circular en nuestros respectivos países
sobre lo que es la realidad de la clase obrera turca y de sus
relaciones con la UE. Esto permitirá ver que se trata de una situación
comparable a la que existe en todos los países. He tomado nota de lo
que ha dicho el compañero de Gran Bretaña -hablo de cuestiones
particulares- una cosa que en mi opinión merecería una respuesta
precisa: no sabemos todavía si habrá una Constitución Europea. Esto
no está decidido, porque en la crisis actual y ante el desastre
electoral que amenaza salir de las urnas mañana, no está claro que
lleguen a ponerse de acuerdo pero también es posible que si, nadie
puede predecirlo.
En
todo caso y, con mayor razón, las formas de ratificación de una
eventual “constitución” no son conocidas. Pero hay un país donde
sí se conocen, es la Gran Bretaña. Y yo creo que es preciso que
demos un amplio contragolpe (-lo digo a título personal -porque si
hay Constitución Europea, incluso en un país como Francia, el referéndum
no es, sin embargo, extremadamente democrático, estoy porque haya un
referéndum como medio de rechazar la Constitución Europea).
En
Gran Bretaña donde el referéndum está ya anunciado, pienso que es
necesario constituir inmediatamente, con militantes sindicales, cargos
públicos del Labour, un comité nacional “el Labour por el voto no
al referéndum”. El desarrollo de esta campaña, el reagrupamiento
alrededor de este comité nacional, debe ir parejo con la campaña
“por reapropiarse del Labour”.
C)
tercera reseña, que no es marginal en relación a esto: la respuesta
a la pregunta planteada por el compañero de Guadalupe. Es
extremadamente importante porque la UE como todos saben, es la
democracia y en el seno de la Unión Europea, Francia es un modelo de
democracia. Con algunas excepciones, casi naturalmente. Una de las
excepciones, es la suerte reservada a los compañeros de la UGTG en
Guadalupe el compañero os ha repartido un dossier sobre la situación
actual en la UGTG. El propone -y yo propongo que nuestra conferencia
lo registre- que veáis este dossier, que lo hagáis circular en
vuestras organizaciones respectivas, políticas o sindicales, y que
sobre esta base, redactéis vuestra propia carta, preferentemente
dirigida al gobierno francés, para exigir el fin de las persecuciones
contra los militantes, enviando una copia a la UGTG».
El informante concluyó sobre las propuestas que han
sido publicadas en el anterior número (83)
Francia
Tras los resultados de las Elecciones Europeas,
declaración del Comité Nacional del Partido de los Trabajadores
El
13 de junio, han tenido lugar en todos los países de la Unión
Europea,
elecciones al pretendido “Parlamento Europeo”.
En
todas partes, se ha expresado el rechazo. El Comité Nacional del
Partido de los Trabajadores en Francia,
mediante un panfleto de masas, ha declarado:
¡Ilegítima,
la Europa de Maastricht!
¡Ilegítimo,
el plan Douste-Blazy contra la Seguridad Social!
¡Alerta:
el gobierno quiere hacerlo pasar rápidamente!
El 13
de junio, casi tres electores de cada cinco, han rechazado participar
en las elecciones europeas en nuestro país.
¡Una
tasa de abstención sin precedente!
Y el
mismo fenómeno se ha producido en todos los países de la Unión
Europea, tanto en los quince que ya eran miembros de la Unión Europea,
como en los que acaban de integrarse en ella.
Nadie
puede negarlo: los trabajadores, los jóvenes, el país entero ha
dicho:
Es
necesario acabar con la política de la Unión Europea, que destruye
los derechos.
¡Es
necesario acabar con la Europa de Maastricht!
Nosotros
lo hemos explicado en los breves espacios de radio y de televisión
que nos han sido concedidos, en nuestra profesión de fe y en nuestros
carteles: el Partido de los Trabajadores ha presentado candidatos en
estas elecciones, con el único fin de denunciar la mentira de Estado
sobre la Seguridad Social.
No
hemos dejado de explicarlo: el pretendido déficit no existe. Sería
suficiente devolver a la seguridad social de los 113 700 millones de
euros de exenciones patronales, que han sido desviadas entre 1992 y
2002 para que sus cuentas sean excedentarias (Fuente: Agencia Central
de los Organismos de Seguridad Social, ACOSS).
Desde
ese momento, no habría más déficit, incluso se podrían reabrir las
camas de hospital, los dispensarios, las maternidades, los centros de
Seguridad Social que han sido cerrados.
Y
hemos utilizado esta campaña para establecer los hechos: el plan
Douste-Blazy se basa en un "déficit" que no existe. Quienes
exigen el desmantelamiento de la Seguridad Social de 1945, son las
directivas europeas y el propio Tratado de Maastricht. Este último
vuelve a cuestionar todos los "monopolios" de servicios públicos.
En el terreno de la salud, exige que sea roto el de la Seguridad
Social para abrirlo a las aseguradoras privadas, en nombre del
“respeto del principio de una economía de mercado abierta, donde la
competencia sea libre”. He ahí por qué, el Partido de los
Trabajadores se pronuncia por la abrogación del Tratado de Maastricht
y de las directivas europeas.
¿Ha
tenido razón, el Partido de los Trabajadores, en denunciar esta
mentira de Estado?
¿Hemos
tenido razón en asombrarnos de que ninguna organización haya hecho
mención sobre ella?
¿Hemos
tenido razón en llamaros a firmar nuestra petición por el reintegro
de los 113 700 millones de euros?
¿Hemos
tenido razón en llamaros a suscribir masivamente, para financiar la
campaña del Partido de los Trabajadores?
Y la
respuesta a todo ello, es clara.
·
En
seis semanas, 100 000 de entre vosotros, han firmado la petición del
Partido de los Trabajadores, que hemos llevado en delegación, el 10
de junio a M. Raffarin, que ha rechazado recibirnos.
·
En
seis semanas habéis entregado 265 000 €, euro por euro, para
permitir la financiación de la campaña del Partido de los
Trabajadores, es decir para permitirnos seguir siendo lo que somos:
independientes financieramente y políticamente, rechazando cualquier
financiación del Estado, de las grandes empresas y de otros
“generosos donantes”.
¿Y
ahora? El 13 de junio golpea de ilegitimidad a las instituciones de la
Unión Europea y sus directivas. Continuar en la vía dictada por
Bruselas, sería conducir al país hacia una catástrofe sin
precedentes y poner en causa todas las formas de la democracia.
Incluso
cuando la ilegitimidad de la Unión Europea se pone así en evidencia,
por el rechazo de millones y millones, ¿qué hacen los que se
presentan como responsables? ¿Deciden escuchar la voz que sube de
todo el país y suspender las contrarreformas? No, todo lo contrario.
“¡Desde
hoy, rumbo a las reformas!”, anuncia el primer ministro Raffarin,
este 14 de junio. Este mismo 14 de junio, oímos que el proyecto de
ley Douste-Blazy, que desmantela de cabo a rabo nuestra Seguridad
Social, deberá franquear la Asamblea Nacional a partir del 29 de
junio.
¿Podemos
aceptarlo? Si un gobierno ultra minoritario llega a imponer las
directivas de una Unión Europea masivamente rechazada, significaría
que se beneficia de un acuerdo tácito. ¿Y podemos aceptarlo?
¿Podemos
aceptar que un “paquete financiero cerrado”, votado cada año por
el parlamento, en aplicación de los criterios de Maastricht,
distribuya con cuentagotas escuálidos reintegros, que, de hecho, prohíban
a cualquiera cuidarse... salvo si contrata costosos seguros privados,
llamados “complementarios”? ¿Podemos aceptar así, que sea votado
el “paquete financiero cerrado”, que es la clave de la reforma
Dousty-Blazy?
¿Podemos
aceptar así, que sea liquidada la Seguridad Social de 1945, que
garantiza el derecho a cualquier trabajador y su familia de ser
cuidado hasta que esté restablecido, estando sus gastos de salud
sufragados colectivamente por el salario diferido?
Tratándose
de la Seguridad Social o de los servicios públicos o de la escuela,
¿podemos aceptar que la Europa de Maastricht, desautorizada,
rechazada, destruya todas las conquistas arrancadas por la lucha de
generaciones obreras precedentes?
¡No,
no podemos aceptarlo. Nadie puede aceptarlo!
El
Partido de los Trabajadores que ha asumido sus responsabilidades de
partido presentándose, por estas razones a las elecciones europeas,
las asume de nuevo. A todos y a todas, les decimos: no podemos dejar
hacer, sin reaccionar, este auténtico crimen contra el progreso
social y la justicia. Nadie puede aspirar a defender a los
trabajadores y sus familias, si no dice claramente:
¡Retirada del plan Douste-Blazy!
¡No
al paquete financiero cerrado!
¡Restituid
a la Seguridad Social los 113 700
millones de euros que le han sido robados!
¡Retorno
a la Seguridad Social de 1945!
El panfleto convoca a una gran concentración el 26 de junio, justo antes
del trámite del plan Douste-Blazy en la Asamblea Nacional, prevista
para el 29 de junio.
Guadalupe
La
justicia colonial francesa condena a sindicalistas guadalupanos
Francia,
gran potencia mundial, aparece a la faz del mundo como el país de los
derechos humanos, defensor de las libertades fundamentales, tierra de
igualdad, de fraternidad, de democracia. No es nada de todo eso en
Guadalupe, una de las últimas colonias de Francia situadas en el
Caribe, donde mujeres y hombres piensan de distinta manera que el
gobierno de la Gran República Francesa.
Creada
en 1973, la Unión General de Trabajadores de Guadalupe (UGTG),
defiende los intereses de los trabajadores, actúa para que en
Guadalupe, los trabajadores ganen en respeto y en dignidad. Defiende
la cultura, las tradiciones guadalupanas y lucha por la liberación
del país.
Los
gobiernos de Francia se suceden y se unen cuando se trata de represión
antisindical.
El
gobierno Chirac-Raffarin-Sarkozy ha entablado una feroz represión
policial y judicial, que se traduce en condenas penales contra los
trabajadores y los responsables sindicales de la UGTG.
Veintisiete
meses de prisión incondicional, 75 meses de prisión con sentencia en
suspenso, 120.159,50 € de multa, o sea 787.044 francos han sido
endilgados contra trece militantes y dirigentes del sindicato UGTG
(...).
A
pesar de la flagrante ausencia de pruebas, las irregularidades en el
procedimiento, las imputaciones de culpa sin gravedad, los militantes
de la UGTG han sido, de todas formas, condenados a salvajes penas, al
final del simulacro de proceso, precedido de decenas de arrestos
arbitrarios y de palizas.
Nuestras
interposiciones ante el tribunal de apelación, nuestros recursos en
casación han sido rechazados y las sentencias confirmadas.
Estas
decisiones judiciales se dan en el momento en que más de una
treintena de militantes de la UGTG, entre ellos delegados, son
despedidos por hechos de huelga, o peor, bajo denuncia del prefecto,
gobernador de Guadalupe.
Son
continuación de las tentativas de incendio de la UGTG en 1991, de la
lesión por arma de fuego de diez militantes de la UGTG en un piquete
de huelga en 1996. Ayer todavía, un patrón descendiente de los
esclavistas, ha golpeado con la empuñadura de una pistola a uno de
nuestros dirigentes, justamente antes de herir a un sindicalista de un
balazo; autorizado como se siente por la patronal que, por otra parte,
en diciembre de 2001, se comprometió, con la bendición del prefecto
y de algunos policías en la liquidación de la UGTG y sus dirigentes.
Estas
decisiones judiciales nos recuerdan los atentados contra el derecho de
expresión y la libertad sindical que, en Guadalupe, como en todo el
mundo, se traducen en un pesado tributo de víctimas: todos muertos
por los militares del Estado francés al servicio de la patronal y los
capitalistas.
Despido,
condena y extorsión perpetrados por el Estado francés y la justicia
a sus ordenes en contra del sindicalista de Guadalupe, y
particularmente del afiliado a la UGTG. Bajo el disfraz de condenas y
multas, el Estado francés y su justicia no hacen más que responder
al objetivo que es intentar matar de hambre, humillar, romper a este
sindicalista en su statu de hombre o de mujer, a fin de erradicar
cualquier veleidad de construcción social en nuestro país. Como los
valientes hombres y mujeres que han jalonado nuestra historia, Luciano
Lendo, Armand Toto, Michel Madassamy y todos los militantes de la UGTG
sabrán hacer frente a las inicuas decisiones de la justicia colonial
francesa, al servicio del MEDEF y del capitalismo.
No se
recurrirá la decisión del tribunal correccional de Pointe-à-Pitre
con fecha del 24 de marzo de 2004 condenando a Michel Madassamy a diez
meses de prisión incondicional y 53 000 € por daños y perjuicios
en el asunto Texaco, ni la del miércoles 31 de marzo de 2004 condenándole
a tres meses de prisión incondicional y 7 000 € de multa en el
expediente del 27 de mayo de 2001, día de la conmemoración de la
abolición de la esclavitud.
La
UGTG afirma que la justicia francesa en Guadalupe no exterminará el
derecho natural de la resistencia a la opresión que ha anidado en los
combatientes de la libertad, hombres y mujeres del período esclavista,
que anima a los trabajadores de Guadalupe, sus dignos herederos.
Fiel a
la lucha de clases y a la línea de masas practicadas desde hace
treinta años, con la instauración de nuevas relaciones de producción
y la edificación de una economía orientada hacia la satisfacción de
los intereses del pueblo guadalupano, y en particular de los
trabajadores, la UGTG afirma que continúa el combate por el derecho
al trabajo para todos y, en consecuencia, la lucha contra el trabajo
precario y por el trabajo decentemente remunerado.
La
UGTG continúa su combate por el derecho de reanudación de las
empresas por los asalariados preocupados por la perpetuidad de su empleo,
frente a cualquier patrón especulador, corrupto y mafioso.
La
UGTG llama a todos sus afiliados, al conjunto de los trabajadores, al
pueblo de Guadalupe, y a las organizaciones amantes de la justicia, a
la opinión internacional, para comprometer bajo diversas formas una
amplia solidaridad contra la represión antisindical de la que son víctimas
los sindicalistas de Guadalupe.
La
UGTG invita a todos los defensores de los derechos humanos y a los
sindicatos de trabajadores a hacer circular la información y a
mantenerse prestos a aportar su solidaridad.
El
Secretario General,
R. Gauthierot
Pointe-à-Pitre,
1 de abril de 2004